"Leave with me."
La luz entraba por la habitación a través de los cristales de la ventana que daba al balcón. Las cortinas de color claro estaban retiradas para que los rayos del sol entraran mejor. Estaba acostada sobre la cama al lado de Justin, mi mano estaba sobre su cintura acercándole más a mi mientras aspiraba su aroma. Sonreí suspirando profundamente mientras sentía como su mano acariciaba mi espalda algo descubierta por una camiseta interior de tirantes corta negra de encaje. "¿Que hora es?" Pregunté con curiosidad.
"Ocho y cinco." Murmuró siguiendo haciendo formas con sus dedos en la suave piel de mi espalda. Me acababa de dar una ducha y justo cuando había terminado, había venido él. Tragué saliva y asentí en su costado con mi cabeza.
Me aparté un poco de él y el se incorporó poniéndose de lado en la cama. Yo hice lo mismo, me volteé para quedar frente a él acostada sobre mi cadera izquierda. Le miré atentamente pasando mi mano por el lado de su cara acariciándole. Mi pierna estaba flexionada mostrando mi cadera, la miró con atención y pasó su mano por mi piel mientras apretaba su mandíbula. Tan solo llevaba ropa interior de encaje negra. Mi corazón se aceleró al sentir su tacto sobre mi.
Su rostro se volvió lentamente y coincidió con mis ojos. Su cabeza se recostó contra la cabecero de la cama y me miró a los labios sonriente. Miré sus labios al igual que él los míos y no pude evitar dejar escapar una sonrisa de felicidad. Mirar a su sonrisa hacia que fuera misión imposible no sonreír. Acaricié suavemente su mejilla izquierda. Sus ojos fueron a parar a los míos.
Mi mano pasó por su cuello. Llevaba una camiseta de cuello en V, blanca. Me encantaba cuando vestía de blanco. Se veía tan jodidamente bien. El me miró y luego cerró sus ojos al acercarme a su rostro para plantar un suave beso en su sien.
Justin se incorporó en la cama levemente para mirarme a los ojos fijamente. "Tus ojos brillan." Sonrió haciendo una mueca con sus labios. Sonreí levemente perdiéndome en los suyos. Me incorporé de manera que estaba casi a la misma altura que él, todavía algo recostada en la cama. Se acercó para chocar sus labios con los míos a la vez que su mano sujetaba mi nuca escondiendo sus dedos entre mi cabello. Retrocedí haciendo que el se quedara casi encima de mi, estaba acostada sobre la cama en ese momento.
El se cernió sobre mi colocándose justo encima soportando su peso para que no cayera en mi cuerpo. Sus manos estaban colocadas a cada lado de mi cuerpo, sus brazos se flexionaron haciendo que sus músculos se marcaran y yo coloqué mis manos sobre su antebrazo sujetándole mientras levantaba un poco mi barbilla a la vez que él bajaba su cabeza y nos besábamos de nuevo, al encontrarse nuestros labios.
El beso era lento, ninguno de los dos dijo nada. Tan solo se escuchaba el silencio entre nosotros. Abrí mi boca y besé sus labios de nuevo mientras sentía la suavidad de los suyos con mi lengua. Se apartó un poco para coger aire y luego me besó de nuevo. Segundos después nos apartamos con nuestras respiraciones agitadas. Le miré tímidamente y mordí mi labio.
Lamió sus labios mirándome como mordía el mío y suspiré. "Eres tan hermosa." Susurró sin dejar ir mis ojos mientras sentía como el rubor rozaba mis mejillas. Odiaba cuando me pasaba eso.
Tragué saliva y lamí mis labios mirándole. Sonreí agradecida. No dije nada, simplemente me acerqué un poco a él para besar sus labios una vez más. Mis ojos estaban cerrados cuando nos apartamos. Rodó por encima de mi al otro lado de la cama.
"Y tu eres perfecto para mí." Lamí mis labios a la vez que me inclinaba sobre mis codos sobre la mullida cada. El me miró a los ojos y yo miré sus labios mientras se acercaba a mí. Lamí mis labios y el los besó de nuevo. Estaba perdida por él.
Sonrió en el beso. "Tu lo eres más." Murmuró apartándose.
Suspiré cerrando mis ojos y me acosté un poco en la cama sobre una de las almohadas que había detrás de mi. Lamí mis labios y el me miró antes de volver su mirada hacia algo que le llamó la atención. Fruncí mi ceño, dirigiendo mi mirada hacia donde él miraba.
No dije nada. El se levantó sin abrir su boca y se dirigió hacia uno de los muebles de mi habitación observando una cámara canon que estaba posaba sobre la superficie. "Cariño." Cuando me llamaba así me daban pequeños infartos.
"¿Si?" Le miré con curiosidad.
"No sabía que tenías una cámara de estas." Preguntó cogiéndola mientras la observaba con curiosidad entre sus manos, no perdía detalle.
Sonreí, maravillada por la atención que le prestaba a aquella cámara. Me encogí de hombros cuando me miró. "Me la regaló mi padre hace unos meses, pero no suelo hacer muchas fotos." Suspiré.
El sonrió divertido mientras miraba el botón de encendido. Luego levantó su mirada para mirarme a mí a los ojos. "¿Que?" Le pregunté intentando que soltara lo que llevaba en mente.
El sonrió de nuevo mirándome a los ojos. Comprendí lo que quería decir esa mirada. "Podíamos hacer fotos." Lamió sus labios mientras arqueaba sus cejas mirándome atentamente a la vez que se dirigía hacia mi a la cama.
Fruncí mi ceño. "Odio las fotos, Justin." Lamí mis labios con nerviosismo. Era la verdad.
"Te dejaré que me hagas fotos luego." Arqueó su ceja tentándome mientras se ponía en frente de la cama. Yo solté una carcajada divertida.
"Hmm..." Hice una mueca con mis labios. "Esta bien." Tragué saliva con emoción. Moría de ganas por hacerle fotos. Me levanté de la cama para dirigirme hacia él y coger la cámara sobre mis manos. El me la dejó mientras yo la encendía. "Yo primero." Le miré con diversión en mis ojos. El sonrió soltando una pequeña risa por su garganta.
Lamió sus labios y se dirigió hacia el lado de la cama en el que había estado antes. Se sentó y yo le seguí para ponerme en frente de él, miré las opciones que había en la cámara para hacer la foto lo mejor posible y noté su mirada sobre mi. Sin ni siquiera darme cuenta, me empujó hacia él haciendo ponerme de rodillas sobre la cama, delante de él. Me quejé. "Hey! Ahora no te podré hacer la foto bien."
El sonrió. "Entonces hazla de cerca." Comentó como si fuera la cosa mas obvia y fácil del mundo. Fruncí mi ceño en el centro de mi frente y noté como su mano acariciaba mi cadera relajándome. Mordí mi labio bajo su atenta mirada y sonreí poco después.
Solo el tenía el poder de hacerme sentir bien después de estar enfadada. Solo el podía hacer que mi enfado se pasara, con tan solo su tacto o una sonrisa. "¿Preparado?" Pregunté mientras el asentía con su cabeza sonriendo.
Puse mi cámara sobre mi ojo y me acerqué hacia él preparando la cámara antes de hacerle la foto. Su boca se abrió mientras acercaba su ojo al objetivo. Reí divertida y presioné el botón para que se hiciera la foto. La retiré rápidamente mientras mordía mi labio conteniendo una risa, le miré a los ojos.
"Menos mal que no hay flash, si no hubieras quedado ciego." Comenté mientras el me miraba atentamente a la vez que yo observaba la foto en la cámara.
Le acababa de hacer una foto a su ojo.
"Sería una pena no ver una cara tan bonita todos los días." Hizo una mueca. Mordí mi labio a la vez que el acercaba mi cuerpo hacia el suyo por mis caderas. Presionó sus labios contra los míos suavemente.
Nos apartamos y se quedó mirándome. "Te toca a ti." Tendió su mano para que le diera la cámara. Lamí mis labios y se la di. "Túmbate sobre la cama." Dijo mientras me miraba sonriente.
Abrí mis ojos con sorpresa. Eso sonaba mal. Eso sonaba mucho a 50 Sombras de Grey. Tragué saliva e hice lo que me dijo. Me tumbé de costado en la parte de la cabecera de la cama. El se tumbó de costado sobre los pies de la cama con la cámara en la mano lista para disparar una foto. Me miró mordiéndose el labio. "Muéstrame de lo que estás echa cariño." Dijo con diversión mientras ponía su cámara en su ojo.
Sus palabras me sorprendieron. Lamí mis labios con nerviosismo y sonreí por su comentario al pensarlo. Se notaba que estaba guiñando un ojo para ver a través de la cámara. Sonreí de nuevo mirándole y noté como hacía la foto. El soltó una pequeña risa. Me quedé mirando como veía la foto en la cámara.
"Wow." Dijo con sorpresa. "Eres muy sexy nena." Me ruboricé por su comentario. Ni siquiera fui hacia él, me quedé donde estaba muerta de la vergüenza y me acosté sobre mi espalda.
"Apuesto a que estas mintiendo." Lamí mis labios mirándole. El frunció su ceño.
"Creo que deberías de confiar más en ti misma." Dijo mirándome fijamente mientras dejaba la cámara en el suelo y avanzaba sobre la cama para ponerse justo encima de mi en el lado de la cabecera.
