Devil Boss {Yuren}

By Karl-1525

1.4K 223 5

Nakamoto Yuta es caracterizado por ser un jefe realmente estricto con sus empleados, así que no es convenient... More

Capitulo 00: Introducción
Capítulo 01
Capítulo 02
Capítulo 03
Capítulo 04
Capítulo 05
Capítulo 06
Capítulo 07
Capítulo 08
Capítulo 09
Capítulo 10
Capítulo 11
Capítulo 12
Capítulo 13
Capítulo 15
Capítulo 16
Capítulo 17
Capítulo 18
Capítulo 20
Capítulo 21
Capítulo 22
Capítulo 23
Capítulo 24
Capítulo 25
Capítulo 26
Capítulo 27
Capítulo 28
Capítulo 29
Capítulo 30
Capítulo 31
Capítulo 32: Final
Extra

Capítulo 19

35 5 0
By Karl-1525

A la mañana siguiente, antes de que Yuta despertara, me até el delantal y cociné un desayuno real. Tan pronto como empecé a tararear, me sentí muy hogareño. ¡Tengo veintiún años, no tengo que sentirme hogareño! Ignorando la idea, terminé con el desayuno, que era una tortilla lo suficientemente grande para los dos, y unas tostadas.

-Buenos días.- Me di vuelta y lo vi usando un par de costosos pantalones de vestir y una camisa que lucía igual de caro. Nadie se viste así el fin de semana.

-Buenos días. Um, ¿eso es lo que vas a usar hoy?- Se miró a sí mismo por un momento antes de mirar de nuevo hacia mí.

-Sí. ¿Hay algo de malo en ello?- Me encogí de hombros y puse su café al lado de su plato.

-Bueno, no necesariamente, pero nunca serás capaz de seguirme el ritmo usando algo como eso.-No, no soy un chico hiperactivo que no puede quedarse quieto, pero me gusta pasarlo bien.

-Entonces, ¿qué sugieres que me ponga?-

-Algo no tan caro. Eso parece costar mucho más de lo que puedo pagar por un traje.- Lo cual indica lo tacaño que puedo ser.

-No es tan caro.- Intenté no sonreír mientras comía un poco de mi tostada. Parecía un niño pequeño cuando dijo eso.

-Siento tener que decirte esto, pero lo que no consideras caro creo que es una fortuna. Tal vez después del desayuno podrías probarte unos jeans y una camiseta.- Tengo que verlo en una camiseta simple. No dijo nada y siguió comiendo.

-¿Cómo es que eres tan tacaño cuando tu padre es un abogado?- Me atraganté, la pregunta me tomó por sorpresa. Me golpeé en el pecho y tragué saliva varias veces para obtener que el resto de los alimentos bajara.

-Estuve trabajando un poco luego de empezar la escuela secundaria, así que era raro que gastara el dinero de mi papá, además luego de eso me mudé solo... es diferente.-

No era tan tacaño, pero cuando se trataba de la mayoría de las cosas, me gustaba ahorrar. Terminamos el desayuno en silencio, con él terminando primero. Después de lavar su plato y la taza y guardarlos, él me miró y luego señaló a la entrada de la cocina.

-Me voy a cambiar así que si necesitas algo, golpea primero.- Sí porque no es necesario que se repita la escena del baño. Asentí con la cabeza y le di el visto bueno mientras resoplaba en el resto de mi café. Cuando terminé con mis platos, fui a mi habitación y llamé un par de veces a la puerta. Cuando me dijo que entrara, estaba mirando su reflejo en el espejo. Le sonreí y me acerqué hacia el armario. Se veía malditamente bien en una camiseta.

-Estás mirando tu reflejo como si no te reconocieras a ti mismo.- Saqué un par de jeans oscuros y apretados, una camiseta blanca y mis Timberlands favoritas.

-Eso es porque no lo hago. Rara vez, casi nunca, ocupo camisetas.- Bueno, eso no me sorprende. Con mi brazo lleno de ropa, lo miré un poco. La camiseta holgada y lograba que se viesen sus clavículas. Parpadeé y de repente lo estaba viendo desnudo como lo hice esa mañana. Oh no.

