Tentación

Por MPSnake09

3.6K 150 117

Solo quería ganar una apuesta, quería mostrar que podía conseguir lo que se proponía. Consiguió eso y más. Más

Capítulo Único

3K 150 117
Por MPSnake09

Advertencia

Habrá diferencia de edad, por si se sienten incómodas/os con eso.

No será mágico.

En este fic habrá redes sociales y eso xd.

Los personajes que están muertos en los libros de HP, están vivos.

Es 100% DRARRY. Si Habrá de otros shipps, pero se enfocará más en el Drarry.

Espero les guste. ♡

Capítulo único:
Tentación.

Londres, 1988

Harry sabía que la forma de ser traído al mundo puede sonar algo bizarra, incluso fuera mejor para su salud mental el saber que podía ser adoptado, pero no. La ventaja de tener dos padres era que ambos son completamente abiertos (en ambos sentidos), como para decirle que la mujer que llamos "madre" los primeros dos años de su vida, no es realmente nada de él más que la mujer que dono su vientre para ver a uno de sus mejores amigos fuera feliz con su esposo.

Desde que tenía memoria, siempre fue el separado de todos. Quizás al saber que tenía dos padres y no una madre y un padre. La inocencia de los niños haciendo que le doliera hasta el alma ser alejado.

Fue una suerte que su padre decidiera mudarse, ya que su hijo estaba en una depresión al no saber controlar sus emociones bien. Fue un alivio que el instituto de Hogwarts existiera y más aún, cerca de lo que era su nueva casa e incluso que le abriera sus puertas. No era nada como en Estados Unidos, donde las casas son exactamente iguales. Donde había un parque cerca y todos lo alejaban. No. Era distinto y el matrimonio Potter lo sabía.

Cada uno podía hacer de su casa lo que quisiera, podía tener un patio con el pasto recién cortado o podía hacer una cochera para su auto. Las empresas estaban en la ciudad, a veinte minutos desde donde estaba. A lo lejos se veía el instituto, que bien podía parecer un castillo de princesas por su forma, quizás para que así sus estudiantes quisieran asistir y aprender.

Harry no se había sentido tan feliz hasta ese día. Y es que, lastimosamente, acostumbrado a su soledad, había sido llevado a conocer. Sintió nervios al ver a una niña que decía ser un año mayor (aunque Harry solo sabía que eran meses) extender su mano como los adultos y decir con voz suave:

—Soy Hermione Granger.

Se sonrojo. ¿Qué debía hacer?

La niña lo veía, esperando que estrechara su mano. Con lentitud lo hizo.

—Soy Harry. Harry Potter.

—Supongo que eres nuevo.

—Sí, lo soy.

—¡Genial! Yo puedo presentarte a mis amigos, te van a agradar.

Harry se dejo guiar, entonces los conoció uno por uno. Riendo y preguntando más y más, sintiendo la mirada de sus padres en su nuca para cuidarlo a lo lejos.

La rubia, quien apenas tenía diez años (Harry se sentía muy grande), algo extraña y con sonrisas ensoñadora que decía querer vivir en un mundo místico y mágico, con dragones y seres acuáticos, era Luna Lovegood.

El pelirrojo, que tenía más pecas que nada. Sonrisa tímida y mirada curiosa, que hablaba más de lo que nadie podía hacer y con un suéter más grande de su talla con una enorme "G", eran Ronald Weasley.

La pelirroja de diez años, que lo vio con ojos brillantes cuando dijo que si quería jugar con ellos, de dos coletas en cada lado y sonrisa que mostraba la falta de un diente, era su hermana, Ginevra (Ginny) Weasley.

El moreno, que para su edad era más pequeño y poquito gordito, algo miedoso pero divertido, que hablaba sobre las varias plantas que su madre tenía, con un suéter café y un bonito cactus bordado era Neville Longbottom.

No dudo mucho en hacerse su amigo, diciendo que sin importar los años, serían siempre ellos, los mejores amigos. Por primera vez en años, se sintió en casa.

°°°

Londres, 1997

—¡Harry James Riddle-Potter, baja en ese instante! ¡Ahora!

Gimió bajó antes girar en su cama. Tomar su almohada y hacer que los gritos de su padre al llamarlo, disminuyeran para poder dormir un poco más.

Dejo de estar tenso, que las cobijas cálidas le cubriera su cuerpo y sus ventanas oscuras impidieran el paso de la luz del luz, sintiendo calma y el sueño volver. No oyó los pasos de las escaleras hasta que tocaron su puerta.

—¡Tienes tres para abrir la puerta o la abriré yo!

Y el sueño se fue.

Abrió un ojo, buscando en su mesa de noche su celular, haciendo un puchero al ver la hora. ¿Por qué de todos, solo a él lo levantaban de esa manera? Recordar cuando lo hacían con hotcakes y manzanas en formas de dinosaurio a sus ocho años, era mejor que eso. ¿Por qué no podía ser así de nuevo?

8:30 am, decía el celular. Nadie en su sano juicio (más que sus padres) podía despertar tan temprano un domingo. Soltó un suspiro para quitar la almohada de su rostro antes de oír pasos en su habitación y las cortinas correr, jadeo antes de sentarse lentamente. La luz del día le asqueaba en ese momento, se sentía cual vampiro, justo como la película que había visto con Hermione y en la que, su antiguo ex, tuvo que participar.

