Capítulo 13
Allí, sentada en el suelo, veo el rostro de la figura que se ha interpuesto en mi camino. Nathan. Me levanto y esquivo a Nathan para poder regresar a casa. Pero este me lo impide otra vez.
-¿Qué haces? Déjame irme.
-No puedo. Tengo que matarte, ¿lo sabes?
-Sí, pero pensé que renunciarías.
-Es o tú o yo, Cazadora.
-Sí. Sí no me matas, te matan, si me matas, matas tu alma. ¿ Qué diferencia hay?
Él se queda todo pillado. Me mira y yo le devuelvo la mirada.
-Mátame, si quieres -le digo mientras suelto las hachas y me quedo así, aparentemente inofensiva.
-El tema es que no quiero, pero me obligan.
-Pues haz lo que tengas que hacer -le contesto colocando las manos en la cabeza.
Me tiene a punto. Coge un arco que tiene colgado en la espalda y una flecha del carcag. Me lo entrega y me dice:
-Mátame. Prefiero que lo hagas tú a que lo haga esa bruja.
Yo coloco el arco en su posición y apunto directamente a su corazón. Tenso la cuerda y disparo la flecha a la rama del árbol que tiene encima.
-¡Vaya! -exclamo- He desaprovechado mi única flecha. ¡Qué pena! ¿No crees?
Él me sonríe y se acerca.
-¡Ey! Qué no te haya matado no significa nada. Pero aún tengo una duda, ¿por qué no me matas?
-Porque no quiero -me contesta.
Yo me callo y echo a andar.
-Te veo mañana, compañera -se despide.
Yo no contesto y salgo corriendo. Otra vez. A punto de matarlo y no lo hago. Joder...
Salgo del bosque y voy directa a casa. Subo las escaleras de dos en dos y abro la puerta. Pero lo que descubro dentro me atormenta. Ya había olido el olor a vampiro hace minutos. Por eso he venido corriendo. Y ahí está: Ashley.
Tiene los ojos rojos y la piel blanquecina.
-Ashley... -murmuro.
Ella me mira y empieza a llorar. Juro que nunca he visto a un vampiro llorar.
-¡Tanya! Ese inmundo me mordió. Mírame. ¿En qué me he convertido?
-Tranquilízate, Ashley. Ven, ven aquí.
Ella se acerca a mí y me abraza. Lo más extraño es que no me ataca. Lo más normal es que un neófito como ella me mordiera y me arrancara la piel a tiras, no esto.
-¿Quién te mordió, Ashley?
-Era un hombre. Tenía los ojos rojos, el pelo marrón oscuro o negro no sabría decir. Y la piel de un blanco inmortal. Era inhumano, Tanya. Entonces me dijo que te conocía y me mordió. Iba a matarme pero yo salí corriendo. Iba muy rápido. No sabía que yo podía correr así de rápido. Pase al lado de un escaparate y vi algo rojo. Me pare y me fije bien. Eran mis ojos, Tanya. Tenía miedo y eché a correr. ¿Qué soy, Tanya? Tú lo sabes, dilo.
-No me llames loca cuando te lo diga.
-Vale.
-Eres un vampiro, Ashley.
-No sé por qué ya me esperaba algo así.
-Tenemos que hablar... Tienes que hablar con otros vampiros. Promete no decir nada de esto. Victoria y su familia son vampiros. Vamos, vamos a hablar con ellos.
-¿El rojo se irá?
-Sí. Se irá y volverás a tener tu color natural.
-Bien.
Salimos de casa y salimos corriendo hacia el bosque.
-¡Qué rápido corres! ¡Ni que fueras un vampiro!
-no, soy una cazadora de vampiros.
-¿Qué? ¿Cazas vampiros?
-Sí, pero tranquila. A ti no te cazo.
Nos echamos a reír mientras corremos hacia la casa de Victoria.
-Estamos llegando, puedo olerlos.
-¡Menuda nariz!
Yo vuelvo a reír mientras corremos. Vislumbramos la luz de la casa y apresuramos el paso. Llegamos a la puerta y entramos. Ellos ya saben de nuestra presencia. Se acercan a nosotras y nos preguntan:
-¿La han convertido?
-Ajá. No sé que hacer.
-¿Te ha intentado morder?
-No, no ha hecho nada. Estaba llorando y vino a darme un abrazo. Es raro.
-No tanto. Creo que ya sé cual es su don: el autocontrol -dice Victoria.
-Sí, puede ser -responde Anna.
Ashley se sienta en el sofá y pregunta:
-¿Cuándo va a desaparecer el rojo de los ojos?
-Dentro de unos días. El rojo es sólo temporal -contesta Cameron.
-Tanya, ¿te importa sí se queda a vivir aquí? Le enseñaremos todo lo que debe saber -dice Victoria.
-Está bien. Pero puedo venir a visitarla, ¿no?
-Cuando quieras -me contesta Jonathan sonriendo.
-Sí, tú ven. Cuando te mate vamos a ver sí vuelves -añade Natalie cabreada.
-¡Cierra la boca! -le grita Cameron tirándole un zapato a la cabeza.
-En serio. La tierra será redonda, pero hay gilipollas en cada esquina -murmura entre dientes Jonathan.
Todos nos echamos a reír.
-Sí, si los idiotas volaran no se vería el sol -añade Cameron.