-¡Ah!-

-¿Qué?- ¿Qué diablos le digo? ¿Estaba pensando en ti desnudo?

-Um, no, nada. Iré a calentarme, ¡quiero decir, arreglarme! ¡Iré a arreglarme!- Oh Dios. Salí corriendo de la habitación, casi chocando con la pared. Cerré la puerta del baño y comencé a golpear mi cabeza contra ella.

-Soy un fracaso épico.- Mi yo interior se rió y estuvo de acuerdo fácilmente. Casi salté fuera de mi piel cuando escuché un ladrido. Volteando, me encontré con Daegal en el interior del armario debajo del lavamanos.

-¿Qué estás haciendo aquí? No te he visto en días.- Él bajó la cabeza y salió de la cabina. Abrí la puerta y corrió por el pasillo hasta mi habitación. Ese perro estaba obsesionado con ese hombre. Suspiré y sacudí la cabeza pensando que estaba decidido a no avergonzarme más hoy.

Terminé de ducharme y vestirme, y salí del baño. Cuando estaba a punto de poner mi teléfono en mi bolsillo, empezó a sonar.

-¿Hola?-

-¡Junie! ¿Cómo estás?- Oh, es Chenle.

-Estoy bien. ¿Qué necesitas?-

-Nada. Sólo quería ver si querías salir conmigo y Jisung hoy. Sabes, yo creo que secretamente quiere que seas parte de nuestra relación.- Me reí y rodé los ojos.

-Lo siento, pero no puedo salir con ustedes hoy, ya tengo planes.- Él se rió, y yo sabía que estaba burlando.

-Oh, tienes planes. ¿Una cita tal vez?-  ¿Una cita?

-No, no es una cita.-

-¿Con quién vas a salir?-

-Mi jefe. Le pregunté si quería salir ayer y me dijo que sí.- ¿Eso no lo convierte en una cita, cierto?

-Junie, es una cita.-

-¡No lo es! Salgo contigo y Jisung todo el tiempo y eso no quiere decir que estamos saliendo.-

-Eso es diferente. Nosotros somos tus amigos. Odias a tu jefe ¿o eso ha cambiado?- ¿Ha cambiado?

-Uh, creo que voy a tener que hablarte de eso más tarde. Me tengo que ir.-

-De acuerdo. No te fugues con tu amante sin contarnos primero.-

Me reí y le colgué después de decir adiós.

-¿Estás listo para salir?- Me di la vuelta y asentí con la cabeza, incapaz de mirarlo a los ojos.

-Sip. Vamos a ir en mi auto.- Tomé mis llaves del auto y le entregué las llaves de la casa. Al salir y bajar las escaleras, sólo podía mantener un objetivo en mente. Ese objetivo era: no avergonzarme.

La primera parada en los lugares de diversión inspirada en el esfuerzo de querer relajar a Yuta, fueron los videojuegos. Entré en el estacionamiento de la galería y apagué el auto.

-¿Videojuegos?- Le sonreí y asentí con la cabeza.

-Es temprano todavía, así que no debería haber tantos niños.- Él se mostró escéptico cuando se quitó el cinturón de seguridad.

-Parece un poco inmaduro para alguien de nuestra edad ¿no crees?- Me encogí de hombros. Hasta mi abuelo jugaba videojuegos.

-Ese es el punto. Vamos, vamos.- Salí del auto y comenzamos a dirigirnos a la entrada. Finalmente, caminó imponente junto a mí. Por siempre el macho alfa. Abrí la puerta, no quería que tuviera que aplicar el desinfectante de manos que sabía que estaba en su bolsillo. La música fuerte resonó junto con el olor de los niños (sí, tienen un olor). Sonreí, ya sintiéndome animado.

-¿Tienes un juego favorito?-Intentando soltarse, se encogió de hombros.

-No, no, en particular. Voy a seguirte.- Le sonreí y le hice un gesto a las máquinas del "golpea al topo".

-¿Tienes cambio?- Él arqueó una ceja debido a mis dedos moviéndose frente a él antes de sacar su billetera y me entregó un fajo de billetes.

