—¡Rápido, preparen las demás carretas! ¡Debemos de atraparlo a toda costa!
—¡Si señor!
Sin perder tiempo, aquel veterano comenzó a organizar la persecución del asesino del arconte geo.
No obstante, ¿perseguirlo es el movimiento correcto? Yelan se preguntaba a sí misma.
Ningguang tendrá que perdonarla por dejar de lado el asunto con TN, dada la situación, es más que obvio que identificar al culpable detrás del asesinato de Rex Lapis tiene una mayor importancia.
¿Pero... puede hacerlo?
Esta más que claro que aquella cosa tiene la fuerza como para acabar con todas sus fuerzas en un segundo.
¿Debería quedarse y preparar contra medidas para la siguiente vez que lo enfrenten?
¿O debería aprovechar esta oportunidad para capturarlo?
¿Es acaso una falsa retirada para guiarlos hasta una trampa?
Ella tiene la confianza de poder salir con la cola entre las patas si hiciera falta, no obstante, llevar a una muerte innecesaria a todos sus soldados, es otra cosa muy distinta.
No.
Si tuviera el poder para acabar con ellos, lo habría hecho en ese instante. Algo debió obligarlo a retirarse, incluso volvió a la forma humana que tenía antes de transformarse en esa cosa.
¿Podría ser poseedor de una visión o un engaño? No, ninguno de los que lo vieron dijeron verle algo parecido.
—Señorita Yelan, estamos listos para ti.
Aunque ambos casos tienen una alta probabilidad de ser real.
A fin de cuentas, uno no gana defendiéndose, para ganar, hay que atacar.
—Bien, pongámosle fin a esto de una vez.
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—¡¿Podrían dejar de seguirme?!
Se que creen que mate a su dios, ¿pero es eso motivo suficiente como para perseguirme hasta el fin del mundo?
—¡¿Y ustedes podrían ir un poco más rápido?! —Les grite a los caballos que movían la carreta.
No, no es su culpa.
Como alguien que fue tratado como un caballo y a veces lo sigue siendo, debería de ser más empático con ellos.
Para mi mala suerte, la carreta que tome prestada está completamente cargada del equipaje de quienes iban a viajar en ella.
Intentaría tirar algunas de ellas, pero para ello debo de desatender mi puesto como carretero y lo más probable es que termine volcándome.
—¡Detente ahora mismo o lo haremos nosotros!
—¡Perdón, no sé cómo ponerle el freno!
A pesar de lo sería que es la situación, no siento ni la mitad de tensión que sentí en aquella persecución donde me acompañaban Jean y Klee.
Incluso estoy sintiendo algo de sueño. Lo que es normal, ¿no?
¡FIUM! ¡FIUM! ¡FIUM! ¡FIUM!
Varias flechas chocaban contra la parte trasera de la carreta a la vez que muchas otras pasaban de largo a mis costados.
Afortunadamente mi espalda está cubierta por varias cajas de equipaje, por lo que, mientras no haga nada estúpido no estaré en peligro.
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—¿Huh?
Lentos y cargados: reto Liyue, continuo durante un buen rato más hasta que la carreta comenzó a tambalearse de arriba para abajo.
Y el culpable no era nadie más que el camino tercermundista por el que estamos transitando.
¡Tumb! ¡Tumb! ¡Tumb!
Un estruendoso sonido vino de la parte trasera de mi changarro, al voltear a ver su origen, resaltaba a la vista el hecho de que faltaba una buena parte de la carga.
—¡Cuidado, cuidado!
—¡Ahh!
Me asome por el costado solo para encontrarme con que algunas de las cajas habían provocado la volcadura de varias carretas llenas de guardias de la Geoarmada.
Ahora, con bastante menos peso encima, poco a poco comencé a sacarle cada vez más ventaja a todos los que me perseguían.
Pero aún no era momento para celebrar, frente a mí se encontraba un dilema.
El camino se diversificaba en dos; uno llevaba a la izquierda mientras que el otro me llevaba a la derecha.
Si mal no recuerdo, el primero me llevaría a el Paso de Lingju y el segundo a las ruinas de Dunyu.
—Mhmm...
Si voy a la izquierda se reducen aún más mis probabilidades de utilizar algún TP que previamente haya activado Lumine.
Además, el de la derecha puede servirme para algo que tomando el de la izquierda es imposible.
¡Les voy a enseñar lo que es una vuelta chicana en U!
Conforme me acercaba a aquella curva, en mi mente simulaba varias veces la maniobra que debía de efectuar.
—Autorizo que el espíritu de Toreto controle mi mente.
