Capítulo cuarenta y cuatro: Más incertidumbre.
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— ¿Que es esto?¿Que hace él aquí?
— Minho nos dijo que nos acompañaría.
Jaehyun vio como en medio del salón estaba Taeyong con su antiguo traje color azul oscuro y negro, tenía ciertas partes de cuero en los hombros y alguna incrustaciones de oro. Ambas manos esposadas por delante mas un bozal color negro que solo le dejaba ver su gélida mirada.
— ¿Y que es lo que se supone que hará? — volvió a preguntar.
— Hoy a media noche se llevará a cabo la ceremonia para saber cuál de los dos hermanos será el nuevo líder de Kwanga. Minho quiere que el escuadrón dorado presencie la pelea, al igual que los prisioneros. — dijo Doyoung arreglándo parte de su traje frente a un espejo— incluso habrá un banquete para celebrar — sonrió.
— ¿Donde está, Yuta?
Jaehyun miró a los tres hombres que estaban ahí junto a él. Johnny sentado jugando con su arma, Doyoung arreglándose y Taeyong parado en medio del salón. Vio como Taeyong levantó su vista mirando hacia atrás de él. Se dio la media vuelta y vio a Yuta vestido con el mismo traje que todos usaban, menos él.
— ¿No irás por tu traje, Jae? La ceremonia está próxima a comenzar. — le sugirió Doyoung.
— Claro.. el traje.. iré por el. — los miró y salió de ahí.
(..)
— El tiempo se acaba, Taeyong.. el tiempo se acaba.. debes matarlo, mátalo..
— ¿Señor?
Minho despertó de su trance y vio parado a Taeil.
— Todo está listo para esta noche, señor. — informó.
— ¿Ya están aquí? — preguntó mirando a la nada.
— Ya estarán aquí, señor. — respondió Taeil—. ¿Señor? Solo queda un día para que se cumpla la profecía de Taeyong. No debe permitir que él... que mate a Taemin, si lo hace, usted quedará exiliado, debe ser usted quien lo haga.
Minho levantó su cabeza y lo miró.
— Taeyong jamás lo hará.. — dijo con recriminación — creí que al marcarlo lo haría sin pensar..
— ¿Porque se lo encomendó a él, señor? ¿Porque lo hizo? — Taeil lo interrumpió.
— ¿Que tratas de decirme? — se levantó de su silla.
— ¿Señor?
— ¿Tratas de decirme que lo marque para que él hiciera algo que yo no podría hacer? ¿Crees que no soy capaz de matar a Taemin? Después de todo lo que ha hecho...
— Para nada, señor. Jamás pensaría algo así... pero usted no debe dejar que lo haga, si lo hace..
— ¡No lo hará! — le gritó. — ¡Taeyong no matará a Taemin porque no tiene las agallas para hacerlo! Pensé que lo haría pero me di cuenta que no.. — bajo la voz. — de verdad creí que lo haría..
Jaehyun quedó completamente sorprendido por lo que acaban de escuchar detrás de esa puerta. Si Taeyong cumplía con su mandato y mataba a Taemin, Minho sería desterrado para siempre y el porfin sería libre.
Eso lo cambia a todo.
(..)
— ¡No podemos quedarnos mucho tiempo aquí! ¿Donde está Baekhyun? — dijo Chanyeol.
— Aquí — dijo el mayor llegando junto a Kai y Mark. — ¿todos están bien? — preguntó serio.
Hubo un silencio, uno que hirió a Lay más de la cuenta. Uno que hizo que perdiera la cabeza.
— ¿Donde está Suho? — preguntó Kai.
Lay levantó la vista y sin pensarlo su ira se desató sobre Kai. Se abalanzó sobre él dejando a todos sin tiempo para reaccionar.
— ¡Es tu culpa! ¡Todo esto es tu maldita culpa! — le gritó mientras algunos lo tomaban con fuerza para alejarlo de Kai.
— ¡Hey! ¿Que mierda pasa contigo? — exclamó Baekhyun con rabia poniéndose en medio.
— ¡Todo es tu culpa! — Lay le seguía gritando.
— ¡¿De que estás hablando?! — le respondió Kai sin entender.
— ¡Suho está muerto por tu culpa! ¡Si tu no nos hubieras llamado nada de esto estaría pasando! ¡Tu lo mataste! ¡Tu mataste a Suho!
Kai y Baekhyun quedaron congelados al escuchar eso. Suho estaba muerto, eso había dicho y Kai sintió el peso de una muerte en sus brazos. Baekhyun lentamente se dio la media vuelta para verlo frente a frente, quedando frente a su amigo.