-Ve y obtén cambio suficiente para los dos.- ¿Para los dos? Podría pedir como tres rondas de juegos para todos los presentes. Le sonreí y tomé el dinero.

-Vuelvo enseguida.-Me dirigí a la barra, sólo un poco preocupado por lo que iba a pasar antes de que regresara. Cuando volví, con una bolsa llena de cambio, me encontré con Yuta luciendo completamente desconcertado mientras se inclinaba para quedar a la misma altura de un niño pequeño.

-¿Qué pasó?- Él me miró y negó con la cabeza.

-No lo sé. Comenzó a tirar de mi pierna, pero no tengo ni idea de lo que está diciendo.- Le di la bolsa de dinero para que la sostuviera antes de agacharme ante el niño.

-Hola, pequeño, ¿qué te pasa?- El chico se volvió hacia mí con los ojos muy abiertos y sollozó.

-Mi hyung. No puedo encontrarlo y realmente necesito usar el baño.- Metí mi mano en el bolsillo de mi pantalón y saqué un pañuelo para limpiarle la nariz.

-¿Dónde viste por última vez a tu hyung?- Señaló un lugar en donde se podía a ver a otro muchacho en una camisa roja que miraba alrededor de las máquinas.

-Está bien, entonces ven conmigo.- Lo tomé en mis brazos y lo llevé donde el otro chico, que me dio las gracias efusivamente. Volví a Yuta que todavía parecía estar un poco nervioso por la situación.

-Eso fue muy lindo.- Le sonreí y rodé los ojos.

-No soy un héroe, sólo me gustan los niños. ¡Hey, vamos a jugar!- Supongo que era porque todavía era un niño de corazón. Inserté el dinero y le entregué un bastón para golpear a los topos.

-¿Así que sólo les pegas cuando aparezcan?- Asentí con la cabeza y la máquina comenzó.

-Aunque tienes que ser rápido.- Levanté el bastón y golpeé el primer topo, ganando un punto para mí. El siguiente, Yuta trató de golpearlo, pero fracasó. Con el ceño fruncido, trató de golpear a otro, pero falló.

-Maldito juego. ¿Cuál es el punto?- Me eché a reír, dejé mi bastón y me acerqué a él.

-Sólo lo dices porque eres malo en esto. Ven, deja que te enseñe.- Sin pensarlo, puse mis manos sobre las de él que todavía estaban agarrando el bastón, y cuando apareció el siguiente topo, lo golpeó. Esto le hizo ganar un punto. Se aclaró la garganta y luego echó un vistazo a nuestras manos.

-Creo que lo entiendo. No estoy golpeando lo suficientemente fuerte.- Asentí con la cabeza y lo solté. Golpeó al siguiente sin ningún problema y pronto ya me había alcanzado. Sonriendo, él me miró.

-Eso fue increíble. ¿Quieres otra ronda?- Tan pronto como la frase salió de mi boca, me puse rojo. Esa fue una fuerte declaración. Él no pareció darse cuenta e insertó más dinero.

-Ya no soy un principiante así que no seas blando conmigo.- Olvidando mi vergüenza anterior, le sonreí y asentí con la cabeza.

-Adelante.-

Pasamos el resto de la mañana y de la tarde jugando "golpea al topo" y en las maquinas en donde debías atrapar premios, en las cuales los dos éramos horribles. En general, fue muy divertido y se rió un poco, lo que era agradable de escuchar.

-Entonces, ¿dónde vamos ahora?- Miré la hora en mi teléfono. Era un poco después de la una.

-Podríamos almorzar en un bar de karaoke. ¿Cantas?-

-No, aunque me gusta ver a otra gente cantar.-Le sonreí y arranqué el auto. Lograría hacerlo cantar.

Después de tener un pequeño almuerzo, alquiló una habitación para nosotros en el bar de karaoke. Era uno de los más grandes con un servidor privado. Sonriendo, me puse a hojear el catálogo de canciones.

-¿Algún pedido?- Él negó con la cabeza mientras descansaba en el sofá.

