๐’๐“๐‘๐€๐๐†๐„ ๐‹๐Ž๐•๐„ โธป ๐ฌ๏ฟฝ...

By 4br1lkz

137K 9.5K 1.7K

โ ๐™Ž๐™ž๐™š๐™ฃ๐™ฉ๐™ค... ๐™ช๐™ฃ ๐™–๐™ข๐™ค๐™ง ๐™š๐™ญ๐™ฉ๐™ง๐™–รฑ๐™ค โž Cha Hyun-soo โœ— fem!reader season one โœ”๏ธ More

๐’๐ฐ๐ž๐ž๐ญ ๐‡๐จ๐ฆ๐ž ๐ˆ
01
03
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19

02

10.1K 608 208
By 4br1lkz

_______ Seymour

El señor dejó a el extraño y a mí en el departamento del chico. Me encuentro junto a una chica muy bonita, con algunos mechones pintados de rosa y un bate de beisbol de metal.

Voltee a ver a la chica, ¿por qué todos en este edificio son lindos? Bueno, excepto al señor de la tienda de abajo. Ese machista es el peor hombre que pude haber conocido. Y, aunque la chica me parezca linda, no podría mantener una relación amorosa con ella, es mayor que yo y por mucho.

— ¿Cómo te llamas? — pregunto al ver el silencio entre nosotras.

— Yoo Ji-soo. ¿Y tú?

— _______ Seymour.

La ví mejor de reojo, ella estaba sudando.

— ¿Sabes lo que está pasando? — negué.

— Lo único que sé, es que hay varias de esas cosas allá afuera. Cómo la que te encontraste hace rato.

— ¿Crees que haya señal?

— Creo que no. Cuando pasó eso se corto la llamada con mis padres.

— ¿Por qué trajiste al gato? — la miró.

— Gata — corregí —. Ella es alguien muy importante para mí, se podría decir que es como mi hija. Ya perdí a una de ellas, no me lo perdonaría si le pasa algo. Imagínate que la deje en el departamento y llegue una de esas cosas. Creo que está mejor conmigo.

Siempre suelo tener este tipo de confianza con las personas, no es algo ni bueno ni malo, aún así debo cuidar a quién decirle mis cosas privadas.

— Wow, de verdad la quieres — asentí, sonriendo.

— ¿Sabes cómo se llama? — señaló con la cabeza hacia el chico.

— No, apenas lo conocí esta tarde — me encogí de hombros.

El silencio decidió gobernar. Me quedé pensando en que él chico del cuál estábamos hablando vivía a unos departamentos de mí, y nunca supe la existencia de él o de al menos cruzarmelo hasta ahora. Es, extrañamente raro.

— ¿Cómo pudo dejarlos así?

El extraño se movió, causando que lo viéramos sólo a él.

Se escuchó un ruido, ella se levantó de golpe, yendo hacia la puerta.

— ¿Te irás?

Que pregunta tan estúpida. Claro que se irá.

— Ustedes sobrevivirán. Yo iré a... explorar el lugar.

Ajá.

— Oh, claro. No te preocupes — le sonreí.

— Solo, cuídense, ¿ok? — asentí. Sabía que se iría.

Salió del lugar, dejándonos más abandonados que un perro en la calle.

— ¿Cuándo despertarás? — susurré para mi misma.

— Ya estoy despierto.

Dí un brinco del susto — Me asustaste — pongo una mano en mi pecho, suspirando.

Un silencio se interpuso, vino a mi mente lo que estaba pensando hace unos minutos. No sé si acepte, ni si quiera nos conocemos pero es mejor intentarlo.

— Estaba pensando en que estemos juntos en esto. Somos los únicos que nos tenemos a nosotros mismos en esta situación, sería conveniente para ambos.

— Cómo quieras.

Si claro, aunque digo cosas muy incoherentes a la vez, no me sorprende que me conteste así.

— Mhh. Bueno — me reincorporé en el colchón incómoda, siento que lo arruiné.

— ¿Cómo te llamas? — preguntó de golpe.

A lo mejor está tratando de que nos llevemos mejor, estamos en medio de monstruos y sería mejor estar con alguien a estar solo, ¿no?

— ______ Seymour.

— No eres de aquí, ¿cierto?

— No. Soy de México.

— Es un lindo lugar.

— Claro — susurré, ironizando.

No lo decía por los lugares turísticos, esos son una maravilla, más sin embargo, la gente... no puedo decir lo mismo.

— ¿Y tú? ¿Cómo te llamas? — me atreví a preguntar, haciendo caso a mis pensamientos de hace rato.