Retiró un poco mi pelo de mi cara y lo acarició con su mano. Me miró directamente a los ojos como si pudiera ver a través de ellos. "Lo digo en serio." Comentó mientras acercaba su nariz a mi cuello oliendo mi aroma, suspiró por su boca haciendo que su aliento chocara contra mi piel y me hiciera estremecer al sentirle tan cerca de mi.
Solté un gemido por mi boca. "Yo también." Susurré lamiendo mis labios a la vez que acercaba su rostro a mi cuello, lamió con su lengua un punto en el que me hizo gemir. Hacía su magia haciendo que soltara pequeños jadeos por mi boca. Acaricié con mis dedos el pelo corto de su nuca.
Se apartó y rodé para colocarme sobre él, acaricié su mandíbula con mi nariz y dejé un beso húmedo en ella. Su mano paso a mi espalda mientras rodábamos de nuevo a lo largo de la cama, me tenía abrazada contra él para no dejarme caer. Se puso de nuevo encima de mi, estábamos llegando ya al final de la cama. Sus brazos estaban envueltos en mi espalda. Dejó un beso en mi nariz y luego besó mis labios de nuevo.
Sonreí al mirarle a los ojos. "Créeme cuando te digo que lo eres." Lamió sus labios acercándose para besar de nuevo mis labios.
Me incorporé un poco en la cama y retiré un poco mi pelo de mi rostro. El hizo lo mismo sentándose sobre la cama para luego levantarse. "¿Donde vas?" Pregunté con curiosidad.
Se encogió de hombros. "Creo que he escuchado ruidos afuera." Dijo mientras se asomaba al balcón de la habitación levemente. Tragó saliva con dificultad haciendo su nuez de Adam se moviera de arriba abajo y luego se colocara en su habitual posición.
"Será mi padre." Lamí mis labios con timidez incorporándome en la cama. El asintió con su cabeza dirigiéndose hacia la cama de nuevo, se sentó en el otro lado. "Tranquilo." Susurré en su oído dando un beso a su cuello. El miró atrás levemente.
"Me has pillado desprevenido." Lamió sus labios mirándome atentamente.
Me puse justo detrás de él y con diversión toqué con mi dedo su sien, pero antes de que lo hiciera se volvió rápidamente para coincidir con mi rostro. Yo aparté mi mano con rapidez y el rió a al vez que yo mirándome. Acercando su rostro hacia el mío riendo. "Juro que no iba a hacer nada." Reí en su oído.
"Hmm... eso no parecía nada." Hizo que riera más todavía. El soltó una risa por su garganta. Me dolían las mejillas de reírme tanto y pronto me dolería mi estómago.
"Lo siento." Me encogí de hombros borrando la sonrisa de mi rostro.
El tragó saliva todavía mirándome. "No lo sientes." Arqueó su ceja.
"Tienes razón, no lo siento." Solté una carcajada mientras el se cernía sobre mi de nuevo para hacerme reír.
"Eso ha dolido cariño." Susurró en mis labios.
"Hmmm." Nuestros labios se acariciaban suavemente, y justo cuando me iba a besar se apartó. Fruncí mi ceño por la decepción. "Hey."
El me sonrió con diversión en su rostro. "Tengo una idea." Lamió sus labios antes de levantarse de la cama.
En realidad pensaba que iba a decir algo como 'El karma es una perra.'
"¿Donde vas?" Pregunté con curiosidad mientras veía como se levantaba para ir hacia la mesilla. Había un lapicero de color negro. Fruncí mi ceño en el centro de mi frente observándole a la vez que se sentaba de nuevo en la cama. "Justin, ¿Que haces con eso?" Le miré confundida.
"Ven aquí." Me hizo una seña hacia su regazo para que me apoyara en él.
"¿Que?" Fruncí mi ceño todavía más --como si eso fuera posible. Tragué saliva con dificultad y luego lamí mis labios mirándole como si tuviera cinco cabeza en vez de una.
"Dije que vengas." Lamió sus labios. Me sonrió al ver la preocupación en mi rostro. "Confía en mi, no pasa nada." Me miró a los ojos y pude ver la tranquilidad en ellos. Eso me hizo sentir bien.
Me acerqué a él y me tumbé en la cama a lo ancho mientras apoyaba mi cabeza sobre su regazo. "¿Que quieres hacer?" Le miré a los ojos directamente.
"Ya lo verás." Sonrió mirándome a los ojos. "Vuelve la cabeza." Hice lo que me dijo después de mirarle a los ojos y pensarlo un par de veces. Miraba hacia los pies de la cama y él se acercó con sus manos hacia mi cuello, la punta del lápiz rozó la piel de mi cuello haciéndome estremecer del susto. "Shh, tranquila." Dijo sonriente tranquilizándome.
Noté como me hacía cosquillas con la punta y ponía algo. El sonreía. Me mantuve quieta deslizando mi mano por su pierna suavemente para mantenerme distraída. "Listo." Dijo sin parar de mirar mi cuello. Me volteé mirándole a los ojos.
"¿Que es?" Pregunté como si se tratara de un tatuaje que me hubiera hecho.
"Es una frase." Lamió sus labios sonriéndome. Me levanté para ir hacia el espejo y volví mi cuello para verlo. Abrí mi boca quedándome sorprendida al ver las palabras "You're so sexy" escritas sobre la piel de mi cuello y volví hacia la cama para sentarme a su lado.
"Oh dios." Dije soltando un jadeo. El soltó una pequeña risa al ver mi reacción.
"¿Te gusta?" Preguntó apartando un mechón de mi cabello de mi rostro para mirarme a los ojos.
Asentí sonriendo tímidamente. "¿Por que lo hiciste?"
Se encogió de hombros y siguió mirándome a los ojos. "Para que sepas que no estoy mintiendo y cuando te digo que eres sexy, digo la verdad." Tragó saliva mientras sentía como mi corazón se deshacía bajo su mirada.
Besé su mejilla, sonreí tímidamente y esquivé su mirada. Me iba a poner mas roja de lo que ya estaba. "Me toca a mi." Dije cogiendo el lápiz de su mano. El sonrió por mi entusiasmo. Me acosté de la misma forma que estaba antes, con mi cabeza en su regazo y mi cuerpo tendido a lo ancho de la cama. El se volvió un poco para que yo pudiera coger su brazo derecho. Empecé a escribir en la parte interior de su brazo. "I love you :)"
"¿Te gusta?" Pregunté sonriente. El asintió con su cabeza.
Dejó un beso sobre mis labios rápidamente. "Yo también te quiero." Sonrió en mis labios. Tragué saliva mirándole a los ojos mientras se alejaba de mi rostro y me miraba sonriente.
Cogí su mano acariciándola entre las mías y empecé a dibujar un corazón atravesado por una flecha. Lamí mis labios mientras miraba mi resultado final minutos después. Su otra mano acariciaba mi pelo suavemente haciendo que me relajara en su regazo. Lo miró cuando notó que había acabado de dibujar.
"¿Porque siempre me salen los corazones tan mal?" Fruncí mi ceño lamiendo mis labios.
Justin rió levemente. "A mi me gusta." Lo miró con curiosidad.
"¿En serio?" Le pregunté sonriente.
El asintió con su cabeza. "En serio." Sonrió. "En realidad te salen mejor que a mi." Tragó saliva.
Yo reí divertida. "Vaya, entonces no quiero verlos." Dije bromeando. El arqueó una ceja.
"Hey! No son tan malos." Hizo una mueca con sus labios.
"Cariño, solo bromeaba." Sonreí mientras le atraía con mis manos hacia abajo para que agachara su cabeza y besara sus labios suavemente. Cuando se apartó suspiró profundamente lamiendo sus labios.
"¿Que?" Le pregunté algo intrigada por su reacción.
Negó con su cabeza. "¿Donde esta el lápiz?" Preguntó sin dejarme ir de su vista.
"Aquí." Cogí el lápiz de mi lado en la cama y se lo presté.
Cogió mi mano sin decirme nada y empezó a dibujar algo, mejor dicho, escribir. Contenía la risa porque me estaba haciendo cosquillas. Se veía centrado y serio mientras hacía su trabajo sobre mi mano. Una vez acabó, dejó mi mano ir.
Lo miré rápidamente y me sorprendí al ver las letras "Leave with me." - "Márchate conmigo" escritas sobre mi mano. Le miré sorprendida a sus ojos y el lamió sus labios sin decir nada.
"¿Estarías dispuesta a hacerlo?" Me miró a los ojos sin dejarlos ir ni un solo segundo. Lamí mis labios sin saber muy bien que decir.
"Justin..." Susurré, jadeando en busca de aire. Estaba en shock.
Él suspiró con derrota en la mirada. Tragué saliva con dificultad y le hice mirarme al coger su rostro entre mis manos para que me mirara a los ojos y dejara de esquivar mi mirada. "Si." Asentí. Él me miró rápidamente con sorpresa.
"¿Estas segura?" Me preguntó. Yo sonreí mirándole a los ojos asintiendo con mi cabeza.
"Estoy segura." No dejé ir sus ojos ni un solo instante, ahora brillaban con esperanza. Me había incorporado y justo en ese momento me abrazó fuertemente como si la mínima distancia me hiciera desaparecer de su lado. Yo le abracé con la misma fuerza mientas cerraba mis ojos. Aspiró mi aroma metiendo su nariz en mi cuello y tocó mi cabello con delicadeza, metiendo sus dedos en él.