-No me importa. ¿No tienen agua?-

-Bueno, es un bar. Un poco de alcohol no te hará daño.- Me decidí por "Blue" de Big Bang y apreté play. Cuando la música comenzó a sonar, empecé a cantar un poco.

-Realmente no creo que deba beber estas cosas.-

-Relájate un poco. Estoy seguro de que puedes manejar el alcohol justo como dijiste que podías.- ¿Qué es lo peor que podría pasar si se emborracha un poco?

Unas horas después...

--¡Junie, cántame otra canción!- ¿Recuerdan cuando dije que iba a hacerlo cantar. Bueno, ahora estaba más que un poco borracho y cantaba una canción completamente a los gritos.

-¿Qué quieres que cante?- Levantó una botella de cerveza y sonrió.

-¡No me importa, sólo hazlo!- Bien entonces.

-Voy a cantar algo en Inglés.-

-¡No! Mejor ven aquí. Quiero hablar contigo.- De mala gana, dejé el micrófono y fui a sentarme junto a él. Él pasó un brazo sobre mis hombros y se inclinó hacia mí. Tuve que luchar para no sonrojarme.

-¿Qué quieres que hablemos?- Él sonrió y negó con la cabeza.

-Sobre ti. Quiero hablar de todas las cosas que me haces sentir. ¿Ah? Eres increíble. Quemas mi casa, y luego me dices que soy un idiota. Oye, ¿quieres saber por qué me fui a vivir contigo?-

-¿Porque eres ahorrativo?- Él se rió y tomó otro trago.

-¡No, soy jodidamente rico! Fue porque quería vengarme de ti. Pero eso cambió rápidamente. Comencé a mirarte de manera diferente. ¿Sabías que eres atractivo?-

-Um, ¿gracias?- Le dio hipo y se inclinó más cerca. Me incliné un poco más lejos.

-Tus pantalones siempre son un poco mas apretados de lo necesario y tus camisas muestran el contorno de tu cuerpo. Y cada vez que me haces sentir conmovido, lo cubro siendo un idiota. Pero a veces quiero ser bueno sólo para ti. ¿Por qué es eso?- Me sonrojé y desvié la mirada.

-No lo sé. Tal vez es porque pasamos mucho tiempo juntos. No hay necesidad de estar consciente de ello. Quiero decir, también te encuentro muy atractivo.- Wow, no puedo creer que haya dicho eso.

-No creo que eso sea todo. Eres distinto a todos los demás, Renjun. No siempre soportas mi mierda y no renunciaste o fuiste despedido como mis otras secretarias. Me encuentro haciendo cosas por ti que ni siquiera haría por los pocos amigos que tengo. Es una locura.- Él se cayó y terminó con su cabeza en mi regazo. Sobresaltado, salté un poco. Cuando me di cuenta de que seguía murmurando, me relajé y apoyé la mano sobre uno de sus hombros.

-¿Me odias por eso?- Él negó con la cabeza y me miró.

-No, yo no te odio. Eres lindo, raro, sexy, dulce y divertido. Como el hacer esto hoy, es algo completamente nuevo para mí. Pero porque tú estás conmigo, no me estoy volviendo loco.- Le sonreí y le acaricié el hombro suavemente.

-Siempre he querido preguntarte por qué estás tan tenso.- Él se rió entre dientes y se acurrucó más en mi regazo.

-Mi familia es completamente diferente. Tienen tanto dinero que no saben qué hacer con ello y son gente de negocios, pero se divierten mucho. Supongo que debido a que siempre quise hacerlos sentir orgullosos, nunca llegué a la parte divertida. Estaba tan absorto en los negocios que dejé todo lo que encontraba divertido.- Bueno, eso lo explica todo. Tenía un complejo.

-Entonces, ¿qué pasa con lo de los germenes y la perfección?- Bien, le estaba sacando todas las cosas que quería saber porque estaba borracho y vulnerable. Saben que harían lo mismo.

-Es sólo que odio las cosas que son asquerosas y extrañas porque tengo miedo de enfermarme. Eso sólo ha empeorado con los años. ¿Lo encuentras molesto?- Él me miró de la misma manera en que Daegal me mira cuando está masticado mis zapatillas. Sonreí y sacudí la cabeza.