— Cha Hyun-soo.

— Lindo nombre — no podía decir otra cosa, genial.

Se quedó buscando algo en su computador.

Al ver que estaba buscando lo qué estaba pasando, decidí acercarme.

"No es una enfermedad. Es una maldición" .

Una foto de un chico con un aspecto escalofriante apareció.

"Se quejaban de sangrado y alucinaciones auditivas. No se pudo determinar la causa. Originalmente, no eran de acá. Vinieron porque presentaban síntomas. Se volvieron seres desesperados y despreciables. Las predicciones era erróneas. Empezó de golpe un día y nunca terminó. A mí también me consumió. La humanidad no podrá superarlo. Si tienes síntomas sucídate porque, si sigues con vida, lastimarás a otros. Pero, si decides vivir hasta el final, debes saber algo". Que...

La pantalla se detuvo, mostrando un aviso de que no había internet.

— ¿Qué sigue? — intenté tomar el teclado, mas sin embargo Hyun-soo agarró mi mano, deteniendola.

Él apretaba el mouse repetidas veces, tratando de que la página volviera a aparecer.

— Ya no va a aparecer — dije, para que parara, el sonido me estresa.

Un sonido proveniente del estómago del chico me hizo fijar más su vista en él, o más bien su estómago. Volteo a ver a la puerta, a la misma dirección que él.

— ¿Qué pasó? — pregunté.

— ¿Recuerdas la caja de ramen que estaba esparcida en el piso cuando salimos los dos? — asentí — Allá afuera debe haber ramen para sobrevivir por un rato.

— Yo ya traigo comida.

Se encogió de hombros — Podemos sobrevivir aún más.

— Bien, vamos — accedí, no estaba en posición de decir nada, tenía razón.

Caminamos hasta la puerta. Paramos justo en la puerta, poniendo nuestros oídos en ella.

— Ábrela — susurré.

Tomó el la manija, la giró, y por último, abrió la puerta. Odio que esto vaya lento. Odio el suspenso.

Un monstruo se reflejó entre las sombras. Al alzar la vista, le ví su cabeza cortada. Está sin ojos. Qué mierda.

Tapé mi boca tratando de no hacer ningún ruido. Me fuí alejando, al igual que Hyun-soo de aquella cosa, que pensaba entrar al departamento, poniendo sus manos en los costados de la puerta.

— No veo — se adentró al lugar.

Por inercia, me agache, sin ser notada.
Miedosa, temblé, aún sin hacer un ruido. El oído del mounstro se movía, supongo que tiene un buen oído.

Sus dedos se iban a lo largo de sus costados, buscando algún humano, rasguñando las paredes. Se retorció en la habitación, dándome escalofríos.

— No veo — repitió.

Hyun-soo miro la escoba y luego a mi. Supuse lo que quería hacer. Negué rápidamente. De todas maneras se estiró, a lo que me hice hasta lo más atrás que pude para que pueda agarrar la escoba.
No alcanzaba y yo en medio no era muy favorable.

Me hacía atrás con tal de que alcanzará la escoba, cada vez más atrás, sentía mi pulso acelerarse y gotas de sudor recorrer de los cueros cabelludos hasta mi cuello y mejillas.

Iba a caerme al suelo, iba a ocasionar un gran ruido, era una gran desastre sin duda. Sentí a alguien sostener mi cintura con sus manos y por irnecia me sostuve de mis antebrazos y codos suavemente por el suelo, al no querer ser escuchada por ese ser extraño.

Un sonido proveniente de las bocinas se escuchó. Me sentí aliviada por un momento.

El mounstro movió una de sus deformidades hacia la bocina, destrozándandola por completo.

— Te escuché.

Oh, mierda. Suspiré aliviada, agradezco a la persona que está detrás de la bocinas. Si, digo muchas veces mierda.

— No veo.

No lo había notado, hablé en mi cabeza con notable sarcasmo.

Caminó a un lado de nosotros, sintiendo el miedo recorrerme hasta mis huesos si eso era posible. Salió de la habitación y no nos movimos hasta ver que se fue a una distancia considerable o al menos escuchar.

— No veo — cómo castra que no ve.

Hasta que vimos que se fue caí al piso rendida, ocasionando que Hyun-soo caiga encima de mí, pero no me importaba poco en estos momentos.

— Esto de el apocalipsis no se me da, yo criticando a los protagonistas por quedarse congelado ante uno y estoy igual o peor — suspiré cerrando mis ojos, hasta que caí en cuenta que Hyun-soo estaba encima mío.