Lo miró, luego devolvió su mirada hacia Lay. Y ahí se dio cuenta que no podía sentir nada más. Estaba roto. Más de lo que jamás estuvo.
(..)
— Ya veo, por eso no querías usar el traje, ¿te trae malos recuerdos, Jae? — Doyoung lo miró.
— Lo mismo de siempre. — respondió.
— Hoy todo cambiará, ya lo verás. — dijo acercandose.
— ¿En que? ¿En que cambiarán las cosas?
— En todo. — sonrió— . Minho será el nuevo líder y nosotros su primera unidad, estaremos por sobre todos, nadie nos podrá tocar. — le dijo arreglándo parte de su traje.
— ¿Eso es lo que quieres? — preguntó en un tono grave.
Doyoung levantó la vista.
— ¿Y que más podría querer? ¿Acaso no es eso lo que todos quieren? — soltó una risita al final.
— Yo prefiero mi libertad. — confesó alejándose.
— De nuevo con esas ideas..
— ¿Porque? ¿Porque es tan difícil entender que quiero mi libertad?
— ¿Para que la quieres? Tendremos todo lo que queramos, ¿acaso no es eso la libertad?
— No para mi. Respeto, dinero, poder.. eso no es ser libre.
— ¿Te quieres ir? ¿Quieres huir de aquí? ¿Quieres dejarme, Jae? — de repente cambió su tono a uno más infantil, infantilmente macabro.
— ¿Porque no quieres venir conmigo?
— Allá fuera no hay nada para mi. — respondió frío. — ¿Quienes seremos allá afuera? Muy pronto lo tendremos todo, ¿y tú te quieres ir? ¿Que es eso que anhelas? — lo acaricio. — ¿Porque anhelas algo que jamás has tenido?
Se acercó a él mientras Jaehyun lo miraba directamente a los ojos con un atisbo de recelo en sus ojos.
— Cuando Minho surja solo seremos tú y yo, Johnny y Yuta perecerán, ya lo verás. ¿Porque no quieres verlo? — le dijo a centímetros del él.
— ¿Doyoung? ¿Que pasará si las cosas no son como las pensamos?
— ¿De que hablas?
— ¿Que pasará si esta noche las cosas no suceden como deberían suceder? ¿Te irías conmigo?
— Todo será como debe ser. — lo miró duro pero al final al sonrío. — vamos, de seguro los prisioneros ya escaparon.
(..)
— Lo siento.. — soltó por fin Baekhyun mirando a su antigua unidad.
Mirando a EXO.
Lay seguía con la ira entre sus ojos, mirando y buscando una y mil formas de quitarle la vida a Kai. Quizás así él sentiría que aliviaría su dolor. Eso pensó Baekhyun en ese momento.
Entonces había sido Kai. Kai los había llamado, él había sido el causante de que todos sus demonios volvieran, él había sido el causante de su beso entre escombros que protagonizó con Chanyeol y que le hizo volver a tener un atisbo de esperanza, una esperanza que se desvanecía y que lo hacía más débil, él fue el que quizás de una manera desató el efecto mariposa que mato a Key y ahora a Suho. Pero no era así, esto era más grande que todo, sentía que estaba parado sobre barro y se hundía con cada noticia que recibía.
¿Kai era su amigo?
¿Se podría llegar a tener esa clase de relación?
Baekhyun no lo pensó ni lo pensaría, lo dejo atrás, así sin más lo soltó. Ya era parte del pasado y aunque no veía el futuro, caminaba hacia él sin saber cómo. Con una pistola en mano, aferrado a ella. Solo a ella.
— Deberían irse de aquí. — sentenció Baekhyun. — ya no tienen nada que hacer por nosotros. Al parecer esta noche las cosas cambiarán. Libérense. — miró por última vez, quizás miró un poco más de un segundo a Chanyeol y se fue de ahí.
— ¿Baekhyun hyung? ¿Donde está Taemin? — preguntó Mark.
Y lo dijo fuerte y claro, quizás así conseguiría que más de alguno se apiadara de ellos y los ayudará luchar. Solo en el corazón de Mark podía existir una intención tan ingenua como esa.
— Está noche Taemin y Minho pelearán por el trono. Debemos estar ahí.
Y caminó.
No camino solo.
Camino con su unidad atrás. Claro, sin Taeyong.
(..)
— ¿Solo llegas a mi? ¿Así sin más?
