BRONX -JK (EN EDICIÓN)

Por itzvalbae

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"Toda chica quiere un chico malo que la haga sentir bien." Escritora original: @stratfordssbabe Traductora: @... Más

Introducción
Capitulo 1: Bonito coche.
Capitulo 2: No hablo con extraños.
Capitulo 3: Gossip girl.
Capitulo 3.2: Gossip girl.
Capitulo 4: Problematico es su segundo nombre.
Capitulo 4.2: Problematico es su segundo nombre.
Capitulo 5: Princesa.
Capitulo 6: Puedes pretender que lo que has dicho es cierto.
Capitulo 7: Questions.
Capitulo 8: Nerviosa.
Capitulo 9: Sé con quien estabas.
Capitulo 10: Shallow.
Capitulo 11: Surprise, surprise..
Capitulo 12: No hagas promesas que no vas a cumplir.
Capitulo 13: Just friends.
Capitulo 14: Party and bullshit.
Capitulo 15: Regrets.
Capitulo 16: ¿Te arrepientes?
Capitulo 17: Cumpleaños.. ¿feliz?
Capitulo 17.2: El mejor regalo de cumpleaños.
Capitulo 18: Sé cosas de Jungkook que te harán huir de él en un segundo.
Capitulo 19: Enfermera sexy.
Capitulo 20: Prision break.
Capitulo 20.2: Prision break.
Capitulo 21: Making amends.
Capitulo 22: Date.
Capitulo 23: Beginning with..
Capitulo 24: Química.
Capitulo 25: B2.
Capitulo 26: Bullets.
Capitulo 27: Trust me.
Capitulo 28: Aléjate de mi.
Capitulo 28.2: Party party ¿yeah?
Capitulo 29: Beautiful monster.
Capitulo 31: Todo esto es debido a un chico.
Capitulo 32: La iguana perfecta.
Capitulo 33: Drop the bomb.
Capitulo 34: Softie.
Capitulo 35: Like a tatto.
Capitulo 36: Proud of you.
Capitulo 37: Runaway.
Capitulo 38: Love.
Capitulo 39: Unapologetic.
Capitulo 40: Oreo Kisses.
Capitulo 41: Boys like you.
Capitulo 42: Subway.
Capitulo 43: I knew you were a trouble.
Capitulo 44: Torn.
Capitulo 45: Lost Souls.
Capitulo 46: Promise.
Capitulo 47: Wedding bells.
Capitulo 48: Inked.
Capitulo 49: He could be the one.
Capitulo 50: I'll be in denial for at least a little while.
Capitulo 51: Make me forget.
Capitulo 52: Mute suspicions.
Capitulo 53: Love the way you lie.
Capitulo 54: Risky business.
Capitulo 54.2: Risky business.
Capitulo 55: I need you now.
Capitulo 56: Off the races.
Capitulo 57: Bad day.
Capitulo 58: Broken.
Capitulo 59: Playing with fire.
Capitulo 60: Recovery.
Capitulo 61: Forgiveness & love.
Capitulo 62: Real and true.
Epilogo.
Love is like a drug.

Capitulo 30: Perfect imperfection.

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Por itzvalbae

Jungkook gimió contra mis labios al escuchar el teléfono, pero siguió besándome como si nada hubiera pasado. De mala gana empujé su pecho un poco para que pudiera tener acceso a mi iPhone que por algo había terminado en el suelo junto a la cama.                     

—No respondas. —Murmuró contra mi piel.

—Po-podría ser importante. —Tartamudeé, incapaz de concentrarme en nada, sino en su toque en mi piel caliente. Alargué la mano izquierda al suelo, acaricié la superficie para encontrar el dispositivo electrónico estúpido que había interrumpido mi pedacito de cielo.

Oí un gruñido y suspiro escapar de la boca de Jungkook antes de que tirar de mi labio inferior con los dientes y finalmente soltarlo con un chasquido. Eso fue tan sexy. Recogiendo mi iPhone desde el suelo con la mano, lo llevó a la oreja.

—¿Qué?—Espetó bruscamente, levantándose para apoyarse a mi lado con en el codo. Le pedí a Dios que no fuera mi mamá llamando, algo muy poco probable a las 4 AM de todos modos, porque significaría mi muerte instantánea.

