Sasuke estaba muy a gusto en compañía de ____, era extraño pues cuando ambos se encontraban bajo el mando de Orochimaru solían discutir constantemente debido a sus personalidades y pensamientos. A pesar de ello, no significaba que se llevaran mal, al contrario, ambos se divertían burlándose del otro.
El Uchiha podía sentir lo peligrosa que ______ se podía volver con tal de conseguir lo que deseara, no le importaría fingir, manipular o matar con tal de cumplir sus metas. Eso era lo que por mucho la hacía interesante.
Su primer encuentro fue al día siguiente luego de abandonar la aldea. Orochimaru llevó a la chica hasta el salón de entrenamiento donde se encontraba Sasuke. El Uchiha clavó la vista en la recién llegada, igualmente lo hizo la fémina, lo vio de arriba para abajo, lo examinaba, buscaba lo que puntos fuertes y débiles.
—No esperaba que trajeras un nuevo contenedor, Orochimaru, menos uno que no luce tan fuerte —comentó en busca de molestar al recién llegado.
A Sasuke no le agradaba.
—Oh, querida ____, Sasuke se volverá muy fuerte estando aquí, te lo aseguro —habló el de cabello largo—. Solo necesita un poco de entrenamiento.
Increíble que a pesar de sus roces, pasaron mucho tiempo juntos, no solían tener conversaciones verdaderamente profundas, sin embargo, hablaban un poco de su vida, lo suficiente para reconoce el tipo de personas que eran.
Aunque expresaran su desagradado el uno por el otro, el par sabía muy bien que se agradaban, después de todo, eran la únicas personas en esa guarida que no dudarían en acabar con Orochimaru para cumplir sus metas.
Sasuke respirabas agitadamente mientras sostenía un kunai en su mano, deteniendo una arma similar con el filo del metal. Se encontraba en la casa de _____, entrenaba a su hermano menor, un niño que a pesar de su corta edad, poseía unas habilidades destacables.
—Hora del descanso —apareció _____ en el patio. Lucía un delicado vestido celeste con tirantes gruesos y de tela ligera debido al calor del desierto—. Kenji, te prepare algo helado para que te refresques.
El muchachito sonrió ante el gesto de su hermana y corrió al interior de la edificación en busca del refresco. La mujer sonrió, amaba a su hermano y estaba agradecida de poder compartir con él. Kenji solamente tenía 11 años, en comparación a ella que cumpliría 25, la diferencia de edad podría ser grande pero eso no era impedimento para que convivieran y se llevaran excelente.
—También deberías descansar, Sasuke, acabas de regresar de una misión, no tendrías esforzando tanto.
—Estoy viendo, disfruto entrenar con tu hermano —respondió.
—Sasuke~ —canturreó su nombres mientras se acercaba al Uchiha—, no creas que podrás conquistarme usando a mi hermanito —sonrió descaradamente avergonzando al menor, sí, Sasuke era mejor que _____, aunque solamente se tratara de dos años, era suficiente para que ella aprovechara a molestar al hombre.
—No estoy intentando eso —replicó abochornado.
—Sin problemas, Sasuke. Es más que obvio que sientes algo por mi, si sabes a lo que me refiero.
—Quisieras.
_____ no podía negar que Sasuke era atractivo, quitando un poco de su estoica personalidad, no estaría tan mal como pareja. Después de todo ninguno tenía compromiso alguno pero al mismo se preguntaba qué tan estable sería una relación junto al shinobi.
El Uchiha no solía estar en un solo lugar por mucho tiempo, se la pasaba viajando, aunque siempre buscaba espacio para aparecerse por la Aldea de la Arena y visitarlos. Agregando a eso que a su padre no parecía agradarle mucho el muchacho, por una parte estaba agradecido de que por medio de él, su preciada hija fuese capaz de volver a casa, no podía negar la molestia que le causaba pensar que podía llevarse a su hija lejos de ellos.
—Quizás lo hago —replicó con una mirada desafiante.
Ambos permanecieron en silencio unos cuantos segundos antes de que Sasuke se decidiera por hablar.
—¿Te gustaría acompañarme a Konoha? —preguntó dudoso.
—¿A tu aldea? —cuestionó dudando de lo que había escuchado.
—Sí.
—Nunca he estado en Konoha, sería interesante ir —murmuró más para sí misma que para el muchacho—. Está bien, podría acompañarte.