Su cuerpo le dolía. Trato de recordar porque, pero solo sentía el dolor de cabeza avisando una sola cosa: resaca.

—Me puedes decir, ¿a qué hora llegaste anoche?

—A las dos, como acordamos. —Creo. Pensó. Se estiro cual gato antes de ver a su papá de brazos de cruzados frente suyo, mientras que su padre estaba en la entrada de la puerta, viendo todo. —¿Por?

—¿Sabes lo que me costo el auto?

Negó con la cabeza.

Si bien, no eran de las personas más millonarias, pero tenían bastante dinero encima para llamarse ricos. Tanto, como para cambiar de casa cuando tenía quince años a una más grande y cerca de la ciudad aunque lejos de la casa de sus mejores amigos y el instituto.

Sabía que el carro era un regalo de cumpleaños, un obsequio por sus diecisiete años. Pero fue imposible no asistir a la fiesta que Neville hizo en su casa en honor (algo tarde ya que era el ultimo día de verano) y en la de él (una suerte cumplir el mismo día), bebiendo más de lo que su cuerpo resistía y cayendo en conflicto con el novio de Hermione, Cormac McLaggen, pero era inevitable, era un idiota. Y con ello, llevándose un bonito hematoma en su ojo, su labio roto y un pequeño (muy grande) golpe en el coche nuevo a causa de una vara, que aún no sabía de dónde la había sacado.

—Te damos todo lo que debes tener, te damos atención y cariño, ¿que te quitamos para que actúes de esa manera?

Iba a abrir la boca y empezar a discutir: "irme, alejarme de mis únicos amigos" es lo que siempre decía, ignorando los sacrificios que sus padres daban por él. Pero un carro del año o la mejor universidad jamás se compararía con las mejores personas que se haya topado en la vida.

—¿Qué te sucedió?

Decidió ignorar la pregunta antes de ver a su padre caminar hasta él, sabía lo que hacía: interrogar y evadir peleas, como siempre. Lo vio sentarse en la cama y que sus dedos tomarán su barbilla. Tom Riddle podía intimidar, eso sabían todos, pero el amor que le tenía a su esposo e hijo era mayor, siempre buscando la forma de protegerlos. No era una sorpresa que fuese el primero en darse cuenta de su nueva adquisición en su rostro.

—Habla.

Harry jamás, nunca, podría dejar las cosas como si nada. De una u otra manera, Tom se enteraba de todo. Soltó un suspiro, mentir no serviría de nada.

—Una pelea. —Dijo.

—¿Qué pasó?

—Cormac, estaba actuando horrible con Hermione. Vi que subieron, pero yo quería vomitar, sino me hubiera equivocado de puerta, él... —Recordar a su amiga llorando, le hacía sentirse enojado. —Yo solo la defendí, no iba a permitir que la golpeara de nuevo, el bajo corriendo por mis gritos y al final, terminamos peleando.

—Dime que quedo peor.

Harry sonrió antes de enseñarles el video que Ronald había grabado durante la pelea. El enojo del auto siguió, pero se habló con calma durante el desayuno.

Una cosa era segura, James no dejaría que las cosas terminaran así.

—Tendrás que pagar los daños del auto, ya que ahora es tu responsabilidad. —Dijo al final del desayuno.

—Pero no lo hice porque quise, fue por proteger a Hermione y...

—Por ello, te ayudaremos a pagar la mitad de los daños. Iras a trabajar con tu padre los fines de semana.

—¿Los fines de semana? Te puedo ayudar entre semana en la tienda y...

—La tienda esta llena con Sirius, Remus, Peter y yo.

—Papá, pero...

—Lo siento hijo, pero ya debes hacerte responsable de tus cosas y tus actos, pelear a esta esta mal, debes mantener una reputación ahora. Ademas, ya perdiste dos celulares nuevos, es lo del auto, varios relojes y algunos anillos bastantes caros, no podemos permitir que casi cumplas la mayoría de edad y esperes a que arreglemos las cosas por ti. Además, en la universidad no nos tendrás a tu lado.

Mentía. Su papá mentia y no sabía. Un celular lo tenía Ron, otro lo tenía Hermione. Los reloj fue uno de regalo de cumpleaños y otro lo dio para comprar más alcohol en una fiesta. Y los anillos, bueno, no era fan de estos.

—Bien.

Harry sabía que debía decidir alguna carrera aunque no la necesitaba aún, sus padres le habían dicho que podía heredar las compañías y la tienda si aprendía a laborarlas, bien podía tener trabajadores o venderlas. Aun así, James tenía razón, debía empezar a ser responsable.

Solo le quedaba un año de instituto para después salir a hacer una carrera y después emprenderla. Era el año más difícil en la escuela, más ahora, que tendría que trabajar. Sabía que se perdería varias fiestas, alguna que otra reunión, pero quería mostrar a sus padres que podía ser responsable y así, le levantarian aquel castigo y sería lo mismo de siempre.

Tom tuvo que hacer que le vieran su ojo, buscar una forma de esconderlo durante la tarde del domingo, pero al ser un hematoma natural, no podía hacer mucho. El labio estaba cerrado gracias a que, Luna, le había puesto algo de hielo para que se curase un poco. Pudo dormir lo que restaba del día cuando las opciones de sus padres fueron nulas al tratar de persuadidos. Ni siquiera ceno, con el dolor y cansancio en su cuerpo, solo pudo dormir.

