O M N I S C I E N T E
Aidan estaba más confundidos que todas las mujeres que estaban ahí, notaba a Sophia nerviosa, igual como cuando estaba con él a inicios de tu relación, era algo extraño si ya habían terminado.
-- No sabía que vivías aquí igualmente. ¿Cuál es tu edificio? -- habló _______ amistosamente.
Sophia no tenía ni idea del porqué estaba tan nerviosa y sentir de nuevo esas mariposas, justo cómo las sentía por Aidan.
-- Si, yo, yo vivo en la veinte. -- señaló a cualquier dirección, casa que hizo confundir a _______ y Sasha.
-- Ooooh, tú vives en la otra, ¿no? -- Sasha apuntó a la dirección del edificio veinte.
-- Si, ahí. -- rió nerviosamente.
-- ¿Cómo te llamas? Quizás podamos ser amigas y...
-- Ya nos tenemos que ir, ¿no creen? -- interrumpió Aidan, tomó la mano de Sasha y trató de irse, pero se dió cuenta que _______ aún seguía hablando con Sophia y paró.
-- Yo me llamo _______, es un placer conocerte, Sophia, tienes un lindo nombre. -- de por sí, ________ no sentía nada por aquella chica, solo le pareció y bonita y agradable. ¿Por qué no ser su amiga?
-- Y tú... ¿Desde cuándo conoces a Aidan? -- preguntó tratando de sonar amistosa, pero sonó más celosa.
-- Eeh, ¿se conocen? No sabía. -- sonrió nerviosamente. -- Pues no lo conozco desde hace mucho, sino de...
-- ¡Desde el año pasado! -- interrumpió Aidan. _______ lo miró confundida, de igual manera que Sasha y Sophia.
Aidan al notar la confusión de Sasha, quiso pedirle ayuda diciendo que lo que estaba diciendo era verdad.
-- ¡Ayúdame! -- susurró a Sasha y ella de inmediato captó lo que quiso decir.
-- Eh, si, ¿no recuerdas cuando tú y Aidan se conocieron? Fue un... Un cuatro de febrero, ¿no recuerdas eso _______? -- ______ negó con la cabeza muy confundida. -- Tal vez ella no lo recuerde pero si, eso pasó.
-- ¿Y por qué no la conocí, Aidan? -- preguntó Sophia aún más confundida.
-- Porque creo que no era tan importante al presentartela. -- sonrió forzadamente.
Esto estaba dejando más confundida a _______ y a Sophia. Sasha no sabía qué hacer o decir, nadie se conocía menos Aidan, él estaba en aprietos sin saber qué decir.
-- ¿Se conocen? -- preguntó ______ señalándolo a Aidan y Sophia.
-- Si, ella era mi ami...
-- Novia. Un gusto en conocerte, ________. -- extendió su mano con saludo y ______ con una sonrisa la aceptó, pero algo hizo que subiera su curiosidad.
¿Novia?
-- Disculpa la interrupción, pero _______, ya nos tenemos que ir. -- Sasha sonrió falsamente, asía su hermana de la mano y la llevó muy lejos junto a Aidan, lejos de aquella chica que le había caído mal a Sasha por alguna razón.
-- ¿Qué haces Sasha? Estaba haciendo una amiga. -- ______ paró en seco.
-- Es ex novia de Aidan. ¿En serio quieres ser su amiga? -- preguntó mirándola con desagrado.
A todo esto, Aidan estaba demasiado avergonzado por el espectáculo que causó Sasha al decirle a Sophia que era su “cuñada” cosa que no era cierto. Pero lo que más le daba pena, era el poner en aprietos a _______ haciendo que se confunda y mentirle.
Un gran caos para él.
-- Pues lo siento mucho si suena mal. Pero cuál sea el porqué terminaron no debería ser asunto mío. Además, apenas tienes ocho Sasha, no sabes de estas cosas. -- ______ se cruzó de brazos.
Sabía que era patético pelear con su hermana de ocho años al frente de su amigo, pero quería defenderse, no se podía quedar abajo de una niña de ocho años que probablemente sepa mejor del amor que ella misma.
-- Tú menos vas a saber sobre estas cosas, ni siquiera has tenido novio... -- _______ la interrumpió tapándole la boca con la mano.
-- En fin, ya nos tenemos que ir. Hasta pronto, Aidan. -- sonrió nerviosamente, se giró y se fue a su edificio con Sasha, mientras le decía que no volviera hablar del tema.
Aidan ni siquiera se pudo despedir y darle su guitarra, la iba a llamar para entregarle esta, pero mejor se retractó al saber que sería una buena excusa para volverla a ver.
Y sin más, Aidan subió a su edificio con una gran sonrisa en el rostro.
______ y él eran amigos, si se podía decir así. Aunque sea era un avance.
(...)
Ya eran las cinco de la tarde, la hora que _______ tenía que ir a sus clases de guitarra, pero se dió cuenta demasiado tarde que su guitarra no estaba por ningún lado.
Hasta que recordó que se la dió a Aidan para que la tuviera mientras ella buscaba las hojas de manzanilla para su abuela.
“Que vergüenza”, se dijo a sí misma. Pensaba que Aidan podía creer que ella era una olvidadiza desorganizada que no recuerda sus cosas.
Aunque si, eso era, pero de todas formas dá vergüenza.
Ella trataba de pensar cómo pedirle la guitarra a Aidan, porque ni su abuela, hermana ni ella sabía qué apartamento era. Le daba pena tocar la puerta de otros vecinos para averiguar en cuál vivía él.
Así que mejor decidió volver a faltar a las clases de guitarra. Prefiriría eso a que esté como una loca tocando cada puerta del edificio ocho.
(...)
Aidan estaba terminando de cambiarse, se había bañado y arreglado para ir a acompañar a ______ a sus clases, sin embargo esta no tocaba su puerta.
-Ni siquiera le diste tu número, y mucho menos el número de apartamento, tarado-. Se dijo a sí mismo, intentado recordar, pero así había sido.
-- Me bañé y arreglé para nada. -- suspiró frustrado, se sentó en el sofá y apenas se dió cuenta que la guitarra de ______ estaba con él.
Hizo memoria, y era obvio que ______ no iba a ir a su clase de guitarra sin una, así que aún con una sonrisa, agarró la guitarra, se miró al espejo por última vez y decidió bajar, queriendo dirigirse al edificio cinco.
Pero había un problema. El mismo que el de ______ básicamente.
Justo se paró a pensar en qué apartamento vivían, si Sasha, Flor o la misma ______ se lo había dicho, pero no, no sabía qué número de apartamento eran.
Aidan iba a seguir su camino, hasta que alguien lo jala del brazo, haciéndolo caer como de igual manera la guitarra.
Se levantó molesto, se sacudió los pantalones y volteó a ver la persona que era culpable de empujarlo tan “agresivamente”.
-- ¡Oye tú... -- al ver el tono de ese cabello y esa cara tan familiar quiso desaparecer en ese instante.
-- Creo que tu guitarra se rompió. -- dijo viéndola en el suelo.
Aidan volteó a ver la guitarra, y esta estaba hecha pedazos.
Y todo por no meterla en el estuche.
-- Mierda. -- susurró al ver la guitarra en suelo, pensando en miles de posibilidades que ______ lo podría matar.