— ¿Ya llegaron? — Taemin vacila por la oficina como si ya fuera de él. — tus invitados, los ancianos, se que no permitirías que ellos no estén presentes. Siempre has necesitado aprobación.. de nuestro padre, de los ancianos.. mía — lo dijo esta vez mirándolo directamente.
— Alguien necesita ver el resultado y juzgar. — soltó Minho algo aprisionado por la presencia de Taemin quien había aparecido así sin más.
Odiaba que se paseara por su fortaleza como si fuera la de él.
— Juzgar sobre la sangre. — respondió Taemin.
— Tu sangre. — continuó Minho.
— Eso es muy apresurado, hermano. — lo miró condescendiente. — ¿Te has alimentado? Necesitarás tus fuerzas.
— Todos estarán ahí, ya lo verás, y todos lo verán, ya lo verás.. — canturreo.
— ¿Sabes cual es la diferencia que tiene esto con la historia de una princesa?
Minho arquea una ceja.
— En que quizás, solo quizás las cosas a media noche no sean lo que se esperaba que fuera.
Y Minho tiembla. Internamente.
(..)
— Todo está listo, Minho los quiere a los cinco dentro del salón antes de que lleguen los prisioneros. — ordenó Taeil.
— ¿Escaparon? — pregunta Doyoung.
— Ya vendrán. — respondió sin querer indagar más en eso.
Jaehyun sintió una extraña presión en su pecho, ¿que ocurría con él? Tenía información que podría hacer que las cosas tomaran otro curso. Lo tenía guardado, muy dentro de él pero su mirada se encontró con la de Yuta y por alguna extraña razón sintió que esa información ya no le correspondía.
— Bien. Johnny, ve con Taeyong, yo iré contigo. Ustedes dos nos cubrirán en caso de que algo ocurra. — ordenó Doyoung mirando a Jaehyun y a Yuta al final.
— ¿Ya te sientes dueño del circo? — dijo Johnny.
Doyoung lo miró, sonrió e inhaló exageradamente.
— ¿Tu no? — le dijo y camino.
Los tres salieron por la puerta, Taeil miró a Jaehyun y a Yuta para luego irse detrás de lo demás. Yuta se quedó examinando un momento a Jaehyun, como si esperara que este hiciera algo. Jaehyun por su parte pasó saliva y le dedicó una mirada fugaz, luego de eso camino y sintió cómo Yuta venía a solo centímetros de él.
— ¿Que es lo que sabes, Jaehyun?
Jaehyun se detuvo en seco y lo miró detrás de él.
— ¿Disculpa?
— Te pregunté, ¿que es lo que sabes, Jaehyun?
— ¿Sobre que?
— Vamos, Doyoung no está aquí.
Jaehyun lo miró un momento. Y lo soltó.
— Me imagino que sabes que Taeyong debe matar a su líder esta noche, de lo contrario, morira.
Yuta casi sonrió.
— ¿No se supone que Minho debería hacer eso? — le preguntó de una manera algo burlona.
— Lo sabes, sabes que está marcado y si no lo hace esta noche, simplemente muere.
— Si Taeyong hace eso Minho quedará exiliado, me imagino que a eso tratas de llegar, ¿no es así? Pero.. — río un poco—. ¿Porque tú querrías eso? ¿Porque siquiera pensar en Taeyong? ¿En que te afectaría si él simplemente muere? — le dijo Yuta.
— En nada — respondió Jaehyun tragando saliva.
— ¿Entonces? — levantó una ceja—. ¿Que es lo que te aqueja?
— Si Taeyong lo hace... — miró a Yuta—. Nosotros..
— Seríamos libres — continuo Yuta sabiendo que había una pequeña chispa en los ojos de Jaehyun que anhelaban la libertad.
Jaehyun se quedó inmóvil, como si cualquier movimiento rompiera la atmósfera.
— Si Taeyong lo hace, Minho no tendría más opción que perecer. — le dijo Yuta como si sus palabras fueran hipnóticas.
Jaehyun lo miró y pudo sentir una ráfaga de pavor, salió de ahí bajo la mirada crítica de Yuta. Este simplemente sonrió.
(..)
En el gran salón.
— Señor — Doyoung hizo una reverencia junto a los demás cuando Minho entró—. Estaremos a su disposición.
— Taeil.
Taeil apareció y se acercó a él.
— ¿Señor?
— ¿Donde están? — preguntó un tanto paranoico.
— Están en la sala especial, señor. — informó.