Suspiré en su hombro.
Realmente nunca me esperé que me propusiera eso, pero estaba dispuesta a irme con él. No podía evitar sentir miedo de quedarme en esa casa, aunque quería a mi padre, con Justin me sentía protegida y lo quería demasiado como para no aceptar su propuesta.
Sabía que a su lado estaría segura y feliz.
Me aparté lentamente para mirarle a sus ojos. "¿Que te ha hecho pensar eso?" Lamí mis labios mientras buscaba sus ojos con mi mirada. "¿Ha pasado algo con Matt y los demás?" Le pregunté con preocupación.
Justin's Point of View:
Me sorprendió el hecho de que aceptara. Sabía que era una locura, pero era la mejor decisión que había tomado en mucho tiempo.
De esa forma _____ saldría de esa casa, y su padre no tendría la oportunidad de hacerle daño más. Por no nombrar el hecho de que presentía que a su padre no le gustaba la idea de nosotros estando juntos. Sabía que al mínimo detalle, saltaría y haría algo para separarnos.
No podía seguir corriendo el riesgo de que su padre se enterara de lo que hacía, y si el se enteraba de que yo sabía que él había estado en ese tipo de negocios, querría apartarme de su hija para que ella no se enterara.
Negué con mi cabeza. "Tu padre..." Agachó mi mirada. Tenía que mentir, no podía decirle la verdad, al menos, no todavía. "Se perfectamente que no le gusto, _____." Le miré esta vez en los ojos. "No quiero que te vuelva a hacer daño." Acaricié su mejilla mientras me miraba justo a mis pupilas.
Ella lamió sus labios sin decir nada. Asintió con su cabeza. Ella sabía a lo que me refería y también sospechaba el hecho de que a su padre no le gustaba la idea de que los dos estuviéramos juntos... las miradas que lanzaba de vez en cuando no eran las más agradables.
Mordió su labio conteniendo un sollozo mientras suspiraba profundamente para controlarse y no llorar. "Hey." Acaricié su mejilla mientras la apretaba contra mi pecho. "Esta bien." Acaricié su cabello mientras ella asentía con su cabeza, ni siquiera lloró. Sabía que era fuerte.
"Tengo miedo de que pase algo que nos separe." Lamió sus labios confesando el temor que tanto le atemorizaba.
"Eso no va a pasar." Dí un beso a su frente intentando que se tranquilizara. Ella se apartó poco después y le miré a los ojos acariciando su mejilla. "Todo va a ir bien." Sonreí intentando que se relajara.
Ella asintió con su cabeza.
______'s Point of View:
Estaba ya algo más tranquila, habían pasado unos minutos y no habíamos hablado apenas. Justin se volvió un poco y acosté mi cabeza en su regazo mirándole a los ojos con diversión.
"¿Que?" Preguntó con curiosidad mientras me miraba a los ojos, sus manos acariciaban mi cabello suavemente. Me encogí de hombros lamiendo mis labios con timidez.
"Me gusta estar así." Sonreí haciendo que el me mirara hacia abajo y sonriera soltando una pequeña sonrisa por su garganta. Lamió sus labios mientras mis manos se dirigían hacia su pelo, pasando mis dedos entre el. Sus ojos no dejaban los míos en ningún momento. "Me encanta tu pelo."
El sonrió. "A mi el tuyo." Susurró mientras sus palabras llegaban a mis oídos. Mordí mi labio perdiéndome en sus ojos mieles iluminados por la luz que entraba por la ventana. Estaba atardeciendo. Acaricié con uno de mis dedos la línea de su mandíbula marcándose por el sol, deslizando mi dedo en una caricia hacia su barbilla. Sus labios estaban entreabiertos.
Me acosté sobre su regazo mientras su mano se pasaba por encima de mi cuerpo para abrazarme contra él. Suspiré cerrando mis ojos y luego los abría para mirar a la habitación iluminada. Se escuchaban ruidos abajo. Seguramente sería mi padre. Sentí una extraña sensación en mi interior. Era como si algo fuera a ir mal y tenía miedo.
"¿Estas bien?" Preguntó con preocupación. Yo asentí con mi cabeza intentando aliviarle.
"Si." Respondí suspirando profundamente.
"Sabes que si no quieres hacerlo, no pasa nada, ¿verdad?" Le miré a los ojos volteándome en su regazo para quedar en frente de él.
"Quiero hacer esto Justin." Lamí mis labios acariciando de nuevo su mandíbula mientras su rostro bajaba para besarme suavemente.
"¿Estas se--" Le interrumpí poniendo mi dedo en su boca y el se calló rápidamente. Puse mi dedo en mi boca para que no dijera nada. "¿Que esta mal?" Susurró con confusión.
Tragué saliva con profundidad. "No quiero que mi padre se entere de nada de esto." Lamí mis labios con preocupación. El asintió con su cabeza.
"Tranquila, no pasa nada." Lamió sus labios mientras me miraba a los ojos con atención. "Esta bien, ¿vale?" Asentí con mi cabeza esbozando una sonrisa.
"¿Que hora es?" Le pregunté algo curiosa.
"Las ocho y media." Suspiró mientras miraba su reloj. "Es tarde." Se levantó del borde de la cama mientras yo me levantaba de su regazo y se puso de pie ante mi mirada. Cogió un bolígrafo que había en mi mesa, después de dirigirse a ella, y arrancó un trozo de papel para escribir algo en él.
Le miré con curiosidad atenta a lo que hacía. Tragué saliva intentando disolver el nudo que había en mi estómago y suspiré profundamente segundos después mientras veía como Justin se daba la vuelta para venir hacia la cama. Me dio el papel.
Rápidamente lo leí bajo su atenta mirada. Ni siquiera se había atrevido a pronunciar esas palabras por miedo a que mi padre estuviera cerca y nos escuchara. Sabía que el no se podía enterar, si no lo impediría, y ahora era mi oportunidad de irme de aquí, no la iba a desaprovechar.
"Reúnete conmigo en la estación
de tren esta noche a las
11:00"
Tragué saliva mientras lamía mis labios y levanté mi mirada del papel para coincidir con sus hermosos ojos mieles. No sabía que decir. "¿Lo harás?" Me preguntó todavía con indecisión en sus ojos.
Asentí con mi cabeza sin dudarlo dos segundos. "Si." Dije decidida. El asintió con su cabeza estando de acuerdo y me dio un beso en la frente antes de dirigirse hacia la puerta. Le detuve después de salir de la cama y dirigirme hacia él.
Choqué mis labios con los suyos mientras abría mi boca para besar sus labios. Mis manos ahuecaban su rostro mientras nos besábamos, sus manos bajaron hacia mi cintura para darle un apretón tranquilizador. Nuestras frentes se quedaron juntas por un instante, después del beso. "Sabes que te quiero, ¿Verdad?" Susurró contra mis labios, su mandíbula se apretó.
Asentí con mi cabeza. "Si." Susurré con voz baja, como si tuviera miedo de que también me escucharan decir eso.
Me abracé a él una última vez, como si la vida me fuera en ello y tuviera miedo a dejarle salir por esa puerta. Sentía que algo iba a ir mal. Tragué saliva y suspiré absorbiendo su aroma. "Nos vemos esta noche." Susurró en voz muy baja en mi oído, para que solo lo pudiera escuchar yo.
Asentí con mi cabeza y le miré a sus ojos mieles al apartarme. Le di un último beso y me aparté de él sonriendo para tranquilizarle y hacerle saber que estaba bien. Cogió su chaqueta sin mangas vaquera de la silla de al lado y se la puso. "Espera."
"¿Que?" Levantó su mirada para fruncir su ceño al mirarme.
"Te acompaño." Sonreí. El asintió con su cabeza.
Me puse un short rápidamente, con unas converse y algo por encima y salí con él de la habitación. Su brazo se envolvió en mi cintura para acercarme hacia él mientras caminábamos por el pasillo dirigiéndonos hacia las escaleras. Cuando llegamos abajo me despedí de él con un beso. "Nos vemos." Lamió sus labios sonriendo levemente.
"Adiós." Levanté mi mano con cuidado para despedirme de él y cerré al puerta cuando le vi caminar por el sendero que conducía al exterior de la verja grande que protegía la casa.
Me volví para ir a la cocina a por algo de beber y justo cuando salí de allí me encontré con mi padre. "¿Ya se fue?" Me volteé para mirarle a los ojos con timidez.
Asentí con mi cabeza haciendo una mueca con mis labios. "Si, se acaba de ir."
"Esta bien." Tragué saliva y justo antes de decir algo más, su mirada se dirigió hacia mi cuello, retiró el pelo con cuidado y miró algo en él. Mier*da. Las palabras que me había escrito Justin. Suspiró con algo de molestia. "¿Que haces con pintadas en el cuello?" Me miró a os ojos mientras lamía mis labios y esquivaba su mirada colocando mi pelo en esa parte de mi rostro.
No dije nada. Ni siquiera sabía que debía de decir. Simplemente tragué saliva con dificultad y de nuevo esquivé su mirada sin decir nada.
Su ceño se frunció en el centro de su frente y sus ojos azules miraron con atención a las palabras escritas en mi mano. Mi respiración se entrecortó.