°°°
E

stados Unidos, 1997

La idea de regresar a su natal ciudad le hacía sentir un poco de náuseas si era del todo sincero. Sabía que ya estaba "pasado" de edad y que el famoso "tren" se le iba, como decía su madre. Pero desde el momento que salió de su carrera de Administración, no lo pensó dos veces antes de irse a vivir con sus mejores amigos y entender lo que significaba la vida como saber disfrutarla.

Claro que a esa edad uno quiere conocer el mundo, él tuvo que conocer el trabajo para poder conocer el mundo cuando se jubile, una mierda si se lo preguntaban. El enorme lugar los hizo alejarse por sus distintas carreras, al menos dos quedaron juntos, y ahora, de nuevo pensaban verse por la causa del mensaje que aún lo tenía atormentado.

Necesitaba con urgencia embriagarse y tratar de no asesinar a su padre.

"Es la indicada, es momento de que tomes el lugar que te corresponde como Malfoy. No pienso discutir por mensaje. Te espero aquí durante la semana, la conocerás como se debe y nada de textos antes de que le propongas matrimonio. Ambos tuvieron sus momentos de diversión y ahora deberán correr su responsabilidad al verlos juntos más de una vez y provocar a la gente."

Lucius estaba demente, ¿Cómo le iba a proponer matrimonio a ella? De todas las personas con las que tuvo algo, ella era la "indicada" para la familia, aunque claro, su familia no la conocía como él.

Lo admitía en voz alta, tenían sus coqueteos y visitas casuales que terminaban en sexo candente. Pero ambos sabía que no había amor de por medio, solo gusto hacia lo que ambos decían, eran las mejores relaciones sexuales para ellos, aun así, aspiraba a algo más segun Lucius.

A sus veinticinco años, le gustaba el curso que estaba tomando curso su vida, para que terminará arruinandose por nada. Necesitaba idear un plan y alejar esos pensamientos atroces respecto a un matrimonio que sin duda, jamás tendría.

Decidió mandar un mensaje de texto a sus mejores amigos y su secretaria de que no asistiría a la empresa durante varios días, que estaba a cargo y quería todo en orden al llegar, que le mandara mensaje de todo y que volviendo tendría su merecido lo cual era sexo y vacaciones. Descanso hasta la mitad del día, ignorando mensajes y disfrutando la vista que Estados Unidos le daba desde su apartamento de soltero, ignoro a la chica de turno salir después de otras rondas de sexo salvaje para bajar su estrés. Cerca del anochecer, se vio obligado a empezar a arreglar sus cosas para regresar a Londres, solo para dejar en claro que su prioridad era sólo él y no quería casarse.

Esperaba que sus padres entendieran que su vida soñada no era un matrimonio, un hijo y pasar alado de una sola persona. Eso no le gustaba, no le gustaba pertenecer a nadie, tenían que entenderlo y ahora, que era mayor y que por fin era dueño de esa empresa en especial, no había que o quien lo detuviera a seguir lo que deseaba.

Era momento de enfrentar a sus padres, era su único hijo, debían entender que no todo era boda e hijos, que él tenía un camino diferente. Era momento de marcar el destino que quería.

"Espero verte allá, tengo muchas con que lidiar y que nos veamos, será de mucha ayuda tenerte cerca. Te quiero."

Mando el texto por su celular antes de verse al espejo, hizo una mueca para negar con la cabeza. No le gustaba la imagen que sus padres le daban.

Ignoro nuevamente la respuesta de su amiga, tomo sus maletas (pues sabía que tardaría bastante allá, independientemente de que no le gustará lo que sus padres querían, Londres era su lugar favorito en mundo, a pesar de no vivir ahí), marcó a sus trabajadores antes de bajar y ver la enorme limusina, listo para llevarlo a el aeropuerto y tomar su yet privado.

Seria unas largas vacaciones, que de descanso, no tenían nada, solo le quedaba disfrutar el viaje antes de morir de estrés.

°°°
L

ondres, 1997

Vio los rostros de sus amigos al acabar de hablar, todos tenían rostros de resignación.

—Supongo que no habrá fiestas durante varios días.

Era el primer día de su ultimo año escolar y ahora pasaba por eso, un martirio.

—Una lastima. El fin de semana será la mía.

Se giro, sentado en el escritorio de su butaca para ver a Seamus, que enseñaba una hoja impresa a color con la dirección donde sería. Fiesta de colores neones. Había una sola persona que había hecho una fiesta tan épica como esa, fue el año pasado y nadie dejó de hablar de dicho festejo durante días. Sabía quien era la única responsable.

Arrebato la hoja para ver, tenia razón. Ginny Weasley estaba en los nombres como alfiltriones. Finnigan debía aprovechar que fuera novia de su mejor amigo, por algo estaba dando esos volantes.

—Estaré ahí.

Fue lo único que dijo antes de oír el grito de Luna, las gemelas Parvati y Lavender. Las cuatro compartían una revista, la del padre de Luna.

—¡No puedo creerlo!

—¿Qué pasa?

—¡La modelo Pansy Parkinson estará en Londres en unas semanas para festejar el compromiso de su mejor amigo! Por Dios, es que me hago lesbiana por ella.

