Eyes

By Cherrielovestea

16.6K 1.7K 880

﹙♡﹚" Donde Iván tiene una discapacidad, y Rodrigo trata de ayudarlo a sobrellevarlo. " 💮❟ : Fanfic rodrivan... More

Prólogo
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12. End.
Epílogo

1.

1.9K 164 80
By Cherrielovestea

Suspiré al escuchar el sonido del despertador y con mi mano derecha empecé a buscarlo, toqueteando toda la mesa y tirando algunos libros y lo que supuse que era una botella de agua -para mi suerte, plástica-; hasta que di con el y lo apagué, acabando por fin con ese inquietante sonido.

Abrí mis ojos con pereza y me levanté, dispuesto a comenzar un nuevo día.

Caminé lejos de la cama y tomé un bastón de hierro que reposaba cerca, tocando el piso con el para evitar caerme.

Cuando finalmente encontré mi objetivo sonreí y abrí la puerta, lo suficiente como para avisarle a mi madre que ya había despertado. Ella me dijo que subiría de inmediato y cerré la puerta, satisfecho al poder por fin hacerlo solo.

Dando la vuelta y tocando la pared con mis manos, me guíe hasta el espejo que sabía que tenía mi habitación y me puse de pie frente a el una vez logré estabilizarme.

Moví mi cabeza hacía el frente pero no fui capaz de ver absolutamente nada.

Y mientras lo hacía escuché el sonido de la puerta, por lo que supe que mi madre había ingresado a la habitación.

-Cariño...

-Mamá, hoy tengo ganas de salir al parque, ¿estaría bien si voy?

A pesar de no ver nada, mis otros sentidos estaban totalmente despiertos, por lo que supe cuando mi madre se acercó a mi y no me sorprendí al sentir sus manos en mis hombros.

-Estaría bien -murmuró- , si yo no tuviera que trabajar.

-Mamá, ya hemos hablado de esto con el doctor -le dije, frunciendo el ceño-. Puedo hacerlo solo. Iré con Pelusa y Pablo.

Pelusa y Pablo eran mis dos perros guías, los cuáles mamá había conseguido hacía dos años, estaban entrenados por los que podían llevarme con perfecto cuidado cuidado hacia cualquier parte de la ciudad que se les enseñó, como el parque, por ejemplo. No era la primera vez que salía con ellos, así que sabían que hacer.

Sentí que mamá suspiró y me abrazó, plantando un beso en mi sien.

-Está bien. Pero vuelve a casa temprano, ¿de acuerdo? Puse una alarma en tu reloj que sonará a las cinco en punto para que llegues a casa antes de que anochezca.

-De acuerdo.

-Bien, ahora vamos a darte ese baño y luego a desayunar.

Asentí y mamá me guió hacia la ducha.

[•••]

Sentí el viento fresco azotar mi rostro y de inmediato supe que estábamos cerca del lugar donde siempre me llevaban mis perros. Iba a paso lento, intentando relajarme al escuchar los sonidos que la naturaleza producía, cómo el sonido de las hojas moverse al compás del viento, o el sonido de algunos patos graznando.

Sonreí satisfecho cuando mi bastón tocó un objeto largo y deforme, y cuando estuve a punto de agacharme a soltar a Pelusa y Pablo para que fueran a jugar, algo ligeramente blando me golpeó con fuerza la espalda y no pude evitar caer al suelo, gruñendo y tocando parte de mi rodilla lastimada.

«¿Es sangre?» Pensé al tocar algo húmedo con mis dedos.

Acto seguido, escuché algunas risas, por lo que inmediatamente supe qué seguía.

-Aquí viene otra vez -susurré, escuchando como las voces se acercaban a mi y cerré los ojos con fuerza.

Iba a ocurrir nuevamente.

Me golpearían y me obligarían a abrir mis ojos para burlarse de ellos.

Para burlarse de mi por ser diferente.

Pero entonces, los pasos se detuvieron y una voz un poco más formada y ligeramente gruesa habló.

Déjenlo en paz, pubertos del demonio! -escuché, seguido de unos ladridos.

De inmediato, se escucharon un montón de pasos correr lejos y sentí como alguien se posaba a mi lado, agachándose hasta quedar en el suelo como yo.

Mi acción involuntaria fue posar una de mis manos sobre mis ojos para cubrirlos y agachar la cabeza para que no me viera.

-¿Estás bien? -preguntó con un toque de algo que no sabía descifrar bien.

-Uhm... Yo... M-mis lentes -fue lo único que pude pronunciar.

Sentí como se movía a mi lado, apartándose ligeramente de mi.

-Deben ser estos -murmuró. Yo estiré mi mano intentando tomarlos, a pesar de no ver nada.

Al cabo de unos segundos él me los puso en la mano y yo me los coloqué, sintiendo otra vez esa capa de seguridad que ellos me brindaban ante la sociedad.

-Gracias -susurré, intentando reincorporarme.