Mi corazón se aceleró y maldije en mi interior. Tragué saliva con nerviosismo sintiendo como el nudo en mi estómago que había desaparecido crecía mucho más que antes, casi ahogándome, no dejándome ni una oportunidad para respirar. Sus dos manos gruesas fueron a parar a mi mano izquierda, cogiéndola entre las suyas mientras la examinaba atentamente con detenimiento. Las palabras "Leave with me." Se leían en ella.
Sus ojos azules coincidieron con los míos rápidamente y me ahogué. "¿Que es esto?" Cogí un mechón de mi pelo que caía en mi frente y lo dejé detrás de mi oreja. Lamí mis labios y le miré confundida y con nerviosismo.
"No es nada." Negué con mi cabeza mientras el dejaba mi brazo libre.
El asintió con seriedad. Parecía algo sorprendido por su mirada.
Tragó saliva y me miró de nuevo. "Ve a tu cuarto." Asentí con mi cabeza y me dirigí por las escaleras subiendo hacia mi cuarto. Me encerré allí y rápidamente fui hacia el armario para coger la maleta que estaba escondida en una esquina. La saqué intentando no hacer mucho ruido y me senté en mi cama.
No creía que sospechara nada. Pero algo tenía claro... y es que me iba a marchar.
Iba a dejar todo por él. Por Justin.
No One's Point of View:
Michael frunció su ceño mientras caminaba hacia el living de la gran casa. Se sentó sobre el sofá y miró al techo mientras daba una bocanada de aire intentando tranquilizarse. No sabía que demonios estaba pasando, pero esto no olía nada bien.
Era como si su propia hija estuviera tramando algo a sus espaldas y no con la persona que él querría que estuviera. Justin. Ese chico no le gustaba. Sabía que iba a traer para él problemas y quería que se apartara de su camino antes de que las palabras que llevaba su hija escritas en su brazo, se convirtieran en realidad.
Por supuesto que sabía que estaba pasando. "Márchate conmigo." Esas palabras solo quería decir algo... que planeaban irse de allí. Se iría él, pero no su hija. Era lo único que le quedaba, y aunque había cometido errores con ella, la quería.
Mientras tanto, Justin estaba en el exterior de la casa buscando en el coche su iPhone. Llevaba varios minutos buscándolo y no lo encontraba. "Joder, ¿donde estas?" Preguntó mientras maldecía en voz baja revolviéndose en su asiento para mirar a su alrededor.
Suspiró mientras salía del coche y llamó al timbre que estaba en el exterior de la casa. Nadie contestó, llamó de nuevo y una voz grave contestó. "¿Si?"
Justin lamió sus labios mientras pasaba su mano por su nuca con incomodidad. "Um, hola, soy Justin. Creo que _____ tiene mi móvil." Tragó saliva con dificultad.
Ni siquiera se escuchó respuesta, simplemente se oyó un resoplido. Justin, dispuesto, abrió la verja grande y caminó por el sendero que conducía a la casa. Entró en el interior y se encontró con el padre de James en el pasillo que conducía a las escaleras. "Hola." Justin dijo con nerviosismo.
"Papá." _____ terminó de bajar las escaleras. Justin levantó su mirada para ver a James mordiendo su labio con timidez y su padre se dio la vuelta para mirarle atentamente. "Oh, no sabía que estabas aquí." James frunció un ceño en el centro de su frente extrañada.
"Me olvidé mi móvil." Se encogió de hombros y le dedicó una mueca a su novia mientras ella sonreía tímidamente. Michael miraba la escena atentamente mientras Justin dirigía su mirada a la mano de la chica, dándose cuenta de que allí estaba su iPhone.
Ella terminó de bajar las escaleras. "Me di cuenta." Sonrió intentando aliviar la tensión que se respiraba en aquella casa justo en ese preciso momento. James tragó saliva y estiró su mano para dárselo en la suya. Sus dedos rozaron y ella se estremeció al sentir su tacto. Justin sonrió agradablemente.
"Gracias. Nos vemos." Justin dijo mientras le daba un beso en su cabeza bajo la atenta mirada de Michael. Realmente era incómodo pero Justin no se iba a dejar intimidar por nada ni por nadie, y menos cuando su novia estaba delante de él.
Ella asintió con su cabeza, los ojos de su padre le dijeron que se fuera a su habitación de nuevo, así que se marchó por las escaleras mientras Michael acompañaba hacia la puerta a Justin. Miró a sus espaldas y notó que su hija no estaba ya, se había ido a su habitación. "Espérame afuera, quiero hablar contigo." El padre de James miró a los ojos de Justin con dureza y él se sorprendió por sus palabras.
Esa mirada no le había gustado para nada. ¿Que demonios estaba pasando? Ni siquiera él sospechaba lo que iba a decirle a continuación.
El asintió con su cabeza con seriedad y abrió la puerta para marcharse caminando por el camino que llevaba a las afueras de la casa. Abrió la verja y salió de allí. Su coche estaba justo en frente de aquella verja, ya que cuando estaba a punto de irse de allí se dio cuenta de que le faltaba algo, tuvo que retroceder y volver de nuevo allí.
Justin se apoyó en el coche y esperó a que alguien saliera. Los últimos rayos de sol antes de que se escondieran daban en su cara y hacían a los ojos del chico más claros.
Esperó unos segundos, y poco después levantó la mirada para coincidir con la figura del padre de James caminando hacia él, la puerta grande se abrió mientras el padre de _____ salía de ella. Algo sobre su mirada no le gustaba.
Justin's Point of View:
Llevaba unas gafas de sol y la camisa de distintos colores estaba medio abierta dejando ver parte de su pecho y la cadena que colgaba de su cuello. Las puertas se siguieron abriendo detrás de él mientras me enfrentaba.
"Escucha chico, mi hija lo es todo... ella me necesita a mi tanto como yo la necesito a ella." Agaché mi mirada mirando al suelo y apreté mi mandíbula para luego tragar saliva con dificultad. Le miré de reojo con dolor en mi interior, sabía que iba a hacer. Volví mi rostro para mirarle de frente.
Michael miró al suelo cuando sintió su mirada sobre mi y luego me miró a través de sus gafas de sol. "Eso significa que algún día la dejaré ir y cuando lo haga, ella necesitará estar con un hombre, no con un chico." Hacía gestos con su cabeza al hablar para que me quedara claro lo que me decía.
Levantó sus gafas para mirarme atentamente a los ojos y que me quedara claro lo que me iba a decir a continuación. "Y eso es lo que tu eres." Mi corazón se congeló de tal forma que ni supe que decir en ese momento. Sostenía sus gafas en su frente con su mano y luego las dejó sobre sus manos mientras jugaba con sus dedos.
Justo cuando se iba a dar la vuelta para mirar hacia las puertas, metí mis labios en el interior de mi boca. Mi ceja izquierda se arqueó mientras pronunciaba esas palabras. "La amo."
"Si, estoy seguro de que lo haces." En su frente se notaban las arrugas mientras me miraba directamente a los ojos después de volverse para encararme. "Sé el tipo de chico que eres." Miró a un lado esquivando mi mirada mientras su brazo cogía el otro apoyado en su estómago. "Yo solía ser así."
Hizo una pausa y siguió mirándome atentamente. Esquivé su mirada mirando hacia las puertas, sin querer mirarle a los ojos. "¿Sabes lo que eso significa?" Hizo otra pausa causando efecto. Yo negué con mi cabeza a la vez que miraba hacia la casa y la luz daba en mis ojos. "Eso significa que algún día..." Justo en ese momento le miré a los ojos. "...la vas a dejar por otra persona y le romperás el corazón." Apreté mi mandíbula con fuerza.
"Y eso no puede pasar." Negó levemente con su cabeza convencido absolutamente con lo que estaba diciendo.
Sería incapaz de hacerle daño a _____.
"No nos conoces." Le miré a sus ojos azules. Tragué saliva con dificultad, se estaba formando un nudo en mi garganta.
Seguía apretando mi mandíbula varias veces mientras sentía sus palabras penetrar mis oídos. Intentaba contener la impotencia que sentía y no dejarla salir.
"No quiero." Su cabeza se elevaba por encima de la mía al estar enfrente de mi, ya que yo estaba apoyado en la parte trasera de mi coche, y el estaba completamente de pie. "No quiero conoceos. Así que entra en tu coche, márchate y no vuelvas." Hizo una pausa. "Porque si lo haces, no será bueno para ti." Se volteó para dirigirse hacia las puertas principales de la casa, pero antes me adelanté.
"¿Que harás?" Le miré de nuevo. Volteó su cabeza y me miró con sus ojos entrecerrados provocando una extraña sensación en mi cuerpo.
"Matarte." Puso sus gafas de nuevo sobre sus ojos asintiendo con su cabeza asegurándose de que hablaba en serio. Me miró por última vez a través de sus gafas e hizo una mueca con sus labios haciendo que unos hoyuelos se marcaran en sus mejillas. Sus labios se metieron dentro de su boca.
Le miré atentamente, mi rostro era triste. Los rayos de sol me deslumbraban la vista haciendo a mis ojos más claros. Casi no podía ver a través de ellos por al luz. Simplemente me quedé allí, sin hacer nada mas que mirar sus espaldas mientras se marchaba de allí y abría la puerta para entrar al recinto de la gran casa.