—¿Jeon?—La voz al otro lado preguntó y fue una sorpresa para mí. Alivio barrió a través de mí cuando me di cuenta que no podía ser mi mamá. Ella no conoce a Jungkook.

—¿Hwasa?—Las cejas fruncidas de Jungkook me miraron con esa mirada que dice "tu amiga es la persona más molesta en el mundo" mientras rodaba sus ojos.

—¿Es Hwasa?—Reflejé su confusión/molestia. ¿Qué quería ella que tuvo que interrumpir nuestro pequeño momento?

—¿Dónde está Brooklyn, por qué tienes su teléfono y por qué tomaste tanto tiempo para responder?—Ella gritó en el otro extremo de la línea, tan fuerte que podía oír su voz clara hasta yo misma. Señoras y señores, me gustaría presentarles a mi mejor amiga: La reina del drama.

—¿Puedes callarte? Me estás dando un dolor de cabeza. —Murmuró Jungkook, su molestia sólo cada vez más grande. —Ella está aquí conmigo y acabas de interrumpir...

Lo corté por arrebatarle el teléfono de su mano antes de que Hwasa pudiera oír nada más de lo que Jungkook estaba a punto de decirle. Sé que los chicos no les importa hablar de sus "experiencias sexuales" con las chicas (no es que tuvimos sexo, pero ya sabes lo que quiero decir), pero yo no soy un hombre. Jungkook me sonrió cuando se dio cuenta de lo que acababa de hacer, dejándose caer en la cama mientras yo sostenía el teléfono al oído.

—Hey, Hwasa—Saludé, tratando de sonar alegre, algo que no era cierto.

—Brooklyn, ¿qué demonios estaban haciendo ustedes dos ahí?—Gritó medio emocionada, medio enfadada.

—Estábamos hablando—Mentí, poniendo esa voz de no mentiras con la esperanza de que ella me creyera o yo no tuviera que aguantar su interrogatorio después.

Jungkook arqueó las cejas como diciendo: '¿En serio?' Antes de que las comisuras de sus labios se movieran hacia arriba, pensando más probable en un plan. Oh no.

—Tonterías—Escupió Hwasa. —Sabes, yo voy a sacar todo de esa boquita tuya, tan pronto como te vea—Casi podía ver su sonrisa expectante. Lo peor de todo es que yo sabía que era verdad. —¿Ten cuidado bien? No queremos ningún bebé todavía—Ella rió y oí otra persona riendo, probablemente Namjoon. Grande.

—Hwasa—Chillé, avergonzada. —No vamos a hacer eso—Susurré inferiormente, apretando los dientes para que Jungkook oyera lo menos posible.

—Entonces, si no estabas ocupada, ¿por qué no me llamaste? Parece que soy la única aquí que tiene cuidado de vosotros—Podía imaginarla moviendo la cabeza y haciéndose la decepcionada, lo hace cuando está ofendida.

—Sí, lo siento, no he llamado, pero... —No pude terminar la frase porque sentí una mano viajar hasta mi rodilla y muslo, bajo los pantalones cortos que llevaba puestos. Jungkook estaba sonriendo con suficiencia ante mi reacción cuando traté de hacer que se detuviera con una mirada de muerte. Supongo que no era tan letal ya que aún estaba tratando de averiguar si realmente quería que se detuviera.

—¿B? ¿Estás ahí?—La voz de Hwasa me devolvió a nuestra conversación.

—Um, sí, sí, estoy aquí—Me aclaré la garganta, pero, cuando los labios de Jungkook atacaron el otro lado de mi cuello, no ayudó tampoco. Mantuvo su mano en mi muslo, dibujando círculos invisibles en la piel. —Eh, yo decía que acabamos de llegar a casa—Tragué saliva cuando Jungkook comenzó a trabajar con su lengua mágica en mi cuello. Si seguía así, al final de la conversación telefónica tendría chupetones en todas partes.

—¿Así que los policías no les cogieron?—Preguntó Hwasa, su voz extraña a la propia rareza que estaba sosteniendo.

—No—Dejé escapar un gemido, al mismo tiempo que hablaba, haciendo que mi voz sonara extraña. Sentí a Jungkook riendo ligeramente contra mi cuello, sus dientes ligeramente rozando la piel sensible.

—¿Estás segura que estás bien?—En este momento Hwasa sonaba casi preocupada.