Sasuke le respondió con una pequeña sonrisa.
—Es mejor que te quedes en la aldea —habló su padre.
—Papá, por favor, estaré bien, no soy una debilucha —dijo _____ intentando convencer a su progenitor. No necesitaba su permiso para irse pues ya era una adulta, sin embargo, deseaba que sus padres estuviesen tranquilos con su decisión.—. Kenji podría venir conmigo, sería la primera vez que conocerá otra aldea, es una oportunidad de oro para su entrenamiento ninja.
El jovencito al escuchar eso no puedo evitará girar la cabeza hacia donde su hermana y padre estaban. _____ estaba jugando sucio al ilusionar a su hermano con el viaje pero el mayor no podría negarse a sus dos hijos.
—Por favor, papá. Déjame ir con _____ a la Aldea de la Hoja —pidió corriendo hacia el hombre adulto.
Entre la espalda y la pared, no pudo hacer más que aceptar. Suspiró rindiéndose a sus hijos.
—Está bien pero nosotros iremos también, de todas formas, tenemos que hacer unos negocios con algunos establecimientos en esa aldea —rió internamente ante su idea, no dejaría a su amada hija caer en las redes de ese jovencito, aún no había demostrado ser merecedor de ella.
La madre de aquellos jóvenes ingresó a la casa con compras y escuchaba atentamente a sus hijos quejándose de su padre.
—Calma, niños. Su papá y yo iremos a parte para que ustedes estén más tranquilos —declaró y nadie se atrevió a cuestionarla.
Los hermano guardaban equipaje ligero, luego de una charla con Sasuke, decidieron que irían a pie para disfrutar el viaje y los paisajes que eran nuevos para el menor de ellos; al día siguiente partirían al amanecer.
_____ se levantó muy temprano, el cielo continuaba oscuro, se dio una rápida ducha y vistió ropa cómoda de tela ligera. Poco después, despertó a su hermano. El tiempo transcurrió rápido. El dúo estaba fuera de su casa esperando la llegada de Uchiha.
—Es momento de irnos —dijo el pelinegro al aparecer.
Dicho y hecho. Kenji observaba impresionado los nuevos panoramas, el niño no paraba de sonreír ante la emoción que desbordaba su cuerpo. Al caer la noche se detuvieron en un agradable lugar de baño de aguas termales, perfecto para relajar los músculos.
Pidieron una habitación grande en donde los tres pudiesen dormir juntos. Sasuke y Kenji se fueron a los baños de hombres mientras _____ disfrutaba en el baño de mujeres. Al regresar al cuarto, los otros dos ya se encontraba ahí.
—¿Cómo estuvo el baño, Kenji? —preguntó abrazando a su hermanito.
—Bien. Me gusta escuchar las historias de Sasuke.
—Oh, estoy segura de que Sasuke tiene muchas historias interesantes, sin embargo, no sigas sus pasos, por favor, o al menos no lo extremo.
—Te estoy escuchando —intervino Sasuke.
—Lo sé, cariño. Esa es la intención, no le enseñes nada malo a mi hermanito.
El Uchiha le dio una pequeña sonrisa. _____ sabía que no le contaría esas oscuras historias que marcaron su adolescencia a Kenji, a pesar de ello, disfrutaba de molestarlo.
Arribaron a Konoha por la mañana, había un agradable cuento soplando, _____ agradecía alejarse del desierto, la arena era un verdadero dolor de cabeza cuando se lo proponía e incluso cuando llevaba años viviendo en el lugar, detestaba la arena metida en su ropa.
—Aquí todo es muy verde —comentó Kenji—. Es muy diferente a Suna.
—Lo es. Es bueno que conozcas el mundo, solo así lograras ser un bun ninja —sonrió la mujer mayor.
Mientras pasaban por la aldea, _____ no pudo evitar escuchar algunos murmullos de los aldeanos, no precisan muy cómodos con la presencia de Sasuke, y no era extraño, es decir, el Uchiha había perdido la cabeza en su adolescencia, aunque poco a poco iba mejorando ese carácter.
—Oye, Sasuke, ¿te gustaría que nos casáramos aquí o en Suna? —dijo en un tono un poco más alto de lo necesario, ganándose expresiones de sorpresa de todos los que los rodeaban, incluido su hermano y el hombre mencionado.