Miré al suelo distraídamente mientras sentía como el sol quemaba en mi cara. Solté un suspiro y me metí en el coche dándole la vuelta antes de abrir la puerta y encenderlo. Lamí mis labios mirando al frente y arranqué en dirección hacia mi casa.
Las palabras de él rondaban en mi cabeza una y otra vez. Estaba claro que había descubierto las pintadas del cuerpo de James, si no, no creo que me hubiera dicho semejante cosa. Tragué saliva y aceleré por la calle.
Durante todo el trayecto no paraba de pensar en _____, si su padre se había enterado ella lo tendría que saber. Al bajar del coche saqué mi iPhone del bolsillo de mi jean y le mandé un mensaje.
Para: _____
¿Todavía estas dispuesta a hacerlo?
Es decir, era ahora o nunca. Y creo que sería mejor ahora. Estaba claro que su padre no nos quería juntos y yo no estaba dispuesto a aceptar el hecho de no estar con ella. La necesitaba y no podía hacer nada para evitarlo. Ella me hacía feliz estando a mi lado.
De: _____
Si.
Suspiré y entré rápidamente a casa encontrándome con Matt en la cocina. Estaba vestido como si fuera a irse a algún lado. "Hey man, ¿donde has estado toda la tarde?"
Lamí mis labios deteniéndome en frente de él y cogí una botella de agua de la nevera para darle un trago. "Con ______." Suspiré.
"¿Todo bien?" Preguntó frunciendo su ceño viendo que no iba todo bien.
Suspiré y pasé mi mano por mi pelo despeinándolo levemente, como hacía siempre que estaba frustrado. Negué con mi cabeza mirando a la mesa perdiéndome en ella.
"¿Que esta mal?" Se sentó delante de mi para mirarme a los ojos atentamente cuando levanté mi mirada.
"Estaba con _____ en su casa y al salir me di cuenta de que me había olvidado mi iPhone, así que entré de nuevo y su padre me dijo que quería hablar conmigo. Ella no sospechó nada porque no estaba presente cuando me lo pidió." Suspiré lamiendo mis labios mientras recordaba las palabras de su padre. "Me dijo que quería que me marchara y no volviera porque le haría daño a su hija y no quiere que este con un chico como yo, si no con un hombre." Le miré con dolor de mis ojos.
El frunció su ceño en el centro de su frente. "Pero..." Negó con su cabeza soltando una respiración con frustración. "Sabía que pasaría algo así con ese tipo." Lamió sus labios.
Yo asentí con mi cabeza. "Llevo unos días en los que me doy cuenta de que no le gusto."
"¿Que vas a hacer?" Sentí la voz de Matt. Me encogí de hombros sin saber que decir.
"¿De que?" Me hice el loco para ganar tiempo y conseguir una buena respuesta.
Suspiró tragando saliva. "Con James." Lamió sus labios con nerviosismo por mi reacción.
Suspiré mientras me acomodaba en la silla de la barra de desayuno de la cocina y le miré de frente. Negué con mi cabeza. "No la voy a dejar... no puedo dejarla, no ahora." Pasé mi mano por mi pelo.
"Te entiendo." Dijo esbozando una pequeña sonrisa comprendiéndome.
"Le he propuesto marcharnos de aquí." Lamí mis labios sin mirar a los ojos de Matt, sabía que su expresión sería algo como si hubiera visto un fantasma en mi rostro. "Creo que su padre lo ha descubierto y por eso me ha dicho que no volviera."
El frunció su ceño con sorpresa. "¿Ella... ella ha aceptado?" Me miró atentamente.
Asentí con mi cabeza. "Si." Esbocé una pequeña sonrisa mientras recordaba sus ojos al decirme la respuesta. Lamí mis labios. "Le acabo de preguntar ahora y me ha dicho que sigue queriéndolo hacer." Suspiré pasando de nuevo mi mano por mi cabeza.
El tragó saliva con dificultad y me miró de nuevo a los ojos con confusión. "Entonces... ¿te vas?" Le miré a sus ojos azules y asentí con mi cabeza. Su expresión era la misma que si hubiera visto que tenía cinco cabezas sobre mis hombros... creo que era peor aún.
"¿Cuando?" Suspiró.
"Hoy." Sus ojos se abrieron completamente con sorpresa. Estaba en shock. Agaché mi cabeza para esquivar su mirada.
"Pero--" Le interrumpí. Su tono había subido por su shock.
"He quedado con ellas a las once de la noche en la estación." Lamí mis labios.
"¿Nos vas a dejar?" Arqueó sus cejas lamiendo sus labios.
"Yo... no puedo hacer nada Matt." Negué con mi cabeza derrotado. "Es o eso, o olvidarme de verla de nuevo. Y creo que sabes lo que voy a elegir." Fruncí mis cejas mirándole.
Suspiró. "Sabes que a Mario no le va a gustar nada, ¿no?"
"Me da igual Mario, solo me importa ella." Tragué saliva mirando duramente a Matt.
"Te ha dado fuerte esa chica, man." Me sorprendió que no estuviera enfadado del todo. Le miré atentamente y asentí con mi cabeza sin poder evitar una sonrisa al pensar en ella.
"La quiero y no la voy a dejar." Di otro trago de mi agua y el asintió.
"Lo se." Sonrió con confidencialidad.
"Escucha." Le miré atentamente. "Cuando falte poco para las once, me iré hacia la estación a esperar a _____. Llevaré el coche, mañana a primera hora necesito que lo traigas a casa, las llaves de repuesto están en la mesa del living." El asintió. "¿Entendido?"
"Claro." Suspiró. "¿No le vas a decir nada a los demás?"
Negué con mi cabeza. "Si Mario se entera, hará todo para retenerme y no tengo tiempo para sus es*tupideces." Tragué saliva pasando mi mano por mi nuca intentando relajarme.
"Esta bien. Pero sabes que me va a matar si se entera que yo lo sabía, ¿Verdad?"
"Entonces, dile que no lo sabías y que te llamé cuando ya me había ido para avisarte." El asintió con su cabeza sonriendo mientras negaba.
"Tienes todo planeado, ¿no?"
Yo asentí con mi cabeza afirmándole su sospecha. Suspiré y me levanté de la silla quedándome de pie delante de él. "Estaré arriba recogiendo mis cosas."
El asintió con su cabeza. "Suerte man." Chocó mi mano mientras le daba un abrazo y luego me aparté agradeciéndole con mi mirada.
"Gracias bro." Metí mis labios en mi boca y me largué de allí, subiendo las escaleras corriendo para darme una ducha rápida intentando relajarme. Luego cogí algunas de mis cosas y las recogí para estar listo e irme.
Me senté en la cama suspirando mientras mis codos chocaban con mis rodillas, me incliné hacia delante y coloqué mi cabeza sobre mis manos restregando mi rostro con mis palmas. Lamí mis labios sintiendo el aroma a champú de mi pelo. Me había vestido de negro.
Llevaba una camiseta de manga corta negra, jeans negros caídos, supra negras y una chaqueta negra. Me miré al espejo después de levantarme, comprobando que estaba preparado. Todo estaba listo para marcharme. El reloj marcaba las 22:35. Era hora de irme. Suspiré echando un último vistazo a mi habitación y cogí mis cosas para bajar por las escaleras y quedarme en el pasillo que daba a la entrada.
Matt se levantó del sofá al verme dejé mis cosas en el suelo y se aproximó hacia mi. Dejé mi iPhone en el bolsillo de mis jeans y cogí las llaves del coche que había en la mesa del living. "Entonces... ¿te vas ya?" La voz de Matt me hizo sentir un pinchazo en mi pecho. Me sentía culpable al mirarle a los ojos.
Asentí con mi cabeza metiendo las llaves en mi otro bolsillo y dejé mis dos manos en los bolsillos de mis jeans mientras le miraba. "Si." Suspiré. "Ya se esta haciendo tarde y será mejor que salga ahora." Lamí mis labios.
El asintió con su cabeza y guardamos silencio sin saber que decir. Sin decir nada se acercó a mi y me llevó a un abrazo fuerte mientras palmaba con sus manos mi espalda. "Te voy a echar de menos man." Murmuró mientras sentía como se formaba un nudo en mi garganta.
"Yo también." Le abracé en señal de respuesta y después de un rato así suspiré. "Te llamaré cuando vaya a coger el tren y te diré a donde voy." El asintió de nuevo con su cabeza.
"Vale." Tragué saliva y choqué mi mano con la suya una vez más. "Nos vemos pronto man."
Sonreí. "Estoy seguro de que sí." Lamí mis labios mientras me dirigía hacia el hall de la casa y cogía mis cosas para marcharme de la casa. Dejé las cosas en la parte trasera del coche y me dirigí hacia la parte del conductor dando la vuelta. Sonreí antes de despedirme con mi mano de Matt y el me correspondió con una sonrisa pasándose por su pelo su mano.
Tragué saliva intentando deshacer el nudo en mi garganta y dejé de mirar al espejo retrovisor para centrarme en la carretera delante de mi. Suspiré y me relajé en el asiento para cambiar de carril y dirigirme hacia la carretera principal. Estaba a punto de llegar a la estación después de diez minutos conduciendo.
