Mi nombre es Angelina hija de Tom Riddle, en lo particular soy una persona muy
dedicada al estudio de las artes oscuras ya que es algo que mi padre me obligó hacer, soy
una chica alta, mi cabello es corto y negro, mis ojos son verdes como la laguna de hogwarts, mis labios son un poco gruesos y mi tes es pálida y fría, soy un poco delgada y tengo una cicatriz que abarca casi todo mi torso, tengo 16 años y toda mi vida me la he pasado entre 4 paredes; rodeada de magia, hechizos, pociones y MUERTE ...
Hogwarts no es tan bonito como algunos maestros te lo pintan, es un lugar donde si cometes un error o arruinas la vida de un estudiante te desaparecen, entre los estudiantes tienen sus
grupos donde aún siendo amigos nadie se tiene confianza entre sí. Los únicos amigos que he hecho a mis 16 años son: Harry Potter, Hermione Granger, Ron Weasley y los gemelos Weasley; debo de admitir que son las únicas personas en las que confío a veces los considero
mi familia porque desde pequeños nos conocemos; la razón por la que no tengo muchos amigos es por mi padre todos le tienen miedo y también a mí, piensan que les lanzaré un "avada kedavra" lo cual no quiero hacer porque no me quiero ir a la prisión de Azkaban como mi padre.
La vida en el mundo de la magia es muy diferente a la vida de un muggle, hace un año fui a Londres a conocer a los padres de Hermione y es un mundo totalmente diferente, las personas de ahí no conocen el mundo de los magos y por lo que cuentan algunos maestros
de Hogwarts solo los elegidos pueden ver el castillo, Dumbledore una vez dijo en una clase que si un muggle llegaba a saber de la magia y donde se encontró el castillo se le borraría la memoria, por un momento pensé en dejar hogwarts y ser un muggle; pero después pensé en mis amigos que son prácticamente mi familia.
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Una mañana me levante asustada y llorando ya que soñé que abandone a todos mis
amigos y me unía Voldemort; ese día mi mente estuvo pensando en quien era Voldemort, estaba tan
estresada y atareada que me fui al gran comedor para poder desayunar, me senté es un
lugar cualquiera; de repente se acerco un chico delgado y de cabello rubio, con unos ojos plateados y un poco pálido a decirme:
–Que haces en mi asiento ?! - pronunció casi gritando y con el ceño fruncido en notable molestia, aquel rubio qué parecía malhumorado.
–¡¿Tu asiento?! Jajajaj ... Acaso ves tu nombre escrito por aquí?! - dije mientras lo miraba fijamente tratando de desafiarlo.
–Veo que eres una chica muy testaruda y desafiante - dijo entre carcajadas.
- ¿ Draco riéndose? Woww ... esto definitivamente es nuevo .
–A que se debe la risa Señor Malfoy? - dije en un tono burlesco que sabía que le iba a molestar.
–¡No me digas señor y mucho menos Malfoy !! - dijo en un tono muy fuerte y molesto.
–Como quieras ... ¿Ahora te podrías ir y dejar que termine mi plato? - dije enojada ya que lo único que quería era terminar mi desayuno.
–No me iré, esperare hasta que acabes para poder sentarme en MI lugar.
- Ahora entiendo el motivo por el cual no tiene amigos, Ahg ... me siento tan extraña por lo que soñé ya la vez furiosa por el comportamiento de ese tal Malfoy.
Me levante de la mesa sin decir ni una sola palabra y me dirigí a mi habitación; estaba
subiendo las escaleras cuando escuche a los cuadros murmurar mi nombre, me quede escuchando y seguían murmurando hasta que se callaron, por un momento pensé que mi padre se quería contactar conmigo después de meses sin saber nada de él, pero no escuche nada. Llegue a mi habitación muy cansada y me tire a la cama, me quede mirando el techo como todos los sábados; me puse a recordar lo que una vez Dumbledore me dijo "eres una de las pocas personas que se quedan los sábados, la mayoría va a visitar a sus familiares oa salir con sus amigos" a lo que yo le respondí "Yo no tengo una familia ; a los únicos que considero familia son mis amigos, pero cada uno de ellos va a visitar a la suya y prefiero no estorbarles en su trayecto ".
Me quedé pensando que podía hacer para distraerme y olvidarme del sueño, salí de la
habitación y me encontré otra vez a Malfoy:
- ¡¿ Es enserió?! ¿Otra vez el ?! ¡¡¿A caso no tiene amigos o pareja a quien molestar ? !!