Con la velocidad que tenía, muchas cosas podrían salir mal; una rueda podría salir volando, los caballos no podrían responder como yo quisiera y lo más probable, la carreta podría volcarse de un lado.
Sin embargo, esta también podría ser la oportunidad perfecta para deshacerme de mis perseguidores, aquel incidente con las cajas los dejo con un gran daño, solo necesito un empujón más para acabar con esta persecución.
Todos estos posibles escenarios hicieron que sujetara la rienda con aun más fuerza mientras una gota de sudor se deslizaba por mi frente.
—10...
—9...
—8!
—5...
—4...
—3...
—2...
—1...
A escasos centímetros de salirme del camino, de una manera completamente abrupta, gire la rienda que controlaba a los caballos hacia la derecha.
El cambio brusco de dirección y la alta velocidad a la que iba, hizo que la carreta comenzara a caer sobre su lado izquierdo.
—!!!
Cuando la carreta estaba a unos centímetros de impactar contra el suelo, intenté hacer contrapeso lanzándome hacia la parte más a la derecha que pude, al mismo tiempo que hacia el mismo gesto que el monito de los emojis.
!!!
!!
!
—¡Funciono! —Grite después de quitarme las manos de los ojos.
Con una notoria sonrisa en el rostro, gire mi cabeza para ver el destino de mis perseguidores.
¡Double kill!
¡Triple kill!
¡Quadra kill!
¡Penta kill!
¡No hay jura que haga vuelta en U a la chicana!
—¡Adiós mis niños! ¡Si van a jugar, pa la próxima traigan mejores jugu- AHHHHHH!
Incluso cuando vivía solo, nunca creí que fuera el más inteligente de mi casa, pero tampoco pensé que fuera así de idiota.
Cuando volteé de nuevo al frente, me di cuenta de un detalle pequeño y sin mucha importancia.
¡Ya no había más camino!
Una vez más, di un jalón hacia la derecha para evitar que la carreta se metiera de lleno a las profundidades del lago.
Pero esta vez no tuve tanta suerte.
Una vuelta.
Dos vueltas.
Tres vueltas fueron las que dio la carreta antes de lograr detenerse.
—Ay, ay, ay...
Una vez que las cosas se calmaron, me di cuenta de que sobre mi descansaba el peso de las cajas y maletas que no habían salido volando.
En una situación como esta, lo primero por lo que estaría preocupado es por no poder mover las piernas, o por no tenerlas.
Pero es que además de dolor en todo el cuerpo, en el costado derecho de mi torso sentía una sensación de ardor que solo podría replicarse, si se me colocara una barra de metal al rojo vivo.
—Ay Barbatos, por poco y me dejan como donita.
En mi costado derecho, un pedazo de madera me atravesaba de lado a lado, afortunadamente no era demasiado grande y tampoco parecía que me hubiese atravesado algo importante.
Rasgue una camisa que estaba tirada cerca de mí, hice bolita el trozo de tela y me lo lleve a la boca para poder morderlo.
—TN, vas a tener que aguantarte las ganas de llorar.
Mordí con fuerza el trozo de tela mientras mis temblorosas manos se aferraban al segmento de madera. Al tirar del trozo, mi cuerpo se sacudió por el dolor.
—Hnnng...
Mi respiración se tornó entrecortada conforme seguía tirando.
—¡Mmmph...!
Con un último empujón, mi cuerpo se tensó antes de que aquel fragmento por fin saliera, dejándome jadeando mientras un sudor frio recorría todo mi cuerpo.
De por sí ya me sentía cansado, pero con esto, me siento exhausto, no es lo más seguro, pero creo que debería tomarme un momento para descan-
—¡La veo, ahí está! ¡Dense prisa!
Parece que no hay momento para descansar, tomé una venda de mi equipo y luego de hacer un vendaje simple, a gatas comencé mi camino hacia el exterior.
Una vez fuera, lo primero que me encontré es que ya estaba comenzando a oscurecer.
Lo segundo que llamo mi atención fueron los caballos que me trajeron hasta aquí, excluyendo algunos rasguños, podría decirse que estaban bien, pero aquel mecanismo parecía no dejarlos ponerse de pie.
—Gracias, no tienen de que preocuparse, estoy seguro de que pronto podrán volver a casa. —Dije despidiéndome de los caballos, antes de salir corriendo en dirección al cerro que tenía enfrente.
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Afortunadamente la luna daba la iluminación suficiente como para no perderme en los dominios del que se macheteo mi abuelo.
"Si enciendes una luz, podrás ver el camino, pero todos podrán verte."
El no tener una antorcha que ilumine mi camino también me permitía pasar desapercibido, a la vez que podía identificar con facilidad en donde se ubicaban mis persecutores.
