Un largo suspiro salio de tu boca al terminar por llenar un tazon con palomitas de maiz mientras por otro lado cargabas a una niña quien se negaba a separarse de de ti
No sabias como una persona como tu quien no gozaba de buena paciencia habia accedido cuidar a dos niñas que apenas conocias
Con los aperitivos listos caminaste hasta el sillón de la sala donde te esperaba la otra pequeña para darle play a la segunda pelicula consecutiva de barbie que habían elegido ambas
Así no es como esperabas pasar tu noche de sábado, igualmente no tenías pensado hacer nada mas aparte de continuar con la serie que recientemente empezaste a ver
Había pasado una semana desde que te mudaste con tu tía en la antigua casa donde solías vivir junto a tus padres y hermana mayor antes de irte a otra ciudad con la anterior mencionada
Ahora estabas de vuelta después de 3 años fuera, pero sin mucho por hacer al estar de vacaciones
Tampoco es que tuvieras planes que involucraran salir de la casa, no tenias animos como para si quiera pensar en algo así
Por eso cuando tu tía te pidió cuidar por un rato a las hijas de su amiga a quien conocías muy bien, no tenías excusas para negarte
Al menos tenías algo con que distraerte
Unos golpes en la puerta hicieron que apartaras la vista del televisor extrañada al pensar que podria ser tu tía ¿tan pronto habían vuelto?
-ya vuelvo niñas- dijiste aunque las pequeñas estaban demasiado concentradas en la pelicula como para notar que te ibas
Sacaste tu telefono en el camino viendo que marcaban las 10 de la noche, pero habia algo más que mostraba la pantalla
Tía Ino
"Princesa, el hermano mayor de las niñas ira a buscarlas
Nos vemos más tarde, te quiero!"
Bufaste con molestia, conocias a tu tia como para saber desde el principio que estaba planeando algo
Ahora solo confirmabas tus sospechas
Miraste la puerta frente a ti ansiosa, sabias perfectamente quien era el hermano de las niñas y no estabas preparada para verlo. No ahora
Pero ya estaba ahí, no podias simplemente ignorarlo e irte
Con manos temblorosas abriste la puerta dejando ver un chico de cabello y ojos lilas
Estaba igual que como lo recordabas exceptuando algunos detalles como lo era su clara diferencia de altura contigo
-tu..-dijo sin poder disimular su sorpresa al estar ambos frente a frente, al parecer no sabía nada de tu regreso a la ciudad
-Hola- le sonreíste mientras el no paraban de mirarte como si te hubiese crecido una segunda cabeza
-cuando...cuando volviste?-
-Hace una semana- asintió mientras rascaba su nuca algo incómodo
-solo estas de visita o..?
-planeo quedarme un tiempo, todavía nose cuanto pero no será pronto-
-ahh.... ¿ y como has estado?- pregunto ya con su expresión más tranquila
-eh tenido días mejores- soltaste antes de que pudieras pensar bien tus palabras -¿y tu?
-bien..-
-quieres pasar?- te hiciste a un lado - tus hermanas estan viendo una película y dudo que quieran irse antes de que termine- reiste nerviosa ante su posible rechazo
Lo viste dudar un momento y cuando pensaste que iba a aceptar termino quedandose en su lugar
- lo siento, pero tengo algo de prisa-
-no te preocupes, iré por ellas- te diste la vuelta para volver algo desepcionada por su respuesta negativa
Aunque no creias que tuvieras derecho de estarlo, tenia razones para no querer pasar mas tiempo del necesario contigo, despues de todo quien termino con la relacion que tenían habias sido tu
Te sentías culpable? Si
Pero ya no había nada que pudieras hacer
-Podemos venir otra vez (t/n)? Por favorrr- hablo la pequeña Luna mientras su hermanita estaba abrazada a tu pierna causandote ternura
-Claro que pueden, las estaré esperando- te agachaste a su altura para darles el último abrazo
Nunca fuiste buena con los niños pero no te molestaría para nada verlas de nuevo, habías logrado distraerte en esas pocas horas que pasaron junto a ti
-¡Adiós!- te saludaron ambas antes de sugetar cada una las manos de su hermano para irse
-Nos vemos-este te dedicó una última mirada antes de darse la vuelta y desaparecer de tu vista
Quedaste unos momentos parada frente a la puerta con una mano sobre tu pecho al sentir tu corazón inquieto
-Dios, calmate-
Al volver a la sala terminaste por acomodar algunas cosas del sillón donde habían estado y subiste a la habitación para porfin caer rendida en tu cama
Estabas agotada, y no solo fisicamente
Tomaste una de las pastillas para dormir que estaban en la mesita a un lado y cerraste los ojos
Siendo Takashi Mitsuya el último pensamiento que tuviste antes de quedarte dormida
Estabas segura que no sería la última vez que se verían