Cuando todos se tranquilizaron un poco después de aquello que acababa de ocurrir, Sungmin se sentía impotente, no quería casarse de mentira si quiera y encima no tenía el apoyo del líder. Kyuhyun se mantuvo con los brazos cruzados mirando de reojo a su chico y los padres no sabían qué decirle. Leeteuk y KangIn estaban sentados juntos cerca de Kyuhyun, pero en silencio también.
-Minnie… Explícanos… ¿Qué ha pasado para estar así? –preguntó la madre agarrando la mano de su hijo, ella iba a apoyarlo al ver que su nuera no era tan buena como pensó.
-Mamá… ella es mala, ella… No sé cómo explicaros porque realmente no la entiendo… Yo no quería estar con ella, no más, porque no la amo, pero en cuanto se lo dije ella empezó a actuar así –respondió Sungmin al borde de la desesperación y ponerse a llorar.
-¿Por qué estabas con ella y a punto de casarte si no la amabas? –preguntó el padre tratando de entender a su hijo.
-En verdad todo es culpa mía… yo… papá, mamá… yo nunca la he amado, solo quería olvidarme de alguien a quien amo de verdad… Pero ella me apoyó y la quería mucho, ella no parecía tan mala y pensé que podría estar bien, pero no puedo estar bien, no quiero estar con ella, quiero estar con quien realmente amo desde hace tiempo –dijo Sungmin valientemente soltando algunas lágrimas porque ya no podía contenerlo más. A Kyuhyun se le partía el corazón viéndolo llorar así.
-Está bien… ¿Y por qué no estuviste desde el principio con la chica esa que tanto te gusta? –preguntó el padre de nuevo.
-Porque no… porque yo no sabía que tenía posibilidades –respondió Sungmin llorando agarrando fuerte la mano de su madre.
-¿Pero quién es, hijo? ¿La conocemos? –preguntó la madre acariciando la mano con mimo.
-Soy yo –dijo Kyuhyun levantándose y se acercó a Sungmin posando su mano en su espalda, no aguantaba dejarlo más solo.
-¿Cómo…? –preguntó el padre de Sungmin y a Kyuhyun hasta le temblaron las piernas.
-No hace falta que sigas bromeando Kyuhyun –dijo la madre del mayor regañándolo un poco.
-No es una broma, no lo es, Sungmin diles que soy yo –dijo el maknae pidiendo ahora un poco de ayuda.
-¿Es en serio? –preguntó el padre del chico y Sungmin se apartó de su madre para mirarlos con la cara toda roja y empapada.
-Sí… es Kyuhyun –respondió el chico buscando la mano del menor que enseguida se la agarró.
-Entonces… tú… los dos… sois… ¿Eres gay? –preguntó la madre que ese día estaba alucinando más que en toda su vida.
-No, me gustan las chicas, y a él… Pero nosotros… Lo siento, no podemos evitarlo –dijo Sungmin mirando a sus padres que ahora no estaban con tanta disposición a ayudarlo como antes.
-Por favor, no lo culpen a él… No es malo –dijo Kyuhyun agachando la cabeza y apretó más la mano del mayor.
-No puedo creerme esto –dijo el padre llevándose las manos a la cara.
-Pero… hijo no entiendo nada –dijo su madre mirando a los dos chicos.
-No hace falta entenderlo, o no ahora… solo es así… estoy enamorado de Kyuhyun hace mucho tiempo, lo pasé muy mal porque pensé que él nunca sentiría eso por mí y… me llevé bien con SaEun, pretendía olvidarme de él pero es imposible y menos desde que los dos sentimos lo mismo… yo quiero estar con él, me da igual si a escondidas, pero yo no podía casarme con ella por el bien de los tres –dijo Sungmin explicándoles aquello a sus padres y se levantó de la silla mirándolos.
-¿Y qué hay de tus padres? ¿Ellos que piensan? –preguntó el padre del mayor mirando al maknae.
-Ellos aún no lo saben… Pero se lo voy a decir en cuanto Sungmin y yo hablemos de nuestra situación… Lo único que puedo decir es que voy a cuidar bien de él, mejor de lo que todos puedan imaginar, sé que siempre he sido un desastre y soy un travieso, poco cariñoso y prepotente, pero no con él… Realmente hasta que no se fue no me di cuenta de mis sentimientos, pero no dejé de llorar una sola noche al ver que él no estaba a mi lado, lo necesito en mi vida y él me necesita en la suya… Yo jamás me imaginé que me pudiera gustar un chico, a mí, que toda la vida me han gustado las mujeres… Pero… es Sungmin, es la persona que quiero a mi lado el resto de mi vida y no quiero que nada ni nadie nos separen… voy a estar con él, a su lado, en lo bueno y en lo malo… Es algo que ni él pensaba hasta hace unas horas –dijo Kyuhyun dándole un leve empujón a su chico sonriéndole levemente.