—¡Alado del famoso Blaise Zabini, también modelo! Ellos son mi bi-panic.

—¿Qué? ¡Quiero ver!

La revista corazón de bruja (nombre que eligió Luna de niña) tenía en la portada una chica guapa y alta. Su cabello hasta los hombros y de un fuerte negro, en lo que parecía ser, lencería roja. Recostada en un sofá, mostrando su cuerpo y su belleza con facilidad. Sus ojos eran lo que más atraían, verdes y brillantes, como sus labios, jamás se le había visto un color cálido, siempre atrayendo la atención por rojos y negros en sus labios.

Detrás del sofá, en un fondo blanco y solo con un boxer, estaba un chico moreno, mostrando su torso desnudo, rapado y veía directamente a la cámara. Abajo, de esta, como si fuera una estampilla, estaba el aviso sobre una revista. Se alejaron, permitiendo a las chicas hablar sobre esas cosas.

Durante el resto de su clases de aquel día, solo quedó pensando en que debía ir a la fiesta de Seamus, sin importar qué. Quizás podría conversar con James y convencerlo como tantas veces hizo. Más si su padrino estaba con él.

Al salir, no se quedó con sus amigos como de costumbre, entró a su auto y fue directo a la tienda de su padre. Era famosa, desde luego, vendía gran variedad de ropa y la mayoría de personas iban ahí sin importar los costos, un regalo que Tom le dio a su esposo cuando Harry cumplió edad suficiente para poder estar solo sin la compañía de sus padres sobreprotectores.

Al llegar, estaba solo su tío Peter en la entrada, por lo que charlaron un poco. Era enorme y entre ellos cuatro la manejaban tan bien que parecían tener gran variedad de trabajadores. El siguiente fue Remus, sonrió y le devolvió devolvió gesto para admirar su cicatriz desde la ceja hasta abajo del labio, creada de joven por una carrera clandestina que, además de ganar, se llevó el corazón de Black a sus dieciocho años (aunque Harry presentía que fue antes).

—Pequeño Riddle, ¿qué te trae por aquí?

—Vine a ver a papá, charlar con él un poco.

—Tengo chocolate guardado, vamos a hablar en lo que viene. Esta con Sirius para asegurarse de toda la mercancía que acaba de llegar.

Harry sonrió antes de recibir la barra de chocolate y seguirlo detrás de lo que era una caja registradora. Le contó sobre lo sucedido y lo que, a su parecer, su padre había tomado mal. Remus sólo lo oyó con atención, aprovechando que no había ningún cliente dispuesto a pagar, ya que estaban ocupados en las rebajas o nuevos artículos que habían llegado.

—Creo que esta bien lo que James piensa, eres casi mayor de edad y debes tomarte tus estudios en serio, más ahora que pronto tendrás que elegir una universidad.

—Lo sé, lo entiendo. Pero es aburrido ir a la empresa de mi padre y...

—¡Cachorro!

Se giro. Sirius Black hacia acto presencia, sonrió antes de abrazar a su padrino y su mejor amigo de toda la vida. Al separarse, tuvo sus dedos en su barbilla antes de alzar la cabeza (odiando ser más pequeño de Black).

—A ver ese ojo.

—No es nada...

—Espero que haya acabado peor que tú.

—Lo hizo. Lo derrote. Aprendí a pelear del mejor, ¿no?

Sirius acarició su cabello antes de reír. James lo invito a acompañarlo con la mirada, se despidió de su padrino y tío antes de seguirlo. Llegó a su lado con rapidez.

—¿Paso algo malo que me deba de enterar?

—No. Dumbledore siempre te avisa si hice algo malo, papá.

—Director Dumbledore. —Riño su padre. —¿Entonces?

—Quería pasar algo de tiempo de calidad contigo. ¿Tiene eso de malo?

—Te conozco, dime la verdad.

Soltó un suspiro bajo antes de ver a otro lado, los ojos cafés de su padre le picaban su mejilla.

—Seamus hará una fiesta el sábado.

—¿Le dijiste que no iras? Oh, no, no me veas así. Dijiste que irías con tu padre, es tu responsabilidad asistir.

—¡Será la mejor fiesta!

—Eso dijiste la semana pasada. Y la fiesta anterior a esta y la anterior a esa.

Harry hizo un puchero, pero James negó con la cabeza.

—Quedamos en un acuerdo. Además, creo que Tom tiene una junta a la que asistirias el sábado, en la tarde.

—Papá, pero...

—Si cumples, iras. Solo es asistir los viernes y sábados, Harry. Además, es una simple comida, al final iras si te comportas como debes, no es tan malo.

Tuvo que irse cuando la tienda empezó a llenarse hasta el punto que no pudo hablar con nadie más, no pudo despedirse al ver a sus tíos ocupados al igual que su padre. Solo subió a su auto y se fue, la casa estaba vacía como todas las tardes, pero ahora no tenía ganas de ir a ningún lugar, solo quería estar acostado.

Ignoro los mensaje de sus amigos, preguntando si tenía permiso o que lo consiguiera, que Seamus aseguraba ser una de las mejores fiestas. Se quedo dormido sin darse cuenta.

°°°

Había pasado la peor semana de su vida, haciendo todo lo que su padre decía, esperando que con eso, reconsiderar la boda que no salía de su cabeza.