Ahora mismo, mi meta es llegar a la cima del monte, donde se encuentra un reto del juego y usar el planeador para llegar al Valle Tianqiu para perderlos de una vez por todas.
Mi entrenamiento como miembro de la compañía de reconocimiento me permitió tomar ventaja del terreno, mientras yo estaba por llegar a la cima, los guardias de la Geoarmada apenas estaban llegando a la mitad de ella.
Pero entonces, algo extraño sucedió, como si fuera un sexto sentido, algo me decía que volteara hacia atrás.
Una vez que lo hice, vi como una mujer que se parecía demasiado a Xingqiu acompañaba al grupo que hacía de vanguardia, se detuvo, intercambio unas palabras con uno de los integrantes y se separó del grupo.
La vi correr por unos diez segundo cuando de repente... ¡Desapareció!
Unos siete segundos después, apareció en una ubicación completamente distinta.
—¿Qué fue eso? ¿Qué demonios fue eso?
Si no fuera por el movimiento de los guardias, juraría que detuvo el tiempo.
Entonces se detuvo por un segundo, volteo hacia mi dirección y después dar una ligera sonrisa, continuo su camino hacia mí.
Corrí y corrí hasta estar a un par de metros de mi zona de despegue.
Ya estaba saboreando mi libertad, cuando de repente...
—Te alcance.
Dijo una voz antes de que cayera de forma estrepitosa al suelo.
==
TN intento ponerse de pie lo más rápido posible, pero rápidamente se dio cuenta de que no podía moverse, se encontraba atado por una soga fosfo que se envolvía alrededor de todo su cuerpo.
Ya sometido, volteo a ver a la mujer, quien lo mantenía atado mientras mantenía cierta distancia de él, donde ambos mantenían la mirada en los ojos del otro.
Con cautela, pero manteniendo una expresión serena, aquella mujer comenzó a acercarse.
"Ya nos cargó la chingada" Decían sus ojos.
—Oye, oí que eres el sujeto.
—¿El sujeto?
—Si, el sujeto. El culpable detrás del asesinato de Rex Lapis.
—No, no soy.
Viendo que aquel sujeto no se volvía a transformar, Yelan se acercó hasta estar a su lado.
—¿Es así? Porque yo creo que estas mintiendo, pero no te preocupes, ya tendremos mucho tiempo para descubrirlo.
Con su mano libre, le quito la capucha para ver su rostro, aunque TN intento ocultar su identidad, esta lo obligo a mostrarle su cara.
—Personalmente estoy muy interesada en esa transformación t...
Con su rostro en primer plano, no paso mucho tiempo para que Yelan notara ciertos detalles que le parecían conocidos.
—¿TN? —Pregunto mientras daba un paso atrás.
Ambos se llevaron una gran sorpresa una vez se revelo su identidad, en un descuido fatal, Yelan aflojo la cuerda con la que tenía retenido a TN, ocasión que aprovecho para salir de esa posición.
Yelan apretó aquella cuerda, pero, aunque tomo bastante daño en el proceso, TN logro ponerse de pie.
—TN. ¡Tú eres TN! ¡El prometido de la amiga de Yanfei!
Pero TN respondió poniéndose en guardia, quería correr, pero sabía que aquella mujer era más rápida.
—No me gustaría hacer esto, pero como defensor de la igualdad de género, no tendría reparos en repartir patadas entre mis enemigas.
—Está bien, lo haremos de esa forma. —Dijo mientras hacía lo propio.
Sin nadie que los interrumpiera, en la cima de la montaña y con la luna en su punto más alto, comenzó una batalla entre TN y Yelan.
Ambos se observaban en silencio, separados apenas por unos pocos metros.
TN respiraba con dificultad mientras se preparaba para lo que fuera a pasar, la herida en su abdomen ardía mientras que la fatiga le nublaba la vista.
Yelan lo miraba con una mezcla de determinación y curiosidad, con la mirada evaluaba cada pequeño movimiento que hacía. Sin advertencia alguna, se lanzó hacia él.
TN bloqueó su primer golpe, sintiendo la fuerza de su ataque retrocedió un paso.
TN lanzó un golpe al rostro de Yelan, que ella esquivó con un giro ágil. Inmediatamente contraatacó, conectando un puñetazo en el abdomen de TN que le robó el aire por un momento.
Sin perder la compostura, él se recompuso rápidamente y lanzó una serie de ganchos al cuerpo de Yelan, que ella bloqueó con un ágil movimiento de brazos, sin perder su postura.
