"*Esto de las causas perdidas tiene algo irresistible - Jacob"(luna nueva)
*Adiós Rosaly* A poco del 2011*
Desperté aún soñolienta, Ethan atendía sus deberes por chat con Carlota; le informaba qué la familia de Ana de la Rua, seguía buscándolo por todos los medios para pedirle más dinero. Sin embargó él blasfema en Alemán, ni idea de qué hablase ese idioma. Acabó la plática, y le dijo qué la veríamos hasta el 2 de enero. Corría una bella y espléndida música, *Malu-blanco y negro* él apaga el equipó, y viene a mí para besarme. Siempre hace eso, con la idea de mantearme segura e alejada de sus deberes.
-Me gusta esa canción, dice tanto de ti y mí, siempre somos tú y yo en todo instante de nuestras vidas. Daría todo por darte lo mejor...
- Tú ya eres lo mejor de mí vida. No la cambió por nada del mundo.
- Mucho menos yo. >no somos perfectos, sólo polos opuestos
- Yo igual. Y seguiré diciéndote cada día qué estemos juntos, tú eres mí mejor regaló jamás esperado.
- ...y tú el mío, hermosa.
Cambia de tema bruscamente.
- Hay qué hablar de la cena de navidad, y la boda. Debemos irnos antes del 31 de diciembre, mí madre quiere qué pasemos los festejos con ella en Phoenix.
Sonrió no feliz. ¿Irme a Phoenix?
- Es qué...yo...
- ¿Hay algo malo?
- ...yo...quiero ir a verlos.
- ¿A tus padres?
- Sí. Me agradaría la idea de pasar los festejos con ellos en Puebla, hace rato qué no le veos, y quiero estar con ellos.
- Oh ya veía eso venir...supuse qué esa respuesta no me gustaría.
Al cabo de la canción tan estruendosa de David Guetta, pasa a Yiruma *blind film* me acaricia la comesura de mí labio, jala de el y me besa. Rompe el besó. Evalúa lo qué me planea hacer.
- Veamos eso de irte suena interesante, y algo loco, estar sin ti, es un dolor feo. A si qué lo arregláremos a mí modo, ¿Te gustaría qué pasemos hasta 25 y irnos el 26?
Habla de verdad, ¿Vendrá conmigo?
- Ethan no quiero qué elijas entre yo y tú familia, y menos qué ser la causa de...
- Ya dije. Fin del tema. Debemos aprovechar para decirles sobre la boda, y qué están cordialmente invitados, ¿Qué opinas?
- Yo...hay dios! Deberás qué no se cuándo me llevas la contraria, pero quiero pensarlo y qué tú le avises a tú mamá, qué al menos sepa lo qué harás.
Ríe tímidamente.
- Hoy le habló, a veces quieres darme problemas, propagas muchos conflictos.
- ¿Yo?
- Sí, señora de Stuart.- me besa en la frente.- Ya eres mía, y por lo tanto, debo hacer ya valer ese anilló.
Levanta mí mano dónde llevó el anilló.
- Pesa, ¿Lo sabes no?-bromeó.
- ....hay qué aligerar la carga. ¿Qué dices?
- Suena bien. Puedo saber, ¿Has pensado cuántos hijos vamos a tener?
La pregunta lo tomó por sorpresa. Se aparte de mí bruscamente, entorno una gélida mirada.
- ¿Hijos..?
- Te suena a una especie de maldición, yo quiero darte una hermosa familia, y cuidarte y qué tú..
- Dejemos ese tema para dentro de un año o dos.
- Ethan..no digo qué hoy seremos papás, o mañana...es qué de verdad...
- No Rosaly. Ya no se hablé del jodido tema...vete a cambiar, en un rato llegará un colega, iremos a ver unos aviones.- ordena serió. Salgo ofuscada y molesta. Joder. ¿Qué le asusta? ¿Qué le teme...? Salgo con un vaquero-pesquero, una camiseta de rayas, y sandalias. Ethan ya estaba vestido, vaqueros y una playera sin mangas, el chaleco.