Reía internamente por la cara de los aldeanos, ninguno de ellos se imaginaba eso. Solo esperaba que el chisme no llegara a oídos de su padre, porque si lo hacía, Sasuke estaría muerto.
—Personalmente, creo que me gustaría casarme aquí, el clima es más agradable y en primavera debe ser muy hermoso ver cómo florece la naturaleza. Aunque sí te gustaría que la boda fuese en la Aldea de la Arena, no me opongo a la idea.
Y mientras continuaban caminando, _____ tomaba la mano de Sasuke, continuaba hablando de los planes de una boda que no existía en ese momento.
Los rumores corrieron más rápido de lo esperado, al atardecer un muchacho de cabello rubio y llamativas marcas en las mejillas apareció en el parque donde Sasuke, Kenji y _____ merendaban.
—¡Sasuke! —exclamó a penas visualizó al pelinegro—. ¡Por fin te encuentro, no vas a creer lo que escuche en la aldea!
—Naruto, no es necesario que grites, y ya me hago una idea de lo que habrás escuchado.
En ese instante, el Uzumaki notó a la hermosa mujer que comía tranquilamente mientras platicaba con un niño, jadeó impresionado y su mente comenzó a llenarse de tantos pensamientos que aunque movió la boca no salía ninguna palabra.
—¿Estás bien? —preguntó _____ un poco preocupado por el recién llegado.
—¡Sasuke entonces si te casarás! ¡No puedo creer que no me hayas dicho antes! —Naruto empezó a quejarse y a reclamarle al Uchiha ser un mal amigo pues tuvo que enterarse de tan buena noticia por las habladurías de los aldeanos.
—Naruto, calma —intentaba tranquilizarlo Sasuke.
—Naruto-kun, Sasuke no tiene culpa, en realidad, fui yo la que quiso mantener nuestro compromiso en secreto —intervino ______—. Lamento mucho que eso haya causado un malentendido entre ustedes.
Si Sasuke no conociera a la mujer, seguramente caería en su actuación, pero como alguien con la que había pasado años, ya no caía ante tales actos.
—No es ningún problema —habló un poco apenado.
—Naruto-kun eres un gran amigo para Sasuke, estaría más que encantada de que asistieras a nuestra boda, aunque aún no decidimos dónde será la ceremonia.
Sasuke junto a Kenji solo observaba cómo Naruto era conquistado por el encantado de la fémina.
Kenji partió junto a Naruto, el cual se ofreció a llevarlo al hospedaje de sus padres, dejando así a Sasuke y _____ solos.
—Tu papá va a querer asesinarme, estoy seguro de que habrá escuchado los rumores, en esta aldea parece que no tiene mucho con lo que entretenerse —comento viendo a la mujer—. Se molestará cuando le expliques que no es cierto.
Hubo silencio.
—Hmm... Sasuke, realmente no estaba bromeando —soltó inesperadamente—. ¿No te gustaría casarte conmigo? Serias demasiado afortunado, así que te concedo ese sueño. Además, nuestros hijos sería muy lindos —dijo lo último burlonamente.
—Lo serían.
Otra pausa en la que el sonido del viento y el movimiento de los árboles llenaban el silencio.
—_____ Uchiha —meditó la mujer—. No suena mal, si, creo que quedaría bien. Entonces —se levantó, extendiendo la mano a Sasuke—, supongo que estamos comprometidos.
Sasuke sonrió tomando la mano de la fémina.
—Lo estamos.
—Eso fue rápido. Sin embargo, no es que seamos personas que siguen el camino normal. Vamos, estoy segura que papá y tú tendrán una platica bastante interesante, no quiero quedar viuda antes de casarme.
Sasuke solo escuchaba a _____ hablar. Podía imaginarse una vida junto a ella. Después de todo, no todo en su mundo era tan malo.
Hola a todos, muchísimas gracias por su paciencia.
Aquí una segunda parte del anterior trabajo de Sasuke, espero que lo disfruten.
Recuerden que pueden hacer su pedido.
He estado pensando en crear otra historia, aunque no estoy segura de qué anime o de qué personaje, muchos se han venido a mi mete y las ideas sobre diversos argumentos no dejan de aparecer. ¿Alguna sugerencia?
Nos leemos pronto.
Directioner13963.