Ambos estaban en una danza de ataque y defensa, cada uno anticipando el movimiento del otro. TN notó que Yelan se estaba adaptando a su estilo. La adrenalina fluía, y aunque el cansancio comenzaba a afectar a TN, él seguía presionando.
Yelan, empezó a aumentar la intensidad de sus ataques. Lanzo un golpe que TN esquivó, pero a costa de desestabilizarse por un momento. Aprovechando esa apertura Yelan, avanzó conectando un gancho que conecto de lleno.
Sin embargo, él reaccionó rápidamente, usando ese mismo movimiento para girar y devolver un golpe contundente en el costado de Yelan.
La lucha se volvía cada vez más feroz, ambos sabían que estaban en un punto crítico y la atmósfera se cargaba con la expectativa de lo que fuera a suceder. TN, en un intento por romper el estancamiento, se lanzó hacia adelante con una serie de golpes rápidos. Los golpes impactaban con fuerza, pero Yelan era igual de rápida, bloqueaba y esquivaba con destreza.
Pero al ver que la pelea se tornaba en su contra, Yelan decidió que era hora de cambiar la estrategia.
En un parpadeo, Yelan desapareció ante sus ojos a lo que él solo pudo reaccionar con asombro.
Antes de que pudiera reaccionar a lo que sucedía, sintió un tirón repentino en su brazo, seguido de una presión en la pierna. Algo invisible lo ataba, restringiendo sus movimientos, causándole ligeros cortes en la piel.
TN se tensó, intentando liberarse, pero cada vez que se movía, las cuerdas invisibles parecían apretarse más. Segundos después, Yelan apareció nuevamente frente a él, liberándolo una vez más.
Esta nueva estrategia lo tomo por sorpresa, dejándolo con un sentimiento de vulnerabilidad. A pesar de su entrenamiento, nunca había enfrentado algo como esto.
Yelan atacó de nuevo con sus puños antes de volver a desaparecer, TN sintió un nuevo corte en el brazo, al girar solo pudo ver un destello antes de que ella volviera a aparecer. La situación se repetía: ella atacaba y luego desaparecía, manteniendo a TN en un constante estado de alerta.
Sabiendo que no faltaría mucho para que esto le costara la victoria, TN mantenía la guardia alta mientras pensaba en una forma de cambiar las tornas.
A medida que los ataques de Yelan continuaban, TN enfocó su atención en el momento justo antes de que lo alcanzara, notando un leve cambio en el aire y en la forma en que el suelo crujía bajo sus pies.
Al recibir otro golpe y sin que Yelan se diera cuenta, TN se agachó y recogió un puñado de tierra del suelo, mientras esperaba el momento perfecto para llevar a cabo la estrategia que había formulado.
Yelan desapareció de nuevo, pero cuando estaba a apenas unos pasos de él, lanzó la tierra en la dirección del movimiento, acertando en su rostro y cegándola temporalmente.
Yelan soltó un quejido mientras instintivamente llevaba sus manos a sus ojos, totalmente expuesta, TN rompió distancia, engancho una pierna con la de Yelan y empujo su cuerpo hacia atrás haciéndola caer.
Sin perder tiempo, se lanzó sobre ella, atándola de manos y pies con una de sus cuerdas, cuando termino se dejó caer aun lado de ella, exhausto por todo lo que había ocurrido. Mientras ambos jadeaban, el combate finalmente llegaba a su fin.
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Ambos nos quedamos en silencio por unos instantes mientras jadeábamos intentando recuperar el aliento.
—Los rumores le hacen justicia a tu nombre, que manera tan vil de actuar.
—Lo siento señorita, pero no podía permitirme perder. —Dije mientras me ponía de pie.
—¿Cuál es el plan? ¿Tu asesinas a Rex Lapis y luego Mondstadt invade Liyue? —Pregunto mientras mantenía una actitud confiada.
—Dejando a un lado el hecho de que Mondstadt no haría eso. Analiza nuestra batalla, ¿realmente crees que podría matar a Morax?
—Pero t-
—¡Yo no hice nada! Ustedes me acusaron e intentaron castigarme sin darme la oportunidad de defenderme. ¿Sabías que tengo derechos? La constitución dice que si y Yanfei también.
Me puse de pie y me acerqué hacia ella.
—¡Espera, espera! ¡No soy ninguna monja o nada parecido!
—¡¿Lo vez?! Incluso ahora me estas juzgando sin siquiera conocerme.
—¿Y qué otra cosa quieres que piense, si me tienes así?
Bueno... tiene un punto, admito que amarrarla como puerco no le da la mayor de las confianzas.
Tiene ambas manos atadas en la espalda y las piernas atadas entre sí, además de estar boca abajo.