Exacto. Siempre me contradigo. Es por eso que nadie me aguanta.

— ¡Hey! Ya puedes moverte y respirar, o al menos quitarte de encima de mí — reí ocultando mis nervios ante él.

— Oh — se quitó rápido.

— No te preocupes — me levanté yendo hacia la puerta, recogí la caja, con notable sangre en la caja, me adentré al departamento y cerré la puerta con llave.

— Bien, todo asegurado — sonreí para mí misma.

— Te veo bien después de ver a un posible mounstro mutante — voltee a verlo.

— A diferencia de otros yo tengo optimismo, y créeme que tal vez tenga miedo pero eso no impide que tenga esperanza de algunas cosas — ¿hablé mucho, cierto?

— Como dices, créeme que algunas veces no funciona y se pierde la esperanza — dijo mirando fijo a un lugar de la habitación.

— No importa lo que digas, seguiré con mi pensamiento — le miré divertida, sabía que estábamos jugando, o eso pienso yo.

— Ajá — se dejó sonreír un poco, dejando ver una bella sonrisa.

— Te vez lindo sonriendo — susurré sonriendo.

Cuando ví que dejó de sonreír me dí cuenta que l9 había arruinado, me había escuchado y con eso mi sonrojo se hizo presente, dejándome ver como un tomate. Sentí mis mejillas y orejas calientes. Caminé a un lado de la habitación lo más lejos posible.

A lo lejos, ví que veía su celular y leía algo en él. Recordé mi teléfono, recordando a mis padres, la videollamada con ellos, me olvidé por un momento de ellos dejándome llevar por todo lo que estaba pasando.

Traté de llamar a mis padres, pero era inútil, no había señal y traté de recordar las últimas palabras que me habían dicho.

Está bien, hija. Recuerda que te amo mucho - sonreí achicando mis ojos.

No te olvides de que yo también.

Yo tambien los amo. Los extraño — hice una mueca.

No-noso-nosotros i-igua-igu-

Y de ahí no tuve contactos con mis padres, en verdad los extraño.

Me distraje un momento y Hyun-soo quien estaba en la ventana observando fuera cerró la puerta con fuerza, abrazando sus piernas indefenso. Me pregunté qué estaba pasando.

— Hyun-soo, ¿estás bien?, ¿pasa algo? — me acerqué a él, tratando de tranquilizarlo, respiraba con dificultad y temblaba.

Oí el grito de una niña.

— Vete — me apresuré a fijarme por la ventana y efectivamente era una niña, con un mounstro en su ventana.

— ¡Ayúdenos! ¡Ayúdenos! — gritó con desesperación, mis manos comenzaron a sudar y mi corazón a latirme rápido , nadie ayudaba a esa pobre niña, teníamos que ayudarla o al menos solo yo.

— ¡Ayúdenos! ¡Ayúdenos, por favor!

— ¡Hyun-soo, tenemos que hacer algo! — grité con desesperación. Voltee hacia abajo de la ventana, el monstruo estaba por acercarse a los niños.

¿Qué me pasa? No necesito ayuda de Hyun-soo, puedo hacerlo por mí misma.

Iba a gritar con las ganas más grandes que tenía, pero Hyun-soo tapó mi boca a la vez que tiraba una televisión en el cuello de aquel monstruo. Traté de forcejear para ayudar a los niños, pero al parecer la televisión si funcionó.

Ví al extraño ser en nuestra ventana ahora, o más bien la de Hyun-soo, sinceramente no importa ahora. No tenía un plan, ¡mierda!

El chico cerró la ventana y se apresuró a agarrar la escoba, yo por mi lado no sabía que agarrar, opté por cualquier cosa que estuviera a mi alcance, filosa, claro. Nada estaba ayudándome y estoy por los nervios buscando un cuchillo en el área de cocina. Estos departamentos sí que son una mierda.

Hyun-soo tomó la punta de la escoja y trató de clavarla en el ojo, dónde rezo que sea el punto débil. Voltee solo un momento y al voltear el chico estaba atado en el ojo, literalmente, siendo contraído con ello como si de una serpiente a su presa se tratara.

Qué gran referencia.

— ¡Hyun-soo! — grité aunque no serviría de nada que gritara.

Forcejee los lados en las cuáles estaba siendo apretado, no podía hacer nada, y eso me estresaba. El ojo se contemplaba a ver a Hyun-soo, quién las venas de su cuello se marcaban de tal fuerza.

Quería llorar de la impotencia.

