Adivinen quién tiene insomnio? Jaja
Advertencia: este capítulo no les gustará a lxs team #LowellxValentine
Samadhi
Siendo sincera jamás imaginé que mi vida volvería a sentirse como un puto infierno después de la última vez. Sin embargo, era como si ahora estuviese quemándome en este una vez más.
Estaba sin dinero.
Necesitaba dinero.
Estaba siendo obligada a hacer algo que no quería.
Y eso me hacía sentir como una maldita puta.
Y no podía contárselo a absolutamente nadie.
Y quería hacerlo.
Necesitaba gritarle a alguien que ya no podía más con esto. Que quería huir. Que quería regresar el tiempo y no cagarla. Hacer las cosas bien.
Volver a ser esa Sami que solo se preocupaba por ser una adolescente normal.
Por las noches me la pasaba llorando. En el día me moría de sueño porque no podía dormir por las noches y a veces, sentía que la inquietud se adueñaba de mi.
Salí a la azotea de la escuela. Deteniéndome en el barandal de esta al sentir el aire golpearme el rostro. Respiré una y otra vez, controlando más ganas que tenía de llorar. Sería vergonzoso hacerlo aquí.
"-¡Me hiciste una puta marca!-Le reclamé, intentando no saltar sobre él y golpearlo hasta dejarlo muerto.
Rodó los ojos.
-No seas dramática.
-¿De verdad crees que es un drama?-Golpeé su escritorio. Él estaba sentado tras este con tanta despreocupación que solo empeoraba mi humor.-Tienes suerte de que lo haya visto alguien más antes que mi padre.
Una vez más, sus ojos se blanquearon.
-Por Dios, Samadhi, tantas excusas que puedes ponerle. Incluso podrías echarle la culpa al menor de los Sawyer. Tu papi parece muy feliz de que andes de puta con es sujeto."
Respiré más profundo.
Solo un año más.
Un año más e iba a largarme de aquí y jamás iba a volver a verlo.
Eso era lo que me tranquilizaba solo un poco.
-¿Qué haces?
Aquella voz me hizo sobresaltar.
Me di la vuelta en seguida, sujetándome contra el barandal a mis espaldas.
Lowell estaba sentado en el suelo y recargado contra la pared con un cigarrillo a medio terminar. Señal de que acababa de ver mi pequeña escena.
-¿Vas a saltar? Porque si vas a hacerlo deberías de ser considerada conmigo y dejar que me vaya primero. No quiero que me echen la culpa por haberte aventado o alguna de esas mierdas.
Suspiré más tranquila de que quien me hubiese visto haya sido la persona a la que más mierda le valía todo en la vida.
-No voy a saltar-Me recompuse en seguida.-¿En donde te habías metido, ah?-Lo apunté con la barbilla.
-Creo que eso a ti debería de valerte mierda.-Caló de su cigarrillo.
-Huy. Alguien está molesto, qué raro-Era sarcasmo, porque si era sincera las únicas emociones que conocía de Lowell eran negativas.
Lanzó la coletilla antes de sacar otro de la caja y encenderlo.
Caminé sentándome a su lado, haciéndolo protestar cuando le quité su cigarrillo para darle una calada.
Muy relajante, pero el olor era nauseabundo.
-Deberías de estar en clases. Estos días que faltaste seguro le afectaran a Val.
-¿A caso te importa?
-Por supuesto, es mi amiga.
Hubo un momento de silencio en el que me volteó a ver en seguida y pareció examinarme por unos instantes.
-¿Harías cualquier cosa para que ella esté bien?
-Claro-Me encogí de hombros.
Es lo que intentaba hacer todo el tiempo a pesar de que parecía que la cagaba más con cada decisión que tomaba.
-Que bueno escuchar eso, Sami, porque tengo un trabajo para ti.
-¿Vas a pagarme?-Levanté una ceja.
Lowell rodó los ojos pero aún así asintió y eso fue suficiente para obtener mi atención. No sabía qué tan difícil sería, pero me hacía falta dinero e ir a pelear constaba de tener a alguien que me ayudara y en definitiva no podía volver a confiar en nadie de allí.
-Quiero que vigiles a Conrad.
Lo miré extrañada por un par de segundos antes de iniciar a reír.