Nuevamente, el extraño chico me pasó mi bastón y me ayudó a levantarme.

No sabía por qué estaba siendo tan amable, y tenía mis sospechas ciertamente.

-Te hiciste un raspón -dijo él.

-Ah, entonces si era sangre -volví a susurrar.

-¿Qué?

-Nada, olvídalo -mi cabeza se movió hacia el frente y ajusté mis lentes.

-Yo... Uhm... Tengo algo en mi mochila para curarlo, ¿por qué no te sientas mientras yo te ayudo?

Levanté una ceja ante la propuesta y me lo pensé por unos segundos para después asentir.

No tenía nada que perder, de todas formas.

Él me ayudó a sentarme y escuché como sacaba algo de su mochila, para después sentir algo frío tocando mi rodilla

Solté un pequeño gruñido cuando él pasó lo que supuse era un algodón con alcohol por la herida.

-Lo siento, tengo que desinfectar la herida. -dijo, pasando nuevamente el algodón con cierta delicadeza -. ¿Duele mucho?

-Un poco, pero ya estoy acostumbrado así que no te preocupes.

Y tras ese comentario de mi parte, estuvimos en silencio por algunos minutos mientras él trabajaba en mi herida y yo me dedicaba a sentir y escuchar.

-¿Puedo hacerte una pregunta? -preguntó él, mientras sentía como me colocaba lo que parecía ser una curita en la herida

-Ya lo hiciste -le respondí yo.

Él soltó una pequeña risa que me dejó perplejo. Jamás había escuchado a alguien reír de esa forma. Era tan... Encantadora, que me hizo sonreír.

-Me refiero a... Otra.

-Ah, claro.

-¿Cómo sabías que era sangre lo que tenías?

Jugué con el bastón en mi mano antes de responderle. Era algo que hacia siempre que me sentía nervioso o extrañamente abrumado.

-El que no pueda ver, no significa que no sepa algunas cosas.

-S-sí. No quise ofenderte. Lo lamento mucho...

-No me ofendiste -respondí con simpleza-. Son preguntas normales, supongo. Y si te soy sincero, no puedo distinguir entre la mayoría de líquidos, pero puedo hacer deducciones sobre cada cosa, solo no sé si son verdaderas.

-Entiendo.

Sentí como se sentó a mi lado en la banca y ninguno de los dos dijo nada más.

De fondo se escuchaba el graznido de los
patos, lo que parecía ser el inconfundible
sonido del chapoteo y algunos ladridos.

-Eso que escucho son mis perros, verdad?

-Sí, están jugando con mi gato, Barry -murmuró él-. Si quieres puedo traerlos.

-No, está bien. Deja que se diviertan. Yo
los llamaré cuando tenga que irme.

-¿Cómo se llaman? -preguntó.

-Pelusa y Pablo. Pelusa es el de color blanco y Pablo el de color gris.

-¿Cómo..?

-Cómo los distingo? -lo corté -. El
pelaje es distinto, y si te refieres a los
colores, mi mamá me explicó sobre ellos,
aunque no pueda verlos.

-Entiendo.

Después de esa platica, escuchamos un
pitido y de inmediato supe que era hora
de irme.

-Ya debo irme le avisé.

-¿Tan pronto?

Yo fruncí el ceño.

-Pronto? Pero si son las cinco.

-¿Cinco?, ¿Dices que ese reloj te avisa
cuando sean las cinco?

-Sí, mi mamá le colocó la alarma.

Escuché otra risa de su parte, cosa que
indudablemente me hizo sonreír.

-Pues lamento decirte que tu madre te
mintió. Son las tres de la tarde, aún es
temprano.

-¿Tres? -fruncí nuevamente el ceño -.
Con razón siempre siento mucha calor cuando se supone que si va a anochecer
la temperatura debe bajar.

Él rió otra vez y yo volví a sonreír al
escucharlo.

-Te quedarás otro rato entonces?

-Si, ¿por qué no?

No quería admitirlo, pero realmente
su compañía estaba siendo de lo más
agradable para mí y no quería que
terminara.

Luego escuché lo que parecía ser una
envoltura, así que levanté una ceja y me
dirigí hacia él, sin voltear mi cabeza,
claro.

-¿Qué es eso?

-¿Uh?, ¿Esto? -volvió a hacer crujir la
bolsa y yo asenti -Ah, son unas galletas,
las acabé de sacar de mi bolso. ¿Quieres
unas?

-Por mucho que me tiente, no debería
aceptar cosas de un desconocido. Quien
sabe que pudiste echarle a las galletas.
O si tan siquiera son galletas -bromeé,
esperando que no se haya ofendido con
mi comentario.

-Vamos, hemos estado hablando aquí
por más de una hora. Ya no somos tan
desconocidos.

-Pues ni siquiera sé tu nombre, así que
sí, aún lo somos.

Escuché como abría su paquete de
galletas.

-Rodri.

-¿Qué?

