Pov Mat
Una gran cantidad de luz se apodera de mis ojos, me pesaba abrirlos, en serio quería dormir un poco más. Intento moverme para interponer los rayos del sol, pero algo muy pesado me lo impide.
Ara:... Un ratito más...-abro los ojos de golpe al escuchar de dónde provenía la voz.
La luz me deja ciego por segundos y luego logro distinguir a Ara encima de mí arropado en la manta. Trato de procesar la situación y comienzo a moverle.
Mat: Ara, despierta...-le muevo un poco, él se queja y se aferra más a mí. Vuelvo a intentarlo-Ara, ¿Qué hora es?
Él se vuelve a quejar, pero esta vez para levantarse lentamente. En la posición en la que queda puedo verle mejor... Traía un abrigo muy largo de color rojo pastel y unos pantalones grises que parecían anchos. Sin embargo, había algo un poco... incómodo, al quedar sentado podía sentir todo su peso en cierta "zona prohibida" de mi cuerpo.
Ara: Buenos días, gatito-dice mientras se talla los ojos con las manos como un niño pequeño.
Mat: A-Ara...
Ara: ¡Mat, tuve un sueño hermoso!-dice saltando de la felicidad aún encima de mí-¡Soñaba que estábamos casados y teníamos dos hijos, uno sé llamaba Matti y el otro Spiderman!
Estaba demasiado feliz.
Mat: Ara, ¿Qué haces encima de mí?
Ara: Ah, es que te preparé el desayuno y como todavía seguías durmiendo como un bebé me acosté contigo otra vez-sonríe ampliamente.
Mat: Eso no explica por qué estás encima de mí-él trata de ignorar mi pregunta.
Ara: ¿Vas a desayunar?
Mat: Lo haría si te pararas de encima mío-él rápidamente sale de arriba de mí.
Ara: Cuando termines ve a asearte-fingiendo demencia sale de la habitación cual relámpago.
Cuando por fin puedo moverme, me levanto de la cama y veo el desayuno en la mesita de noche.
Para él el romance no descansa ni en su casa.
Por fin en soledad, puedo ponerme a pensar... Mi cara decide volverse roja como un tomate, pero el rojo no le fue suficiente así que el calor decide también hacer acto de presencia y aumenta a niveles insospechados, y para rematar la jugada, mi nariz comienza a sangrar.
Trataba de entender el por qué de mi "calentura", pero no tardé en descubrirlo cuando a mi mente vienen las imágenes y de paso las sensaciones de cuando Aracnea se sentó en cierta área de mi tren inferior.
¿Lo hizo a propósito? O ¿Sin querer? Menuda coincidencia que se sentara justo ahí. Pero ¿Por qué me pongo así? ¿Que es esta sensación? ¿¡Qué demonios es esta sensación!? Trataba de calmarme, pero mi cerebro no ayudaba generando esta vez imágenes demasiado turbias de mí y Ara en una cama haciendo cosas para nada puras.
Muevo mi cabeza tratando de borrar las imágenes. Tomo la bandeja del desayuno y lo como rápidamente para pensar en otra cosa. Pero entonces aparece otro problema, más bien, lo comienzo a sentir.
Pov Aracnea
Luna: ¿Qué quieres espantajo? Ya te he dicho, no pienso prestarte mis velas aromáticas, compra las tuyas.
Ara: ¡Luna ayúdame!-trato de hablar bajo. Me encuentro escondido en la despensa de la cocina para evitar que Mat me vea.
Luna: ¿Qué hiciste?-pregunta molesta, como siempre.
Ara:... Sin querer me senté sobre la entrepierna de Mat-digo un poco avergonzado, pero feliz a la vez.
Luna:... ¿Qué? ¿Por qué me vienes a contar esto a mí?
Ara: Sabes que por mucho que me odies, eres mi mejor método de confesión. Los demás son unos chismosos.
Luna:... Vale ¿Qué ocurre?
