PROLOGO
—¿Estas segura de lo que harás? —Dalila suspiro, mirando la gran puerta dorada frente a ella
—Sí—Uriel suspiro y la miro
—Nunca entenderé a los humanos, entregan todo por algo que no vale la pena
—¡Pasen! —una voz imponente se escuchó al otro lado de la puerta, esta se comenzó a abrir dejando salir una luz blanca cegadora
—Recuerda agachar la mirada, no la alces en ningún momento y al llegar al trono arrodíllate, hazle caso en todo lo que te diga y no hables a menos de ser necesario— Uriel hablo de manera rápida dejando entrar a Dalila primero, ella acato cada una de las indicaciones al pie de la letra
—¡Glorificado sea mi señor en todos los rincones de la tierra! — hablo Dalila al llegar al pie del trono
—Mi señor—Uriel hablo y se inclino
—A que venís hija mía—Hablo Dios, su voz era impetuosa, era como le decía su abuela que se escucharía aquellas tardes que le leía la biblia para que fuera buena niña, su voz hacía temblar a Dalila desde el interior de su ser y sus ojos querían llorar, su corazón se apachurro en un sentimiento desconocidos para ella, trago saliva ante este sentimiento y se preguntó si eso era normal, si eso le pasaba a todo mortal que se encuentra ante la presencia de Dios, así que con la voz temblorosa respondió
—Creo que usted sabe bien a lo que vengo señor mío
—¡Contéstale a tu Dios! —se escuchó por la sala, Dalila asintió
—Vengo para hacer feliz a alguien más, a mi alma gemela, el amor de mi vida, sé que usted señor mío tiene el poder de hacer eso, sé que usted puede hacer posible mi deseo
—Puedo, pero hay sacrificios y consecuencias que deberás afrontar, ¿esta segura que usaras tu libre albedrío para esto?
—Si mi señor
—¿Cuál es tu motivo?
—Él... ha sufrido mucho, yo le eh hecho mucho daño, quisiera enmendarlo todo, quiero que sea feliz... como antes, incluso más, quisiera protegerlo desde niño, para que no conozca el dolor— las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas hasta caer en el suelo brillante y desapareciendo— quiero que él este bien, lo amo demasiado, y ver todo el dolor en su mirada... simplemente no lo soporto, todo en él grita por ayuda y nunca eh podido ayudarlo como sé debe, te lo suplico Dios, por favor...
—Levanta la mirada hija mía— Dalila se sorprendió, no sabía qué hacer, Uriel le había dicho que debía hacer caso a lo que mandara Dios pero también le dijo que nunca levantara la mirada
—Señor...ella es una simple mortal eso...
—¿Dudas de mí Uriel? ¿Tu creador, creador del universo y lo que hay en él?
—No mi señor...es solo que...
—Padre—un silencio abordo la sala y Dalila vio unos pies descalzos frente a ella—Sus lágrimas son sinceras— sintió una caricia en la cabeza que la reconforto— sin embargo... no creo que sea digna de admirar tu belleza, le lastimaría, los inmundos como ella no pueden verte, solo sentirte
—Te daré lo que pides Dalila—ella asintió— Sal con ella Uriel y explícale todo lo que debe saber, Gabriel acompáñalos—Uriel levanto a Dalila y salieron de la gran sala junto a Gabriel, les puertas se cerraron detrás de ellos, los ojos de Dalila dolían y tardo en acostumbrarse a la obscuridad fuera de la gran sala dorada.
—Debes regresar a tu mundo, ya estuviste bastante tiempo aquí, Uriel y yo seremos tus protectores en esta nueva oportunidad que se te ha dado, nos presentaremos en su debido tiempo, espera nuestra señal
Y así Dalila volvió a su realidad, a su mundo, su teléfono vibro debajo de la almohada,
Buenos días mi vida
Buenos días bb
¿Cómo dormiste?
Bien Amor, ¿Y tú?
Maso menos
Aún tengo algo de sueño
Te llevo desayuno entonces bb
Tú descansa más, te veo en un rato
Si bebito
Te amo infinitamente
Nunca lo olvides
Estaba completamente segura de lo que iba a hacer, todo estaría bien, no había de que preocuparse, disfrutaría ese día con él, tal vez sería el último
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Llegue a mi casa agotada pero feliz, todo el día lo había visto sonriendo y feliz lo quería ver así siempre, todo el tiempo, con esa luz...con esa lividez...él era mi felicidad, pero yo nunca había podido ser la suya, nunca había logrado ser su refugio, por más que me esforzara él no encontraba consuelo en mí, y...aun así permaneció a mi lado amándome y protegiéndome de todo lo que me hiciera daño, era mi turno de hacerlo...era mi turno de entregar todo por su felicidad.
