Cuando me baje del avión empece a sentir una picazón en la panza que me ponía nerviosa, ha no, estaba nerviosa y eso me estaba dando esa picazón en la panza.
-Ya llame a un remis.- Escuche que dijo Oliver mientras yo buscaba por todas partes a Simón.
-¿Perdiste algo?- Me dijo Lily mirándome con cara poco expresiva.
Visualice a Simón subiendo la escalera mecánica que estaba a mi derecha, seguro que me estaba buscando.
-Emm, no si, váyanse ustedes en remis, a mi me vendrá a buscar mi papa tenemos una charla pendiente y no quiero que escuchen nuestras peleas.- Les mentí mientras agarraba mi valija para seguir a Simón.
Sentí como me agarro de la mano Oliver, y mire para arriba donde estaba Simón observando esa escena.
-¿Estas bien? Estas rara desde ayer.- Me dijo Oliver mientras ponía su otra mano a un costado de mi cara.
Solté ambos agarres y lo mire con dulzura para que no pensara que eso me molesto.
-Estoy bien, solo con miedo de la pelea que voy a tener con mi padre, vayan no se preocupen por mi.- Le dije y me fui lo mas rápido que pude para que no me detuvieran mas.
Subí las escaleras mecánicas y empece a buscar desesperada a Simón al darme cuenta que no estaba donde lo había visto.
-¿Buscas a alguien?-Dijo su voz seductora atrás mio, sentí que el corazón me iba a mil por hora y me di vuelta a toda velocidad y lo abrace.
-Prométeme que nunca mas me vas a hacer pasarla tan mal como la pase todos estos días.- Le dije sin poder soltarlo.
-¿Yo te la hice pasar mal? Me dejaste con una gran intriga la ultima vez que estuvimos en el aeropuerto, te fui a buscar y no te encontré, y después el idiota de Oliver me había dicho que había dormido con vos y estaba como loco.- Me dijo sujetándome fuerte.
Me aleje un poco de el para mirarlo a los ojos, a esos hermosos ojos que tenia... Hasta que note que tenia al lado de la ceja una cortada y al lado del labio un moretón.
-¿¡Que te paso!?- Dijo desesperada tocando su labio, al ver que le dolió corrí mi dedo.
-No, déjalo, tus mimos me calmarían el dolor.- Me dijo y sentí mi corazón desbordado de felicidad, nose que estaba pasando acá, claramente no, pero amaba esa sensación que sentía adentro mio.
-¡Hija!- Escuche a mi padre gritar detrás de Simón, me separe rápido de el y me puse incomoda.
-¿Papa que haces acá?- Le dije sin entender nada mientras el me daba un gran abrazo, al soltarme note que estaba toda la familia.
-Oliver me aviso que habías llegado, si era por vos nunca me enteraba.- Se quejo.- ¿Simón que haces acá?- Pregunto sin entender.
El se puso nervioso y empezó a mirar para todas partes.
-Lily me mando un mensaje que habían llegado, entonces los vine a buscar.- Respondió el firme.
-¿Porque lily te iba a avisar?- Pregunto Cameron.
-Porque ellos hace dos semanas que salen.- Respondí yo sintiendo una punzada de celos, aunque sabia que era mentira.
-¿Y ellos donde están?- Volvió a preguntar Cameron.
-Como no le respondí el mensaje porque me olvide, se tomaron un remis antes de que pueda llegar y me encontré con Oriana que estaba esperando a su padre y me quede charlando, ¿Porque acaso tenes un problema?- Le dijo furioso a su hermano mayor.
Luego de esa reacción en Simón todos nos quedamos en silencio y pude notar un aire tenso, como si vinieran con problemas desde hace rato.
Mi papa hizo un aplauso para cerrar con el silencio.
-Bueno vayamos al auto, así vamos a casa y después puedo hablar tranquila con mi hija.- Dijo mi papa.
Empezamos a caminar todos hacia el auto en silencio y note que Cameron tenia la mano hinchada y debajo de su ojo derecho un leve moretón.
Espere a que lleguemos a casa para poder hablar tranquila con Simón.
-Simón sube las cosas de Ori a su habitación y vos a mi oficina.-Me dijo mi padre.
-Papa déjame ir un segundo al baño y después voy.- Le mentí para poder ir a mi piesa y poder hablar tranquila con Simón.
Observe toda la casa esperando que mi padre entrara a su oficina, luego mis hermanastros a sus respectivas piesas y mi "amada madrastra" se fuera a la cocina a hacer una torta de bienvenida para mi, que tendría que haberla hecho hace unas cuantas horas antes.
Salí corriendo y entre de golpe a mi piesa y me encontré con Simón acomodando mis valijas al lado de mi cama, cerré la puerta y me tire arriba de el para abrazarlo y seguir donde nos habíamos quedado, lo mire intensamente por unos segundos y sentí la necesidad de besarlo.