—Estoy muy bien—Le dije, sintiendo la mano de Jungkook dejar mi muslo. Fue un momento agridulce.

—Hmm, bien—Hwasa respondió convencida. —¿Supongo que dormirás ahí?

—Sí, su familia no está en casa—Le expliqué, involuntariamente dando a Jungkook más acceso a mi cuello, donde dejó expertos besos por toda la piel de mi cuello hasta mi oreja. La mano que había estado previamente en mi muslo me frotó el estómago, levantando el dobladillo de la camiseta negra para deslizarla debajo de ella mientras yo trataba de mantener la compostura. —¿Te vas a quedar con Namjoon?—Le pregunté después de un segundo de silencio.

—Sí, estamos todos aquí, pero vamos a la habitación después de esta llamada. —Dijo sugestivamente. Hwasa caliente. No es que yo estaba mejor que ella en este momento, sin embargo. Namjoon compartía un apartamento con Mike y Luke, así que supongo que estaban todos allí con sus chicas ahora. Me alegré de que estaba sola con Jungkook.

—Guay, diviértete—Me reí un poco sabiendo perfectamente lo que estarían haciendo. —En su habitación.

—Oh, confía en mí, lo haré—Ella se rió.

De repente, la mano de Jungkook se deslizó por debajo de mi camiseta y se arrastró por encima de la tela de mi ropa interior hasta que me tocó allí. Ya está. Donde no tocaron las manos de nadie nunca. Allí donde yo estaba segura de que podía sentir lo mojada que estaba de todas las caricias y besos en el cuello.

Di un grito ahogado. —Tengo que irme Hwasa. Adiós—Le dije rápidamente, y yo estaba segura de que era la reacción que Jungkook quería de mí, porque su rostro ya no estaba enterrado en mi cuello y me miraba orgulloso de su logro.

—Pero espera, ¿por qué? ¿Quieres que te recoja mañana?—Hwasa preguntó confundida.

Jungkook me tocó otra vez, esta vez agregando más presión como si estuviera ansioso por mí para que colgara.

—Claro, yo te llamo. Buenas noches, Hwasa—Rápidamente apreté el botón rojo en la pantalla antes de que pudiera responder, y abandoné mi teléfono en la mesilla de noche que Jungkook tenía. —¿Qué fue eso?—Estuve a punto de jadear, sintiendo una sensación desconocida subir por mi cuerpo, como una llama repentina lamiendo mi estómago desde el interior.

Jungkook sonrió con complicidad y se inclinó de nuevo para darme un beso en los labios. Inmediatamente le devolví el beso. Mis manos viajaron hacia arriba y abajo de su torso, maravillada por la sensación de su pecho y abdomen tonificado bajo mis dedos. Jungkook masajeó mis costados bajo la camiseta con sus ásperas manos grandes, subiendo a cada segundo hasta que llegó a mis tetas. Tapó mis pechos por encima de mi sujetador, él les dio un suave apretón, obteniendo un gemido desde lo más profundo de mi garganta. Todo el tiempo nuestras caderas se restregaban juntas, trayendo una sensación agradable en el centro de mi ser. ¿Cómo puede una persona sentirse tan bien?

Rompimos el beso cuando la necesidad de aire era demasiado estrecha para soportar y los dos estábamos respirando pesadamente. Jungkook me miró a los ojos durante unos segundos con una emoción que no pude describir, pero fue intensa e hizo que mi corazón se hinchara un poco.

—¿Confías en mí, Brooklyn?—Susurró, sin romper el contacto visual por un segundo.

—Sí—Le susurré a cabo, absoluta y completamente positiva de mi respuesta, que hizo formarse una pequeña y linda sonrisa en sus perfectos labios gruesos.

En ese momento, me di cuenta de algo. Confiaba en este chico. Me gustaba mucho este chico más que cualquier chico que me haya gustado antes. Me gustaba todo de él, incluso sus imperfecciones, y yo estaba creando fuertes sentimientos por él. Quizás Hwasa tenía razón y yo lo amaba. Tal vez ya me había enamorado de él sin siquiera darme cuenta. Pero el problema era que él no era el hombre que cree en el amor, lo dijo él mismo. Y no quieres enamorarse de alguien que no está dispuesto a corresponderte, mi conciencia me recordó, como si yo no lo supiera ya.