- Toma! Hoy hace más frío qué de costumbre.- me deja en el sofá un suéter de Luna, y una bufanda.
Subimos al auto. En el caminó no habla o dice algo, por consiguiente tras haberme botado tras esa jodida pregunta, busca mí mano, y la quitó. Juntes las manos. Él sonríe molestó. Sí él puede joderme, yo más.
Él amigo de Ethan nos esperaba ya, la idea de él era comprar unos aviones de los años 70', pero Ethan le dijo qué los únicos qué pudo recuperar,los tiene en Estocolmo. Tras un trató largo, salen los dos con caras serías. Ethan me toma de la mano para irnos. De vuelta en el auto, intentó percibir ese enojo, algo lo ha hecho rabiar. Golpea con la mano en el volante, y maldice.
- ¿Qué...pasó...?-dije nerviosa.
Voltea a verme.
- ...nada.
- Ethan...
- He dicho qué nada.
- Pero...
- Basta! Basta! He dicho qué no más del tema, no quiero saber nada de tus preguntas, y ni del bebé, ni de esto y mucho menos de aquello....¿Comprendes?
No puedo decir nada. He estoy helada por esa reacción tan enojada de él, bajé del automóvil, y le dejé las llaves en el asiento.
- Puedes irte tú solito a casa...tienes mucho en qué pensar, y a si cómo estás, no voy a tolerar tú jodido desplante.
- Sube al auto, Rosaly ahora!!
- Vete a la mierda. Se acabó...se acabó está mierda...!!!-le avente el anilló a la cara. No dijo nada. Se quedó callado. Arrancó sin decirme más; aguardé un rato a qué volviera, pero pasando los segundos, no regresó. Caminó por las calles, sin saber cuál o dónde detenerme; cogí el teléfono, y le hablé a Eddie. Él encantado accedió a llevarme.
Lo aguardé en la parada de comida rápida, y él llegó en su flamante Porchs plateado. Se bajó y me abrazó. Siempre admiró esa forma de él para darme mí espacio. Por el caminó hace preguntas de qué por qué me dejó mí novio varada, le dije qué fui yo quién lo dejó. Odio ser la victima, pero necesitó a alguien qué me escuché.
Llegamos al destinó. Ethan sentado en los escalones de la casa, bajé y le dije a Eddie qué gracias. Él sonrió y se fue. Caminé esquivándolo, no quiero verlo. Menos escucharlo. Por la tarde el domingo, suena *claro de luna* mí preferida...y torturante canción preferida. Postrada en la cama con tan sólo una camiseta floja y tanga, seguía viéndome desdé el sillón de la recámara, sin dejar de mirarme...posando esos ojos helados y cabreados. Quiero hacer las pases, pero no. Me sentía triste, mal, sola y falta de cariño...contenía las lágrimas de cocodrilo, no voy a llorar frente a él. Notó al verlo, y se sienta en al borde de la cama. Trae en la mano el anilló, perturbada por ese mirar, le dediqué una molesta mirada.
- ¿Seguís enojada?-pregunta.
- ....-no dije nada.
- Amor...yo...lo siento de verdad, perdóname.
- ....
- Rosaly...ok...yo cometi un jodido error, y lo reconozco, lo siento. Me excedi y no debía haberte gritado de esa forma.- se acerca a mí buscando mí boca. Se la niego.- Rosaly, ¿Ese es mí castigó?-dice sonriéndome.
- ¿Te parece justo lo qué me acabas hacerme?
- No. De verdad...no quería qué te bajarás del carro.
- Yo menos..pero la ocasión lo requería.
- Sí, tanto qué el buen Eddie te ayudó, ¿No?
- Sí. Fue amable.
- Le di las gracias por teléfono...intuí qué te recogería.
- Eres adivinó...vaya!-grité enojada.
- Ros, no grites de esa forma...basta!
- ¡No! ¡Basta tú! ¿Vas a callarme? Eres un idiota!
- Soy un idiota, y un imbecil, ok? Pero no dejó de repetirte, modera tú lenguaje.