______'s Point of View:
Metí algo de ropa en la maleta que había sacado del armario, y las cosas mas esenciales que iba a necesitar. Comprobé que mi blackberry estaba cargada al máximo y luego ordené mi bolso metiendo en él algunas cosas que iba a necesitar. Suspiré dejando la maleta en la alfombra de la habitación y terminé de vestirme.
Me miré en el espejo. Llevaba una camiseta de tirantes negra, unos jeans negros ajustados y unas botas del mismo color. dejé la chaqueta oscura sobre la cama y me senté en ella esperando a que se hiciera la hora de irme.
Sentí ruidos en el exterior de la habitación y rápidamente me puse sobre la puerta con mi oído para ver que era. Suspiré y tragué saliva para luego lamer mis labios con curiosidad. Rápidamente se escucharon unos golpes en la puerta de la habitación estremeciéndome.
Me aparté de la puerta y suspiré conteniéndome. Recogí la maleta en una esquina de la habitación donde no la pudiera ver y luego me acerqué a la puerta para quitarle el cerrojo. "______." La voz de mi padre sonó de nuevo detrás de la puerta.
Justo cuando escuchó como quitaba el cerrojo abrió la puerta. Me miró de arriba abajo encarándome y frunció su ceño al verme. Su voz era grave. "¿Donde vas?"
Tragué mi saliva sin saber que decir muy bien. Lamí mis labios. "Iba a salir." Le miré a los ojos con timidez y nerviosismo. Mis manos sudaban.
Me miró atentamente sin quitarme sus ojos azules de encima y esperó unos segundos. Negó con su cabeza. "No, no vas a ir a ningún lado." Algo dentro de mi se rompió.
"Pero... he quedado con Ash--" Me interrumpió.
"Se que no vas a ver a Ashley." Me miró negando con su cabeza. "Así que olvídate de salir con ese chico." Miró a mis ojos de nuevo.
Me quedé sin palabras. Me iba a acercar a él pero el negó de nuevo con su cabeza y cerró la puerta inmediatamente detrás de él poco después de abandonar la habitación.
Sentí un nudo en mi garganta y mi corazón latió más deprisa de lo normal. Lamí mis labios y miré en el rincón de la habitación , en la alfombra roja la maleta tirada y la nota a su lado. Las lágrimas abrumaron mis ojos mientras se deslizaban por mis mejillas. Me agaché en la cama poniendo mis manos sobre la superficie y hundí mi cabeza notando como el pelo caía en ella, a pesar de llevarlo recogido en una media coleta.
Tragué saliva con dificultad sintiendo como me derrumbaba y las lágrimas empapaban la superficie. No podía ser. No podía estar pasando. Necesitaba salir de allí, de aquella habitación, pero no podía porque mi padre estaba en casa y no quería que me viera con Justin.
La sonrisa del chico del que estaba enamorada vino a mi mente mientras mi corazón se hacía todavía en más trozos. Sentí un profundo dolor en mi pecho. "Justin." Susurré derrumbándome todavía más mientras sollozaba.
No One's Point of View:
El reloj marcaba las 11 de la noche. Justin estaba esperando en la estación de tren mientras veía a algunas personas pasar con prisa hacia una de las taquillas para coger algunos billetes de última hora. Cada persona que pasaba por delante de él tenía una historia, unos iban de vacaciones, otros se reunirían con sus familiares, otro iría a coger un tren para ver por última vez a su familiar querido que estaba en el hospital...
Muchas personas. Muchas historias diferentes. La mayoría no tenía que ver nada con el resto.
Justin suspiró mientras pasaba por su cabeza las manos con nerviosismo. Miró de nuevo el reloj en su muñeca. Marcaba las 11 y 2 minutos. Tragó saliva y lamió sus labios mientras se levantaba de su asiento y se dirigía hacia una de las varias cabinas que había a un lado de la estación. Llevaba sus cosas con él. En una ciudad como Los Ángeles había aprendido que no se podía fiar de nadie.
Echó una moneda y descolgó el teléfono con una de sus manos mientras marcaba el número del móvil de ella. Nadie lo cogió. Volvió a marcar en los números de la cabina, pero esta vez el número del teléfono de su cuarto. Empezaron a sonar los tonos. Cada tono hacía que su corazón fuera más rápido. Suspiró apoyándose con su otra mano en la cabina mientras soltaba una profunda respiración entre sus labios abiertos, escuchando como el aire salía de su boca después de haber abandonado sus pulmones.
Mientras tanto, ______ estaba sentada con sus brazos cruzados sobre sus rodillas flexionadas y su cabeza agachada metida entre el hueco que había entre sus brazos y su pecho. Las lágrimas caían de nuevo por sus mejillas. El sonido del teléfono de su mesilla la hizo estremecer acelerando el ritmo de su corazón. Levantó su cabeza para mirar hacia arriba, sintiendo otro pitido del teléfono.
Tragó saliva sabiendo de quien se trataba. Pasó sus dedos por su mejilla quitando una lágrima atrapada en su piel que caía. Eran más de las once de la noche. Tenía que ser él. Tenía que ser Justin. Pero ni siquiera podía decirle lo que pasaba, no quería complicar más las cosas y sabía que si Justin se enteraba de algo, estaría dispuesto a hacerle frente a su padre y las cosas se complicarían mucho más todavía. Eso no podía ocurrir.
Escuchaba los tonos de la llamada mientras tragaba saliva y contenía su respiración sin moverse de su sitio.
Justin suspiraba de nuevo apoyándose sobre la cabina con su mano libre y justo cuando acabo la llamada apretó su mandíbula notando como su corazón se hacía añicos difíciles de reparar y de juntar. Colgó el teléfono y dejó caer sus pertenencias a sus espaldas mientras estas chocaban contra el suelo.
Miró al frente después de dejar de dar la espalda a la estación de tren y se dio cuenta de que casi no había nadie allí.
James por su parte, se derrumbó de nuevo al sentir que la llamada había finalizado. Sollozó y volvió a esconder su cabeza entre sus brazos y su pecho sintiendo su corazón latir con fuerza.
Justin pasó con fuerza sus manos por su nuca agachando su cabeza mientras miraba al suelo. Levantó su mirada con su ceño fruncido intentando contener sus emociones mientras miraba al frente. "Joder." Gruñó en su interior devastado.
Los recuerdos de aquella tarde con ella vinieron a su cabeza una y otra vez, haciendo que se sintiera peor --si eso era posible--
Caminó por allí con la mirada perdida en el suelo y sus manos pasándose de vez en cuando por su cabeza. Su chaqueta negra estaba remangada hasta sus codos. Llegó a uno de los pasillos vacíos de la estación y empezó a correr mientras una idea se pasaba por su cabeza. Iba a ir a por ella.
No iba a cometer el error que había cometido otras veces. Esta vez, iba a luchar por lo que quería. Se detuvo en mitad del pasillo y miró al frente viendo la longitud. Sin pensarlo dos veces empezó a correr con prisa por el pasillo como si le fuera la vida en ello. Miró a su alrededor cuando el pasillo terminó y dio la vuelta sobre sí mismo para encontrarse de frente con la entrada a la estación.
Corrió sin pensarlo hacia las puertas de salida. Abriéndolas, salió al aire fresco de la ciudad de Los Ángeles. Era bien entrada la noche, mas de las once. Lamió sus labios e intentó contener su respiración, ya que había corrido bastante deprisa. Llegó a las escaleras y las bajó rápidamente, la segunda tanda de escalones la saltó y lo mismo hizo con la tercera. Dando la vuelta al coche para meterse en el lado del conductor.
Arrancó el coche rápidamente y tragó saliva con dificultad antes de acelerar y dar un giro brusco hacia un lado, haciendo que las ruedas traseras derraparan en el asfalto de la calle. Dio un giro y se dirigió todo recto para salir a la carretera en dirección a la casa de James.
"¿Porque no has ido James?" Preguntó entre dientes apretados. Aunque sabía perfectamente la respuesta. Ella quería irse... solo había una persona que no quería que lo hiciera. Su padre.
Las luces de la ciudad se reflejaban en el coche e iluminaban el interior conforme aceleraba por la calle. Alumbraban su rostro y cada vez que apretaba su mandíbula se marcaba haciendo un juego de luces y sombras en su piel.
Cambió de carril y esquivó un coche para acelerar todavía más por la carretera. Faltaban unos diez minutos para llegar a casa de su chica. No tenía tiempo que perder.
Cada segundo que pasaba recordaba las palabras de James, sus caricias, su sonrisa... Tragó saliva de nuevo y se centró en la carretera.
"¿Estarías dispuesta a hacerlo?"
"Si." Asintió con su cabeza mirándome a los ojos.
Suspiró pasando una de sus manos libres por su nuca con frustración intentando contener su respiración. Lamí sus labios.
"No quiero que mi padre se entere de nada de esto." Lamió sus labios con preocupación.
"Tranquila, no pasa nada." Le intenté tranquilizar.
En realidad el se había enterado de todo y todo se había ido a la mier*da. Apreté mi mandíbula de nuevo con angustia. Queriendo llegar ya a su casa para verle y marcharme con ella.
Giró en una esquina y notó como el coche derrapaba con las ruedas traseras. Pero ni siquiera le importó. "Vamos, joder." Dijo con rabia en su interior. Colocando su retrovisor mejor para mirar atrás y comprobar que no había nadie a sus espaldas.
Se recostó un poco en el asiento echando su cabeza levemente hacia atrás mientras con su mano derecha agarraba el pelo de su nuca con frustración.