-¿Hablas en serio, niño pobre? No sé si sepas, pero tu primo me mandó a la mierda por completo desde un par de días atrás.
-¿O sea que ya no vas a pelear con él?
Negué, calando del cigarrillo.
-Ese imbécil tenía razón.-Miré al frente, contemplando el cielo azul.-Odio decirlo pero soy reemplazable para él. No me necesita para seguir en ello.... pero yo a él sí.-Tragué con dificultad.
Lowell suspiró.
-Que inútil eres, Samadhi.
Volqué los ojos, esperando un comentario de ese tipo.
-Perdón por no poder ayudarte en tu psicótico plan-fue sarcasmo-¿Por qué razón quieres espiarlo?
-Quiero asegurarme que de verdad se salga de esa mierda.
-¿Y desde cuándo te importa?-No pude evitar sonar confundida.
-Desde que me enteré que está de novio con Valentine.
Una "o" se formó en mi boca en seguida.
-¿Lo sabías, no es así?
-Estoy tan en desacuerdo como tú lo estás -Le aseguré.
Suspiró, tirando la siguiente coletilla antes de sacar otro más.
-Te gusta ¿Verdad?
-¿Quien, Conrad? Que asco con tus fetiches, Samadhi.
-¡Que imbécil eres, yo me refería a Valentine!
Se quedó callado por un par de segundos antes de que sus mejillas se coloretearan, dejándome sorprendida.
-¡Te sonrojaste!-Apunté con burla.
-Agh ¡Cállate, puta loca!
-Que tierno eres Lowllie-Pellizqué su mejilla, molestándolo un poco más.
Me dio un manotazo, apartándose de mi tacto.
-Valentine no me gusta. Deja de joder con eso.
-Ajá.
-¿Por qué diablos todos llegan a esa conclusión? Me tienen cansado.-Bufó.
No pude evitar sonreír al ver su ceño fruncido. Parecía un pequeño niño al que acababa de molestar con una verdad que jamás aceptaría.
-Tal vez es por tu comportamiento con ella. Eres menos mierda cuando está presente y pareces más accesible.
-Bueno, tal vez ella no me desagrada tanto como el resto.
-¿Ah no? ¿Y por qué?-Tenté a mi suerte.
-Qué te importa. Yo no te ando preguntando porqué estabas a punto de lanzarte ¿Verdad?
-No iba a lanzarme-Gruñí-Estas más odioso de lo normal.
Solo se encogió de hombros y continuó fumándose su cigarrillo mientras yo me mantenía a su lado con el que le había robado.
-¿Vas a hacerlo o no?-Habló una vez más.
Suspiré.
-Estaría arriesgándome demasiado así que voy a necesitar buenas ofertas.
-Te daré lo que me pidas.
Me lo pensé.
¿De verdad valía la pena regresar a ese lugar solo para vigilar que Conrad no estuviese allí?
-Todo excepto que te folle-Aclaró.
Voltee a verlo con diversión.
-Oye, qué egocéntrico eres.
-Solo quería aclararlo.
Otro silencio.
Después de que follé con él hubo dos rondas más esa misma noche. Estaba alucinada con el hecho de que mi capricho se cumpliera. Quería más. Creía que después de esa noche podría repetirse una y otra vez hasta que me aburriera de él... y entonces descubrí que le gustaba a Valentine.
Me sentí muy culpable.
Sorprendida también si era sincera, porque estábamos hablando de Valentine Wayne. Una chica que sin dudarlo se merecía a alguien que moviera el mundo entero por ella... y bueno, Lowell no parecía ese tipo de persona.
De cualquier modo, dejé de lado mi libido y decidí que jamás volvería a mirar a Lowell de aquella manera.
Recuerdo perfectamente que fue la última vez que estuve con alguien y que de verdad lo disfruté.
Después de que Gilbert me obligara a tener sexo con él bajo amenazas, ni siquiera tenía ganas de pedirle a Conrad que lo hiciéramos. Sentía que... no iba a disfrutarlo igual. Había perdido el gusto por el sexo.
-No quiero follar contigo, Lowell.-Puntualicé.-Aunque...
Me lo pensé.
-No.
-Pero...
-Eso es acoso.