- ...¿Qué palabras debo decir? A ver. Anda!
- No quiero discutir...por favor. Sólo escúchame.
Esquivó la mirada. Maldita canción. *contigo-el canto del loco* no me ayuda; él sube a la cama para arrastrarme a él. Apoyando sus manos en mis caderas, y sus piernas me aferran en un abrazo irrompible. Intentó zafarme, pero él no lo permite.
- Me vas escuchar ok! Y te pondrás el anilló em esté instante, ¿Puedo hablar?
Suspiró cansada.
- Te escuchó...-torci el gesto. Odio tener qué darle las herramientas para seducirme.
- Bien. El casó fue qué ese tipo, mí amigo dijo qué no compraría un avión guardó en una letrina, y terminó por decirme, qué prefiere comprarme un avión qué papá usaba para sus viajes de negocios, le dije qué ese avión no estaba a la venta, por qué lo puse a nombré de mí madre. Él me dijo qué cuánto valía, y el daría el triple de lo qué papá compró, le dije qué no. Total me dijo qué buscaría la forma de desprestigiarme, y le tuve qué pararlo, lo amenace, él no dijo más y terminó por compradme uno de los de Estocolmo. En cuánto al tema de los bebés, no quiero hijos, adoró a los niños, pero...
- Pero qué?
-Rosaly...yo sufrí por la pérdida de un hijo. Por increíble qué suene eso, fue por qué Ana perdió al bebé cuándo calló por las escaleras del phenthaus, por eso....es qué no puedo y no debemos tener hijos por un rato. Debo encargarme de ti y de mis hermanos, cómo para dedicarme a otra responsabilidad más grande, te amo y si quiero una familia, pero a su tiempo.
Incliné la cabeza. Aún hay esperanzas...pero lo de Ana, de dejó sin poder hablar. Mí adorado garañón ha sufrido por la pérdida de un ser inocente. Le besé en los labios. Oh Dios...qué cruel llega a ser los secretos.
- ...disculpa aceptada.
- ¿Me liberas del castigó?-dijo acariciándome.
- Sí. Esperaré con la idea del bebé, y te dedicaré a ti, por un año o dos.
- Gracias por ese valioso tiempo. Me ayudará mucho.
- Sí...
Se alejó de mí, al notar qué no comparto esa alegría.
- ¿No te gusta ese favor qué he pedido...?-pregunta. Me inclinó para abrazarlo. Él me toma del culo, hace qué mí vientre esté junto a su cuerpo.
- ...¿Y si no quedó?
Suavizó su mirada.
- ...te amaré hasta qué todo el mundo cambié o dejé de girar, para ese entonces, tú seguirás siendo la misma, con o sin barriga, te voy amar por siempre y para siempre, eres tú nena la razón de mí todo.
Le besé con miedo. Odio esa terrible maldición...el qué llegase a pasarme eso, sería lo más terrible qué pueda yo soportar. Con él se qué puedo avanzar...pero no cambiará nada. Seguiré seca...rezó para qué no ocurra. De verdad deseó ser madre, auque halla perdido una de mis trompas de falopio. Él no sabe de ese secreto...y debo decirle.
* golpes*
Por la tarde todo quedó tranquilo. Al menos fue lo qué dijo, el lunes, ethan hablaba con Thomas sobre un posible cambió en el trabajó de Estocolmo, le explicó a detallé sobre la producción del vino qué él mismo ha vendido para las empresas más importantes de Francia y Rusia. Yo sentada con las chicas, y París conversando con Gustavo.
Algo pasaba por su mente. Me estruje al no poder saber qué pensaba; Gustavo sale a la cocina para beber algo de agua, le seguí.
- ¿Te sientes mal?-pregunté.
- ¿Qué hace Eddie aquí?
- Eh..
- Dime!
- Vino a ver su familia. ¿Qué ocurre?
- Nada...no pasa nada.
- Gustavo...
- Dios...! ¿Tú estás bien?
Asentí.
- No sabes mentirme bien. ¿Qué pasó el sábado?
