Hubo una cuenta regresiva desde el tres hasta el uno, cuando la palabra "uno" llegó a su final ambos Choi saltaron, el de Yeonjun fue un aterrizaje perfecto gracias a la experiencia que ha adquirido por alrededor de cinco años de maldades, en cambio Soobin tuvo una caída un poco chueca y hubiera besado el suelo de no ser porque su compañero de clase tuvo un rápido reflejo y lo sostuvo del pecho y espalda para evitarlo.
De los tres chicos que saltaron primero Gyu hizo un bulla por el heroísmo de su amigo, ganándose una mirada molesta por parte de este, además tuvo que soltar a Soobin con rapidez para que sus amigos no tuvieran la oportunidad de burlarse más tarde.
El fraccionamiento a medio construir fue apodado por el alcalde/presidente/cabeza de la ciudad, o como sea que le llames en tu ciudad, como "un lugar en el hogar", había sido parte de una estrategia inocente para evitar que los pobladores más jóvenes abandonaran su preciada ciudad; al principio fue aplaudido por los habitantes que lo vieron como una gran oportunidad para establecerse, sin embargo rápidamente salieron los "trapitos a la luz" cuando los medios de comunicación informaron que aquella construcción era una cortina de humo para desviar dinero y recursos, fue tanta la presión que cancelaron el proyecto y dejaron sin su "lugar" a muchos que ya habían planeado comprar.
Tres años desde ese suceso y se había convertido en el lugar perfecto para cinco chicos, aunque uno no quería estar ahí y no podía evitar mirar encima de su hombro cada segundo.
Se adentraron entre bromas y golpes ligeros, Soobin iba caminando detrás de ellos mientras cargaba una de las maletas, se había ofrecido porque pensó que de esa manera le sería más fácil sobrevivir en ese nuevo ambiente; le dolía el hombro por su falta de ejercicio y el sonido metálico que provenía de su bolso de gimnasia no le daba buena espina.
Era extraño verlos, su experiencia observando a los demás le dictaba que era un grupo feliz de amigos; por lo cercanos que lucían descifró que los años los han mantenido juntos. Se sentía como un invasor en la colmena, temía que en cualquier momento lo atacaran por existir.
Seguía mirando al grupo cuando Yeonjun, que solo se encontraba a tres pasos de él, volteó su cabeza, sus ojos conectaron y le sonrió. Usó su brazo izquierdo para atraerlo hacia sí, le quitó la bolsa y avanzó a su misma velocidad para que no se quedará atrás.
- Este parece un buen lugar- Tae hizo que todo el grupo se detuviera frente a una casa sin puerta ni ventanas pero con cuatro paredes y techo- Entremos.
- No puedes decidir- lo detuvo Kai- Venimos para festejar a Yeonjun.
- Me gusta la fachada, demos un vistazo- respondió el mencionado y los cinco avanzaron dentro de la residencia.
El lugar se sentía algo húmedo por la lluvia del día anterior, fuera de todo pronóstico estaba bastante limpio; era un enorme cuatro cuadrado sin más divisiones pero si una barra a medio construir en un lugar aleatorio. No había que ser un genio en la construcción para darse cuenta lo mal planeado que estaba eso, ¿Qué esperaban para una simple desviación de recursos?
Sin más que agregar, los chicos pusieron las maletas en el suelo y las abrieron para sacar el contenido; Gyu sacó una pequeña bocina bluetooth de carga y la puso en la barra, comenzó a buscar la playlist perfecta para su tarde, ah, porque cabe resaltar que ya eran las tres, así que tenían tiempo de sobra, más cuando la mamá de Soobin le avisó que llegaría a media noche por el trabajo acumulado.