— ¡Hey! — grité lo más que pude, no me hacía caso.

Todo esto era casi perdido, no me rendiría tan fácil, estaba apunto de hacer otra cosa para que lo dejara, tomando la escoba, cuando el ojo fue cortado directamente por la ventana, dejando libre a Hyun-soo. Ambos nos miramos y caminamos directo a la venta, queriendo ver quién fue el que lo ocasionó.

Nos asomamos por la ventana, dejando ver a un hombre de unos 40 años apuntando con un arma raramente extraña, lo digo extraña ya que nunca había visto una de ellas, habrá sido fabricada por él. Entró rápido por una cerveza, y nosotros respirando con dificultad por tal adrenalina.

Me sentía en esas películas donde te salvan y es alguien que quizás ya conocías o alguien parte escencial de la película. Lo siento, mucho Resident Evil.

Hyun-soo iba a decir algo, pero el señor lo calló haciéndole el susheo, clásico. Él y yo nos llevaremos bien. Sacó un cartel dejándonos confundidos.

"Pueden venir si oyen algo"

Asentí sin mucho que decir, acabo de gritar lo más que pude.

"Nunca mueren"

Cómo que nunca mueren, ¿son inmortales entonces?, si lo son como lo dice estamos totalmente jodidos.

Nos señaló abajo, mirando a al piso de abajo, viendo al que supongo que es el padre de los niños, quisiera abrazarlos.

— ¡Papá! — gritó una niña.

— ¡Papá! — otra vez gritó.

— ¡Papá! — la voz de un niño se escuchó esta vez. Dios, no quisiera estar en su lugar y son muy pequeños para esto.

Siguieron gritando el nombre de su papá, esperando que este les contestará, pero lamentablemente ya era parte de ellos. No quiero dejarlos de lado, pero no importa si te suicidas o mueres, terminarás como uno de ellos. Así de simple.

Sacó otro cartel.

"¿Quieres sacar a los niños?"

Yo asentí esperando respuesta de Hyun-soo.

Nos alejamos de la ventana, tratando de idear un plan.

— Tengo que ir también, no me digas colada, pero dos son mejor que uno, ¿no?

— Bien, iremos, pero me obedecerás en todo momento — asentí, suspiró.

— Vamos — armó con la escoba un tipo arma, yo por mi parte un bate, básico, lo sé, pero es increíble lo bien que manejo un bate.

Antes de todo esto de pequeña me criaron dándome todo y por ellos sé muchos deportes, desde fútbol hasta voleibol, eso incluye el béisbol.

Abrí la puerta, esperando que él pasara. Se quitó los audífonos.

— Pasa tú primero — hizo un ademán con las manos.

— No, tú.

— No, tú y punto.

— Eso no tiene coherencia — reclamé.

Salí sin rechistar, no podía ponerme en ese tono cuando literalmente hay vidas en peligro. Avanzó primero como dijo, cómo digo, no tiene coherencia que haya salido después y vaya primero.

Caminamos dos departamentos más hasta llegar al del señor, nos detuvimos y Hyun-soo abrió la puerta. Me esperé a que él pasara primero. Soy muy terca, lo sé pero nadie me gana a mí.

— Pasa — abrí más la puerta.

— No, pasa tú.

— Que no. Ahora pasa.

— Y si no quiero qué — ¿me acaba de retar?

— Pues ni modo — lo empuje a dentro, podríamos encontrarnos con monstruos.

Sonreí orgullosa, al final lo había logrado.

— Soy Han Di-suk.

2517 palabras
09/10/2022
E

Continue Reading

You'll Also Like

165K 12.9K 16
โธบLuego de que un virus zombi se propaga por su escuela, un grupo de jรณvenes atrapados debe encontrar una salida o acabar infectado. Para los hermanos...
5.5K 496 14
Esos ojos que siguen mirรกndome Tus expresiones que no encajan con lo que siente tu corazรณn ยฟCรณmo es que no lo sabes? Es ridรญculo Tu rostro es como un...
9.4K 527 29
Pi Gaeul enfrenta desafรญos cuando se une al grupo de estudio con la esperanza de escapar de la realidad de la brutalidad de su hermano y novio Ma Min...
228K 19.5K 32
"Me amaste una vez, y estoy agradecido porque me amas de nuevo..." En donde el primer amor es difรญcil de olvidar. ใ€ŒA ๐—ง๐—ฟ๐˜‚๐—ฒ ๐—•๐—ฒ๐—ฎ๐˜‚๐˜๐˜† Fanfiction...
Wattpad App - Unlock exclusive features