Suspire metiéndome en la ducha, me tome mi tiempo, dejando que el agua corriera por mi cuerpo, me sentía triste, la melancolía se posó en mi corazón esto era muy difícil para mí...no sabía qué condiciones pondría Dios y tenía miedo de ellas, tenía mucho miedo... las lágrimas salían de mis ojos mientras que todos los recuerdos con David pasaban por mi mente, los buenos y los malos, los momentos que lo vi destrozado sin poder hacer nada, aquellos en que los demonios del pasado lo visitaban y me marcaba asustado, esos en los que no pude estar pero me entere por terceros, nunca puede estar para él...pero él siempre estuvo para mi...aun cuando no estábamos juntos me cuido... salí del baño aun melancólica, me coloque la pijama y me acosté, refugiándome en los recuerdos de mi amor
—Dalila, abre los ojos...Dalila—la voz de Uriel me despertó, estaba de nuevo en ese pasillo inmenso, con piso blanco y puertas de oro a los costados, portaba una bata blanca y estaba descalza
—Tenemos las indicaciones de Dios—Hablo Gabriel mirándome directamente a los ojos, temblé...una angustia me recorría de pies a cabeza, mordí mi labio nerviosa y di pequeños pellizcos a mis manos para tratar de estar tranquila—Dios ha dicho que regresara la línea tiempo para que puedas proteger a David— respire—Lo veremos desde el momento en el que se encuentra en la primaria, serás mitad ángel en tu lenguaje, porque en realidad es mucho más complicado que eso, lo cuidaras de los peligros junto a Sariel, en esta nueva línea no podrán estar juntos...—exhale—también recibirás todo el dolor que él tuvo que haber sufrido, te verás a ti misma sufrir como castigo por alterar la línea de realidad— trague saliva— De vez en cuando podrás hablarte a ti misma, en especial en el momento que empieces a encontrarte con David en la nueva realidad, tendrás que asegurarte que tu versión de esta realidad se aleje de él, sino todo volverá a como estaba antes y desaparecerás ¿Entendiste?—asentí, no podía pronunciar ni una sola palabra, mi boca no emanaba ningún ruido.—Bien. Empecemos, por cierto Uriel y yo te vigilaremos de cerca, así que no intentes nada raro—dicho esto camino a una de las grandes puertas de oro y la abrió—Entra—comencé a caminar a esa luz blanca que se veía lejana, una lagrima rodo por mi mejilla, no podría amarlo en esta realidad...tal vez así sea mejor para él..."será lo mejor para los dos"... repetía en mi mente una y otra vez mientras cruzaba la gran puerta...el suelo debajo de mis fríos y descalzos pies desapareció, me encontraba en caída libre, no había nada que me detuviera, pero sabía que en mi condición no podría lastimarme cerré los ojos esperando a que se acabara.
Sentí un leve golpe en mi espalda, la briza acaricio mi cara y se escabullo en la bata, abrí los ojos sentándome, estaba en el patio de su casa, era fácil de reconocer por los árboles y pájaros cantando, un niño me miro e inclino la cabeza analizándome, para luego irse y regresar momentos después con un niño parecido a él, pero más pequeño.
—¿La ves? —pregunto el más alto de los niños
—Si, ¡Mamá! —grito el más chico— ¡Hay una niña en el patio! — no podía ser, ¿Cómo es que me veían?, eso no debe ser así...
—¿Cuál niña? —hablo su mamá llegando a donde nosotros
—Esta, el más grande se paró a mi lado señalándome— la madre chasqueo la boca y lo miro furiosa.
—¡No hay ninguna niña!, ¡Solo me hacen perder el tiempo! —grito, mi cuerpo vibro de una manera extraña
—Oye— el niño me miro—¿Alguna vez has visto un conejo? —lo medito y negó con la cabeza— ¿Quieres ver uno? —asintió, me levante del suelo y tome sus hombros—Te llevare solo si le dices a tu mamá que la quieres mucho ¿Sí? — David asintió haciendo lo que le había dicho, su madre se fue a la cocina llevándose a su hermano con ella.
—Ven—lo tome de la mano y caminamos atrás de la casa—Ahí está— señale una pequeña maceta apenas del tamaño de su puño
—No creo que un conejo quepa ahí— me miro curioso
—Este es un conejo diferente.
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Holi c:
Estoy muy emocionada y nerviosa por esta historia, de verdad espero que la disfrute y que se encariñen con los personajes como yo lo eh hecho, estare actualizando una vez por semana, para poder tomarme el tiempo de correguir y arreglar pequeños detalles en la medida de lo posible c:
los quiero c: <3