Oh no! Él le dijo.
- Pues...nada...todo fue un malentendido. Hablamos y quedamos bien, ya deja de preocuparte...
- No Ros!! Eso no es pretextó para lo qué te hizo, sabes qué odió qué te joda con esa...con esa maldita manera de hacerte sentir mal!
- Pues....ya basta!
- No! Ahora me va escucharme! El qué seas su prometida no le da derecho de tratarte de esa forma, no eres un mueble, eres una mujer qué significa mucho.
- ¿Para ti o para él?
- Para mí...!
- ....Gustavo, no te metas. Puedo con esto...!
-¿De verdad? ¿Puedes hacer algo para calmarlo?
- Yo puedo. No le digas o le reclames nada.
- No puedo! Simplemente no puedo...y no se lo voy a permitir!
- Gustavo! Gustavo!-sale de la cocina, para encarar a Ethan; él sin saber qué pasaba, Gustavo le empujó, y Ethan respondió con la misma fuerza, los dos se estaban golpeando tan horrible, qué Gustavo tenía el labio roto, y Ethan la ceja rota; Thomas detuvo a Gustavo, yo a Ethan. Ambos desistieron.
Ya calmados. Ethan era atendido por Luna, yo a Gustavo. Lo llevé al baño para lavarle la herida. Llevaba los nudillos hechos añicos; le duelen, atendía sus heridas por qué era un deber mío, yo lo invité y provoqué su dolor...
- Deja de moverte...-le ordené. Él sonrió.
-Las pérdidas son perfectas...-dijo al verme.
- ....no.
- Si lo son nena. Yo ya te perdí...hace mucho.
- Gustavo...no me has perdido, seguiré estando a tú lado, eres mío, el mejor amigo qué nunca tuve..
- Pero no más, ¿Verdad? Eso no basta para quedarme a tú lado Rosaly, tú sabes bien..qué ya no puedo fingir ser algo qué no soy.
- No te pido qué finjas...te pido qué te quedes!
- Ya no...yo no puedo...
*blanco y negro-Malú* no esa canción; se acercó a mí y recargó su frente contra mí hombro.
- Gustavo...-dije sería.
- Te amo nena..pero debo irme ya.
No! Él no puedo dejarme. Lo quiero a mí lado.
- ...no te vayas!
- Rosaly ya no puedo darte...no puedo continuar con esto, por qué no es justo padecer ese dolor, te amo y verte cerca de él...es veneno para mí. He soportado por ti, por qué imaginé qué yo era lo suficientemente fuerte para cuidarte, aunque se qué no fue suficiente, yo...ya no puedo Ros. Hasta aquí me rindo.
- No...tú no puedes hacerme esto...prometiste quedarte, a si fuera malo o bueno...tú lo dijiste...me lo juraste...!!
- Siempre y cuándo fuera bueno para los dos...pero es mucho más de lo qué yo esperaba. Debo irme ya. Es todo lo qué puedo decirte.
- Gustavo...quédate..!
- ...no puedo nena. Te amo y siempre te voy a querrer. Iré por mis cosas, y regresó a Argentina. Si quieres verme, ya sabes qué siempre nos veremos....a distancia. Hasta qué halla logrado olvidarte lo suficiente cómo para verte cómo una amiga...yo regresaré. Adiós hermosa.
- No...!-ordené llorando. Implorando para qué no se marchará, es mí amigo, lo quiero pero él es casi mí otra mitad para seguir viviendo. Besó mis manos, y se fue. No pude salir a verlo, Anne y Luna le pedían qué no se marchará, pero él dijo qué debía hacerlo; París le acompañaría en el vuelo, ya qué dejó trabajó botado, pero qué volvería para mí cumple, Ethan jugaba con Alma, no musitó o dijo algo. Aguardo silencio. Esa noche. Mientras todos veían televisión, yo me quedé recostada, sin poder haber dicho algo más, era un golpe, fueron golpes terribles qué dejó su partida, lloré cómo niña, ¿Porqué me dejó? Él dijo qué sería justo con todo, ¿Porqué se fue sin decirme algo más válido? Descubrí qué yo soy la causa, yo soy su veneno, soy lo malo para Gustavo, pero yo se qué no...yo se qué no. Dos semanas más tardé, poco antes de qué cocluyera el fin del mes de Noviembre; sube Anne con una bandeja de comida. Me sentí tan mal qué en esas semanas no hablé con Ethan.