-¿De verdad estáis seguros de eso? –preguntó su madre que no daba crédito a la noticia.
-Ahora no querréis ni verme… ni a él… mejor nos vamos… debéis pensar bien que vuestro hijo está enamorado de otro chico y… no se va a casar… y bueno, espero que cuando vosotros lo penséis mejor y lo asumáis… me avisáis y yo vuelvo, o si no me queréis ya pues… no vuelvo –dijo Sungmin volviendo a llorar y se abrazó a Kyuhyun que lo acogió en sus brazos.
Los padres se miraron algo serios y Leeteuk se levantó tirando de KangIn para que se levantara también.
-Vamos… ¿Mm? No llores… Estoy aquí –dijo Kyuhyun besando su frente y apretándolo antes de darse la vuelta con él para caminar fuera de allí y recoger las maletas de la habitación de Sungmin.
-Hijo –dijo la madre llamándolos para que no se fueran.
Kyuhyun y Sungmin se quedaron quietos en silencio esperando a que les dijeran algo, fuera bueno o malo, pero esperando nerviosos y abrazados.
-Hijo, tú siempre vas a ser mi pequeño y no voy a dejar que pienses que no te queremos, seas gay o seas lo que seas –dijo la mujer y agarró la mano del chico tirando de él, se separó del maknae y abrazó a la mujer con fuerza aun llorando, pero algo aliviado, bastante.
-Yo siempre pensé que te gustaba Eunhyuk –dijo el padre añadiéndole un toque de humor acercándose a unirse al abrazo con su mujer y su hijo que no podía reír, aquello no le gustó a Kyuhyun que se sintió celoso.
KangIn no pudo evitar reírse porque le hacía mucha gracia de solo pensar aquello, vaya dos se hubieran juntado si eso llegara a ser verdad.
-Gracias… -dijo Sungmin balbuceando abrazado a sus padres que no lo dejaban solo ni aun sabiendo que él amaba al maknae.
-Kyuhyun –dijo el hombre, y el menor se sintió bastante nervioso.
-S… ¿Sí…? –preguntó mirándolo temeroso.
-Ven aquí –dijo abriendo un brazo para que se uniera.
Kyuhyun, que se había sentido un poco marginado pero feliz de que al menos apoyaran a Sungmin, ahora se sentía sorprendido y no dudó en acercarse para unirse al abrazo familiar tan bonito. Ahora sentía que las cosas irían más fácilmente y deseaba que en su casa, sus padres lo aceptaran así de bien.
-Gracias por aceptarme –dijo Kyuhyun realmente agradecido, lo decía con muchísima sinceridad.
-Todo está bien mientras Sungmin sea feliz –dijo el padre y se separaron al poco tiempo.
-Ehh… bueeno, que nosotros nos vamos ya y eso –dijo Leeteuk interrumpiendo el mágico momento.
-Yo quiero decírselo a mis padres –dijo Kyuhyun mirando a su chico.
-Pero… ¿Ahora? ¿Estás seguro? –preguntó Sungmin agarrándolo de la mano.
-Ahora mismo… Espera –respondió el menor mirando a su chico.
-¿A qué espero? Debería lavarme la cara no voy a ir a ver así a tus padres… Qué vergüenza… espérame tú a mí –dijo el otro soltándole la mano.
-Sungmin, ahora sí… prometo repetirlo en otro lugar si quieres pero es que ahora ya no me aguanto… ¿Quieres ser mi novio? –preguntó Kyuhyun arrodillándose allí en medio del salón.
Sungmin se echó a reír al verlo así y tiró de su mano para levantarlo del suelo, le encantaba aquel maknae, le volvía loco. Lo abrazó y dejó un besito en la mejilla mientras el resto de personas los miraban.
-Sí quiero, pero es que vas muy deprisa Kyuhyun… Aguanta más, hombre, con lo romántico que eres para unas cosas y esto me lo preguntas cada dos por tres delante de cualquiera –se quejó el otro riendo.
-Pero… es que yo… Yo quería… Pero dime que sí… ¿Tanto te cuesta? Mira que eres difícil tú –dijo el otro quejándose como un niño pequeño.
Se fueron discutiendo el tema de su noviazgo mientras iban a la habitación a ponerse una ropa un poco más decente y al menos peinarse un poco. Los padres de Sungmin se miraron sonriendo, sabían que ahora su hijo estaba siendo feliz de verdad y Leeteuk y KangIn se despidieron para irse de allí, pero no volvieron a casa ya que hacía un buen día de sol y preferían irse a dar una vuelta y tal vez se paraban para irse a comer a algún restaurante. Además el líder parecía que nunca iba a tener tiempo de hablar con esos dos tortolitos a solas así que prefería esperar a que hablaran con los padres del maknae y tal vez así lograría encontrar el momento de darles la charla que ya tenía un poco pensada.