Hablaba sin parar, murmurando las continúas juntas y él solo esperaba ver a Pansy y Blaise lo más pronto posible ya que Theodore aun estaba de viaje. Ser un artista reconocido debía ser difícil, aunque no se podía quejar, tenía la misma vida, solo que él por base a Lucius, Pansy por su madre, Blaise salió solo adelante, al igual que Theo.

—Bajaremos. Debes comportarte, Tom es uno de mis mejores socios.

—Además de que es tu amigo.

Lucius vio mal a su hijo, haciendo a Draco alzar una ceja. Con la edad, había aprendido a retarlo en silencio, sabiendo que ya no podía decirle nada. El mayor salió del auto cuando su chófer les abrió, sonrió al recibir una llamada de Greengrass. Salvandolo siempre cuando más la necesitaba.

Mostró su celular, por lo que Lucius pidió a sus guardaespaldas que lo cuidarán y escoltaran hasta adentro. Contestó, esperando hacer tiempo y poder irse de ahí, con suerte tendría un poco de diversión.

—Habla Draco.

¿Se puede saber... porque sigues el plan de tu padre? ¡Quedamos que era sexo casual, Draco! Y llevas toda la semana, mostrando tu sonrisa por todo Londres diciendo que somos una estúpida pareja feliz. Tuve que regresar de emergía al ver las noticias. ¡No acordamos esto jamás!

—Yo siempre dije que era sexo casual, Astoria. Y, teóricamente, fue culpa tuya. Te quedaste un mes en mi departamento.

¡Te recuerdo que ese mes la pasamos follando, idiota!

—Nunca dije que no fuera así.

Estoy en lo mejor de mi carrera, no puedo dejarla y menos por alguien tan imbecil como tú. Iras con tu padre y dejaras este circo de lado, Malfoy.

—Lo haré. Solo espero que también le digas a tu padre, que esta dentro de esto. Saludos, Astoria, ten linda tarde.

¡No te atrevas a...!

Salió del carro apenas colgó, sintiendo más peso en sus hombros tensos. Ella y su padre lo llevaban a la locura, pero eso no significaba que lo iba a permitir. Se acomodo el traje antes de caminar hasta donde le señalaban, sintiendo el sonido de fotografía a lo lejos.

Sabía porque lo hacían, dejando de lado le hecho de que era asquerosamente millonario, era por su fama. Fama que no le importaba en lo mínimo.

Todo empezó cuando tenía veinte, la mejor etapa de su vida la vivió haciendo que lo que su padre quería para él, estando demasiado aburrido de tener una "relación" seria con una chica (la cual ya no recuerda su nombre), la dejo sin más antes de salir del instituto de Hogwarts. Empezó a conocerse a sí mismo, lo que le gustaba y disgustaba de las personas, inlcuso tuvo un breve romance (que no era romance, sino sexo) poliamoroso con Blaise, Pansy y Theo, aunque lo disfrazaban como amistad por el dinero que le daba su padre a los paparazzis cada que los veían cariñosos. Hasta que su amor por Theo fue demasiado y empezaron una relación que al poco tiempo se volvió dañina y toxica, lo dejaron por el bien de ambos como de su amistad y a pesar de que hay un hilo de amor que ninguno quiere dejar de lado, prefieren no arruinar la amistad que les queda.

Nunca se definió, ya que el sexo era una cosa aparte. Solo se enamoro una vez y no planeaba que el dolor volviera, así que cada que le preguntaban solo reía y acababa las entrevistas.

A los veintidós trato de hacer el mismo trabajo que sus mejores amigos, modelaje. Demasiada presión de su padre le hizo salirse, al igual que fotografías filtradas donde follaba con el fotógrafo.

A los veintitrés parecía estar calmado cuando conoció a las hermanas Greengrass, jamás dirían del trío que hubo en una fiesta de navidad. Donde Daphne se alejo al conocer a su amor verdadero y Astoria lo buscaba por simple sexo casual, aunque algunas veces salieron, nada era mejor que oírla gemir, inlcuso una vez se unió Adam, un amigo de Estados Unidos.

Casi al cumplir veinticuatro, fue cuando Astoria decidió mudarse a su casa. Hubo muchas fiestas, alcohol, unas cuantas orgías y trios o solo ellos dos. Confundieron las cosas, pero cualquiera lo haría al verlos tan unidos.

Y ahí estaba, con veinticinco años, ideando un plan de escape. Podía dar dinero a sus trabajadores, irse con alguna mujer de pecho pequeños y grandes nalgas o un hombre de pene promedio y pasivo, lo que sea le venía bien. Pero quien lo veía solo quería una cosa: fama. Le paso una vez en un viaje a Latinoamerica, aquel chico ya no se le vio después de dar una "entrevista" sobre Malfoy, igual nadie lo extrañaba.

—Quita esa cara, Draco.

—Es la única que tengo.

Lucius vio mal a su hijo antes de sonreír cuando Tom hizo acto presencia. Era una enorme tienda de autos, la más famosa por todo el mundo gracias a las inversiones de Malfoy con su amigo.

—Lucius, tienes la misma cara. No envejeces nunca, viejo amigo.

—Y tu el mismo esposo. No te divorcias.

Tom golpeo su brazo de broma. No era para nadie sorprendente que James no se llevara del todo bien con los Malfoy.

—Draco, hijo, cuanto haz crecido.

