Pov Callie
Me sentía abatida, la relación con mi mamá finalmente había llegado a su fin, a pesar de que hace años ella me había rechazado el que volviera a buscarme me hizo creer que tal vez las cosas iban a componerse pero no fue así. Estaba sentada en el jardín, mientras miraba las estrellas y pensaba en todo. ¿Cuál era la necesidad de que todo esto pasara?
-Mi amor te hice un sandwich. -Addison llegaba a mi.
-Gracias. -sonreí.
-Yo se que esta situación es desesperante pero piensa que fue el bien de tu hija.
-No me arrepiento de apoyar a Arizona, pero es mi mamá y ... es difícil. -solloze.
-Lo sé cariño, y se que tenias la esperanza de solucionar todo pero para que eso sucediera ambas partes debían ceder y ella no lo hizo.
-¿Por qué dañarme? ¿Realmente seré su hija?
-No pienses eso pero recuerda que madre no siempre es la que engendra.
-Mamá O'Malley. -sonreí.
-Ven aquí. -cedió su mano.
-¿Qué? -me sente en sus piernas.
-Tú y yo ahora... somos una familia. Estamos juntas, yo te amo y tu a mi. Nos respetamos, nos cuidamos entre sí. Tú no estas sola y no vas a estarlo jamás. ¿Me oyes?
Solo asentí, sus palabras me conmovieron.
-Todo va a pasar mi amor, tiempo al tiempo. -me abrazo por la cintura y coloque su rostro en mi pecho.
-Todo va a pasar.
La tome del rostro y la bese.
-Te amo.
-Te amo más.
-Jamás, imposible. -respondí.
-Yo te busque primero.
-¿Y eso que?
-No seas tramposa, así funciona esto.
-Para tu conveniencia.
Reímos.
Antes de dormir nuevamente revisaba mi brazo.
-¿Y?
-Lo cubriremos para que puedas dormir pero mañana lo quitaremos para que vaya tomando aire.
-Genial. ¿Por qué te pusiste pijama? Hace calor.
-Porque eres peligrosa. -rió.
-Oye. Ven.
La llame cuando la vi alejarse.
-Debemos dormir.
-Yo se, ven.
Ella se acerco a mí.
-Gracias por cuidarme, eres la más linda.
-Tu eres la más linda y la más dulce, te mereces todo lo bonito de este mundo, es por eso que me tienes.
-¡Addison! -reímos.
-La importancia de la sinceridad.
-¿En serio crees que merezco eso que dices?
-Muy segura cielo.
La bese pegandola más a mi.
-Callie... Callie.
-Dices que lo merezco. -sonreí sobre su boca.
-No hablaba de esto.
-Yo se que si. -bese su cuello.
Ella me levanto y cayó sentada sobre la cama conmigo encima.
-¿De donde sacas fuerzas? -reí.
-¿Cuál fuerzas? Llegará el frío y comenzaras a cubrirte. -miró mi escote.
-Soy muy friolenta. -bajaba los tirantes de su blusa. -No traes brasier. -sonreí.
-Hacia calor. -alzo una ceja.
Desbrocho mi brasier y lo tiro a un lado. Me recorrió por completo con su mirada.
-Me encanta cuando me miras así.
-¿Así como?
-Con deseo.
-Temo que un día me infartes. -acaricio mi espalda.
-¿Por qué?
-De lo sexy que eres.
Sonreí y la bese.
...
Pov General
Callie resolvía una situación en urgencias junto a Cristina y Miranda.
-No se Yang. ¿No es muy complicado?
-Pero creo que acertaria. -objeto Miranda.
-Bien, hagamoslo así entonces.
-Torres Hahn regresara.
La sorprendió un poco, la última vez la vio fue una semana después de que rompiera con Addison.
-Perfecto. ¿Por qué me lo dices?
-Para que no te tome de sorpresa.
-Bien, gracias aunque igual no es problema.
-¿Montgomery dirá lo mismo? -rió Miranda.
-Ya Miranda. -rió.
La dejo algo pensativa, ¿Addison se molestaría? Lo dudaba, su relación ya se encontraba en otro nivel.
...
Addison salió de cirugía, de camino a su oficina noto que no traía su teléfono, entro y lo vio en su escritorio. Cerró y lo tomó.
-Hola Addi. -saludaron desde el sofá.
-¡Maldición! -volteo rápidamente. -¿Jon?
-¡Sorpresa! -rió.
-¿Qué haces aquí?
-Bueno, también me da gusto verte. -hablo sarcásticamente.
-No, me da gusto verte. Me tomaste por sorpresa. -se acerco y lo abrazo.
-Que gusto me da abrazarte otra vez.
-¿Qué haces en Seattle?
-Tengo un par de citas aquí. Pero cuéntame. ¿Cómo estás? Nos debemos una copa.
-Lo sé, hablamos poco.
-Ajá, me tienes olvidado.
La puerta sonó.
-Adelante. -hablo. -Loco. -rió.