James, por otro lado, estaba de pie en su habitación. Se acababa de levantar de su sitio sobre la alfombra entre la cama y el mueble. Con su mano apartó las lágrimas de su rostro y tragó saliva con dificultad, sintiendo el nudo de su garganta de nuevo.
Su brazo izquierdo estaba cruzando su cintura y el codo del otro estaba apoyado en su mano mientras limpiaba su rostro. Miró alrededor de su habitación y su mirada cayó de nuevo en la nota a un lado de la alfombra próxima a la maleta de color claro.
Se sentó en la cama dirigiéndose a ella y dejó sus manos sobre su regazo mientras miraba a ellas con mirada perdida. Su mirada era tan triste que cualquier persona hubiera dicho que estaba en la misma situación de hacía unos años, cuando murió su madre.
Justin dejó su coche en el exterior de la casa, en la acera para que no se pudiera ver desde la casa. Salió de él y entró en la casa dirigiéndose entre los arbustos, los árboles y las luces que alumbraban el exterior, hacia el lugar que daba a la habitación de su novia.
Miró a su alrededor para comprobar que nadie le había visto y siguió su camino hacia el balcón de la habitación de ella. Estaba en la parte trasera de la casa. Subió hasta él saltando--ya que no era muy elevada la altura-- se dirigió hacia la ventana cerrada y miró a través del cristal, dando gracias a que las cortinas estuvieran apartadas.
______ estaba sentada en la cama mirando su mano mientras sus dedos repasaban las letras que él había escrito horas antes en su piel. Justin hizo un suave golpe con su mano en el cristal y rápidamente llamó la atención de su novia, que pronto levantó su cabeza para mirar hacia la ventana del balcón.
James lo vio y su corazón se aceleró sintiendo una pizca de esperanza en su interior. Se levantó con rapidez de su cama y se dirigió sigilosamente a través de la habitación hacia el balcón. Justin estaba apoyado con su mano estirada en el cristal mirando de cerca como James se aproximaba hacia él. Soltó un jadeo frunciendo sus cejas en su frente.
Su mano encontró la suya a través del cristal y acercó su rostro al material transparente para mirarle de cerca. Ella hizo lo mismo y abrió el cerrojo de la ventana para abrirla y dejar entrar a Justin en la habitación.
Sus cuerpos se unieron en un abrazo fuerte. Las manos de Justin pasaron por su cabello alisándolo con su mano mientras las de ella acariciaban su espalda y su rostro se escondía en el hueco de su cuello.
James cerró sus ojos con fuerza al sentir el aroma a jabón y colonia de Justin. Se apartó poco después y Justin chocó sus labios con los de ella mientras sujetaba con sus manos su rostro para que no se moviera. Se apartó mirándole a los ojos. "¿Que ha pasado?"
Ella mordió su labio con nerviosismo y le miró a sus ojos mieles. "Mi padre se ha enterado, no me ha dejado salir de aquí." Había dolor en sus ojos al mirarle a él.
El asintió con su cabeza, confirmando sus sospechas. "¿Todavía quieres irte?"
Ella ni siquiera lo pensó dos veces. "Si." Tragó saliva mirándole a los ojos con miedo.
"Vamos, coge tus cosas." Dijo mirando hacia la cama. Cogió su chaqueta para ponérsela encima de la camiseta de tirantes negra que llevaba y Justin cogió su maleta del suelo mientras James colgaba un bolso de su hombro. "¿Estas lista?" Le susurró acercándose a ella y James asintió con su cabeza decidida.
"Vamos." Cogió su mano mientras salían de la habitación por la ventana del balcón y Justin saltaba primero. James le lanzó la maleta y su bolso para dejarlos en el suelo y ella saltó poco después, esta vez sin tener miedo, es más, tenía prisa por irse de allí.
Corrieron entre los árboles para dar la vuelta a la casa y se dirigieron fuera del recinto hasta llegar a las puertas de la entrada, James la abrió y la cerró después de salir los dos detrás de ellos.
Se dirigieron corriendo hacia el coche. A pesar de la falta de luz en la calle, las luces en tonos verdes que provenían del interior del camino de la casa alumbraban levemente al exterior. Corrieron dirigiéndose hacia el coche con prisa, Justin se puso al lado de la puerta del pasajero y la abrió para que James se metiera. En su otra mano llevaba la maleta. La cerró cuando ella se sentó dentro del coche.
Se dirigió rodeando el coche hacia la puerta del conductor y la abrió sentándose dentro para darle la maleta a James, ella la cogió mientras se acomodaba en el asiento y Justin cerró la puerta.
Justin arrancó el coche lo más rápido posible e intentó no hacer mucho ruido mientras se deslizaba por la calle antes de salir a al carretera. James se acomodó en el asiento suspirando mientras acomodaba su cabello.
Se volvió en el asiento para mirar atrás. "¿Viene alguien?" Justin preguntó antes de que James le mirara a su perfil mientras conducía. Ella negó con su cabeza.
"No." Susurró levemente. Tragó saliva y Justin asintió con su cabeza mientras daba un giro para entrar en una de las calles. Lamió sus labios y su mano fue a parar a la pierna de su novia dándole un ligero apretón.
Mientras tanto, Michael subió las escaleras de la casa para entrar al cuarto de su hija. Estaba preocupado porque no había salido en toda la noche y tenía que comer algo. Suspiró mientras fruncía su ceño parándose en la puerta de la habitación de James. Había escuchado los sollozos de ella cuando cerró la puerta a sus espaldas al salir de la habitación.
Eso le rompió el corazón. Quería lo mejor para su hija y estaba convencido completamente de que Justin no era lo mejor para ella.
"_____." Llamó a la puerta con sus nudillos. Pero no hubo respuesta al otro lado. Tragó saliva intentando contenerse y llamó de nuevo. "_____, ¿Estas ahí?"
Silencio.
(Poned As long as you love me)
"_____." Se empezó a preocupar y su corazón se aceleró mientras sus ojos se abrían completamente. Ni siquiera esperó un segundo más, puso su mano sobre el pomo y lo giró mientras abría la puerta y se encontraba la habitación vacía.
Frunció su ceño mirando alrededor y su mirada fue directamente al frente, a la ventana abierta y las cortinas claras. Entraba aire a través de ella. Tragó saliva sorprendiéndose de que su hija no estara allí y rápidamente comprendió todo.
Se había marchado.
Y lo peor... lo había hecho con ese chico.
"¿Estas bien?" Justin preguntó con preocupación dirigiendo su mirada un instante a la de ella.
Ella suspiró tragando saliva con dificultad pensando en la respuesta. Mordió su labio con timidez y asintió. "Si." Intentó tranquilizarle al mirarle mientras esbozaba una sonrisa.
El suspiró asintiendo con su cabeza mientras su mano buscaba la de James para entrelazar sus dedos. Tragó saliva mientras suspiraba sintiendo como se aliviaba al sentir su tacto y el suyo juntos.
James apretó su mano agarrándole fuerte con miedo a lo que pudiera pasar. Su padre era en todo lo que podía pensar. En él y en lo que pasaría cuando se enterara. Pero de momento solo tenía que escapar de allí con Justin. Y es lo que estaban haciendo.
"¿Que hizo tu padre cuando se enteró?" Lamió sus labios mientras le miraba a los ojos. La mirada de ella desprendía tristeza y miedo. James mordió su labio sin contestar. "¿Te tocó?" Dijo apretando su mandíbula por milésima vez en esa noche mientras buscaba los ojos de ella.
Ella negó con su cabeza. Tragó saliva. "Él encontró tu pintada en mi mano y me dijo que subiera a mi cuarto. Cuando me iba a ir, entró a mi cuarto y me dijo que no iba a salir más contigo." Mordió su labio con timidez. "No se creyó que iba a salir con Ashley esta noche." Lamió sus labios agachando su mirada.
Michael salió de la habitación intentando contener la calma y bajó las escaleras de la casa, abrió la puerta para marcharse. Se dirigió al coche aparcado en la puerta de la casa y presionó un botón para que las puertas de la entrada se fueran abriendo mientras el entraba en su coche y arrancaba..
Su mandíbula estaba apretada. Maldecía en voz baja con incoherencia sin importarle si hacía ruido o no. No sabía donde demonios se había ido, pero estaba seguro de que había sido con Justin. En su cabeza había un lugar en el que los podría encontrar. La estación. Ya que había visto la nota tirada en el suelo y sabía que habían quedado allí.
"Esta bien, ¿vale?" Justin le miró de nuevo apartando la vista de la carretera delante de él mientras la volvía hacia el rostro de James. Acarició con su pulgar sus nudillos para tranquilizarla. "Va a estar bien." Tranquilizó con un susurro de su voz.
James asintió con su cabeza y se relajó sintiendo las caricias que los dedos de Justin hacían sobre sus nudillos de la mano. Estaba relajada, pero todavía no estaba tranquila del todo. Quería irse de allí ya. Tenía prisa. Y no iba a descansar hasta que estuviera marchándose de Los Ángeles con Justin.
"¿Sabes que te quiero, verdad?" Justin comentó antes de dirigirse hacia un desvío en la carretera y entrar justo en las afueras de la estación. Le miró a sus ojos fijamente, con sinceridad, transmitiéndole cada sentimiento que sentía por él.