—Un placer verlo de nuevo, Tom. ¿Qué tal está James?

—Le gusta mantenerse entretenido.

—Ya veo.

Era momento de enfrentar a sus padres, era su único hijo, debían entender que no todo era boda e hijos, que él tenía un camino diferente. Pero a pesar de querer hacer eso, sólo podía hacerlo rabiar.

Sonrió coqueto, Tom sólo se soltó a reír.

—Igual que siempre.

—Viejos hábitos.

—Creí que James nos acompañaría esta tarde, Tom.

—Cosas en la tienda, pero, mi hijo será quien esté con nosotros.

Un mocoso que se veía estar de mal humor, estaba alado de Tom, quien lo abrazaba antes de hacerlo saludar. Draco lo escaneo, si fuera mayor, quizás podría divertirse un poco, pero se veía inocente, quizás podría quitarse no sólo a Astoria de encima, sino crear otro escándalo, sin sexo para no meterse en problemas, pero si con fotografías que digan lo contrario.

—Un gusto, Harry Potter.

—Dime Draco.

Tom no vio el sonrojo involuntario de su hijo por adelantarse con Lucius, cuando Draco tomo la mano del joven Riddle-Potter y llevarla a sus labios para darle un beso.

Caminaron detrás de los mayores en silencio. Harry parecía no cansarse de ver su celular, triste, de no poder asistir a la fiesta por esa comida.

Se fueron juntos después de unos minutos, en la camioneta de los Malfoy. Tom y Lucius hablaban sobre sus años en la escuela y sobre sus negocios, reían joviales. Hasta atrás, les tocó a Draco y Harry.

El rubio empezó su plan. Debía de pensar una buena estrategia, alejar al chico, que les tomen fotos y podría crear fama de infiel, a pesar de que no salía con Astoria, así la chica podría "cancelar" la boda que sus padres planeaban y después deshacerse de Harry, no es como si pasara a algo más.

—Así que Harry... —El menor se giro a verlo al oír su nombre. —¿Qué edad tienes?

—Diecisiete.

—La mejor etapa de la vida, o eso dicen.

—No para mi.

—¿Siempre eres así de seco?

Harry soltó un bufido de risa antes de negar con la cabeza.

—Lo siento, es que tenia una fiesta y bueno... no puedo asistir. Y me hace sentirme enojado.

—¿Por una fiesta estas de mal humor?

—Se que suena patético, pero seria la mejor que haya.

—¿Es por una chica?

Harry alzo una ceja.

Draco necesitaba tantear terreno, saber si se definia o su plan no funcionaria si lo vieran muy masculino, aunque, si seguían haciendo romances con cualquiera, eso daría completamente igual. Si besaba una pared estaba seguro que podrían inventar que ocultaba a alguien.

—No. Es solo, me gusta ir. Son con mi familia, ¿sabes? Antes vivíamos cerca y era genial, pero ahora solo los veo en clases y no es lo mismo. Me gusta reír con ellos, bromear, juntarme y fingir no crecer.

—Curioso, porque vas a una fiesta. Y dudo que haya música infantil y globos.

—Es mejor que eso, mira.

Harry saco su celular, desbloqueandolo con su huella antes de enseñarle la fotografía que Ginny le había mandado hace poco. La sala estaba oscura, había luces que reflejaban los colores neones que daban una mejor vista a la sala. La chica se apreciaba y le mandaba un beso a la cámara.

—¿Es tu novia?

—Una de mis mejores amigas.

—Es linda.

—Como intensa.

Harry le contó su historia, aunque no había mucho. Un enamoramiento que seguía a pesar de todo. Draco descubría que aquello le daba risa, problemas de adolescentes que antes le daba importancia y entendía porque su padrino Regulus se reía.

Al llegar al restaurante, Draco convenció a su padre de sentarse en mesas distintas, solo para entretenerse y al menor también. Lucius acepto, demasiado contento de estar con su mejor amigo después de hace años.

Harry ignoro el hecho de que estaba lejos de su padre y en la ventana, demasiado aburrido en su celular. La silla arrastrarse a su lado, hizo alzar la mirada.

—Vendrán por la orden pronto, ¿ya sabes que vas a pedir?

—Irme.

—Si, somos dos. ¿Quieres salir un rato? No es como que podamos irnos.

Potter soltó un suspiro, salir al pequeño balcón o quedarse ahí. Si no podía ir a la fiesta, presumiría donde estaba. Asintió, viendo fijamente al chico. Se le hacía familiar, pero no recordaba de dónde. Draco hablo a un mesero que le coqueteaba con la mirada, pero el mayor solo daba instrucciones del cambio de mesa.

—Te ayudo.

—Gracias.

Draco sonrió para ayudarle a ponerse de pie, tomar el saco de Potter (ya que ambos iban de traje por la ocasión) y caminaron hacia las mesas que estaban en el balcón del restaurante. Harry se volvió a sonrojar al sentir la mano del rubio en su espalda y bajar hasta su cadera.

Nadie había sido tan atrevido, ahora sentía que era estar del otro lado. Se sentía nervioso.

—Espero no te incomode, es una costumbre que tengo.

—N-no... solo es raro.

—¿Es poco heterosexual?