- Nena! ¿Hay qué comer algo?-dijo al ponerme la bandeja en la cama. Sonrió falsamente.
- ....no quiero...
- Ros llevas semanas sin comer...al menos come un poco, y duermes otra vez, ¿Vale?
- ...ok..pero poco.
- Lo qué digas.
Más tardé, Ethan subió a verme. No le dirigí la palabra, no estoy de humor para soportarlo; pero en vez de reclamarme, me abrazó a él, oh Dios! Extrañaba verlo, sentirlo, y él pedía entre besos, qué le perdonará por haberme dejado sola, destrozada y vulnerable en esos lapsos de dolor, ya qué él no quería correr con la suerte de ser golpeado por mí. Me río frágilmente, él se ríe conmigo. Me acuno a él, sin dejar de verme a los ojos.
- Por el resto de mí vida te voy a cuidar, y no dejaré qué vuelvas a llorar por nada y ni por nadie.
- Es casi imposible cómo dejar de respirar...sabes qué estoy jodida...
- Ya somos dos. No puedo permitir qué él haga esto, lo buscaré...y lo voy a traer.
Levanté la cara. ¿Habla de verdad?
- Ethan...no...yo se qué por ahora está muy afectado, está costándole la vida para respetar nuestra relación, dijo qué...me dijo qué se quedaría siempre y cuándo fuese bueno para los dos, pero no...le hecho un dañó irreversible, y no puedo seguir haciéndole esto, quiero verlo...de verdad, lo amo...pero igual pido más y es qué se quedé a mí lado...
- Amor...es pedirle contra su voluntad, si él vino a verte fue por qué tú se lo pediste, por qué afrontó las consecuencias de esas elecciones, y nadie sabía qué el qué pagaría todo sería él y yo. Se qué no soy santo de su devoción, pero los dos hemos sufrido lo qué tú has padecido, me toca cargar un poco de culpa, y entiendo qué él no dejará de amarte por lo consiguiente, tampoco yo.
- ...sólo quiero verlo...antes de la boda y qué sepa, cuánto lo amo...
- Él ya lo sabe nena. ¿Sabes por qué?
Puse una mirada sería.
- No.
- Por qué los dos queremos los mismo, es verte feliz cada día.
- ...ya soy feliz...yo soy realmente feliz a tú lado, nada de eso cambiará..
- Creó qué hay qué darle tiempo, y verás qué él sólo vendrá a verte.
- Esperó qué vuelva...
- Se qué lo amas, de eso no me queda ni la menor duda.-dice sonriendo.
- Te amo a ti, por sobre todo.
- Yo se qué sí amor, por eso no dudó de tú palabras.
- ...ahora ven! Y hazme el amor...!
- Sus deseos son órdenes....!!! Te echado mucho de menos!
*cumpleaños*
Llega diciembre. Mí mes favorito. Luna y Anne se encargan de arreglar todo para mí cumpleaños; suena mí celular, era Nancy. Hablándome para desearle un feliz cumpleaños, y qué espera verme pronto, pero lo qué dijo antes de colgar, era algo qué me dejó helada.
-|Rosaly, necesito saber todo, por qué Gustavo no se ha comunicado conmigo, ¿Sabes a dónde se fue?|
¿Qué? ¿Acaso desapareció?
-Dijo qué volvería Argentina, y qué tú ya sabías, supuse eso..
-|No! A mí no me dijo nada. Elina a estado hablándole por teléfono, pero no contesta, ya me preocupe...|
Intento calmarla. Debo ser hábil para engañarla, si Gustavo está refugiado en un lado y seguro, su razón grande soy yo.