-Addison venía a preg--... hola. -saludo algo confusa.
-Hola Callie. -saludo.
-Hola Jon, que gusto verte.
-Igual, que bien te ves, la primavera te asienta muy bien. -sonrió.
-Gracias. -respondió algo confundida. -Am solo venia para invitarte a almorzar pero no sabía que tenías visitas.
-Apenas llega. -sonrió Addison mirándola algo nerviosa.
-Claro, entiendo. ¿Te veo después entonces?
-Me da gusto que ustedes sigan siendo muy buenas amigas después de todo.
-¿Amigas? -miró a Addison.
-Solo te esta molestando mi amor. -respondió rápidamente al ver el gesto de desagrado de Callie.
-Es broma, es broma. No te enojes, claro que se que son amigas con derechos.
-¿En serio?
-Ya idiota, sabe que somos una pareja. Deja de molestarla. -se acerco y la tomo de la cintura.
-Es broma, pero das miedo cuando estás molesta. -rió.
Callie sonrió aliviada.
-Yo vine con Peter.
-¿Qué? ¿Por qué?
-¿Quién es Peter? -pregunto Callie al ver el rostro de Addison.
-Debía venir también, pero tranquila, ha cambiado. Es más ustedes váyanse a almorzar, yo solo venia a saludar, él está esperándome para comer.
-Te veo después.
-Nos vemos después.
Se despidió de las dos y salio.
-¿Ya querías asesinarme? -la pelirroja se cruzo de brazos.
-No. -mintió.
-Si, mentirosa. -la tomo de la mano y la pego a ella. -Me encanta cuando te enojas, tus mandíbulas se tensan y haces que me prenda.
-¿Ah si? -acaricio su trasero por encima de su uniforme.
-Ajá. Oye estamos en mi oficina.
-Vamos a la mía si quieres. -acaricio su cuello.
-No. -rio.
-¿Me dirás quien es Peter y por qué te cae tan mal?
-No lo menciones justo ahora.
-Me da curiosidad. Dime.
-Un imbecil que se cree que tiene a todas las mujeres comiendo de la palma de su mano. No lo quiero cerca porque se que buscara molestarme.
-Algo así como Mark Sloan cuando llego aquí. -rió.
-Pero potenciado. Es horrendo.
-¿Y esta guapo? -bromeo.
-Ay pues ve con él y velo. -se alejo.
-¡Amor!. -rió. -Estoy bromeando, nadie es más guapa ni guapo que tu. -la abrazo por la espalda. -Sabes cuanto me gustas. ¿Lo sabes cierto?
-No lo sé.
-¿No? Me vuelves loca. -la empujó un poco más e hizo que apoyara sus manos sobre el escritorio.
-Callie puede entrar alguien. -respiro agitada.
-Puse el seguro cuando salió tu amigo.
-No te vi.
-Habilidades que se desarrollan con el tiempo. -beso su cuello.
-Pero y si...
-Ssshh. -mordio el lóbulo de su oreja y pasó su mano hacia adelante de su cuerpo para introducirla dentro de su uniforme y ropa interior.
-Amor. -respiro profundo.
-Ssshh, me encantas. Jamás dudes de eso. -hacia pequeños círculos excitandola cada vez más.
Addison gimió cubriéndose la boca, no quería ser oída ni mucho menos descubierta. La mujer que estaba detrás de allá sabía perfectamente lo que hacía y como lo hacía. La tomo de la muñeca cuando la siento dentro de ella.
-Callie...
-Dime. -sonrió.
-Van a...
-¿A que? -mordió el lóbulo de su oreja.
-Van a ... llamarme. -mordió sus propios labios.
-Entonces apuremos esto.
Aumento la velocidad de sus movimientos hasta que sintió que se liberaba.
...
Pov Addison
Nuestra jornada al fin estaba acabando, solo quería llegar a casa y darme un baño que me refrescara, el calor era sofocante.
Esperaba a Callie en la cafetería mientras bebía un gran vaso de agua con hielos cuando Cristina y Meredhit se unieron a mi.
-Estoy asquerosamente sudada. -se quejo Cristina mientras se tumbaba en la silla.
-En días entramos al verano y ya quiero frío.
-Veo que no soy la única que lo sufre. -reí.
-Los aires acondicionados ya no dan a basto. ¿Qué bebés?
-Agua con hielos. -respondí.
-Prestamelo. -Cristina me lo quito de la mano y se echo encima.
-¡Cristina! Mi agua con hielos. -me queje.
-Juro que mi cerebro se estaba cocinando. -cerró los ojos.
-Ella esta mal. -rió Meredhit.
-Ay Yang. Es que corres de un quirofano a otro.
-Por suerte la ayuda está llegando.
-¿Quién es la ayuda? -interrogue.
-¿Callie no te dijo? -Mer miró confusa a Cristina.
-¿Qué cosa debía decirme? -pregunté confusa.
-Hahn regresara el lunes.