— Y... — su respiración era agitada, su cuerpo temblaba y sus ojos tintinaban—. ¿Donde está.. donde está él?
— Señor, él vendrá. — respondió Taeil.
— No habló de Taemin.. — lo miró—. ¿Donde está Taeyong? — preguntó preocupado.
Taeil miró hacia un costado aterrorizado, vio que no estaba al lado de los demás.
— ¡¿Donde está?! — preguntó.
Los cuatro hombres se percataron de la ausencia de Taeyong quien había llegado con ellos encadenado.
— Él.. él estaba.. — trató de formular Johnny.
— ¡Encuéntrenlo! — ordenó Taeil descompuesto.
Los cuatro hombres se dispersaron mientras sacaban sus armas.
— Lo matará.. lo matará.. — comenzó a recitar Minho como si fuera una poesía cargada de dolor.
— No, señor. Eso no lo hará, lo encontremos, esta noche Taeyong será quien morirá.
Minho estaba inundado por el miedo, miedo por todo. Miedo por el futuro incierto, miedo porque a pesar de haber planeado todo para obtener el trono sentía que la cobardía se lo carcomía.
(..)
El sonido de las cadenas no dejaba de sonar por aquel pasillo. Taeyong estaba dejando su vida tratando de escapar de ahí. Aquel traje no lo ayudaba, se sentía atrapado y ni hablar de aquel infernal bozal.
(..)
— Bien.. deberían ser este el camino. He tratado de recordar todo este lugar, es como un maldito laberinto — explicaba Ten agitado mientras todos venían caminando por aquel pasillo. Alertas.
(..)
— ¡Ahí está! ¡Atrápenlo!
Grito Doyoung quien llevaba un séquito de hombres armados para atrapar a Taeyong.
Taeyong seguía corriendo, golpeando con su cuerpo y sus cadenas a los hombres que aveces aparecían por pasillos contiguos. Su respiración era agitada aunque su aliento quedaba atrapado en aquel bozal. Su corazón latía como si no fuera parte de su cuerpo y sus ojos buscaban maneras de escapar frenéticamente.
— ¡No escaparas, Taeyong! ¡Vas a morir!
(..)
— ¿Escucharon eso? — preguntó Lucas y todos bajaron la velocidad de su andar.
Baekhyun los miró y analizó la situación. Pronto todos se quemarían en el infierno.
— Hay que seguir avanzando y encontrar la sala donde está Taemin. — ordenó y todos continuaron pero los disparos se hicieron más audibles y todos se pusieron en guardia.
(..)
Taeyong se topó con Johnny de frente quien le dio una mirada asesina. Lo quería muerto, eso era claro y quizás no se molestaría por las represalias que tendría después por parte de Minho.
— Aquí estas. — dijo susurrante.
Taeyong se abalanzó sobre él y lo golpeó con su pierna para volver a correr pero Johnny disparó logrando que la bala aterrizara en su pierna. Taeyong emitió un sonido de dolor pero siguió luchando hasta que por detrás apareció otra persona quien golpeó a Johnny de una manera tan violenta que hizo que este cayera el suelo un momento.
Era Yuta.
— ¡Corre! ¡Corre, Taeyong! ¡Sal de aquí! — soltó un grito desgarrador.
Y no bastó que se lo repitiera más de una vez. Taeyong corrió por su vida porque ya nada lo ataba a este mundo, sentía que no tenía por qué luchar. Estaba perdido en un abismo que no acababa nunca y que parecía infinito. No había una luz al final del pasillo, ya no le quedaba nada. No entendió cómo pero sintió sus cadenas aflojar y tiro de ellas con fuerza mientras seguía corriendo. Las cadenas cayeron y sintió algo más de liberación pero eso jamás calmaría el dolor que sentía en su pecho, un dolor que lo estrangulaba, un dolor que se intensificó más cuando vio el espectro que apareció frente a él.
(..)
— Están cerca.. — dijo Ten con su arma en mano—. Debemos seguir por aquí. — dijo determinado.
— Ten.. — Baekhyun lo llamo por su extraño cambio de ruta y no entendió—. ¡Ten! — le dijo siguiéndolo.
— Se que es por aquí, algo me dice que..
Y lo vio.
— Taeyong..
(..)
— Ten..
En la esquina, donde al parecer dos mundos colapsaban Ten y Taeyong se toparon frente a frente. Ten con su arma apuntándole a su cabeza y Taeyong con el alma destruida.
Hola🌱
Espero que les guste el cap y denle amor si gustan ♥️
Queda poquito.
eARTh.