La sonrisa de Draco le hizo reír y negar con la cabeza. El haberse besado con Ron, Luna, Hermione y Neville no era muy hetero de su parte. Sólo se alzó de hombros antes de ver como Draco alejaba la silla de la mesa y lo ayudaba a sentarse.

—Se podría decir que... tengo cierto... pánico bisexual, casi la mayoría del tiempo.

Draco soltó una risa baja. Aún a su lado, sin sentarse, sabiendo que los estaban fotografiando a lo lejos. Pero Harry solo lo veía con timidez.

—Ya veo, es normal.

—¿Tú eres...?

—Jamás me he definido, me gusta tener relaciones sexuales, eso es lo que importa. No importa si es mujer o hombre, solo que mi corazón se alegre.

Se alzó de hombros y se sentó. Harry ignoro el hecho de saber quien el era el rubio antes de tomar un video de su comida y al rubio, que parecía reír al darse cuenta para subirlo a sus redes sociales.

Hablaron de todo y nada, se conocieron un poco. No sintieron que la tarde pasaba hasta que sus padres los vieron.

—Oí de una fiesta. —Dijo Draco con la vista fija en Tom, quien vio a su hijo con reproche y haciendo que se sonroje. —Puedo llevarlo, señor Riddle.

—¿Qué?

—Es joven. Merece un poco de diversión. Yo lo entiendo bien.

Tom vio mal a Draco este le guiño el ojo con descaro. Lucius solo carraspeo.

—He quedado con Astoria, mi prometida, hace poco. —Dijo, haciendo a Lucius sonreír, complacido. —No tengo problema con llevarlo, así pueden tener, ambos, un poco se tiempo para ustedes. Se que mi madre quería tiempor contigo, padre.

—¿Estas conforme con eso, Harry?

—Asistiré, es lo que importa.

Tom sólo asintió antes de verlos ponerse de pie. Harry abrió los ojos al ver el hermoso cámaro color negro esperándolos al salir, sonrió al verlo abrir la puerta y entró de copiloto, lanzando su saco a la parte trasera.

—Podrías dejarme en casa para arreglarme.

—¿Y que James ya no te deje salir?

Vio a Draco meterse antes de prender el carro, Harry chasqueo la lengua.

—Tienes razón.

Lo llevo siguiendo las indicaciones de Harry, hablaron y oyeron música. Al llegar, Draco arrugo la nariz, no estaba acostumbrado a estar en casas tan pequeñas como esa.

—Muchas gracias por traerme.

—Podríamos charlar después.

—Eso sería genial, claro.

—Ten. —Draco le paso su celular, haciendo a Harry arquear una ceja. —Pon tu número, yo te marcare.

—Bien.

Harry lo hizo antes de salir y despedirse, entró corriendo a la casa después de verlo marcharse. Atrajo la atención de más de un presente, pero fue directamente hasta su mejor amiga. Hermione estaba impresionada de verlo.

—¡Harryyy!

Se giro antes de sentir el cuerpo de Lavender encima suyo, soltó una carcajada.

—¿Qué pasa?

—¡Sales con un Malfoy! ¿Cómo no nos dijiste?

—No sé de que hablas.

—¡Draco Malfoy, del famoso que hablábamos en clase la otra vez! ¿Salen?

—Alguien como Malfoy jamás saldría con Harry, no seas ridícula.

La voz de Dean sonó cerca, Harry se sonrojo de la vergüenza. Thomas había sentido celos, estaba todo bien hasta que Potter cruzo la puerta y se llevó la completa atención de su novia. Brown bajo de su espalda para dejar a Harry hablar con Dean.

—¿Estas seguro? Porque el me trajo y tiene mi número.

—Apostemos, entonces.

—¿Qué?

—Ten relaciones sexuales con él o una relación y enséñanos una evidencia.

Harry vio con enojo a Dean, sabía lo que era capaz de hacer por celos, pero eso era otro nivel. Sentía las miradas de todos, si se negaba, quedaría como el idiota, pero si aceptaba, arriesgaba no solo la furia de sus padres, sino la mala reputación de Draco (del que acordaba ya haber leído de él) y perder su virginidad. Estaba sonrojado de vergüenza y no se necesitaba ser un genio para saberlo.

—Eso es excesivo. —Dijo Ron, salvandolo como siempre. —Él es varios años mayor y pueden ser amigos, no necesariamente una relación.

—Lo sé, pero queremos ver si Harry entiende eso. ¿O tienes miedo?

—¿Por qué tendría miedo?

—Si yo gano, el hecho de que no tengas nada con él, te iras de la escuela para irte a la de riquillos. —La mayoría soltó un gemido de sorpresa al oírlo. —Y si tu ganas, haré lo que quieras.

Estaba consumido por el enojo. ¿Cómo decía que no conseguiría tal cosa? Era Harry James Riddle-Potter, conseguiría lo que sea. A pesar de que sentía que al rubio no le gustaría, no se iba a quedar callado.

—Ganaré y cuando lo haga, créeme, no querrás volver a apostar conmigo. Serás mi perro todo el tiempo que quiera.

—Trato hecho.

Estrecharon la manos, para alejarse y seguir con la fiesta. Hermione le obligó a girarse y verlo con reproche.

—¿Sabes en que te metiste?

—Lo sabré cuando lo haga.