-¡Fuiste tú el que lo planteo! Ni siquiera sé había pasado por mi cabeza.
-Bueno, eso es porque antes de que sucediera, todo el tiempo jadías con eso.
-No sería mala idea, te ayudaría a olvidar que Valentine está con Conrad y no contigo.
Volteó a verme, flemático.
A veces me frustraba la facilidad que tenía para controlarse.
Aunque a veces también me frustraba lo mucho que me gustaba rogarle a este imbécil.
-¿Vas a usar esa táctica otra vez?
Me encogí de hombros.
-Funciono la última vez.
-No.-Se defendió, queriendo tener la razón-La última vez te montaste encima de mi y empezaste a... ¿Qué haces?-Frunció el ceño al ver como dejaba mi bolso a un lado solo para colocarme a horcajadas sobre él.-Te pesa el culo, Samadhi. Bájate.
-Que bonita forma de decir que tengo un gran culo.
Tomé sus manos a sus costados para colocarlas en mis caderas. Sonreí satisfecha cuando su vista viajó a ese sitio.
-Deberíamos de aprovechar ahorita que traigo falda.
-¿Aprovechar qué? ¿Que no puedo empujarte porque corres el riesgo de que se te vean los calzones?
Bufé.
-Eres cero encantador, Lowell.
-¿Y yo en qué momento dije que lo era?
Mordí mi labio inferior, mirándolo.
Estaba tan acostumbrada a que los hombres siempre intentaran demostrar su "hombría", que el hecho de que a Lowell le importara una mierda aquello me gustaba demasiado.
Y él no se daba cuenta porque debido a su cara de culo constante intimidaba a medio mundo, pero también tenía una fila de chicas detrás de él.
Era el tipo de chico que llamaba la atención por lo imposible que parecía ser.
-Follemos.
-No.
Tomé sus manos, esta vez poniéndolas sobre cada uno de mis pechos.
-¿Vas a darme una explicación?
-Porque no quiero.-Contestó con simplesa.
Bufé.
-Bien. Es bastante valido.-Suspiré.-Deberías de quitar tus manos de ahí entonces.-Apunté con la mirada sus manos sobre mis senos.
Las miró por un par de segundos antes de regresar a mi cara. Enarqué una ceja al ver como parecía debatirse en si debía de hacerlo o no.
-¿Por qué te haces del rogar, ah? Bien sabes que quieres follarme.
-No es verdad. Solo... tienen una consistencia extraña.-Justificó.
-Lo dices como si nunca antes hubieses tocado unas.-Me mofé.
Me detuve al ver su cara seria.
-Oh...
-¿Qué?
-¿Vas a decirme que mis tetas son las primeras que tocas?
-¿Tiene eso algo de malo?
-No-Negué de inmediato.-Solo... eso quiere decir que...-Mi cabeza lo procesó por un instante.- ¿Fui tu primera vez?
-Algo como eso.
Lo observé y él me observo hasta que sonreí como estúpida.
-Awww-Tomé sus mejillas entre mis manos. Jamás creí que Lowell llegaría a enternecerme como ahora. Me frunció el ceño.-Cosita.
-No me digas cosita-Pronunció con dificultad, pues mis manos apachurraban sus mejillas haciéndole fruncir la boca.
-¿Si sabes que eso en automático te vuelve mío?-Bromee.
-No recuerdo que hayas pagado por mi. Además, mi costo es en exceso avaricioso para alguien como tú.
Rei una vez más antes de inclinarme en su dirección, dando un pequeño beso en su boca. Luego otro al ver que lo aceptaba y finalmente al darme cuenta de que no rechistaría, tomé sus labios entre los míos, suspirando cuando el agarre en mis senos hizo presión.
Eso fue suficiente para mi. Me pegué más a él, abriendo más mis piernas para que lo que había entre estas rozará más en su contra.
Necesitaba estimulación, más si quería que esto fuera rápido y estaba el hecho de que Lowell era demasiado sumiso. Se dejaba hacer lo que fuera y dejaba que yo hiciera todo el trabajo.
Por supuesto que ahora comprendía que se debía a que nunca lo había hecho, sin embargo, me gustaba bastante tener el control. De ese modo lograba llegar a muy buenos orgasmos solo utilizándolo.