Cuando Jungkook se levantó de mí, me olvidé de los 'que tal sí...' y me centré en el presente. Se movió un poco lejos de mí, lo que hizo que perdiera el contacto entre nuestra piel.

No duró mucho tiempo, porque pronto sentí sus dedos enrollando mi camiseta y colocar besos con la boca abierta por encima de la cintura de mis pantalones cortos. Mis brazos cayeron inertes por mis costados hasta que la sensación era demasiada, y mis manos se apoderaron de las sábanas de la cama con fuerza. Jungkook siguió besando mi ombligo, subiendo con cada movimiento de sus labios. Cuando llegó al valle entre mis pechos, mis brazos se alzaron involuntariamente, dispuesta a tomar la pieza innecesaria de ropa fuera. Jungkook aprovechó la oportunidad y sacó la camiseta negra por mis brazos hasta que se cayó en el suelo. Era imposible no sentirse cohibida cuando esa era la primera vez que Jungkook me veía sin camisa.

—Eres tan hermosa, nena—Jungkook se alejó un poco por lo que fue capaz de mirarme mientras decía esto. Su mano que no estaba apoyada en el colchón apartó un mechón de pelo de mi cara.

—Gracias—Dije en voz baja tímidamente, sonrojándome ante el cumplido. Cuando el chico que te gusta (y, posiblemente, incluso amas) dice una cosa tan dulce mientras te mira a los ojos, es imposible no derretirse.

Jungkook se inclinó y dio un beso a mis labios, sus placas de identificación cosquillearon en mi piel, pero yo quería más. La parte "sexual" de mí mismo que no sabía nada hasta hoy estaba decidida a dar un paso más. Tal vez yo no estaba lista para tener sexo todavía, pero sabía que la gente hacía otras cosas antes. Jungkook cogió la indirecta y me besó con más pasión. Tenía los labios hinchados, pero nunca parecían tener suficiente del contacto con Jungkook. Nunca se cansaban. Nuestras piernas se entrelazaron nos di la vuelta, dejándome a mí misma en la parte superior de él. Mis dedos jugaban con su pelo porque sabía que le gustaba eso. Las manos de Jungkook fantasmearon sobre el broche de mi sujetador y me tensé.

—No necesitamos hacer cualquier otra cosa hoy—Me aseguró, moviendo sus manos hacia la parte baja de mi espalda. —Voy a hacer que te sientas bien con la ropa interior puesta, nena—Su voz sonaba ronca y seductora y me retorcía de mantener mis muslos. Las cosas que este chico me hace.

Asentí, apreciando que estaba tomando las cosas con calma conmigo. Sé que estaba siendo muy duro para él no rasgar mi ropa y hacerlo ahí, porque eso es lo que suele hacer con las chicas. Bueno, lo que solía hacer. Para mostrarle mi agradecimiento, doblé mis caderas, sintiendo su erección presionando contra mi centro. Supongo que estaba agradecido de que los dos estábamos con pantalones o hubiera sido difícil para mí. Jungkook respondió con un gruñido gutural, meciendo sus caderas hacia atrás.

—Eres tan sexy, nena—Murmuró con voz ronca mientras mis labios atacaron su cuello para darle toda la atención que me había dado él antes. Podía oír la respiración pesada de Jungkook en mi oído y pronto sentí sus manos deslizándose bajo mis bragas para acunar mi trasero.

Continuó así durante un tiempo, los dos besándonos y acariciándonos mientras nuestras ingles chocaban una y otra vez. Mi zona baja comenzó a palpitar y mis paredes se apretaron, gemidos volando por todas partes, llenando la habitación de otra manera silenciosa.

—Oh Dios mío—Exclamé cuando supe que estaba cerca de mi liberación. —Jungkook... —Gemí cuando la tensión era demasiada y me tuve que dejar ir.

—Joder, Brooklyn—Susurró, hundiendo sus dedos profundamente en la carne de mis caderas mientras él también se venía.

Me quedé a su lado jadeando, y me quedé mirando el techo, una orgullosa sonrisa tirando de mis labios. No está mal para mi primer orgasmo. Ahí lo tienes, chica.

—Wow—Le dije después de unos momentos de pensar en lo que acababa de suceder. Me quite el pelo desordenado de mi cara caliente y esperé a que mi respiración normalizara.

