La noche llegó y en la casa de Izuku hubo una pequeña fiesta por parte de Inko al ver que Mei había vuelto a la casa, esta vez la chica pelirrosa tenía consigo un cambio de ropa. Sorpresivamente para Izuku y Mei, Inko también tenía bastante ropa que quería regalarle a Mei la cual se ajustaba a su figura ya que al parecer Inko y ella cuando tenían la misma edad tenían una figura muy similar, por lo que se la dio sin ningún problema.
En esa noche, aquellos tres se la estaban pasando muy bien, Inko estaba preparada con el álbum de fotos familiar donde se encontraban varias fotos de Inko y Hisashi padre de Izuku. Mei estaba asombrada por lo guapo que era el papá del chico, también por lo hermosa que se veía su madre cuando eran jóvenes, dándole vergüenza a Izuku.
Su madre mostró todas sus fotos vergonzosas de cuando era muy pequeño hasta antes de entrar a la secundaria, realmente era una gran cantidad de información que Mei disfrutaba mientras reían y pasaban la noche bebiendo café y galletas.
- Es cierto, a todo esto – dijo Mei pensativa viendo las fotos del papá de Izuku – Jamás te he escuchado hablar de tu padre, Izukkun – mirando al chico
- Ah, bueno – dijo Izuku sonriendo levemente con los ojos cerrados – Como cada vez estoy más ocupado ya no lo he visto mucho, antes hablábamos un poco por video llamada, pero luego de un tiempo me ocupé y él también, así que solamente platicamos un poco de vez en cuando por teléfono y ya
- Lo que pasa es que Hisashi no está en Japón – dijo Inko sonriendo de forma un tanto melancólica – Cuando Izuku era pequeño, él consiguió un trabajo muy bien pagado en el extranjero y ha pasado toda su vida ahí. Lo hizo por nosotros, por lo que casi no ha pasado tiempo con Izuku, sin embargo, cada que puede llama para saber cómo estamos y manda el dinero todos los fines de semana
- Así que en definitiva no has podido volver a ver a tu padre – dijo Mei algo dolida – Eso es un poco... triste – cabizbaja por lo escuchaba – Siento sacar el tema
- Está bien – dijo Izuku sonriendo – No es como que estemos en malos términos, de hecho, cuando llama hablamos mucho. Tengo entendido que no ha vuelto porque el contrato de trabajo allá le impide volver por ahora, pero dijo que definitivamente volvería en algún momento para verme graduarme de la U.A.
- ¿Y de qué trabaja Hisashi-otosan? – preguntó Mei tratándolo muy cercano
- Creo que era algo de oficinista de una agencia similar a la de los héroes en USA – dijo Inko pensativa sobre ello – Aunque la verdad no he investigado mucho
Todos continuaron hablando durante un tiempo mientras que Izuku sonreía bastante, Inko no lo dijo, pero era la primera vez desde que era pequeño que sonreía de esa forma tan brillante. Realmente le debía mucho a Mei, pues gracias a ella su hijo parecía que volvía a tener un brillo hermoso como cuando soñaba con ser un héroe...
- Bueno, creo que es hora de ir a dormir – dijo Inko mirando la hora
- Es cierto – dijo Mei sonriendo de forma agradable – Gracias por déjame usar su baño, iré a ducharme y pronto estaré con ustedes de nuevo
- De acuerdo – dijo Inko sonriéndole feliz al verla cómoda – Pruébate la ropa
Izuku solo la despidió con una mano mientras la chica iba a ducharse, esta vez aquella chica se fue por su cuenta ya conociendo la casa del chico. Su madre solo lo veía como sonreía y lo mucho que había madurado desde que estuvo con aquella mujer. Tarareando levemente con alegría tras verlos juntos siempre de esa forma brillante.
- Madre, déjame ayudarte a lavar los trastes – dijo Izuku acercándose a ella
- Está bien hijo, ve a descansar y ayuda a Mei – dijo Inko sonriendo con orgullo recordando a la chica – ¿Cuándo se lo piensas decir? Ya están en esa época donde no deberían de alargarlo más, a las chicas no nos gusta esperar mucho ¿Sabes?
Izuku se quedó mirando a su madre durante unos segundos, no sabía a qué venían esas palabras, ya había escuchado esas mismas palabras dicho por Shinso con anterioridad. Su cerebro era agudo para problemas y trabajos, pero en una situación así con tan poco contexto desde su punto de vista, no sabía ni siquiera de que hablaba su madre.
- Hm... Eh, ¿Sí? – respondió Izuku sin entender a que se refería su madre
- Ya veo, aún son jóvenes – dijo Inko riendo levemente mientras lavaba los platos – A esa edad tu padre era bastante audaz – riendo recordando el pasado
- ¿Ok? – preguntó Izuku yéndose de ahí sin entender todavía – Voy a mi cuarto
Izuku se fue hacia su cuarto mientras que Mei seguía bañándose tarareando una canción de forma tranquila, salió de la ducha solamente para verse al espejo con una sonrisa bastante grande y brillo a su alrededor. Aquella chica estaba emocionada por pasar la noche con Izuku en su casa de nuevo, en todos los meses que han pasado ya había ido a su casa un par de veces, por lo que ahora era un poco menos extraño.
La madre del joven se fue a su cuarto a descansar, Izuku estaba terminando de arreglar algunas cosas sobre su proyecto secreto que luego de darle unos pequeños detalles volvió a guardar en el maletín negro. Mei al salir se fue a su cuarto a descansar, sin embargo, no se podía acomodar, se sentía incomoda y por ello se fue del cuarto.
- Bien, creo que con esto ya ha quedado todo por ahora – dijo Izuku guardando algo dentro de aquel maletín negro cuando escuchó que tocaban su puerta – ¿Sí?
- Soy yo – dijo la voz de Mei desde el otro lado – ¿Puedo entrar?
Izuku sabía que Mei no podría dormir sola en aquella habitación ya que nunca dormía ahí, con el pasar de las veces que ella llegaba a quedarse en su casa, aquel chico se comenzó a acostumbrar a que ese tipo de cosas pasaran. Siempre era lo mismo, aquella mujer llegaba a mitad de la noche para irse a dormir al cuarto de Izuku.
- ¿No puedes dormir ahí? – preguntó Izuku levantándose de su asiento para ir a abrirle la puerta y verla parada ahí en el pasillo – ¿Quieres dormir conmigo?
La chica estaba abrazando una almohada bastante grande, su cabello estaba algo mojado y sin recoger, para Izuku era una vista bastante nueva ya que se había acostumbrado al peinado habitual de ella. Verla de esa manera era bastante llamativo, con una leve sonrisa aquel chico la dejó dormir con él como siempre en su cama.
Pasando al cuarto, Mei estaba algo ruborizada, en realidad comenzaba a entender cada vez más que simplemente no debería de hacer eso, un chico y una chica durmiendo juntos era para malinterpretarse en más de un sentido. De alguna manera a Izuku ya no le importaba, siempre que ella llegaba, él la dejaba dormir en su cama sin decir nada.
- (El cuarto de Izukkun otra vez) – pensó Mei sonriendo mientras tapaba sus labios con la almohada que abrazaba – (Ha pasado un tiempo desde que vine, aún tiene su aroma de él impregnada por todos lados, pero...) – viendo la cama para irse a acostar bocabajo e inhalar – (Lo sabía, aquí está su aroma... Izukkun)
Izuku también se había ido a dar un baño para ponerse a dormir, cuando llegó de vuelta la chica ya estaba dormida en su cama como de costumbre a lo que él tras verla solo sonrió levemente. No lo pensó mucho y se acostó en la misma cama a lado de ella viendo que Mei abrazaba su almohada como algo preciado, el chico solo se puso a dormir.
- Realmente, eres una mujer increíble, Meimei – dijo Izuku mientras ella dormía
- Izu...kkun – susurró dormida Mei soltando la almohada para abrazarlo a él
Eso sorprendió bastante a Izuku al ver que aquella chica confundió su almohada con él, no le importó nuevamente, Mei a veces hacia ese tipo de cosas y más que sentirse avergonzado, se sentía realmente feliz por tenerla así. Fue entonces que lo que su madre le dijo cruzó por su cabeza, haciendo que su pusiera rojo como un tomate.
En ese momento mientras se avergonzaba porque comenzaba a entender un poco hacia donde quería llegar su madre con esas palabras, su celular vibró en una notificación. El chico la vio antes de irse a dormir, solo para ver que era sobre un disturbio que pasó hace poco en esa noche en un distrito alejado de donde viva, eran villanos otra vez.
- (No puedo descansar ni una sola noche) – pensó Izuku viendo la pantalla de su celular mientras volteaba hacia abajo y veía a Mei abrazándolo – (Pero... solo por esta noche, solo por esta noche me disculpo con ustedes. Unknown descansara esta noche. Hoy soy solo Izuku Midoriya... junto a Mei Hatsume)
Cerrando los ojos y dejando a un lado su celular aquel tipo se dispuso a dormir cómodamente, por una vez desde que inició como Unknown no dejó ni una sola noche de ir a patrullar bajo ese alias. Después de tantos meses ha ganado suficiente experiencia como para poder decir que es un verdadero héroe para la gente.
Durante esos meses se ha enfrentado a un sinnúmero de enemigos por todos lados, dejando historias a donde sea que vaya de sus peleas. Ha conocido el sabor de la derrota muchas veces y las experiencias cercanas a la muerte que de no ser por las nanomáquinas en su cuerpo probablemente hubiera muerto en aquellas ocasiones.
Su nombre como Unknown se ha hecho tan famoso que incluso dentro de la U.A. ya lo toman como un verdadero héroe, incluso los mismos héroes comenzaron a aceptar sus actos heroicos comenzando a apoyarlo de poco en poco, aun cuando hay quienes todavía no están para nada de acuerdo con que aquel supuesto héroe haga las cosas así.
Solo era cuestión de tiempo para que su fama no deseada llegara a oídos de Mei por completo y juntara las piezas faltantes dándose cuenta de que era él. Sabiendo de lo que era capaz la chica, sabía que en cuento tuviera esa información no le tomaría nada descifrarlo, por ello quería retrasarlo tanto como pudiera de ella y de su madre.
Solo era un adolescente, queriendo tener un respiro de todo finalmente se quedó dormido cuando inconscientemente abrazó también a Mei. Los dos sonrieron de forma inconsciente al quedarse así, bastante relajados sin que nada más importara...
Una botella de vidrio fue arrojada con euforia contra una pared en alguna clase de bar, el vidrio simplemente salpicó por todos lados. En aquel bar en medio de la noche estaban bastantes sujetos rudos, un gran grupo de personas estaban enojadas esperando algo, ese "algo" más bien era "alguien", quien llegaba tarde para el evento.
- ¡Mierda! – dijo un sujeto enojado que fue el que arrojó la botella – ¡Ya hemos perdido a la mitad de los nuestros sin siquiera dar un golpe a la sociedad!
- Ese maldito de Unknown, nos la está poniendo difícil – dijo otro sujeto enojado
- ¡¿Y qué rayos está haciendo nuestro supuesto líder?! – preguntó enojado otro tipo – ¡No se suponía que las cosas fueran de esta forma!
Todos los que estaban reunidos en ese lugar eran villanos, por alguna y extraña razón se encontraban un gran número de ellos dentro de aquel lugar como si fuera una reunión secreta. El lugar estaba a reventar hasta que finalmente llegó una última persona de forma tranquila pasando a través de todos cuando una llamada comenzaba.
- "Bien, bien. Parece que ya estamos todos completos por ahora" – dijo una voz saliendo desde una pantalla que conectaba en una llamada
- Ey, lo siento por llegar tarde – dijo Tomura siendo quien llegaba tarde
- ¡Master! ¡Esto no es lo que nos prometió! – dijo un sujeto parado enojado – ¡Dijiste que tendríamos un gran ejercito compuesto por mucha gente habilidosa!
- ¡Todos aquellos a los que entrenaste fueron abatidos por Unknown y otros héroes! ¡Ya hemos perdido a nuestros comandantes a penas iniciamos!
- Da igual – dijo Tomura con una voz seca – Solo eran carne de cañón. Si perdieron contra ese tal Unknown significa que no valían más que eso. Solo eran basura
- "Bueno, realmente tenía esperanza en ellos, pero que se le va hacer" – dijo el Master por la llamada – "Como sea, igualmente tenemos todavía un ejército listo para atacar. Tomura ya se ha hecho con los planos de la U.A. y con ello finalmente podemos comenzar esto, ya los he hecho esperar mucho tiempo chicos"
Por aquella llamada, el Master comenzó a reír de forma arrogante y tétrica, de la misma manera lo hicieron todos los demás que estaban ahí presentes, todos estaban esperando ese momento. Hasta que Tomura levantó la mano llamando la atención de todos, tenía unas palabras que decir para poder dar comienzo a su plan.
- Sensei – dijo Tomura algo dormido – La redada será en 3 días. En 3 días iremos con todo contra la clase de héroes futuros y la U.A. – riendo locamente