Los demás seguimos riendo hasta que entra Nathan. Entonces las risas cesan. Todos me miran inconscientemente y me piden disculpas con la mirada.
-Vamos, Tanya. Habíamos quedado, ¿no te acuerdas? -me dice Victoria como diciendo "sígueme el rollo".
-Sí, claro. vamos...
-No voy a matarla, chicos.
Todos se giran hacia Nathan con cara extraña.
-Pero tú dijiste...
-No voy a matarla. No quiero -repite Nathan serio.
-Bueno, en ese caso, quédate -me dice Victoria.
-No, yo me voy. Nos vemos mañana. Cuidad de Ashley bien, ¿vale?
-Por supuesto. Hasta mañana -me dice Victoria antes de darme un abrazo.
Yo lo acepto y me voy. Salgo corriendo por el bosque hasta llegar a casa. Entro y dejo mi chaqueta en el perchero. Subo las escaleras y entro en mi habitación. Me siento y me quedo así un rato hasta que me aburro. Me levanto y entro en la sala de al lado. Cojo la guitarra y regreso a mi cuarto. Comienzo a tocarla y la música me relaja. Hace años que no toco un instrumento de estos. Y aún me acuerdo. Sigo tocando hasta que presiento algo. El olor a vampiro. Pero me da igual. Sigo tocando hasta que por fin me quedo profundamente dormida.
Me despierto tiempo después. Abro los ojos y recuerdo que estoy sola. No está ni Drake ni Ashley. Aunque el primero está muerto y la segunda recién convertida. Es irónico. Soy una cazadora y tengo amigos humanos y amigos vampiros. Sí es que esos vampiros son mis amigos, claro. Me levanto y bajo a la cocina a tomar agua. Entonces vuelvo a sentir la presencia de un vampiro. Y como no, petan. Abro la puerta y ahí están Ashley, Victoria, Anna, Jonathan y Cameron.
-¿Qué hacéis aquí?
-Pensamos que te ibas a sentir sola y venimos a hacerte compañía.
-He estado sola muchos años...
-Ya, pero ahora más. Así qué nos quedamos -dice Cameron finalizando la conversación.
-Vale.
Les invito a entrar y les digo:
-Hay cuatro habitaciones. La mía es la primera de la pared de la derecha.
-Yo duermo contigo -dice Ashley.
-No, Ashley. Aún no sabemos sí te puedes controlar. Anna y yo dormiremos con Tanya -afirma Tori.
-Vale.
Subimos a nuestros cuartos y yo me meto en el mío junto con Anna y Victoria.
-¿Sabéis? Nunca me imaginé que mis amigos fueran vampiros. -les digo cuando ya estamos dentro.
-Sí, ya. Esta,os violando todas las normas.
-Tienes razón, pero me importa un bledo.
Nos echamos a reír. Yo apago al luz y digo:
-Bueno, buenas noches a todos.
Recibo contestaciones de toda la casa y me quedo dormida como un lirón.
Nos despertamos a la mañana siguiente. Yo aún con sueño y ellos con ganas de salir de casa. Nos vestimos y salimos de casa. Vamos caminando todos juntos al instituto. Llegamos y cada uno nos vamos a aulas diferentes. A la hora de la comida no sé con quien sentarme. Así qué convenzo a mis "amigos humanos" para que comamos todos juntos con mis "amigos vampiros". Nathan y Natalie no están. Pero no me importa. Sí se perdieron, que se pierdan.
***
Lauren espera la visita de una chica que afirma saber como acabar con la Cazadora. Pasan horas y por fin llega una adolescente rubia que se hace llamar Dama Roja.
-Pase -le dice Lauren.
La Dama Roja entra y Lauren se queda mirando. Alta, rubia, delgada, con una máscara roja que le tapa toda la cara.
-¿Quién eres?
-Llámame Dama Roja -contesta la chica.
-Está bien. Antes me informaste de que sabes la manera de acabar con la Cazadora. Soy todo oídos, querida.
-La Cazadora es rápida y fuerte, lo he visto. Pero tiene un punto débil. Acaban de morir su novio. Un débil y asqueroso humano. Y lo mejor es que a su mejor amiga la han convertido. Eso la hace aún más vulnerable. He tenido la idea de hacer que su amiga se una a nosotros. Y así cuando peleemos contra ella no logrará luchar contra su amiga.
-Gracias por la información, puede irte. Aunque me gustaría saber tu nombre.
-Lo sabrás a su debido tiempo.
La Dama Roja sale de la mazmorra y los guardias vuelven a cerrar el paso.
-Eso ha sido una información muy valiosa -dice Katia.
-Lo sé. Pero no sé hasta que punto es de fiar.
-Yo creo que es una excelente espía. Deberíamos decirle que nos informe de los movimientos de la Cazadora.
-Está bien. ¡Guardias! Decirle a la Dama Roja todo lo que acabáis de oír.
-Sí, señora -contestan ambos antes de subir a por la Dama Roja.
***
_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_
SÍ OS GUSTA, POR FAVOR DADLE A LA PRECIOSA ESTRELLITA QUE ESTÁ ARRIBA. DONDE PONE VOTAR, VALE? OTRA VEZ, GRACIAS A PMYSELF POR SEGUIRME, JEJEJEJEJE. BUENO, A TODOS LOS QUE ME SEGUÍS :D