—¿Te gustó, ¿eh? —Jungkook se puso de costado, sonriendo a sabiendas de mí. Podía distinguir una pizca de felicidad en sus ojos hermosos inhumanamente, y yo sabía que no era fruto de la liberación de la tensión sexual que probablemente le era necesaria. Yo sabía que él estaba feliz de que yo confiaba en él y de que lo había demostrado.

—Creo que sí—Me encogí de hombros, tratando de parecer indiferente cuando, en realidad, estaba de todo menos tranquila. La adrenalina seguía latiendo a través de mis venas después de hacer algo tan "prohibido", pero no me sentía mal o culpable. Mi madre me mataría si se enterara, pero me sentía viva.

Jungkook se rió entre dientes mientras se frotaba los ojos con las manos, probablemente cansado. Entonces, me di cuenta de pequeñas cicatrices blancas dispersas en sus nudillos.

—No tenías esto antes—Fruncí el ceño, tomando su mano y mirando hacia él para obtener una explicación. Te juro que, si me dice que se metió en una pelea de nuevo, voy a asesinarlo, pensé.

—Yo como que golpeé una pared de ladrillo, el otro día cuando me enojé contigo—Admitió entre risas. Dejé caer la mano después de acariciar la trayectoria irregular de su piel con suavidad.

Hice una mueca. Eso sonaba doloroso. —Sólo tú golpeas una pared—Rodé mis ojos, pero no pude evitar la pequeña sonrisa en mis labios.

Jungkook me dio su poco inocente mirada y cara de soy-un-niño-irresistible. —Probablemente deberíamos intentar dormir. Son casi las 5 ya—Bostezó, abriendo las sabanas para meternos dentro.

Un bostezo escapó de mis labios y asentí con la cabeza, metiéndome debajo de las sábanas y arrastrándome más cerca de él. —Te am... —Mis ojos se abrieron. —Abrazarme a ti—Me corregí rápidamente, esperando que no se hubiera dado cuenta de que no era lo que estaba originalmente a punto de decir. Maldita sea, casi había dejado caer la bomba. Me mordí el labio, me alegro de que no podía ver mi cara sonrojada, ya que estaba descansando en su pecho.

Jungkook me mantenía cerca de él, envolviendo sus fuertes brazos alrededor de mi cuerpo. Dándome un beso de buenas noches en la frente, apagó la lámpara de la mesilla, dejando la habitación en una oscuridad acogedora.

* * * *

Los rayos de sol se filtraron a través de las cortinas cuando abrí los ojos a la mañana siguiente. Nos debimos de haber olvidado cerrarla la noche anterior. Parpadeé un par de veces para ajustar mis ojos a la repentina claridad, estirando los brazos y dejando escapar uno de esos pequeños sonidos que haces cuando acabas de despertar. Sin embargo, mi brazo derecho chocó con algo o, mejor dicho, alguien.

—Buenos días, princesa—Jungkook me miró. Estaba apoyado en un codo, claro con la mirada fija en mi rostro. Tuve un mini ataque de pánico. Con el pelo para proteger mi rostro somnoliento y potencialmente horriblemente enredado, bostecé.

—Buenos días—No pude evitar la sonrisa que se formó en mis labios cuando dijo: Buenos días, princesa. Quiero decir, ¿qué chica no quiere escuchar eso al menos una vez en la vida? —¿Cuánto tiempo has estado despierto? —Le pregunté por las rendijas de mi pelo, por temor a que me hubiera oído hablar o visto hacer algo raro.

—Pocos minutos—Él se encogió de hombros, rascándose el pecho desnudo. Maldita sea, ¡qué vista al despertar!.

—¿Y decidiste mirarme en vez de tomar el desayuno? —Me reí girando a mi lado para agarrar la camiseta de Jungkook que me había dado la noche anterior y me la puse, cubriendo la piel de gallina que se habían levantado en mi estómago.

—Estaba esperando para tomar el desayuno contigo.

Yo me asombré. —Qué lindo, Jungkook—Me levanté de la cama, miré hacia él. —Pero espero que no esperes que yo cocine.

—¿No vas a cocinar? —Su rostro se convirtió en un triste mohín. —Supongo que tendremos que comer cereal o algo, entonces—Se quejó, poniéndose de pie. —Tenía la esperanza de que me hicieras panqueques.