Tae y Kai sacaron latas de pintura de la bolsa que dejó Yeonjun y las repartieron entre los presentes, de modo que cada quien tenía una pero había como otras diez extra. Soobin se alarmó cuando la música hizo eco en el lugar y todos aplaudieron la excelente melodía que escogió Gyu; al ritmo del compás comenzaron a pintar líneas en las paredes, cada uno de los cuatro se concentraba en su sección sin dañar al resto, bueno, esto hasta que alguno se aburriera y los colores se mezclaran, pero aún era temprano para eso.
El de lentes se quedó paralizado con una lata de pintura verde en la mano, en su mente comenzó a procesar las frases dichas anteriormente: "Estamos aquí para festejar.." "Venimos para festejar a Yeonjun". Se acercó con lentitud a su compañero de clase quien terminaba una línea amarilla y observaba su "lienzo".
No sabía cómo empezar la conversación por lo que esperó pacientemente a que el contrario notará su presencia a sus espaldas. Aquel que siempre había querido ser invisible para todo el mundo, deseaba que lo vieran.
- ¿Qué pasa? ¿Sigues preocupado de qué alguien venga?- Yeonjun lo miró con cautela, Soobin ni siquiera se había dado cuenta hasta que le habló.
- No es eso, solo me preguntaba qué es lo que festejan- respondió con la mirada en la pared. Gyu escuchó y rápidamente interfirió en la conversación, abrazando a su amigo por los hombros.
- ¿No lo sabes Soobin?- usó un tono de total incredulidad y el mencionado negó lentamente con temor de haber levantado la irá del grupo- El cumpleaños de Yeonjun fue hace diez días.
Choi Beomgyu es el nombre completo del chico de cabello largo que terminó la frase en el momento que la canción que sonaba de fondo se acabó por lo que hubo un silencio de un par de segundos hasta que la siguiente se reprodujo.
El de lentes se quedó paralizado en su lugar, sentía que había cometido la peor equivocación de su vida al no saber dicha fecha, ¿Y si quiere un regalo? ¿Y si el regalo es golpearlo hasta el cansancio? ¿Y si lo trajeron hasta ese lugar para cubrirlo de pintura y obligarlo a caminar a casa de esa forma? ¿Y si lo encierran en una de esas casas como entretenimiento? Cualquiera de las opciones sonaba horrible, miró hacía la salida pero por algún motivo el sujeto identificado como Kai, nombre completo Huening Kamal Kai, estaba parado detrás de él.
- Tuvimos problemas de agenda y por eso lo estamos festejando a penas- Tae, Kang Taehyun, intervino y con discreción separó a Beom de Yeonjun- Venimos a menudo a este lugar para pasar el rato pero hoy es la primera vez que pintamos.
- ¿Estás bien?- Yeonjun se separó de sus amigos y se acercó a su compañero de clase que estaba pálido y temblando- Oye, ¿Qué pasa?
- Nada, espero que la pases bien- su voz salió apenas y para que nadie se preocupara se abrió paso hasta la pared donde Jun se encontraba pintando antes y trazó una gran línea verde atravesando una de las rayas amarillas del otro.
- Soobin mejoró tu porquería- Beomgyu comenzó a reírse e imitó la acción del otro poniendo rojo sobre todo lo que antes fue pintado- Así está mejor.
- ¿En serio?- Yeonjun corrió hasta la pared se su agresor y cubrió todo lo que el otro tenía de progreso- El tuyo también se ve mejor.
Tae, Kai, Gyu y Yeonjun se miraron con complicidad y con gritos eufóricos se lanzaron unos contra los dibujos de los otros. El sonido de la pintura, pisadas, risas y música era lo suficientemente alto para oírse en toda la hilera de casas huecas.
Las paredes se volvieron manchas de colores en poco tiempo, Soobin estaba manteniendo una distancia prudente hasta que su compañero de clase se le acercó y con el pulgar le tocó la mejilla dejando una mancha en la zona. Le sonrió al separarse y el de lentes notó el dedo manchado por lo que se limpió y lo persiguió para hacerle lo mismo.
