-¿Saliste de compras?- se aleja, nervioso. Rosier asiente.
-Sí, lamento no llevarte, es que estabas ocupado cayendo por la colina- responde con sarcasmo, Barty ríe ¿por qué ríe? es un comentario bobo.
-¿Qué compraste?- pregunta levantándose del sofá.
-Ve a ver- señala las habitaciones- armé la tuya también.
Barty sube las escaleras y baja emocionado.
-¡Me encanta!- exclama como niño emocionado- espera, ¿subiste las escaleras? no debes exponerte así, te hará daño- señala colocando sus manos en su cintura, como jarrita.
-Costó bastante- señala su pierna, está en shorts anchos, que dejan poco para la imaginación de Crouch.
El pelinegro se aclara la garganta, alejando la mirada de eso y centrándose en la herida.
-Traje vendas para ti- sonrie mirándolo a los ojos.
Evan sonrie agradecido.
-Creí que no teníamos más dinero. Yo gasté lo que encontré en mis bolsillos en eso.
-Bueno, guardé un poco para cuidarte- sonrie de lado- y debes preocuparte primero por tu salud antes de los muebles, rubio- pide caminando al baño para lavarse las manos.
-Y tú también, debes bañarte, hueles horrible- exige, siguiéndolo.
Barty eleva una ceja y lo mira, Evan se apoya en la puerta del baño, con los brazos cruzados.
"Que sexi" piensa Barty.
-Tú también hueles raro, así que no tienes mucho que reprocharme.
-Me bañaré- afirma seguro- pero tu estás peor, ¿eso es tierra pegada a tus heridas?
-Tal vez, no sé.
-Ve a bañarte.
-Te aviso que no me bañaré dos veces, o no te caes o te bañas conmigo. Tengo energía solo para un baño- suspira cansado, apoyándose en el lavabo.
Evan asiente.
-Necesitaré tu ayuda, hoy también me cansé. No sé como logre manejar hasta casa sin matarme.
-¿Manejaste?- cuestiona Crouch.
-Soy inteligente, junior- responde, quitándose la remera y caminando hacia la ducha- logré comprender un poco esa cosa rara llamada camioneta.
Barty observa cada movimiento de Rosier mientras se muerde el labio.
-Ajá- responde intentando recordar de lo que hablaban.
-Eres un bobo- concluye quitándose el pantalón, los ojos de Barty bajan hacia su entrepierna y trata de disimularlo, mirando a la pared. Evan ni siquiera lo nota- ¿qué esperas? estoy muerto de sueño- se apoya en la pared, pero pronto caerá, lo sabe porque ya cayó antes, el piso es muy resbaloso.
-¿Eh?- parpadea confundido.
-Quítate la ropa, junior- exige Rosier.