Pero no la amarre así por algún tipo de fetiche o cosa parecida, lo hice así porque es la forma en la que más lo suelo hacer.
—Solo me estoy asegurando de que no puedas hacer nada extraño. —Respondí mientras me sentaba a un costado de ella y revisaba que ninguno de los nudos estuviera flojo.
—Si no asesinaste al arconte geo, no planean invadir Liyue y no vas a aprovecharte de mí. ¿Qué haces aquí?
—¿Yo? Yo solo vine de vacaciones y a comprar un par de recuerdos para mi familia.
La mujer solo se quedó en silencio, parecía no creer por completo lo que dije, pero tampoco lucia como si creyera que fuera una completa mentira.
—Si eres tan inocente como dices serlo. ¿Por qué no me desatas y vienes conmigo? Te juro que tendrás un juicio justo.
—No soy tan tonto como parezco.
—¿Cuál es tu plan entonces? ¿Seguir huyendo hasta que dejemos de perseguirte?
—Si.
Entonces me vio con una mirada que decía, ¿es en serio?
—Confió en que todo este asunto de Rex Lapis se aclarara pronto, si acepto ir contigo ahora mismo solo enfrentaría más problemas a que si lo hiciera después.
—¿Realmente crees que saldrás de esta fácilmente? Ahora mismo estas acusado por un sin número de cargos, si me liberas ahora mismo prometo no...
No sé si fue por el cansancio, por el estrés, la fase de la luna o algun otro factor del medio, pero en un acto, del que no me arrepiento, pero tampoco me enorgullezco y tampoco me arrepiento.
Me senté, subí a la mujer a mi regazo, levanté mi brazo y...
—¡Que mujer tan molesta!
*Slap* *Slap*
—¡¿Qué crees que...
*Slap* *Slap*
—E-espera...
Hice lo que mi abuela hacia cuando me negaba a escuchar razon.
*Slap* *Slap*
*Slap* *Slap*
—O...Otra... —Dijo con pena mientras en su rostro había una mezcla de vergüenza, ira y placer.
—¡¿Que?!
—¿Que?
Es increíble como esta mujer paso de verme con cara de perro a ser tan... abierta con sus gustos y preferencias.
—¡Eh, acá!
—¡Kyaaa! —Grite mientras dejaba caer al suelo a aquella mujer a lo que ella solo salir un gruñido.
—Lo siento, pero me tengo que ir, ya nos veremos de nuevo en otra ocasión.
Sin esperar a su respuesta, corrí al borde del acantilado y abrí el planeador y salte en dirección al lago que veía enfrente.
Después de alejarme por unos cuantos segundos, gire la mirada para ver lo que planeaban hacer. Algunos fueron a desatar a aquella pervertida, pero otros sacaron sus arcos para hacerme caer.
—¡Barbatos, dales la misma puntería que me diste a mí!
¡FIUM! ¡FIUM! ¡FIUM! ¡FIUM!
Parece que mis plegarias fueron escuchadas porque un montón de flechas pasaban alrededor mío sin acertar en su objetivo. O al menos eso pensaba...
—¿Huh? ¿No estoy descendiendo como muy rápido?
Al voltear hacia arriba pude notar que el planeador estaba repleto de agujeros.
Parece que no le rece al arconte correcto.
Bueno, si me mato, solo tengo que revivir.
¿Pero puedo hacerlo?
Quiero decir, en el juego, cuando cambiabas de elemento con tu viajero, también lo hacían sus constelaciones. ¿Quién dice que no aparecí con todas mis constelaciones activas y que una de ellas es como la c6 de Bárbara?
Una vez más, con miedo de haber activado el modo ultra hardcore por accidente, trate de controlar el planeador, para en el peor de los casos, caer en las orillas del lago.
Pero cada vez se hacía más difícil, no solamente el viento comenzó a soplar más, si no que una neblina no me dejaba distinguir entre que era agua y que no. Por no mencionar que se me estaban durmiendo los brazos.
Ya estaba cerca de aterrizar cuando mis brazos no pudieron más y solté el planeador.
¡Plash!
—Aterrizaje exitoso. —Dije tratando de mantener mis ojos abiertos.
—Ya veo, entonces has escogido el camino de la muerte.
!
Con lo que me quedaban de fuerzas, levante la vista en dirección de donde vino aquella femenina voz.
Con la luna posada detrás de ella, no pude ver nada además de un intenso instinto asesino antes de caer inconsciente.
Una estrellita y una seguida, por favor. (9.<)◠☆◠(>.6)
Spoiler del siguiente capitulo:
—¿Quién podría ser este jovencito?
—Mi hombre.
Así amarro el TN a Yelan: