NAMLA //The Mandalorian//

By Breendaa19

25.1K 2.1K 175

Si había que describir con seis palabras a la mujer frente a sus ojos, sin duda serían....extraña, intrigante... More

EL MANDALORIANO
CONOCÍ A UNA NAMLA HACE MUCHOS, MUCHOS AÑOS...
RATITA WOMP
AT-ST
PELI MOTTO
CARA DUNE
UN ANTIGUO GRUPO...LOS JEDI
MOFF GIDEON
ECOS
THE FROG MOM
"NAMLA DE ARVALA-7"
TEAM
VENATOR
AHSOKA TANO
VEN CONMIGO
TÚ TIENES ALGO QUE YO QUIERO
THE RESCUE
LUKE SKYWALKER
A NEW BEGINNING
SHE'S KORINA
THE JEDI
LA LECCIÓN
DIFFERENCES
THE MEETING
THE MEETING II
THE GREAT MAGISTRATE
THE KRYZE CASTLE
WHISPERS
THE GREAT BEAST
SHELTER
FRIENDS
66
RAGNAR
THERE YOU ARE
YOUR LESSON
CARSON TEVA
WHO'S NEED HELP?
EL BANTHA EN LA HABITACIÓN
LA APUESTA
EL RECLAMO
SHAMEFUL
TALES OF THE NIGHT
THE RITE
LANGSKIB
SACRIFICE
UN CLAN DE TRES
EPÍLOGO

RIGTH BACK

508 48 2
By Breendaa19

No sabría adivinar cuanto rato llevaba recostado en la misma posición. Pero ese descanso le había sentado de maravilla, hasta que se vio interrumpido por la presencia de alguien mas. Podía sentir su mirada sobre él.

Apunto su arma en dirección al intruso y abrió sus ojos encontrándose con aquella Jedi de Corvus. Ahsoka Tano. La amiga de la pelirroja.

-Tú...no esperaba verte por aquí.-me sinceré volviendo a enfundar el balster.

-Soy una vieja amiga de ambas familias. Pero eso tú ya lo sabías.

-Creí que no ayudarías a entrenar a Grogu.-debatí recordando sus últimas palabras respecto al niño.

-No, para nada. Estoy aquí por Namla.-me aclaró de inmediato.-Y tú? Que estas haciendo aquí?.

-Justo vengo a verlos.-me apresuré a responder.

-Lo sé.-ella le sonrió cómplice al droide que volvió a encenderse.-Por eso R2 te trajo conmigo en su lugar.

-Dime, que es este sitio?.-indagué curioso observando la construcción a un par de metros de nosotros.

-Es nada aún. Pero algún día será una gran escuela.-respondió ella.-Grogu será su primer estudiante, porque técnicamente Namla esta mucho mas allá de ello. Esta a nada de convertirse en una extraordinaria Jedi. Cuando llegué el momento será nombrada.

-Cuando será eso?.-me apresuré a preguntar.

-Cuando sea la voluntad de la fuerza.-respondió con sencillez.

-Bien...yo...no vine a apresurar las cosas...solo quiero saber como están.

-Ellos están muy bien.

-Me refiero a...que quiero verlos.-insistí.

-Yo se que si...-respondió ella pensativa.-Ven, hay que caminar un poco.

-Seguro.-respondí yendo detrás de ella, ansioso por ver aquellos dos que se alojaron en su corazón.

-Te lo advertí cuando nos vimos.-la Togruta continuó hablando.-Que el apegó con el niño sería difícil de soltar.

-El era un expósito Mandaloriano bajo mi cuidado. Solo quiero saber que esta bien.

-No hay ningún lugar en la galaxia que no sea aquí con Luke. Y me refiero para ambos.

-Todavía no entiendo como es que estas de acuerdo con que Luke entrene al niño cuando tú no quisiste hacerlo?.-indagué un poco mas sobre la situación.

-Porque fue su decisión.-aclaró de inmediato.-Yo no controlo los deseos de los demás.

-Pues es mi decisión verlos.-exigí.

-Si claro!.-aceptó ella de inmediato extrañándolo un poco.-Si eso es lo que deseas.-continuó ella señalando a la lejanía un gigantesco árbol. Ahí estaba Grogu hablando con Skywalker.

-Okey.-respondí avanzando de inmediato hacia el niño.

-Haces esto por Grogu o lo haces por ti?.-me preguntó la Togruta deteniendo mi andar de forma abrupta.

-Yo solo...quiero darles unas cosas...-dije sacando un par de envoltorios de mi bolsillo.

-Porqué? Para que nunca te olviden?.-me interrogó. Dicha pregunta había apuñalado algo en mi.

-No...-dude en responder.-Grogu...como expósito Mandaloriano debe tener esto. Es su derecho.

-Expósito....-Ahsoka meditó la palabra.-Tal vez es un Padawan ahora.

-Bueno...como sea.-le resté importancia.-Esta armadura lo protegerá.

-Si estas tan seguro de su propósito. Permíteme dársela.-me pidió avanzando en mi dirección.

-Pero...él esta ahí.-respondí sin quitarle la mirada de encima al pequeño verde. Tan solo tenía que dar un par de pasos y estaría hablando con él.

-Estas siempre en la mente de ellos.-continuó Ahsoka colocando su mano en mi hombro.-Y estoy segura, de que si Grogu te ve, solo harás las cosas mas difíciles para él. Sigue siendo un niño anhelando a su padre.-intentó razonar, mientras yo absorbía la imagen de Grogu y tomaba la mejor decisión para él.

-Asegúrate de que este protegido.-le extendí una de las pequeñas bolsas luego de un largo instante en el que me armé de la voluntad suficiente para alejarme de él.

-Así lo haré.-murmuró ella, asegurando que la armadura llegaría al pequeño.

-Pero Namla no es una niña.-debatí deseoso de ver al menos a uno de los dos.-Llévame con ella. Le hice una promesa, de que volveríamos a vernos. Hoy es ese tiempo.

Ahsoka suspiró, pero no ha modo de reproche por la insistencia del Mandaloriano, si no mas bien, compresivamente. Debe ser duro para él toda esta situación.

-No está muy lejos de aquí.-respondió al fin la Jedi. Le señaló el camino como anteriormente hizo con el niño. Y era cierto, en poco mas de cinco minutos habían llegado a otra parte del lugar un poco mas escondida que la anterior pero igual de amplia.-Pues ahí esta.-señaló Ahsoka a la mujer de cabellos rojos y cobrizos. Ella ahora vestía con ropas de un blanco perla llena de listones que colgaban de su cintura y volaban por los aires mientras entrenaba sola.

Aquellas vestimentas eran simples y elegantes. Majestuosas. Todo lo que un Jedi solía ser en cualquier aspecto de su vida.

-Es ella...en serio es ella...-fue lo único que pude pronunciar. Había deseado estar frente a la ojiazul por meses, y ahora que lo estaba, no encontraba el valor para avanzar. Sus piernas se habían vuelto piedra, mientras las palabras de la Togruta sobre el egoísmo cumplían su función haciendo eco en su memoria.

-Si no deseas que te vea, te recomiendo que te ocultes detrás del árbol. Tienes exactamente cinco segundos.

-Que dices?-me confundí mirando a la Jedi.

-3...2...1...-continuó Ahsoka hasta llegar cero.

Mando se ocultó de golpe al notar como la pelirroja había volteado de forma brusca en la dirección donde se encontraban tal como Ahsoka había predicho.

Namla examinó con cuidado el área hasta encontrarse con su mejor amiga. Soka y ella se saludaron desde lejos y finalmente la heredera de los Kryze continuó con su práctica. Mando aprovechó para dejar de esconder su rostro y echar un vistazo más.

Notó como Luke Skywalker dejaba al niño adormilado en un gran y cómodo tronco, solo para dirigirse a Namla con una gran sonrisa.

Estos intercambiaron palabras que no pudo escuchar, pero que causo risas en la mas joven de todos aquí.

El rubio le extendió un pequeño pañuelo a Namla que se ató en sus ojos al subir a unas pequeñas y redondas rocas que atravesaban lo ancho del río.

-Que es lo que hacen?.-pregunté al ver como Skywalker encendía su sable de luz verde esmeralda y se dirigía a Kryze con los ojos totalmente vendados.

-Entrenan.-respondió con calma la Togruta.

-Entrenar? Estas bromeando? Puede lastimarla!.-me alteré un poco.

-Tranquilo Mando. Los ojos no son la única forma de ver para un Jedi. El entrenamiento, la experiencia, los instintos y la fuerza, guían sus pasos.

-Ya...-dije no muy convencido.

-Créeme, esto no es nada. Hace tiempo, cuando aun vivíamos en Coruscant, se organizaban entrenamientos especiales. Los guardias del templo nos daban una extenuante demostración. Pero al final del día, cuando te tocaba enfrentarte a ellos, siempre era en extremo complicado. No recuerdo que ningún iniciado ganara un combate de aquellos. Eran muy rudos y agiles. Debían serlo, pues protegían lo mas importante.

-Los iniciados? Estas hablando de los niños?.-me escandalicé al pensar en pequeños como Grogu peleando con un sable de luz contra los mas experimentados de la orden.

-Así es. Los Padawan debían pasar innumerables pruebas extremas y complicadas para poder convertirte en caballero Jedi. Pero así mismo, los niños debían pasar por cosas muy similares para poder convertirse en Padawans. No todos los pequeños lo lograban, mucho menos a la primera. Pero Namla lo hizo. Sorprendió a todos los presentes. Así que no tienes nada de que preocuparte. Ella puede con esto y más.

-Lo sé...créeme que lo sé.-murmuré.-Pero no puedo evitar preocuparme por ella.

-Es algo natural. Preocuparse por alguien a quien amas.-respondió ella entendiendo el sentimiento.

Mando asintió sin dar mas respuestas, interesado en el combate que estaba a punto de comenzar. Le inquietaba el verla con los ojos vendados tomar posición de defensa sobre el camino de rocas sobresalientes del agua.

No quería que se lastimara con su sable de luz. El aun no podía ignorar el ardor en su pierna por el Dark Saber. Fue un golpe torpe y ligero, no quería imaginarse como sería uno atestado con fuerza y precisión digno de un maestro Jedi entrenado.

-Relájate.-insistió Ahsoka cuando Namla encendió su sable de luz azul heredado de su padre. Aun con el sol en su mayor plenitud, el tono de aquella arma brillaba contra la piel de alabastro de la mujer.

Namla detuvo con facilidad el primer golpe de Skywalker y continuó así. Uno tras otro. Ella se movía con la agilidad de una bailarina. Como si no pesara mas que una hoja. Era...era fascinante.

Sus embates eran duros y decididos. Mas que los del rubio que no se quedaba atrás para nada.

Namla lo hizo retroceder de forma radical cuando su ataque se volvió mas violento. Pesado.

Si esto era un entrenamiento, no quería imaginarse como peleaban con normalidad contra algún enemigo.

Skywalker no desperdiciaba el tiempo, respondió sus golpes de la misma manera hasta equilibrar la pelea.

Hubo un ínstate en que sintió su corazón detenerse cuando el Jedi utilizó sus poderes para empujar a la mujer. Esta tropezó hacia atrás perdiendo su equilibrio, cosa que Luke utilizó a su favor para atestar un golpe fatalista a la altura de su cuello.

Namla se echó hacia atrás, doblando su espalda de forma casi antinatural. Era una maniobra que muy poca gente en la galaxia era capaz de hacer.

El sable de luz pasó casi rozando su barbilla. Así que esta vez fue ella quien empezó a retroceder, mientras sus golpes perdían finura. Ya no daba pelea, solo intentaba defenderse del Jedi a como diera lugar.

-Ya la haz visto.-pronunció Ahsoka de la nada.-Ahora toma la decisión nuevamente. Quédate y habla con ella o vete y deja que siga su entrenamiento en paz.

-Que?...

-La estás distrayendo. Su concentración en el duelo a decaído.-ella señaló a Namla que claramente estaba pasando un mal momento en el combate.-No puede verte, pero puede sentirte. Seguro cree que es su imaginación, pero no será así por mucho tiempo. Decide ahora.

Mando dudó por un instante. Se imaginaba dando un paso delante y luego otro más. Los necesarios para tomarla entre sus brazos, abrazarla, quitarse el caso y besarla hasta el cansancio.

Pero en vez de eso, se encontró a si mismo dando la vuelta justo como con el niño. Caminó al lado contrario a donde su corazón pertenecía y se internó en el bosque, donde subió a su nave y salió del planeta sin decir nada más. 

-Descansando?.-me preguntó Ahsoka sentándose a mi lado. Yo estaba frente a una fogata comiendo un poco de fruta y disfrutando de la noche fresca y mi gran insomnio.

-En parte...me encanta mirar las estrellas por las noches. Puedo imaginar muchas historias diferentes en cada una de ellas. Justo como antes...

-Es una gran vista.-me apoyó recordando lo mismo que. Nosotras dos, mucho mas jóvenes, haciendo lo mismo cada vez que teníamos tiempo libre.-Es una lastima que en planetas mas capitales no se pueda observar ni una. Tanta luz lo arruina.

-Si...-susurré distrayéndome por un segundo.

-Sucede algo? Te noto mas distraída de lo normal.

-Yo solo....me pregunto...en cual de ellas estará él?...

-En Tatooine.-respondió ella de inmediato, sin intenciones de ocultar que algo sabía.

-Estuvo aquí verdad? No fue mi imaginación.-pronuncié segura de que ese era el motivo por el cual sabía donde estaba Din Djarin.

-Vino y se fue. No quiso interrumpir vuestras vidas. Una decisión desinteresada.

-A este ritmo él será más Jedi que yo.-intenté bromear.

-Eso no sería tan divertido.-respondió tomando un poco de fruta de mi plato.-Amo que la historia se repita. Es poético.

-A que te refieres?.-indagué frunciendo el ceño.

-Me refiero a que tú padre se enamoró de una Mandaloriana siendo un Jedi. Y ahora, años después su hija Jedi se enamora de un Mandaloriano. Es poético he Irónico ahora que lo pienso.-continuó ella.-Y ahora solo queda imaginar que tú misma tienes un hijo y sucede lo mismo. Esa es una historia digna de contar a tu descendencia por los siglos de los siglos.

-Sería como una tradición familiar.-bromeé.

-Exacto!.-exclamó ella.

-Es más una locura.

-Porque eres como Anakin. Diriges tu propio barco sin importar que tan descabellado sean tus planes. Siempre adelante, en el timón. Nunca desde atrás. Solo así se obtiene lo que deseas.

-Oye, no es por presumir pero...somos las mejores.-presumí codeándola y creando una melodía alegre con nuestras risas.

-Ya dime; cuando te irás?.-me interrogó, conociendo de antemano las ideas precisas que rondaban en mi cabeza.

-Mañana.-respondí trazando el camino en mente.

-Al menos será fácil encontrarte.-se consoló.-Y no seré la única en extrañarte.

-Estarán bien sin mi.-le quité importancia. Luke era el sitio más seguro para Grogu. Y con su escuela en desarrollo, el niño pronto tendría compañía de otros chiquillos y dejaría de extrañarnos tanto.

-Quieres que te acompañé?.-se ofreció.

-Nop. Estaré bien. No te preocupes.-me dejé caer de espaldas contra el césped.-Aunque debo admitir...que estoy un tanto nerviosa. El tiempo a pasado...y eso suele cambiar las cosas. Las perspectivas de la gente y sus metas.

-Él no lo a echo. De eso estoy segura.-me animó.-Por algo vino aquí no?.

-Aun así...Supongo que lo averiguaré dentro de poco.-respondí relajándome y observando el cielo en silencio. Ella me imitó y disfrutamos de la vista juntas.

Ahora que las cosas estaban como estaban. Verla ya no sería tan difícil. Eso era algo bueno que tener en cuenta. Aunque aun existían muchas cosas por resolver, estaba segura de que el tiempo pondría todo en su lugar. 

Sujeté mi cabello en una sencilla y holgada trenza dejando que unos mechones quedarán sueltos.

Una gran tormenta caía en el exterior. El clima era tan extremo en este planeta que estaba segura que en tan solo un par de horas el cielo se despejaría y parecería primavera otra vez.

Ajusté bien la capa a mi alrededor y salí al pequeño espacio comunal de la casa.

Luke estaba ahí, mirando la lluvia por la ventana.

-Lo estas haciendo muy bien.-dije acercándome a él.-Debes tener más confianza en ti mismo.-le animé como despedida.

-El mayor reto en estos días, no lo crees?.-me preguntó volteando en mi dirección.

-Quisiera poder negarlo, pero es algo con lo que me identifico también.-me sinceré.-Aunque...gracias a ti, eso a mejorado mucho.

-Ya estabas lista. Solo necesitabas un pequeño empujón.

-Y justo eso me pone más nerviosa.-murmuré inquieta.-Es una gran responsabilidad.

-Pero también es gratificante.-ahora él me tranquilizó a mi.

-Ansío esa momento.-murmuré soñando despierta en como serán esos tiempos venideros.

-Vendrán. Yo lo siento justo ahora. Verte para partir totalmente preparada. Muy diferente a como te encontré. Eso es muy satisfactorio. Además de ver a Grogu mejorar día con día.

-Cuida mucho del niño.-le pedí.-Dile lo mucho que le quiero y que volveremos a vernos. Si nos lo permites, claro está. Tampoco quiero interponerme en su educación. Se cuan importante es la concentración y a veces incluso la soledad.

-Puedes venir cada que lo desees Namla. Eso le hará mucho bien a Grogu. Estaremos alegres de recibirte.

-También avísame cualquier cosa que necesiten.-le pedí.-Estaré aquí de inmediato.

-Pienso que en un futuro, cuando haya más estudiantes por aquí, sería bueno tener una maestra como tú. La experiencia que posees es algo inigualable en estos tiempos.

-Jamás había pensado que algo como eso sucedería tan pronto. Un estudiante...son palabras mayores.

-Lo sé. Suena complicado y algo extraño por la situación en la que nos encontramos, pero...

-...Pero es una directriz que viene en nosotros desde nacimiento.-murmuré de inmediato entendiendo a lo que se refería. Transmitir lo que aprendimos era algo básico en nuestro camino. Yoda jamás se cansaba de repetirlo hasta grabarlo en todas nuestras cabezas.-Lo tendré en cuenta Luke. Cuando llegue el momento, puedes contar conmigo. Daré clases a todos tus alumnos y tomaré a uno de ellos como mi aprendiz personal. Por ti y por mi padre, la línea debe continuar. Así una nueva orden renacerá.

-Saquemos esto adelante.-respondió confiado mientras la puerta principal se abría.

-Todo esta listo.-informó una empapada Ashoka.-El niño aún duerme y la nave está lista.

-Perfecto.-dije con una mezcla de emociones. Tristeza por dejarles, pero una anticipada emoción por volver con Din y vivir un montón de aventuras.-Los veré luego chicos.

-Segura que no quieres que te acompañe?.-volvió a ofrecer Ahsoka.

-No, será mejor así.-respondí segura de mi decisión.

-Esta bien.-aceptó ella.

-Los veré luego chicos.-me despedí.

-Que la fuerza te acompañe Namla.-pronunció Luke. Ambos sonriéndome.

-Y a ustedes.-concluí avanzando con decisión hacia la puerta. Vaya Déja vu me llevé al observarlos por última vez. Skywalker, Tano y Kenobi juntos en la misma habitación otra vez. La historia se repetía, pues la fuerza era caprichosa de vez en cuando.

Sin querer alargar más la despedida, me sumergí en la tormenta con R2 pisándome los talones. Subimos al X-wing buscando refugio he ingresamos el destino en el navegador de la nave. Sería un viaje un poco extenso. Tatooine no estaba tan cerca de Ossus ni de ningún planeta capital importante, lo que nos obligaba a ser precavidos en las rutas por tomar. Pero eso solo volvía el viaje mas interesante.

-Muy bien...justo aquí.-señalé la antigua y oculta casa.-Aterriza.

R2 siguió mis instrucciones dejándonos justo en la entrada del lugar en el que algún día fue mi hogar, aunque por muy poco tiempo he de reconocer.

Al bajar de la nave, avanzamos tímidamente hasta el empolvado sistema de seguridad. Mis manos teclearon el código sin tener que ver los números que estaban grabados a fuego en mi memoria muscular.

Cuando la puerta se abrió, todo se encontraba tal cual lo recordaba. Incluso podría decir que estaba mejor de lo que esperaba. Todo se había conservado muy bien a pesar de las toneladas de polvo sobre los muebles.

-Debe estar por aquí...-murmuré contando mis pasos hasta la ubicación que deseaba.

R2 hizo un sonido de curiosidad mientras yo empezaba a cavar con mis manos debajo de una alfombra que ocultaba una pequeña área de arena.

-Aquí esta.-susurré sintiendo la pequeña caja escondida. R2 se acercó mas y escaneó todo. abrí la tapa y comencé a sacar las cosas que había dentro. Desde mi viejo cinto para sable el sable de luz hasta un puñado de créditos. Que curiosamente, en lugar de perder valor con el tiempo, acumularon mas. Ahora era mucho mas costosos y difíciles de conseguir.

-Esto nos servirá.-le dije a R2 guardando el dinero en mi bolso, para seguir en la búsqueda de lo que mas me importaba.

-Aquí esta!.-exclamé tomando entre mis manos mi antiguo Datapad. Contenía mucha información importante, pero para mi, lo mas valioso eran el montón de fotografías guardadas aquí dentro.-Necesita otra batería...-murmuré observando lo estropeada que estaba la que poseía. Suponía que el calor y la arena la habían arruinado.

R2 volvió a hablar con sus pitiditos tan característicos de él.

-Si, debo ir al pueblo. Seguro que ahí encuentro un repuesto.-él antiguo droide se apresuró a la salida de la casa.-Pero tú debes volver a casa.-me apresuré a detenerlo conociendo sus intenciones.-No puedes venir conmigo amigo. Lo sabes. Luke te necesita.-R2 negó. Reacio a volver a Ossus cuando ese era el plan inicial; me acompañaría hasta Tatooine y después volvería con los demás.-Yo también te necesito allá. Debes cuidar a Grogu por mi. Informarme como esta. Sabes que solo confío en ti para eso.

El astromecánico miró hacia abajo haciendo sonidos tristes.

-No te pongas así, sabes que es igual de difícil para mi el dejarte ir.-alegué de inmediato.- Además, te prometo que iré a visitarlos cada vez que pueda.-intenté animarlo, pero fue en vano.-Vale, hagamos un nuevo trato. Tú vuelves con Luke y Grogu. Después, cuando vaya a verlos, podrás decidir si te vienes conmigo o te quedas con ellos. Una temporada aquí una temporada allá. Que opinas?.-ofrecí sin encontrar un trato mejor, pero aun así R2 replicó.-Si, tú podrás elegir los lapsos de tiempo amigo.

Esta vez el droide aceptó el jugoso trato. Yo sonreí y le di un gran abrazo. En serio lo extrañaría. Me había sentido tan contenta de encontrarlo y me había acostumbrado a su presencia tan rápido, que separarme de él sonaba a locura en mi cerebro. Pero tampoco podía apartarlo de Luke. Prácticamente le pertenecía a él, a pesar de lo mucho que R2 significaba para mí. Era más que un droide, era mi amigo.

-Ahora ve con ellos amigo. Diles que llegué bien y dale a Cal mi mensaje. Pronto encontraré otra forma de comunicar con él. Y en cuanto a ti, cuídate mucho ahí afuera, pero nunca dejes de tener nuevas aventuras. La galaxia aún necesita droides tan valientes, inteligentes y leales como tú.

R2 volvió a pitar en afirmación. Ambos habíamos nacido entre aventuras y moriríamos entre ellas.

-Ya es momento de partir pequeño. Yo seguiré a pie; él pueblo no está lejos. Conseguiré un comunicador privado lo más rápido que pueda.-dije mientras los dos salíamos de la casa que se cerraba en automático y esperaba pacientemente a que R2 subiera al X-wing.-Buen viaje amigo mío.-le desee intentando contener las amenazantes lagrimas en mis ojos cuando el motor de la nave cobró vida. El astromecánico pitó en despedida y comenzó a alejarse poco a poco. Se que le costaba hacerlo tanto como a mi, pero así era lo mejor. Ya nos reencontraríamos y pasaríamos horas hablando sobre nuevas aventuras.

Con eso en mente y una sonrisa nostálgica en la boca, ajusté bien mi bolsa cruzada y emprendí el viaje al centro de Tatooine. 

Continue Reading

You'll Also Like

2.1K 238 10
Ella bajó la mirada, intentando ignorar el temblor de su pecho. - No deberías sentir nada. Los Jedi no... - ¿Y si ya es demasiado tarde para eso?
628 50 7
En una galaxia marcada por la guerra y el caos del Imperio, un mandaloriano solitario huye con un niño especial que el Imperio desea poseer a toda co...
3.4K 297 20
... Una Mujer que va descubriéndose a si misma, su ser, su mundo en una Galaxia muy muy lejana que no sabía que existía. ... Un Mandaloriano que reci...
4.4K 296 21
" Las canciones de hace eones narraban las batallas entre Mandalore el Grande y una Orden de hechiceros Jedi que luchaban con sus poderes". Cuando lo...
Wattpad App - Unlock exclusive features