Teníamos muy poco tiempo por lo que me dediqué a ayudarle un poco para que su amigo allá abajo despertara y cuando lo logré, inicie a desabotonar sus jeans.
-¿Qué haces?-Gruñó, rompiendo el beso que estábamos dándonos.
-Voy a bajar tus pantalones.
-Ni de coña. Mi culo va a quedar en el pavimento, se me va a llenar de polvo.-Reclamó.
Bufé antes de con dificultad hacer todo lo posible por sacar su miembro sin necesidad de hacer que se bajara los pantalones para que la diva debajo de mi no se ensuciara sus nalguitas.
Lo vi enrojecer de los pómulos, algo que me daba cuenta le pasaba cuando estaba excitado. Algo que lo hacía ver muy precioso si era sincera.
Lo único horrible de Lowell Malakai era su actitud de mierda después de todo.
Me incliné para sacar de mi bolso un preservativo.
No solía usarlo, pues utilizaba un método anticonceptivo distinto para evitar quedar en cinta sin embargo, era consciente de que no sabía en dónde mierda se metía aquel idiota y a pesar de que intentaba convencerlo para usar un preservativo, él se negaba a eso.
No sabía si me había pegado algo y me aterraba esa situación. Y lo último que quería era propagar aquello.
No iba a perdonarme si le pegaba alguna infección a Lowell.
La primera vez que lo hicimos estaba segura de mi salud sexual. Solo lo hacía con Conrad y a pesar de que sabía que él se metía con medio mundo, también sabía lo cuidadoso que era.
Con Gilbert no estaba muy segura con cuántas mujeres se metía además de su esposa. O si se protegía con todas las demás.
Le coloqué el preservativo y ni siquiera me importó que mis rodillas se ensuciaran, levanté mis caderas, poniéndolo en mi entrada antes de bajar.
Sentí las manos de Lowell apretar mis caderas mientras un jadeo a penas perceptible salía de él. Inicie a moverme de arriba hacia abajo, viendo como su boca se entreabría levemente. Su cabeza se echó hacia atrás y de ese modo pude ver por el movimiento de su manzana de Adán como se le dificultaba tragar saliva.
Continúe con mis movimientos, aumentando la velocidad en cuanto sentía que el placer incrementaba y cuando llegué al punto en el que los espasmos me atacaban, fui bajando la velocidad y solo me detuve hasta ver como Lowell también llegaba al clímax.
Me quedé quieta con él dentro mío. Nuestras respiraciones intentaban tranquilizarse ya que justo ahora eran un caos y mi frente ligeramente sudada se recargaba contra la suya.
Relamió sus labios, viéndose de verdad muy atractivo y abrió los ojos.
-¿Vas a hacerlo?-Murmuró.
Sonreí levemente, volviendo a la realidad. Me levanté un poco para sacarlo de dentro mío y acomodar mis bragas.
-Iba a hacerlo de todos modos.
Se descolocó por un instante antes de gruñir molesto.
-No te hagas el duro, Lowell. Ambos sabemos que te gusta follar conmigo.-Di un pequeño beso en sus labios.-Estaré al pendiente de ese imbécil, pero, tienes que prometerme que si me atrapa la policía harás hasta lo imposible para sacarme de ahí sin dejar huella.
-Bien.
-De acuerdo-Acepté, poniéndome de pie.
Sabia que el dinero podía hacer muchas cosas, más si se trataba de la policía. Y Lowell tenía demasiado.
Solo esperaba que no volviera a suceder. Lo último que quería era que Gilbert continuara burlándose de mi y desde que Conrad me mandó a la mierda, no volví a presentarme. No sabiendo que Ángela me tenía entre ceja y ceja ahora que sabía que tenía contactos con la policía.
No quería saber lo que era capaz si se enteraba que mi padre era un militar retirado.
Entre de nuevo al edificio y con cuidado de que nadie me viera (pues no estaba permitido subir a la azotea) bajé las escaleras mirando a mi alrededor.
Suspiré con alivio al ver que me empezaba a salir con la mía. Acomodé mi cabello y caminé por el pasillo. O al menos eso pretendía hacer hasta que alguien me tomó del brazo, deteniéndome.
Sobresaltada voltee a ver, respirando al darme cuenta que estaba fuera del peligro a un castigo.