Los cinco chicos comenzaron a jugar a las atrapadas y se rociaron pintura, la pobre ropa estaba arruinada pero ninguno parecía notarlo. Las horas pasaron, el sol ya se estaba casi completamente dormido, estaban tirados en el suelo tratando de recuperar sus alientos.
Únicamente les faltó vandalizar el techo.
- Se ve bien- dijo Kai rompiendo el silencio y levantando ligeramente su cuerpo sobre sus codos.
- Deberían contratarnos para decorar interiores- mencionó Taehyun haciendo que el grupo, incluido Soobin, se riera.
- Sonreíste- Yeonjun se giró para mirar al de lentes y alcanzó su mano, la acción hizo sonrojar al contrario- En serio eres lindo.
- Consigue un cuarto- Beomgyu le arrojó la tapa de una de las latas destrozando completamente la atmósfera que se había formado entre ambos.
- ¿No puedes callarte solo una vez en tu vida?- se levantó de un salto y extendió su mano para ayudarle a su invitado especial, todos se pusieron de pie.
- Cuando llegaste como una niñita ese día y dijiste "voy a hablar con él, no quiero que me lo roben"- hizo una voz chillona- No pensé que en serio tuvieras el valor, siempre hablando del amor de tu vida "es perfecto" "tiene ojos bonitos pero mirada triste", daba lastima oírte- el de cabello largo seguía burlándose.
Tae y Kai corrieron a los costados de Choi y sostuvieron con fuerza para darle tiempo a su amigo de huir antes de que lo asesinaran por romper la regla de "no decir tonterías", la fuerza era demasiada y logró empujarlo a ambos, persiguió al chico por todo el fraccionamiento. Se oían gritos de vez en cuando, los tres que se quedaron dentro comenzaron a recoger sus cosas porque, podían ser vándalos pero no cochinos.
Soobin comenzó a preocuparse por el ruido, comenzó a pensar "si es capaz de lastimar a su colega ¿Qué me espera a mi?".
- No te preocupes por ellos- Huening Kai le puso la mano en el hombro porque sintió que algo andaba mal con él- Es como una rutina, probablemente solo le de un gran zape. Yeonjun es un gran chico, se preocupa por los que le importan y es tímido hasta cierto punto.
- Solo habló contigo porque escuchó a unas chicas de primer año diciendo que, con todo y tus defectos, eras muy guapo- agregó Kang- En la escuela se comporta como un tipo sin corazón pero la realidad es que solo tiene ojos para ti.
Estaba a punto de contestar cuando Beomgyu entró corriendo y jaló del brazo con fuerza obligándolo a dar media vuelta. Yeonjun también llegó y se sacó de onda cuando se percató de que su amigo usaba a Soobin como escudo humano; la imagen le causó gracia por lo que sonrió un poco y olvidó su gran deseo de matar al de largo cabello.
Se acercó a ellos con calma y dijo un par de veces que todo estaba perdonado pero que si volvía a decir algo no podría escapar de nuevo.
- ¿No quieres que le diga a Soobin cuando tu...
La frase quedó a medias cuando una luz los cubrió desde la entrada, los cinco chicos miraron el origen y se encontraron con un oficial de policía identificado con una placa.
- Otra vez ustedes- dijo el hombre con algo de enojo y trató de cerrarles el paso para que no pudieran huir- No se muevan, voy a llamar refuerzos- estuvo a punto de presionar el botón de la pequeña radio en su hombro pero no pudo.
Tae, que estaba más adentro, corrió y con el hombro empujó al gran hombre que cayó sobre su espalda pero lo único que importaba era que podían correr de él. Casi todos emprendieron huida menos Soobin, él se quedó paralizado en su lugar por la violencia de los hechos.
Jamás en su vida imaginó que un día random estaría frente a un policía que con esfuerzo se levantaba y le gritaba que se quedara quieto.
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Hi, no acostumbro dejar notas de autor en este fic pero a partir de ahora lo haré :D
Espero les haya gustado, si tienen alguna inquietud con gusto la resuelvo.
Muchas gracias por leer :D