Ara: ¿¡Cómo que qué!? Anoche me dió un beso y ahora sentí su virilidad ¡Cada día más cerca de ser pecadores!
Luna: ¿Él te besó? ¿Estás seguro de que no se lo robaste?
Ara: ¡Claro que no, él me lo dió a mí! ¡Anoche en la oscuridad se veía más guapo y más sexy!-un calor exuberante invade mis mejillas y otra parte de mi cuerpo.
En eso escucho pasos que se acercan, pero luego se alejan.
Luna: ¿Para eso me llamaste?
Ara: Es un gran avance, estás a un paso de convertirte en tía.
Luna:... Aracnea, por muy humano que seas... Sigues siendo del sexo masculino.
Ara:... Ah sí es verdad. Bueno, adoptamos y ya está, uno que se parezca a Mat y otro a mí, se llamarán Matti y Spiderman.
Luna:... Ok, perfecto, no tengo tiempo ahora, estoy ocupada.
Ara: Ok amargada, te informo de la situación más tarde.
Luna: Créeme, no lo tienes que hacer. En serio no lo hagas... Por favor-cuelga la llamada.
Ara: ¡Jam, envidiosa!-salgo de mi escondite para dirigirme al baño a arreglar cierta situación en mis pantalones, pero al salir lo primero que veo es a Mat cubierto por la manta-¡M-Mat, hola! ¿Ya terminaste tu desayuno?-pregunto algo nervioso.
Mat: E-Emmm, si, ¡Digo no! Emmm, creo que me asearé primero.
Ara: ¿¡Qué!? N-No, yo necesito ir primero.
Mat: Tu puedes esperar.
Ara: Pues no, tú solo vas a asearte.
Mat:... Bueno, en realidad no voy a asearme, tengo dolores de estómago...-ambos nos miramos, ¿Nos estábamos mintiendo el uno al otro a la cara?-... ¡Necesito ir!-él abre rápidamente la puerta e intenta cerrarla, pero consigo bloquearla con mi pie antes de que la cierre.
Ara: ¡Mat, necesito ir primero!
Mat: ¡No lo creo, estabas dentro de la despensa tan tranquilo, vuelve ahí y espera!
Ara: ¡Limón limonero, tu novio primero!-trato de empujar más fuerte consiguiendo abrir un poco más.
Mat: ¡¡ARA NO ENTRES, NO ESTOY EN MI MEJOR MOMENTO!!-escucho su voz enojada, cosa que me asusta y sorprende, dejo de aplicar fuerza y cierra la puerta de golpe.
Ara:... ¿Mat, estás bien?-no escucho respuesta-¿Te sucede algo malo? Puedes decirmelo-sigo sin escuchar respuesta-... ¿!Estás enfermo, tienes gripe de anoche...!? ¿¡¡AAAAAAH, TE SENTÓ MAL EL DESAYUNO!!? ¡¡DIME QUÉ HICE MAL, LO HARÉ MEJOR!!-¿Y si mi desayuno romántico envenenó a mi Mat? ¡¡No me lo perdonaría!!
Mat:... Ara, tu desayuno está bien, es solo que... No sé si deba decírtelo, osea, sé lo que es, pero...
Ara: ¿¡Te da pena, vergüenza!? ¡¡Puedo ayudarte!! ¡¡DIME QUÉ LE PASA A MI GATITO!!-suplico preocupándome aún más, ¿Era tan grave como para que me mintiera en la cara?... Yo también lo hice, pero fue por una buena causa.
Mat:... Es que... Cómo que me siento un poco caliente.
Ara: ¿¡Tienes fiebre!? ¿¡Dolor de cabeza!?
Mat:... No es en la cabeza, bueno, también, pero... Me refiero a otra parte del cuerpo.
Ara:... ¿En tu pancita?
Mat:... Quizás un poco más abajo.
Ara: ¿Las piernas?
Mat: Un poco más arriba.
Ara:... Las rodillas-de repente se abre la puerta bruscamente.
