Los días podrían pasar rápidamente, pero si de algo estaba segura Nayeon, es que quería sacar los sentimientos que llevaba guardando desde hace mucho.
Pero simplemente no podía hacerlo, había un miedo en su corazón, probablemente sea porque es la primera vez que sentía eso por una chica.
Y claro que su madre no ayudaba mucho que digamos, está mañana había casi delatado su gran secreto, en verdad que su madre no sabía guardar secretos muy bien que digamos.
Mientras iban camino a la escuela, abundaba el silencio, pero no era uno incómodo. De hecho, con Jeongyeon no pasaban ese tipo de cosas,parecía que aunque hubiera silencio, no era para nada incómodo.
El camino a la escuela no era tan largo, pero tampoco corto. Ya se podían visualizar los grandes árboles que estaban como camino, para llegar a la grande escuela, cuando Nayeon escuchó un
-Nay, ¿Porque tan apresurada? - dijo, riendo. - ¿a caso me ocultas algo, coneja mentirosa? - volvió a preguntar.
- No es nada Jeong, sólo ya era un poco tarde y no quería que te sintieras incómoda. - dijo, ignorando la segunda pregunta.
- Pero no es así, tu madre es demasiado amable e hogareña, me gusta tu casa,me siento segura. - dijo suspirando.
- Me gusta eso, después de lo que me contaste que pasó ayer, lo que menos quería es que te sintieras incómoda. - dijo Nayeon, mientras caminaba un poco más cerca.
- No me siento incómoda Nay, pero gracias por preocuparte. - dijo segura. - ahora, ¿Me dirás porque nos fuimos en realidad? - preguntó.
- No era nada, ya sabes, mi madre a veces imagina cosas. - dijo nerviosa. - el punto es que, ¿Que pasó ayer bien? ¿Porque no me marcaste, o a Sana? - dijo,sonando preocupada.
- No se me ocurrió en realidad, en realidad no se me ocurrió nada, parecía que mi cerebro estaba bloqueado, agradezco las clases de Momo, hubiera sido horrible si no hubiera aprendido a defenderme. - dijo, un poco más aliviada.
Nayeon decidió decir nada, y sólo admirar a detalle a Jeongyeon, realmente estaba enamorada, y es que las cosas suelen pasar de repente, quién diría que alguien como Nayeon se enamoraría de una cerebrito cómo Jeongyeon.
Para Jeongyeon era totalmente diferente, para Jeongyeon, Nayeon era la chica más hermosa que alguna vez vió, cuando la miraba,parecía que el tiempo era detenido.
Incluso el verla está mañana, sin maquillaje, realmente se sintió bien.
Parecía que esa chica tenía todo, menos defectos.
En este tiempo se había dado cuenta de muchas cosas, no todo era malo en realidad, había cosas tanto buenas como malas.
Lo que si podía saber es que, probablemente, aunque fuera correspondida, simplemente tendría que dejar sus sentimientos de lado, porque su padre muy seguramente no lo permitiría.
Sin darse cuenta, estaban justamente en la puerta de entrada, de tanto pensar, no logró sentir que ya habían llegado.
- Jeong, ¿Te sientes bien? ¿Te preocupa algo? - preguntó preocupada.
- No, nada Nay, sólo estoy un poco nerviosa el día de hoy, eso es todo. - contestó.
- Bueno, sabe que estoy para tí, Jeongyeonie. - dijo, mientras agarraba su brazo.
-Lo se Nay... - dijo
El trayecto hasta la cafetería, dónde esperaban las 7 chicas no fue demasiado tardado y para cuando llegaron, recibieron unas cuantas miradas, tanto de las personas externas como de sus amigas.
- Miren, las esposas ya llegaron, ¿Porqué vienen tan abrazaditas? ¿Ya se declararon que se gustan o que? - dijo Momo.
- Hirai! - dijo Nayeon
- Qué, yo sólo digo lo que veo y pienso, aparte, todos sabemos que te mueres por la guapísima de Jeongyeon¿O no? - dijo Momo, viendo cómo Jeongyeon volteaba a ver a Nayeon y notando a Nayeon ponerse pálida.
- ¿Podrías dejar de decir esas cosas? - dijo Nayeon, tratando de ocultar su nerviosismo.
- ok Ok coneja, pero no podré durar mucho tiempo así, ya sabes, me gusta ver el mundo arder. - dijo Momo, poniendo ojos inocentes.
- Parece que todos aquí son melosos, empezando por esas dos, que derraman miel por dónde van. - dijo Tzuyu, llamando la atención de todas, menos de las mencionadas.
- Mirenlas, ni siquiera nos escuchan por andar de melosas, ¿Quién le daría de comer a su novia en la boca? Ni que fuera un bebé. - exclamó Dahyun.
- Bueno, pues esas ridículas si lo hacen. - dijo Tzuyu, señalando a Mina y Chaeyoung.
- Yoda! Déjalas tranquilas. - dijo Jihyo.
- Ok ok pero hyo, hoy en la mañana chaeyoung andaba mentiendo mano, yo nada más digo. - dijo Tzuyu, mientras veía a Jihyo voltear hacía ella.
- Dije que Chaeyoung andaba metiendo mano a mina en la mañana. - dijo Tzuyu.
- A no. - dijo Jihyo. - a ver ustedes dos escuinclas hormonales, me van a explicar que estaban haciendo en la mañana y rápido. - dijo Jihyo, llamando la atención de ambas.
- Hyo, eso es mentira, mi chae no es así, es mentira de tzuyu. - dijo Mina.
- No es cierto, si te metió la mano, estaba agarrando tu pierna. - dijo tzuyu.
- Chuwi ya, no le hechas más leña al fuego. - dijo Dahyun, en voz baja.