Ella asintió lamiendo sus labios. Justin dio un apretón a su delgada mano y aparcó el coche en un lugar muy próximo a la estación. Los coches pasaban detrás de ellos por la carretera y las luces alumbraban el coche levemente. Justin apagó el motor del coche y suspiró mirando al frente para luego desviar su mirada hacia su chica. Su brazo se puso alrededor del respaldo de James, acercándose un poco a ella mientras le miraba directamente a los ojos.
Su mano todavía estaba sobre el volante. James le miró a los ojos con timidez y seriedad ante lo que estaba a punto de hacer. "¿Estas segura de que quieres hacer esto?" Dijo en voz baja sin dejar ir su mirada.
Ella le miró atentamente y asintió con su cabeza. "Si." Metió sus labios en su boca lamiéndolos. Estaba convencida e iba a hacerlo.
Después de unos minutos conduciendo, el padre de James había llegado a la estación, empezó a mirar a los lados buscando el coche de Justin y lo divisó a un lado de la carretera, donde había algún coche mas aparcado. Estaba cerca de la estación.
El coche del padre de la chica se acercó al de Justin mientras las luces deslumbraban en los rostros de los chicos en el coche de Justin. Ellos levantaron sus miradas para mirar al frente mientras la luz del coche de Michael les daba en la cara alumbrándoles los ojos.
Justin miró a un lado sabiendo que ese era el coche del padre de James. Lo mismo hizo la chica a su lado, dejando de mirar a su novio para levantar la vista. Siguió con su vista como el coche se dirigía con las luces a un lado del lugar y su rostro se ensombreció de nuevo.
Michael salió del coche mirando al frente y cerrando la puerta manteniendo la mirada con la de Justin. Estaba enfadado, se notaba perfectamente en sus ojos claros.
Justin dirigió su mirada volviendo su cabeza hacia su novia y la tranquilizó con sus ojos. La chica estaba asustada y se temía lo peor. "Quédate aquí, ¿vale?" Ella le miró con temor a sus ojos mieles y tragó saliva sin decir nada. Justin volvió su cabeza y abrió la puerta para salir afuera. La cerró detrás de él sintiendo la mirada de James desde dentro del coche.
Justin se adelantó mientras Michael hacía lo mismo, acercándose a él. El chico se puso por delante del coche un poco mas alejado mientras la mirada clara de James estaba sobre su novio en todo momento. Tenía miedo en su interior. "¿Que haces aquí?" Justin alzó su voz para que él le escuchara alto y claro.
Los dos se acercaron el uno al otro acortando distancias. Justin le miraba con seriedad mientras lamía sus labios sintiendo la mirada de Michael sobre él. "Te dije que la dejaras, pero no me hiciste caso." La voz ronca del hombre resonó en los oídos de Justin. James miraba desde el coche nerviosa.
"Deberías de haberle preguntado a ella lo que quería hacer." Justin lamió sus labios para terminar de acercarse a él.
"No le convienes Justin." Michael dijo antes de mirarle a los ojos deteniéndose en frente de él.
"Ella me quiere y yo a ella." El padre de James apretó su mandíbula al escuchar las palabras de Justin.
"Me debiste de escuchar cuando te dije que no volvieras." Justo dicho eso, Michael apretó su puño mientras echaba hacia atrás su brazo y pegaba con él en el rostro de Justin haciendo que el chico se doblara hacia atrás. La sangre brotaba de su labio rápidamente. Se lo había partido.
Justin le miró llevándose su mano a su labio recogiendo algo de sangre en uno de sus dedos y mirándola. El chico, haciendo su puño en su costado lo lanzó hacia atrás para pegarle pero él lo esquivó. Michael sin darle una sola oportunidad le pegó de nuevo en el rostro, en su pómulo haciendo que doliera como el infierno. Justin soltó un gemido.
El corazón de James se encogió en su pecho mientras observaba como su padre le daba el primer puñetazo a su novio y luego le daba otro sin darle oportunidad a reaccionar. Su boca se abrió completamente horrorizada.
_______ salió rápidamente del coche sin dudarlo un segundo. Escuchaba el sonido de los golpes intercambiados entre su padre y su novio delante de ella. Se puso detrás de ellos un poco alejada. "Papá, para!" Gritó con fuerza para que ellos le escucharan. Se sentía indefensa, sin poder hacer nada. Débil. Como se había sentido toda su vida.
Michael seguía sin escuchar, forcejearon para que Michael parara, pero él era algo mas fuerte que Justin y el chico le empujó en su espalda para que se aparatara. "Parad!" La voz de James sonaba a sus espaldas. Sus manos se alzaban para que le escucharan.
El padre de James pegó en el otro lado de la cara de Justin y el volvió su cabeza mientras sentía el dolor atravesar su interior.
"¿Estas segura de que quieres hacer esto?"
"Si."
La conversación de antes resonaba en la cabeza de Justin mientras sentía dolor en su rostro. Justin fue a darle pero Michael agarró su puño mientras le retorcía hacia un lado esquivándole. A cambio, Michael le devolvió el golpe, lo cogió por su camiseta y lo estampó contra el coche de Justin mientras él caía sobre el capo de frente. Soltó un gemido de dolor al chocar contra el material de su coche.
"Tú no nos conoces."
Los recuerdos seguían pasando por la cabeza de Bieber. James le ayudó levantarse mientras pasaba su mano por su espalda. Justin miró al suelo mientras la sangre caía sobre su boca hasta el asfalto. Sintió una caricia de _____ en su brazo mientras miraba de reojo a Michael.
"Para!" James enfrentó a su padre poniéndose por delante de Justin, pero Justin se adelantó poniéndose delante de ella mientras caminaba hacia Michael. Su rostro estaba completamente golpeado con moretones de distinto color. Su nariz sangraba al igual que su labio partido.
James intentó impedirlo. "Justin, no." Pero él no dijo nada simplemente frunció su ceño mientras caminaba hacia su padre para enfrentarle de nuevo y pegarle reuniendo toda la rabia que sentía por intentar separarle de la chica a la que amaba.
"No quiero."
Las palabras clave de la conversación que Justin y el padre de James habían tenido esa tarde, pasaron por la cabeza de Justin. Reproduciéndose.
"La amo."
Michael le pegó en su rostro, esta vez, dejándolo tirado en el suelo justo en frente de su coche. James reaccionó viendo a Justin noqueado en el asfalto. El sonido del golpe de su padre todavía resonaba en la cabeza de la chica. "Para papa, no lo hagas!" Gritó con dolor en su pecho mientras le recriminaba a su padre, se agachó quedando de rodillas al lado de Justin y le tocó su espalda para comprobar como estaba.
El padre de ella rápidamente fue hacia su hija mientras la agarraba por el brazo con brusquedad y la levantaba con fuerza alejándole de su novio. Ella intentó quedarse allí, pero no pudo porque su padre era mas fuerte que ella. La alejó andando de Justin a al fuerza. El cabello de la chica se agitaba por la forma en la que impedía que su padre la detuviera.
James miraba atrás intentando zafarse del agarre fuerte de su padre sobre su brazo. "No!" Gritó de nuevo, su grito desgarrador llegó a oídos de Justin mientras intentaba incorporarse en el suelo, pero no podía. Cada movimiento que hacía sentía como algo en su interior dolía más que antes.
Y el peor dolor era el de su corazón.
Justin miró hacia el suelo intentando parpadear para poder ver mejor. Su vista era borrosa y se iba de vez en cuando, todo le daba vueltas a su alrededor. Estaba mareado. Se puso de rodillas intentando levantarse pero cayó de nuevo sobre sus manos. Soltó un gemido y suspiró profundamente intentando respirar. Miró con dificultad al lado en el que estaba James, notando como unas piernas se movían por el asfalto y James se agitaba de un lado a otro para irse del agarre de Michael, pero él no la dejó.
James gritó haciendo fuerza con su padre, pero fue imposible y demasiado tarde.
Justin escupió sangre en el suelo sosteniéndose en sus rodillas estiradas y en sus manos mientras fijaba su vista en el suelo cerrando los ojos, haciendo muecas de dolor y soltando quejidos por su boca.
No vio nada más. Tan solo escuchó el sonido de los coches pasando por la carretera de detrás. Escupió sangre de nuevo y sintió como el coche en el que iba James arrancaba dejándole completamente solo en aquel lugar... herido, abatido y con el corazón roto y la impotencia de no poder hacer nada para ir tras la chica de la que estaba enamorada. Aunque Justin sabía que esto no se iba a quedar así.
A pesar de la oposición de las personas, ninguno de los dos iba a dejar de luchar por el otro... Y tarde o temprano, ellos sabían que se iban a buscar. Porque si dos personas se quieren, no importa cuanta gente se interponga en el medio... Siempre sus destinos los acabaran llevando al mismo lugar. -As long as you love me.
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Y... Fin. Y lamento decirles que hasta el momento, no hay segunda temporada :/
Primero y principal quiero agradecerle a Carol por dejarme subir esta hermosa fanfic, la cual es una de mis favoritas. En serio, gracias. Pueden encontrarla en tanto en Twitter como en Wattpad como: @ItsGoBieber :)
Quiero agradecerles a ustedes por sus votos y todos sus hermosos comentarios, son geniales.
Espero que hayan disfrutado leer esta fanfic. Y bueno... no vemos en alguna otra novela :)