Me tomo por sorpresa, aún recuerdo cuando la vi despedirse de Callie. Estábamos separadas y a decir verdad nunca supe que hablaron.
-Esta perfecto. ¿No?
-¿Para ti?
-¿Por qué no debería de estarlo? -entendía a qué se refería.
-Ay Addison, lo pregunto porque Callie tuvo algo con Erica.
-No es problema, paso cuando ella y yo solo eramos amigas.
-Y en esa semana que se pelearon también, oí rumores. -sonrió.
-Yo no oí nada. -Meredhit volteo a verla.
-Yo tampoco y aún así estábamos separadas. -sonreí aunque los celos por dentro me estaban consumiendo.
-Es mentira Addison, Cristina juega contigo.-rió.
-No me--
-Cállate, si lo arruinaste por celos.
-Ya Cristina. -comenzaba a molestarme.
Callie llegaba.
-¿Qué paso aquí? -observo el agua en el piso.
-Yang se orino. -bromee.
-Si, de la emoción al saber que Hahn estará aquí. -se puso de pie y se fue riendo.
-Ya lo sabes. -volteo a verme.
-Y no por ti.
-Yo iré a buscar a mi esposo. -sonrió Meredhit antes de irse.
-¿Estas molesta por que no te lo dije?
-¿Tú que crees?
-No lo sé. Dimelo tu. -sonrió a medias.
-Me hubiera gustado que me lo dijeras.
-¿Para qué? No tiene importancia.
-¿No?
-¿Vamos a comenzar de nuevo con esto? Creí que--
-Ya, ya. Tranquila, claro que no me molesta. Erica esta casada y tiene su vida con su esposo. Y tú estás conmigo. ¿No?
-Ya me habías asustado, no me hagas esas bromas. -tomo mi mano.
-Era para ver que hacía Cristina porque buscaba fastidiar. -sonreí.
-¿Enserió se orino?
-Ay mi amor. -reí.
...
De camino a mi casa compramos pizza y un par de cervezas.
-Oye mi amor. ¿Qué dices si nos metemos a la piscina?
-No tengo traje de baño.
-¿Para qué lo quieres? Estamos solas, nadie va a vernos.
-¿De que hablas? -me miró confusa.
Me quite la falda, la blusa y me tire a la piscina.
-¿Vas a venir? -sonreí.
No lo pensó dos veces cuando se quito la ropa y se aventó.
-El agua está deliciosa.
-¿Verdad que si? -flotaba en agua, había tenido tanto valor en el día.
-Mañana hará aún más calor, voy a morirme. -habló con los ojos cerrados.
-Los días próximos serán muy calientes.
-Lo sé, me comprare un abanico de esos que se ponen en el cuello. -rió.
-Quiero uno también.
-Somos dos señoras. -se acerco a mí.
-Señora Callie. -la bese.
-Señorita por favor.
-¿Eres señorita?
-Casi una colegiala.
-O sea ¿que puedo ir presa?
-Si, lo siento. -acaricio mis labios.
-No me importa, quiero ir presa. -la tome las piernas haciendo que me abrazara con sus piernas.
-Que ruda. -hizo su cabello a un lado dejando al descubierto su cuello.
-¿Enserió estas bien con que Jon este aquí?
-Siendo sincera al principio no y menos cuando nos trato de "amigas"
-Es un idiota, lo hacía a propósito. -la bese.
-Bueno, ahora lo sé. ¿A ti te molesta que mi amistad con Dan siga?
-¿Estas pidiéndome permiso?
-Solo quiero saber.
-No, siempre y cuando no te heche con las locas con las que se mete.
-No va a pasar, creo. -rió.
-Ay mi amor, no te quiero perder nunca.
-Nunca me vas a perder porque yo tampoco quiero perderte a ti.
-Te amo mucho.
-Y yo te amo a ti.
-Nuestra pizza se enfriara.
-¿Comemos y nos metemos otra vez?
-Si. -me beso pero esta vez fue más prolongado, saborear su boca era tocar el mismísimo cielo.
...
Pov General
Los siguientes días comenzaron a ser más calurosos. Addison se sentía mas sofocada, su humor era de solo fastidio, ya habían discutido dos veces en el día con Callie.
-¡Mark ya, tengo calor!
-¿Será la menopausia?
-¿Te vas?
-No, Torres está molesta y no quiere verme.
-¿Y es mi culpa?
-Si, porque le gritaste.
-Nos gritamos igual.
-Pero tu empezaste.
-¿Me dejas en paz?
-Si, vino Jon con un tal Parker.
-Peter, habla bien.
-Ah ya decía yo. Ese, el tal Parker tenia consulta con Callie.
-Peter. ¿Por qué?
-Am creo que se cayo bajando del uber.
-Siempre de idiota. -bufé.
-Vieras como miraba a Torres, lo oí decir que le encantaban las mujeres de cabello recogido.
-Maldición.
La pelirroja salió casi corriendo y Mark se quedó riéndose de ella y de lo que una simple mentira piadosa causaba.