-..Nancy, déjalo. Él probablemente éste ocupado, y después se comunique contigo, ten paciencia.
-|Ok. Cualquier cosa, te avisó o tú si sabes algo de él.. Besos hija.|- colgamos al tiempo. Me concentré en darle una buena cara de amigos a Ethan, en cuánto me vio quieta en la cocina. Él siempre tan perfecto en la ropa qué se ponga, es guapísimo. Nos besamos y tras no ver nada de lo cuál preguntar, fui yo quién le platiqué de Gustavo.
- ¿No sabes en dónde esté?-pregunta.
- No. Él dijo qué estaría en Argentina, pero Nancy me dijo qué no llegó.
- Oh ok. Déjalo, ya se comunicará con sus mamá, ¿No?
- Sí, eso supongo.
- Amor dejar qué todo salga según las cosas, no puedes estar preocupada por él cada minuto del día, hoy es tú festejó y debes estar feliz, no todos los dias cumples 21 años.
Frunci el ceño.
- Tan vieja soy...
- Yo soy el qué le preocupa envejecer, pronto cumpliré 27 años, eso debe decir más qué tú...mí bella y joven novia.
- Mí amor! Te amo. Eres un amor.
- Lo se. Hay qué ir a ver qué preparan...
- Ok.
Salimos al patío. Luna y Anne servían hamburguesas y Alma jugaba con su padre en la mesa con las papa fritas; parecen pasarla bien. Más tardé, llegó la hora del pastel, Ethan compró de chocolate. Mí favorito. Salvó qué los regalos excedieron mucho; Elizabeth y los hermanos de Ethan, enviaron obsequios hermosos. José llegó con su chica, era de Colombia por su asentó. Ella se la pasaba dándole pequeños arrumacos con José, lo qué para mí era normal, para Ethan era incomodo, la pequeña Alma estaba presente. Thomas la llevó adentró de la casa; esa noche, le avisé a mí madre qué iría a verlos, mientras arreglamos las maletas, le veo tranquilo y sereno, y yo por siguiente, sufro de nervios. Se dio cuenta, tomó de mí mano.
- ¿Qué ocurre? Te noto..preocupada.
Sonrió tímidamente.
- Estoy bien...
- ¿Segura?
- Ethan...yo..
- ¿Es por el viaje con sus padres? Supongo qué eso tiene mucha validez, yo se qué debimos haber hecho esto con anticipación, pero lo qué pediré es bendición, permiso no va tener mucho valor, al menos eso nos dirá tus padres. ^es mejor pedir perdón qué permiso^.
Acaricia mí mejilla, con ambas manos.
- Ethan eso es lo qué me preocupa. Qué él no lo vea con ojos furiosos, además no sólo es a él quién veremos, Nancy visitará a mí madre para una fiesta, por lo tanto dos hombres maravillosos son los qué debemos hablar.
- Uf..eso si es mucho. Tranquila, ¿Ok? Todo saldrá bien.
- ¿Cómo lo sabes?
- Ya he pasad por esas etapas, estar frente a dos personas importantes de la chica con la qué te casarás...es realmente emocionante.
- Vez esto ya formal. Pero yo no..
- Es la primera vez qué nos casaremos y quiero hacer bien las cosas, todo vendrá por si sólo, hay qué saber tener paciencia.
- ...deberás qué no se...
- Todo saldrá bien. Anda hay qué dormir, pasaremos primero a Nueva York por unas cosas de la oficina, y nos vamos a casa de tus padres.
Asentí convencida de qué todo resultará bien. El vuelo fue tranquilo, Luna y Anne se marcharían dos días más tardé, con Thomas. Llegamos a Nueva York para revisar la compra de un avión, todo resultó de maravilla para Ethan, mientras cerraba el trató, con él comprador, noté su seriedad cuándo le dijeron de su padre y sus abuelos. Él sonríe no feliz. Nos quedamos solos en la oficina, lo abraze por la espalda, posando mis manos en las suyas.
- No sabía qué hablarás Alemán?!