-Casi me matas del susto-Comenté con la mano en el corazón.
-¿Donde te habías metido, ah? Llevo días sin verte.
Me lanzó aquella sonrisa llena de galantería por la cual muchas chicas terminaban bajo sus sábanas cada día.
Tomé su mano sobre mi brazo solo para apartar su agarre de mi.
-No es como que sea obligatorio tener que verme todos los días.
Sonrió aún más. Parecía que le gustaba mi rechazo.
Y eso a mi me frustraba.
Se acercó a mi, tomando un mechón de mi cabello con coquetería antes de fruncir el ceño. Se lo llevó a su nariz, olfateando. Una mueca apareció.
-¿Estuviste fumando?
-¿Tiene algo de malo?
-Sabes que si. Esa mierda puede hacerte daño.
Rodé los ojos.
-Por supuesto. Mejor me voy, llegaré tarde a clases y...-Me callé al ver que ya no me prestaba atención.
Volteé atrás, hacia donde él miraba y ahí estaba Lowell. Venía bajando las escaleras y eso hizo que la sonrisa del chico frente a mi se borrara.
Lowell nos observó por un instante con desinterés antes de pasar de largo de nosotros.
Quise suspirar.
Aquí íbamos otra vez.
-¿Es en serio, Samadhi?
-No empieces.
-Es que de verdad me sorprende que aún sigas detrás de él.
-Bueno, no es como que me importe lo que opines-Gruñí.
—Samadhi...
—Ya me voy.—Lo interrumpí.
—Puedes por favor escucharme.
—Ya te he escuchado demasiadas veces y si te soy sincera, si es que va a ser la misma platica de siempre, no quiero hacerlo.-Me di la vuelta, dispuesta a ir a mi próxima clase.
—Deberías de alejarte de ese imbécil si no quieres que todo se ponga feo—Amenazó, haciendo que me detuviera en el pasillo.
Me di la vuelta en seguida, con los hombros tensos. Ya tenía demasiados problemas con aquel imbécil como para que este otro viniera a creer que de verdad podía estar poniéndome reglas.
—Tú no eres nada para mí, Lance. No sé cuántas veces tengo que decírtelo para que te quede claro.—Escupí, dejándole ver la cólera que me invadió ante su comentario.—Tu odio hacia Lowell solo porque sabes que tiene más posibilidades que tú conmigo es estúpido. Pierdes tu tiempo así que déjalo ya.
Su mandíbula tensa no me intimidó ni en lo más mínimo. Nunca lo lograba después de todo.
¿A quién intimidaría si se dieran cuenta que solo era un puto niño caprichoso obsesionado con una estúpida revista virtual hecha por otros imbéciles como él?
Me di la vuelta en seguida, siguiendo mi camino al baño para lavar mis manos y poder aminorar el olor a la nicotina.
Justo ahora tenía otras cosas más importantes que estar batallando con ese idiota.
Me sorprendía bastante la tranquilidad con la que Lowell estaba tomándose todo este asunto. Más tomando en cuenta que parecía que Valentine era su adoración a pesar de que no lo admitiera.
Cualquiera que lo hubiese conocido antes de ella se daría cuenta de aquello.
Ahora solo tenía que plantearme como diablos iba a presentarme en ese lugar sin que Conrad se enterara.
No era mi plan que se alejara de Valentine ahora que sabía que ella de verdad parecía perdida por él. De hecho, lo que quería evitar era que la lastimara. Hacer todo lo posible por que ese imbécil no metiera la puta pata al menos hasta que Valentine se hartara de él.
Algo que esperaba fuera pronto, porque sería muy cansado tener que estarle siguiendo el paso.
Ola! Así es, ola sin H.
Oigan, me he dado cuenta de lo sola que ando en el tiktoks, así que comenten sus users para que nos sigamos mutuamente y así seamos amigues wuuuu! (Escribanlo bien para que no vaya a seguir a la persona incorrecta, oks?)
Ahora si, en lo que ustedes mueren pq faltan menos capítulos para el final y salen más problemas en lugar de que se resuelvan, yo me voy a mimir pq si no mañana me despertare tarde y no tendré el tiempo suficiente para hundirme en mi miseria.
Así que aja.
Los tqm xoxo