- Ustedes dos y yo tendremos la plática, y no se discute más. - dijo Jihyo, para después dejar el tema de lado.
Vaya que ese grupo era una locura, quién diría que esas nueve serían tan amigas. Aunque Momo y Chaeyoung no se consideraban cómo tal amigas, pero eran amigas aún así.
El siguiente tiempo sólo la pasaron contando lo que había pasado el día de ayer, y por supuesto que las chicas querían ir a balacear al padre Jeongyeon, pero luego sentaron cabeza y se dieron cuenta que ser violenta no ayudaría en absolutamente nada.
Tomaban clases diferentes, así que después de un tiempo, tuvieron que separarse.
Nayeon y Jeongyeon tenían esta clase juntas, así que se dispusieron a ir a tomar la clase.
En el transcurso de esa clase, por alguna razón, Nayeon se sentía nerviosa, tenía un mal presentimiento, pero quería creer que solo era su imaginación, y no otra cosa.
Al terminar la clase, Jeongyeon le dijo que no podía acompañarla el día de hoy a casa, ya que su padre está vez la quería temprano, así que Nayeon la comprendió y sólo se despidieron con un abrazo, para después ver cómo Jeongyeon se marchaba.
Era aún temprano, así que Nayeon decidió que iría un rato al parque que quedaba cerca de casa, quería distraerse un poco y por supuesto, quería pensar a detalle todo lo que le estaba sucediendo en estos momentos de su vida.
Se sentó en una banca, mientras observaba a los pequeños niños correr, le gustaba recordar los momentos buenos y no tan buenos de su infancia, tuvo momentos tanto buenos cómo malos.
Después de su trauma, no volvió a visitar un parque nunca más, hasta ahora.
Decidió que quería relajarse un poco, así que se puso sus audífonos y dió play a la música.
Todo iba bien, hasta que vió una sombra taparle el Sol que daba a su cara, abrió los ojos lentamente y pudo ver lo que había sido su más terrible pesadilla cuando era niña.
La misma cara, el mismo tatuaje, todo era igual. Definitivamente era el, el tipo que la había secuestrado cuando niña.
Realmente no sabía que hacer, no sabía si correr o sólo quedará ahí, parecía que su cuerpo no estaba reaccionando como realmente quería. Debió seguir sus instintos y regresar a casa, sin detenerse. Pero creyó que solo era su mente, queriéndole jugar una buena broma.
- Hola linda, veo que aún me recuerdas. - dijo el tipo, sonriendo. - escucha nenita, tú papi de nuevo nosa hizo una mala jugada y cómo ya sabrás, vengo a cobrarme mi buen regalo. - dijo, mientras la recorría con la mirada y hacia gestos desagradables.
- U-usted ¿Que hace aquí? - dijo una Nayeon retrocediendo, realmente necesitaba correr ahora.
- Ya te dije, vengo a llevarme lo que es mío. - dijo, agarrando su brazo y obligándola a caminar. - camina y no hagas ningún ruido, porque traigo una arma y créeme que no te encantará que tener otra cicatriz. - dijo, recordando la enorme cicatriz que le había hecho a la joven años atrás.
- No quiero ir, yo no le debo nada. - dijo Nayeon realmente asustada.
- Bueno entonces...
- ¿No escuchaste que no quiere ir? O a caso eres sordo? - dijo una Momo realmente enfurecida.
- Mira niñita.
- Oh ya entendí, aparte de ser un estúpido, resultaste ser también sordo, bien ahí. - dijo Momo, sin compasión. - ahora sí me permite, me llevaré a mi amiga, porque tenemos muchas cosas que hacer, que le vaya bien. - dijo de nuevo Momo, para después irse junto con Nayeon.
Nayeon en el transcurso del camino, revivia su peor pesadilla, se sentía como la Nayeon de ocho años, a la que se la llevaron de ese mismo parque, y eso hacía que sintiera un vacío enorme en su corazón, mientras lloraba.
Momo pensó que era bueno si llamaba a Jeongyeon y le pedía venir a su casa y así lo hizo, llamó a Jeongyeon y ella dijo que llegaría en 15 minutos.
Para cuando llegó, Nayeon estaba un poco más tranquila, pero al verla, de nuevo se sintió débil y solo corrió a abrazar a la más alta.
Después de un rato, Nayeon estaba completamente tranquila, gracias a los abrazos de Jeong.
Momo decidió darles espacio para que se sintieran cómodas, mientras ella iba a entrenar un poco, sus padres estaban de viaje, así que estaba segura de que nadie las molestaría.
Para cuando todo se tranquilizó un poco, Jeongyeon pregunto lo que tanto quería saber.
- ¿Porque volvió? - dijo, acariciando su cabello.
- No se, sólo dijo que tenía una deuda con mi padre, ¿Porqué siempre me utilizan a mi? - dijo ahora enojada.
- No lo sé, porque eres bonita. - dijo Jeongyeon.
- Ahora me veo horrible e hinchada de tanto llorar. - dijo Nayeon, tratando de tapar su cara.
- Pero si eres bonita Nay, pareces como una bola de masa jajaja - dijo Jeongyeon dulcemente pero después burlándose.
- No te burles, avestrucita tonta.
- No me burló. - dijo, tratando de parar su risa. - por cierto Nay, tengo algo que decirte ahora. - dijo, es ahora o nunca, pensó.
- Si? - dijo Nayeon.
- Nay, yo... Yo... ME GUSTAS IM NAYEON, ESTOY ENAMORADA DE TÍ!! -dijo Jeongyeon, para después arrepentirse de lo que había hecho.
Más cuando vió a Nayeon sin expresión mirándola, realmente estaba perdida.
Helloooo, nuevo cap, disfrútenlo.
Se nos viene el drama 🤟🏻😈
Besos.