-Rodrigo.

-¿Estás diciendo una palabra clave,
hablando en algún otro idioma o algo así?

Él rió otra vez y no pude evitar sonreír.

-Nop.

-¿Entonces?

-Ese es mi nombre, Rodrigo.

-Oh.

-Entonces, ya que sabes mi nombre, no
somos completas desconocidos y puedes
aceptar mis galletas.

Yo reí y negué con la cabeza, jugando
nuevamente con el bastón.

-El hecho de que te aferres totalmente
a que debería probar tus galletas solo me
hace pensar que tienen algo y por eso
quieres que yo las ingiera.

-Claro que no tienen nada! A parte
de las calorías y el azúcar, pero eso no
importa.

-Ni siquiera sabes mi nombre y estás invitándome de tus galletas.

-Pues dímelo.

Yo me quedé unos segundos pensando,
sujeté el bastón con fuerza y le susurré
mi nombre.

-Iván.

-¿Iván?

-Sí.

-Es un lindo nombre -murmuró.

-Gracias. Rodrigo también es un lindo
nombre.

-Lo sé.

Ambos reimos ante esa prueba de
egocentrismo y él nuevamente me
ofreció de sus galletas.

-Anda, pruébalas o después no quedará
ninguna para ti. Yo ya he comido dos y si no las aceptas me las comeré todas.

Hice una pequeña mueca, recordando a
mi madre y sus palabras.

"No aceptes nada de extraños" me había
dicho.

Sin embargo, él ya no era ningún
extraño para mí, y pese a todo, sentía que
podía confiar plenamente en lo que me
decía.

Algo dentro de mí me decia que era así.

-Está bien, Rodrigo. Comeré de tus galletas.

Estiré mi mano intentando buscar el
paquete, pero entonces él la tomó y la
guió hacia las galletas.

Fueron solo segundos en los que sentí la
palma de su mano envolver la mía, pero
sentí algo que me hizo querer sonreír.

Luego de eso compartimos sus galletas y
hablamos de tonterías hasta que se acabaron y, aunque no queria, supe que
la hora de decir adiós había llegado.

-Bueno, ya debe ser tarde, ¿no?

-Justo van a ser las cinco -me
respondió él -Ya es hora de que te
vayas, ¿no?

-Sí, ya es hora.

-Espera aquí, traeré a tus perros.

Aunque yo quería decirle que podía
llamarlos porque ambos estaban amaestrados, simplemente dejé que
lo hiciera. Después de todo, se había
ofrecido amablemente.

Tiempo después llegó con Pelusa y Pablo,
estirándome las correas y ayudándome a
levantar de la banca.

-Bien.. Entonces... Adiós.

-Adiós -murmuré yo-. Vamos a casa -le dije a mis perros, quienes inmediatamente empezaron a andar, conmigo detrás de ellos.

-¡E-espera!, ¡Iván! -Jalé de la correa
de ambos perros cuando escuché su voz
decir mi nombre de manera agitada.

-¿Sí? -pregunté, no obstante, no me
moví de mi sitio. Aunque lo hiciera, de
todas formas no podría verlo.

-¿Vendrás mañana?

-Sí... Tal vez lo haga.

-Bien, entonces tal vez nos veamos
mañana.

Una sonrisa surcó mis labios y apreté el bastón con fuerza.

Él quería verme... Él quería hablar conmigo.

-Sí, tal vez nos veamos mañana.

-Perfecto. Ve con cuidado.

-Tú igual.

Y tras decir eso, emprendí mi camino a casa.

Al parecer este día no fue tan malo.


Lamento la tardanza, cómo podrán darse cuenta son algo largos los capítulos además de que tengo que cambiar varias cosas de la historia como los pronombres.

Cómo saben, Kittens terminó así que les traigo está adaptación, lo quiero mucho gente. ♡

Por favor si notan algún error, comentenlo.

Continue Reading

You'll Also Like

159K 10.1K 16
Rodrigo tiene curiosidad y Iván es el único que puede ayudarlo Iván (top) Adaptación: Todos los créditos a engfayez ★ Top 2!! *Rodrivan* (19/10/2024)...
75.9K 7.7K 27
﹙♡﹚" Iván no le daría ni siquiera las boronas de su comida a Rodrigo. " 💮❟ : Fanfic rodrivan 💮❟ : © by: 𝗰𝗵𝗲𝗿𝗿𝗶𝗲𝗹𝗼𝘃𝗲𝘀𝘁𝗲𝗮 | 2023. tod...
3.1K 209 2
Cuando se mudaron juntos, Rodrigo tenía solo un par de heridas en el corazón, mientras que Iván ya tenía toda una colección. Universo Alternativo. Re...
30.7K 2.7K 14
Rodrigo había adoptado un niño junto a su novio, quién lo dejo tan solo unas semanas luego de eso después de 3 años de relación, así que ahora se enc...
Wattpad App - Unlock exclusive features