—Lo siento—Me reí y me arrastré detrás de él, saltando sobre su espalda por lo que me llevaba a la cocina. Los hombros de Jungkook vibraron con una sonrisa, pero él cogió mis muslos para que no cayera y trotó a la otra sala, haciendo ruidos de caballos que me tenían en un ataque de risa.

—Eres un idiota—Me burlé de él después de que él me dejara en la encimera de la cocina y se fuera a tomar algunas cosas de la nevera.

—Uno que amas—Se volvió para guiñarme el ojo engreídamente. Oh, si tú supieras... —Por cierto, puedes usar el baño, si quieres—Añadió y luego movió sus dedos en un movimiento circular. —De alguna manera tienes rímel manchado por toda la cara.

Mis manos inmediatamente se dispararon hacia arriba para ocultar la cara de vergüenza. Debería haber supuesto que no pude limpiar mi cara ayer, mis toallitas estaban en mi bolso, que estaba en el auto de Hwasa. —Gracias por decírmelo ahora—Le contesté sarcásticamente, mirándolo.

Dicho esto, salté del mostrador y me dirigí al baño. De hecho, mi cara estaba toda manchada en pequeños puntos negros de rímel y delineador de ojos. Me veía como la novia cadáver. Sabiendo que no había mucho que pudiera hacer sólo con agua, busqué algún producto de limpieza de maquillaje. Si dos mujeres viven en esta casa, tenía que tener algo. Finalmente, encontré una botella verde y rocié un poco de gel en mis manos, frotando vigorosamente por toda la cara y luego me enjuagué con agua fría. El resultado fue una cara pálida por la mañana diciendo hola al mundo. Dudaba verme mejor ahora sin el maquillaje.

Mi cabello era un desastre completo, enredado y sobresaliendo en todas las direcciones. Imposible de domar estos momentos. Con un suspiro, volví la espalda al espejo y me fui a la cocina, donde Jungkook había puesto el desayuno para dos ya.

—Hmm, huele bien—Bromeé, en lo que Jungkook puso los ojos en broma.

—Cereal y zumo de naranja—Hizo un acento francés basura.

Me senté frente a él, riendo. —Captain Crunch, ¿en serio?—Me reí, sosteniendo la caja de cartón en la mano. —¿Cuántos años tienes, cinco?

—Solo los compramos porque a Minho le gustan—Él trató de defenderse.

—Sí claro, Jong—Canté, cavando mi cuchara en el tazón de cereal.

—Pensé que sólo me llamabas Jong cuando estabas borracha—Jungkook señaló con la boca llena.

Hice una mueca. —¿Te llamé Jong ayer?—Mis cejas se fruncieron, yo no recuerdo esa parte de la noche.

Él asintió con la cabeza, divertido. —Te ves mejor ahora, por cierto, panda.

Di un grito ahogado, ofendida. —No me veo como un panda.

—Sí claro, Brooke—Imitó mis palabras anteriores. —Pero en serio estás mejor sin maquillaje, no sé por qué lo usas—Dijo con indiferencia.

El calor se precipitó hacia mis mejillas ante el cumplido, y una pequeña sonrisa apareció en mis labios. ¿Cómo lindo es eso?

Cuando no respondí, Jungkook levantó la vista de su plato casi terminado de cereal y se dio cuenta que me sonrojé. Trajo una sonrisa torcida adorable a su cara, su pelo cayendo un poco por encima de sus ojos, ya que no se puso gomina.

Terminamos nuestro desayuno y conversamos un poco hasta que decidí llamar a Hwasa a recogerme. Mi madre ya se preguntaba dónde estaba.

—¿Qué vas a hacer para el resto del fin de semana? —Jungkook casualmente se apoyó contra la pared de la sala mientras yo me ponía mi chaqueta. Sé que llevar una chaqueta de cuero con pantalones cortos de baloncesto y tacones no era exactamente moda, pero yo no estaba para vestirme con la ropa sucia de la fiesta otra vez.

—Estudiar, supongo. Mis exámenes se acercan antes de las vacaciones de Navidad, así que probablemente debería comenzar a estudiar—Olía a la perspectiva de días y días pegada a los libros de texto estúpidos.

—Suena divertido.

Me burlé de Jungkook. —Trata de no aburrirte demasiado sin mí.