-Los padres de mí difunto padre, fueron de Alemania, aprendí el idioma por él, mí madre dice qué a veces me confunde con él.
- ...me gusta ese asentó tuyo, suena sexy.
- Gracias nena. Hay qué irnos.
- Sí.
Fue un viaje algo intraquilo, no pude dormir en el avión, la idea de ir a verlos y contarles sobre la boda, me hace nudo en el estómago; bajamos primero en México, en una de las lineas más importantes del mundo. Pedimos un carro publicó para el viaje a Puebla; Ethan pagó todo, dejando firmado la responsable si algo le pasaba al auto, él pagaría los daños. En viaje inició. Platícamos de la fiesta de compromiso oficial, para invitar a la familia cercana e importante, y ver con anticipado tiempo la boda e recepción. Quería estar al pendiente de todo, ya qué Luna y Carlota de encargarían de todo; vaya! Nadie me dijo eso.
Pero mí pregunta era dirgido a su familia por parte de su padre, no de nada de eso, hay cosas qué deseó saberlo.
- Ethan, ¿Tus abuelos paternos viven?
Voltea al verme.
- No amor. Fallecieron un año después de mí padre.
- ...ha ya. ¿Les hablabas?
- No tuve el privilegio de verlos en persona. Viajar a México era una de los límites de mí padre.
- ¿Discutieron?
- Sí. Él abuelo no quiso qué yo asumiera el control de la empresa, por él qué fundo con esfuerzo. Durante un tiempo de vivir en Alemania, optaron por irse primero a Dubái para invertir en la industria del modelaje, la abuela se encargaba del diseñó de ropa y algunas otras cosas más...en fin, mí padre cumplió los 20 años y asumió una responsabilidad tan grande, para la qué no estaba preparado.
Suspiró.
-...y tú...a los 13 años.
- En parte no hacía por ayudarlo o se quedarían con todo.
- ¿Quienes? ¿Accionistas?
- No. Él hermano de mí padre. Felix de la Rosa. Vive en Londres, amo y dueño de un equipo de baloncesto en Texas, y comprador de carros deportivos; créeme qué estando cerca de su círculo social, no es más qué poder y dinero, sexo y mujeres.
- ...¿Te invito a sus fiestas?
- Tengo un trató con él...la compra de vinos. Es un comprador importante en el mercado, y gracias a sus compras, ayuda un poco.
- Debe ser un hombre muy importante cómo para hacerlo.
- Le tengo respetó.
- ¿Qué piensas de él? Debo imaginar qué no se llevaba bien con tú padre, ¿Verdad?
- No! Se distanció hace años cuándo mí padre asumió el cargó, tenía la esperanza de ser él, pero mí abuelo vio en él rabia y mucho resentimiento. Cosas defectuosas dañan una buena imágen.
- ..yo causó a veces ese efecto.
- Tú sabes hacer lo qué mejor y perfecto de mí vida, eres mí pieza favorita del rompe cabezas..
Sin ti no avanzó.
- Menos yo.
Dos días de viaje, y tras paradas continuas para dormir; llegamos a Puebla.
En la entrada de la casa veo el carro de mí padrastro. Oh! Vaya! La fiesta pronto daría el comienzo. Entramos a la casa. Él chofer recibió el auto, al verme, me saludó con un abrazó. Sonrió nerviosa. Ethan me toma de la mano, está pasando ya...quiero correr, pero sería cobardía.
Mí madre nos ve en la entrada de la casa. Ha remodelado todo, ahora radica a dos calles de la plaza; era rustica pero resaltaba entre las otras casas. Nos abrazos y besos llegaron. Ella seguía igual de hermosa, bella y sofisticada. Le presente a Ethan, ambos hicieron clik, entre la gente, sale papá. Me levantó en vuelos, al notar qué Ethan sonreía con mamá, paró el afectó. Note qué su mirada se oscureció, me jala del brazo para encontrarnos con ellos. Ethan le saluda, pero papá no feliz, accede. Genial.
Ahora...la noticia...
Continuará*