Mat: ¡¡TENGO UNA ERECCIÓN!!-grita enojado contra mí, aunque no es la primera vez que lo veo molesto, o más bien le hago enojar.
Se avergüenza y vuelve a entrar al baño. Esta vez sin cerrar la puerta. Entro al lugar y me lo encuentro escondido detrás del vidrio opacado.
Ara:... Entonces, si sabes lo que es ¿Cuál es el problema?
Mat: ¿C-Cómo preguntas eso? Ya me siento bastante avergonzado.
Ara: Es algo normal... en el cuerpo humano, es normal que pase... O acaso-sonrío ampliamente ante lo que mi oscuro cerebro imaginó-¿Acaso lo que te molesta es que te haya pasado conmigo?
Mat no responde, se mantiene en silencio.
Ara: ¿Adiviné?
Mat:... Para ti es tan normal.
Ara: Me pasa todo el tiempo.
Mat:... No pienso salir así.
Ara: ¿Quieres que te diga cómo se te... baja la calentura?
Mat:... Si, por favor.
Si antes era lindo, ahora es súper tierno, adoro su inocencia.
Pov Mat
Si lo de antes era vergonzoso, ahora estoy por la nubes. Que Ara me explicara cómo tenía que... descalentarme fue muy raro.
Digo, se supone que ese tipo de cosas me las debió explicar mi papá... Espera, creo que ya entiendo por qué no me las explicó: en el momento de "la charla" fui tan sabiondo de decir que ya sabía de esas cosas. ¡Dioses, mis únicos y peores 15 años de mi adolescencia!
Me bañaba en un chaparrón de agua fría, la cual tardó un tiempo pero logró bajar mi... calentura.
...
Una vez salgo del baño ya cambiado con mi ropa la cual Aracnea lavó anoche, le veo a él sentado en el sofá. Lentamente me acerco a él y me siento a su lado.
Mat:... ¿No necesitabas el baño?
Ara: Me las arreglé en el armario... Es preferible que no entres-decía neutral mientras miraba el clima en la televisión.
Mat:... No se lo digas a nadie...
Ara: ¿El qué? ¿Que piensas en mí de manera pervertida?
No puedo evitar mirarle enojado, tiene una gran sonrisa perturbada.
Ara:... Te gusto mucho-dice entre dientes sin quitar la sonrisa.
Mat:... Si me gustas, pero no le digas ni a tu madre lo que pasó aquí ¿De acuerdo?
Ara:... Claro, tampoco pensaba contárselo a medio mundo-sonríe nervioso
Mat: Ara...-suspiro de cansancio.
Ara: Descuida, gatito, eres mi novio, es normal que sientas estas cosas por mí. Para cuando menos te lo esperes ya habremos perdido la virginidad... de manera física.
Proceso lo que acaba de decir, ok, elegí el peor día para quedarme en casa de Aracnea.
...
Ara: Me llamas en cuanto llegues ¡Que no se te olvide! ¿Seguro que no quieres que te acompañe? Debo saber que no te secuestraron.
Mat: Ara, nadie va a secuestrarme, ese más bien sería tu papel.
Estábamos en la entrada del edificio. Ya había llamado a mi madre advirtiéndole que volvería a casa.
Ara: ¿¡Qué dices!? ¡Yo jamás haría algo tan horrible!... Solo te mantendría encerrado en mi departamento, obviamente con tu voluntad, para que no vuelvas a interactuar con nadie más que yo-sonríe ampliamente.
Mat: No, para nada secuestro-me despido de él y salgo del edificio, pero me detengo al recordar que había olvidado algo importante.
Regreso a la entrada del edificio en la cual aún se encontraba Ara, y sin importar que habían personas pasando por la calle le doy un beso... en los labios.
Mat: L-Luego te llamo-me voy rápidamente de ahí en dirección a mi dulce hogar.
Demasiadas emociones e información en un día, sin duda necesitaré un descanso para procesarlo todo.