—Eso va a ser difícil—Admitió, envolviendo sus brazos alrededor de mi cintura para tirar de mí más cerca y besarme. Devolví el beso, alejándome antes que las cosas terminaran como ayer.

—Yo te llamo—Le dije, picoteando su mejilla antes de abrir la puerta y salir.

—¡Espero que nadie te vea en la calle! —Jungkook gritó cuando estaba a mitad de camino por las escaleras.

Yo simplemente le envié una mirada y seguí caminando. Yo estaba pensando en ponerme el abrigo largo feo, tan pronto como yo estaba en el coche de Hwasa de todos modos. Por una vez, sería útil.

Afortunadamente, en cuanto puse un pie en la calle, estaba casi desierta teniendo en cuenta que eran las 11 de la mañana de un sábado, y la mayoría de la gente le encanta dormir, vi el coche de Hwasa.

Corriendo hacia ella, ya podía ver su risa por mi ropa. Me metí rápidamente en el interior del asiento del pasajero y cerré la puerta, dándole 'la mirada'. —No lo hagas—Puse mi dedo índice hasta silenciarla antes de que pudiera pronunciar una palabra.

—Nunca pensé que diría esto, pero por favor, ponte el abrigo largo.

Rodé mis ojos, y me volví a mi asiento para alcanzar mis cosas en el asiento trasero. Cambié la chaqueta por el abrigo y metí mi ropa de la fiesta dentro de mi bolso junto con mi iPhone.

—¿Por qué tienes pelo de sexo? —Hwasa preguntó, entrecerrando los ojos. Sus manos estaban agarrando el volante, pero no había comenzado a conducir todavía.

—Jungkook y yo no tuvimos sexo, Hwasa. Nos movimos en su cama durante toda la noche, supongo. —Tan pronto como las palabras salieron de mi boca, una sonrisa se dibujó en los labios de Hwasa.

—Tener relaciones sexuales y moverse en la cama con otra persona puede ser considerado como sinónimos—Ella dijo, haciéndome suspirar.

—¿Puedes empezar a conducir?

—Si me dices lo que Kook y tu hicisteis—Negoció.

—No le llames Kook, me recuerda a Lisa—Fruncí el ceño.

—Hablando de Lisa, no sabes lo que hizo ayer. Ella es una puta—Hwasa negó con la cabeza, finalmente, el motor del coche vino a la vida.

—No me sorprende—Me dejé caer en mi asiento, dispuesta a escuchar los chismes probablemente no muy interesantes.

—Después de que Jungkook la rechazara, ella estaba bailando, bueno, más bien restregándose con cada chico en el club, y luego, cuando llegó la policía, se fue con Tyler—Ella me dio una  mirada de '¿puedes creerlo?'

—Ellos hacen una gran pareja de hecho—Me reí. Puta y gilipollas.

Había sólo dos segundos de silencio antes de que Hwasa hablara de nuevo. Ella nunca se calla.

—Así que... —Arrastró la 'e'. —Dime—Dijo, sabiendo perfectamente bien que sabía lo que ella se refería.

—No vamos a dejarlo pasar, ¿verdad? —Yo arqueé una ceja, mentalmente pensando en cómo decir esto. Bueno, verás, Jungkook y yo estábamos enredados en una sesión inofensiva morreándonos, y luego una cosa llevó a la otra, y, finalmente, terminamos restregándonos uno contra otro hasta llegar a un orgasmo.

No parece que sea la mejor manera.

—No, no lo haremos—Hwasa me dio una sonrisa de suficiencia.

Suspiré con fuerza. —Nos comenzamos a enrollar y bueno, un poco... eh...

—¿Te corriste? —Dijo ella como si no fuera gran cosa, pero me puse de color rojo. —¿Por qué estás tan nerviosa al respecto? Apuesto a que te ha gustado—Ella me guiñó un ojo, lanzando sus ojos de nuevo a la carretera.

—Lo hice—Admití, riendo. —Namjoon y tu hicisteis...

Hwasa asintió con la cabeza y me miró. —Fue increíble, sólo duele un poco al principio.

—Aww—Arrullé, empujándola juguetonamente. —Ya eres una mujer.

—¡Cállate!—Ella me devolvió el golpe. —Vamos a ver cuánto tardas tú.

Si las cosas siguen así con Jungkook, no mucho. Me dije a mí misma.

* * * * *

—¡Estoy en casa!—Grité una vez que llegué a mi casa.