–Hola ... cariño ...- dijo en un tono muy burlesco que demostraba orgullo.
–¡¿Acaso no tienes a otra persona a quien molestar? - dije llena de rabia he histérica.
-¡Oh! ... una disculpa, no sabía que te molestaba.
- Draco disculpándose Okey algo anda mal aquí, pensé que lo que menos quería Draco era estar con una Riddle.
–Hay algo en lo que te pueda ayudar? - dije demostró curiosidad
–Mira ... sé que a veces puedo ser un poco molesto o arrogante, pero lo único que
quiero es conocerte; desde tercer año llevo observándote y siguiéndote, me gusta como
eres y me gustaría conocerte más. - dijo con una voz que manifestaba debilidad
–Sabia que eras tú el que se sentaba tras los arbustos escuchando mis practicas
de encantamiento– Siempre pensé que era el , pero nunca me importo ... hasta el día de hoy.
–¿Aceptarías acompañarme a un lugar muy especial para mí?
–Claro, pero cuando ya qué hora?
–¡Justo ahora !! - dijo con una voz que demostraba valentía y alegría
- Tomo mi mano y dijo el hechizo de "Aparicion".
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Aparecimos en un bosque lleno de luces con forma de animales y con árboles altos color
blanco, nunca en la vida había sentido tanta paz y tranquilidad al mismo tiempo y mas con una persona que no conocía del todo. Me quede mirando fijamente a los animales cuando paso una luz que parecía a mi padre parpadeó rápidamente para corroborar si era el pero
la luz se había esfumado.
Mire a ver dónde se encontraron Draco para olvidar lo que había visto, cuando de repente lo vi a él, lo vi tan feliz jugando con las mariposas de luz con una sonrisa pintada en su rostro.
- N unca imagine verlo de esa forma
Me estaba por acercar a él cuando de repente todos los animalitos desaparecieron, parecía como si se estuvieran escondiendo de un ser malvado, todo el bosque se puso negro; solo pude escuchar a Draco gritándome de lejos:
–¡¡Angelinaaa !! Cuidadoooo !! - grito con una voz que demostraba seguridad y valentía
- Me asuste ya que no sabia que pasaba, cuando voltee a ver era un dementor que se fueron a ras de mí, quede inmóvil no sabia que hacer, jamás había visto una en persona.
En un movimiento Draco saco su varita y le lanzo el hechizo "Expecto Patronum", pero no
funciono; se quedó helado al ver que no podía protegerme del dementor, en ese momento dije el mismo hechizo porque temía que algo le pasé a él por mi culpa:
–¡¡Expecto Patronum !! - grite con todas las fuerzas apuntando mi varita hacia el
dementor
—Vi luz plateada que salió de mi varita con forma de mi guardián mágico, es cual era un zorro, eso hizo que se alejara aquel ser negro y maligno que nos asechaba; ¿¿¿Nunca había practicado este hechizo, como pude hacerlo a la primera ??, ¿será por qué soy una Riddle?
–Estas bien Draco ?? - dije con un tono de preocupación
- Sí, gracias a ti estoy bien- dijo mientras salían lágrimas de sus ojos.
—¿Que tienes Draco? ¿Por qué lloras? - dije angustiada checando si todo estaba bien.
- ¡¡No!! no pude protegerte; hacerlo, pero no pude y por mi culpa casi mueres- dijo entre lagrimas y quería en un tono como si estaba furioso de si mismo
–No fue tu culpa, talvez no estabas concentrado, nadie sabía que esto pasaría- dije
en un tono tranquilo.
–Angelina ... sabes por qué no pude hacer el hechizo ??, porque no soy feliz !! no tengo un recuerdo lindo de mi infancia que me haga tener un espíritu, mis padres nunca me trataron bien o me llegaron a demostrar amor; por eso no tengo sentimientos ...
- En ese momento no sabía que decir, lágrimas salieron de mis ojos, me sentí mal por todo lo que había pasado.
–Al parecer somos iguales, talvez logré hacer el hechizo por los lindos recuerdos que tenía desde pequeña con mis amigos - dije entre lagrimas y con la voz temblorosa
- Hare que Draco encuentre la felicidad y lograre que la encuentre, hare que por lo menos tenga un recuerdo feliz para que él pueda tener un espíritu ...