-No lo puedes evitar así que lo entiendo.- Él sonrió y me frotó el muslo. Mi corazón se aceleró y parecía que estaba a punto de saltar fuera de mi pecho.

-Por eso me gustas, Junie. Eres todo lo que me gusta. ¿Está bien si me enamoro de ti?- Me sonrojé y me cubrí la cara con las dos manos.

Pero yo soy tu secretario.-

 -¿Y?- ... Se sentó y me miró intensamlente. Me hizo sentir un hormigueo -en partes de mi cuerpo (o tal vez sólo en una en particular).

-Será nuestro pequeño secreto-. Él sonrió y se inclinó hacia mí. Rápidamente volteé el rostro y sus labios se posaron en mi mejilla. Hice un pequeño sonido de incredulidad. ¿Qué demonios? Miré y vi que se había quedado dormido en mi hombro.

-Bueno, supongo que aquí es donde el autobús se detiene para ti ¿eh, amigo?- Suspiré y lo levanté. Con todo su peso sobre mí, casi me caí. Iba a ser un largo viaje al auto.

Después de casi caerme por las escaleras, dos veces, con él, por fin llegamos a la puerta de mi apartamento.

Las llaves. Oh, cierto. Miré al triste borracho apoyado contra mí.

-Está bien, voy a poner mi mano en tu bolsillo para sacar las llaves. Quédate quieto.- Como si me escuchara. Se inclinó hacia adelante cuando metí la mano en su bolsillo delantero e hice contacto con un pequeño tubo de desinfectante de manos. Al tocar el otro bolsillo, encontré las llaves junto a su teléfono celular. Él se rió y retiré mi mano como si algo me hubiera mordido.

-Junie, estás tocando un lugar peligroso, sabes?.- Fruncí el ceño y metí mi mano en su bolsillo para sacar las llaves.

-Voy a lanzar un balde de agua fría sobre ti.-

Abrí la puerta y le ayudé a entrar. No podía soportar la idea de ir más lejos que el sofá. Lo dejé lo más suavemente que pude sobre el sofá y gemí. Mi cuerpo estaba adolorido. Inclinándome, le quité los zapatos y me dirigí hacia la puerta para quitarme los míos también. Cuando pasé cerca de él para ir a buscar una manta, me agarró del brazo.

-¿A dónde vas?- Intenté quitar su mano con la mía, pero su agarre era muy firme.

-A buscar una manta extra.- Él hizo un puchero, que le daba un aspecto tierno, y negó con la cabeza.

-Tú manténme caliente. Quiero abrazarte.- A pesar del hecho de que era su embriaguez hablando, aun así me ruboricé.

-Confía en mí, no quieres eso. Vas a arrepentirte por la mañana.-

-Nunca podría arrepentirme, porque eres tú. En verdad me gustas mucho, Renjun.- Poco a poco, su mano se deslizó por mi brazo y se durmió de nuevo. Después de estar aturdido durante unos momentos, agarré la manta del armario del pasillo y lo cubrí con ella. Antes de irme a mi cuarto, me senté en la mesa de café y suspiré. Recostado un poco en ella, me pasé los dedos por el pelo, admirando las facciones de su rostro y lo relajado que se veía.

Nuestro pequeño secreto ¿eh? ¿De verdad le gusto?

Continue Reading

You'll Also Like

31.6K 3.1K 36
Lee Minho es caracterizado por ser un jefe realmente estricto con sus empleados, así que no es conveniente meterse con él. Quien fuera Lee Felix para...
110K 9.8K 55
❝Tu aroma se disipó en el aire, tus mentiras ahora solo son ecos que resuenan en mis oídos, y las huellas de tus dedos, lejos de yacer simplemente en...
183K 22K 67
Dong Sicheng guarda un secreto muy grande, pero Nakamoto Yuta está dispuesto a descubrirlo sin importar las consecuencias. Lee Taeyong y Jung Yoonoh...
Wattpad App - Unlock exclusive features