Mi madre estaba a mi lado en un nanosegundo. —¿Cómo estuvo la fiesta?

—Bien—Sonreí, saliendo de mis tacones y dejando mi bolso y el abrigo en el suelo.

—¿Qué ropas son esas? —Mi madre frunció el ceño cuando vio lo que llevaba puesto, recogiendo la ropa sucia de la bolsa.

—Um, el hermano de Hwasa me lo prestó, porque me olvidé mi pijama—Mentí.

—Oh, debe haber crecido mucho.

Bueno, el hermano de Hwasa tenía 13 años, no hay forma de que la ropa de Jungkook le sentara, pero bueno, ella lo creyó.

—No tienes ni idea—Fingí una sonrisa.

—La ropa de la fiesta huele a alcohol—Ella olfateó mi camisa y falda, levantando las cejas hacia mí.

—Un chico estúpido derramó su copa sobre mí—Me burlé, añadiendo mentiras.

—¿Así que no bebiste? —Ella torció las cejas perfectamente desplumadas.

—¿Tienes en cuenta la coca-cola? —Dije inocentemente. No sean altivos, pero yo era muy buena mintiendo.

Mi madre se echó a reír. —Voy a dar la ropa a María para hacer la colada. Debemos lavar demasiado para que puedas darle de nuevo la ropa tan pronto como sea posible al hermano de Hwasa.

—Sí, voy a darme una ducha y le doy todo lo que está sucio a ella—Recogí mis zapatos y el bolso del piso y desaparecí dentro de mi habitación. Dejando escapar un suspiro de alivio, me dirigí a mi cuarto de baño. Gracias a Dios que no te atraparon.

De mala gana quité la ropa que olía a Jungkook de mi cuerpo. Girando la llave de agua caliente en la ducha, esperé a que el agua se calentara antes de lavarme el pelo y lavé mi cuerpo también.

Una vez que terminé, envolví una toalla alrededor de mi cuerpo, y otra alrededor de mi cabello. Paseando de nuevo en mi habitación, me puse el pijama para estar cómoda y sequé mi pelo, demasiado perezosa para utilizar el secador de pelo.
Me dejé caer en la comodidad de mi colchón, saqué mi teléfono para comprobar Twitter. Sin embargo, una notificación iMessage me llamó la atención por primera vez. Abrí la conversación con Jungkook y vi que me había enviado una foto.

Me quedé sin aliento al ver la imagen. Era una foto mía durmiendo esta mañana, mi pelo por todo el lugar y mis labios separados, los puntos de rímel manchando mi piel.

Durmiendo preciosa  (foto)

¿Qué diablos?¡Tomaste una foto de mí mientras yo estaba dormida!

Te ves como un ángel.

Bien, eso fue dulce.

No puedo creer que tenga un novio tan espeluznante...

Hago mi mejor ;) ¿Tu madre sospecha nada de lo de anoche?

No, le dije que el hermano de Hwasa me prestó su ropa lol.

¡Oh, no, no digas 'lol', por favor!

Lo siento, lol.

-.-

¿Qué estás haciendo?

Mirar la televisión, ¿y tú?¿estudiando?

No, creo que voy a dormir un poco más. Estoy cansada.

Tengo ese efecto en las mujeres ;)

Me reí para mis adentros, incapaz de creer que estábamos realmente teniendo una de esas conversaciones. No estábamos hablando de algo importante, pero me gustó saber que estaba dedicando su tiempo a mí. Entonces una idea -loca puedo yo añadir- me iluminó.

¿Qué te parece si pasamos la mañana del Lunes juntos?

¿Pero no tienes escuela?

Podía imaginar su expresión confusa. Él no iba a creer que estaba realmente sugiriendo esto.

Faltaré, duh.

¡¿En serio?!

Sí ;)

Ahora estoy muy preocupado. Te estoy convirtiendo en una chica rebelde, nena. Te recogeré en tu escuela.

Suena bien :) Ahora me voy a dormir. Nos vemos. x

Sueña conmigo, nena ;) X

Si ven algún error en los nombres de los personajes o de redacción, les agradecería si me lo dicen <3
Espero les guste :)

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El primer amor nunca se olvida. 100% de mi autoría 📖✍🏼 🚫No se aceptan copias ni adaptaciones ⚠️contenido +18
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