Alejo la apuesta de su mente o al menos trato de hacerlo, pero cada cerveza, shot o bebida alcohólica le hacía a su cabeza regresar a la conversación con Dean Thomas. En verdad que intento alejar sus ideas del rubio y como conquistarlo o si directamente iba a sus pantalones, pero la voz de Lavender que le decía que jamás se había enamorado o eso decían las revistas le hicieron doler la cabeza. ¡Y Potter ni siquiera se había acostado con nadie de su mismo sexo!

Solo había besado en borracheras como esas a algún chico que la mayoría del tiempo era Ron o Neville, incluso tuvo un pequeño toqueteo con su ex, Cedric, pero nunca dieron al siguiente paso por miedo a que Potter fuera dejado de lado, más si contaba que Diggory era dos años mayor que él y que parecía tener ahora la mejor vida después de salir del instituto.

A pesar de eso, no era santo. Sabía hacer orales, desde luego, a ambos sexos y Neville una vez se la chupo y él hizo lo mismo, ¿que podía ser diferente? Que te la metan por ahí no debía de doler tanto. Seamus era una mala elección para iniciar esa experiencia, había perdido su virginidad a los quince y podía jugar ambos roles, pero le daba nauseas pensar algo con él, tomando en cuenta que había salido con dos chicos al mismo tiempo y eso acabo en un trío.

Hizo una mueca al ver a Ginny con las piernas abiertas, sus bragas estaban en sus tobillos y dejaba que Seamus le metiera la mano junto a Dean, quien le mordía los pechos haciéndola gemir alto. Ronald ya estaba acostumbrado a ello, de todas formas.

Busco a su mejor amigo antes de rodar los ojos, se estaba comiendo a Hermione con la boca, literalmente. Giro un poco la cabeza antes de tratar de caminar a otro lado, una ventaja de estar ebrio es que esa imagen se le olvidaría por completo.

Su cabeza se fue a la pista improvisada antes de sonreír y acercarse, no se dio cuenta de lo que pasaba hasta que las manos de Neville estaban en su miembro, debajo de sus pantalones y se besaban, solo tuvo que morderlr el labio inferior con auavidad, susurrar una palabra antes de que estuvieran subiendo a cualquier habitación. Al sentir su cerebro reaccionar y ver a Neville montándolo, sabía que sería una larga noche y una inmensa resaca.

Solo fue capaz de gemir moviéndose a la par de su mejor amigo.

Sabia que si Neville lo aguantaba, el también podría. Follaría con Draco Malfoy y ganaría esa estúpida apuesta.

°°°

Abrió con lentitud sus ojos al sentir su celular sonar, trato de alcanzarlo, pero una mano en su cadera le impidió hacerlo. Su celular dejo de sonar cuando pudo quitar el brazo de la persona a su lado, al sentarse en la cama y tallarse los ojos se dio cuenta que no estaba en su casa.

—Mierda, me van a matar.

La persona que estaba a su lado se removió, le puso la almohada para que la abrazar antes de ponerse de pie. Normalmente, su desnudez le era igual, pero no con varias personas en la habitación. Ronald dormía sin camisa en una esquina, Ginny estaba abrazada de Dean, Hermione y Luna tenían una manta encima y dormían en el suelo.

Se puso sus boxers apenas los encontró, después el pantalón antes de oír su celular sonar en su camisa, encontró sus lentes junto a esta. Contesto antes de salir, cuando vio su par de zapatos.

—¿Bueno? —Susurro.

¿¡Dónde estas!?

La voz de su padre le hizo que su cabeza doliera.

—En casa de Seamus.

¿Estas bien?

—Sí, lamento no haber avisado. Mi celular se quedo sin batería y lo deje cargando durante la noche, me quede dormido.

¡Gracias a Dios que estas bien! Ahora, te quiero aquí jovencito.

—Ya voy para allá, solo déjame pedir dinero para el transporte y...

El joven Malfoy te esta esperando, ¿qué no haz atendido sus llamados?

—No lo oí.

¡Directo a casa!

Se acomodo la camisa lo mejor que pudo, entro al baño para echarse agua a su rostro y quitar rastro de lo que había pasado.

—Mierda.

Su cuello tenía una marca rojiza, Hermione sabía quitar bien los chupetes, por lo que se fue a despertarla, encontró su bolso cerca de ella, más la curiosidad era mayor. Se acerco a la cama antes de abrir los ojos con sorpresa.

Neville estaba durmiendo, con más marcas que Harry. Bajo la vista a su abdomen que tenía marcas de su mano en su cadera. Sus mejillas ardieron ante los recuerdos borrosos. Entro al baño para tapar el chupete con maquille, a pesar de que sus manos estaban temblado.

Había tenido relaciones sexuales con Neville, esperaba que no se comportara nada raro después de eso. Al salir, su sorpresa no disminuyo al ver el camaro de Malfoy frente suyo, y al rubio fumando sin dejar de verlo.

—Estas vivo.

—Eso parece.

—¿Y los mensajes? Me costo descifrarlos.

Estaba medio consiente que su mente no tenía recuerdos desde las dos de la mañana hasta las cuatro y medio o cinco, pero a eso de las seis de la mañana (que fue, ahora que recordaba, cuando tiro sus lentes y celular de la mesa de noche) donde hablaron unos minutos antes de que todos cayeran dormidos.

Saco su celular del bolsillo de su pantalón, viendo que había un numero sin registrar.

"Hey, soy Draco. Háblame, estoy en una situación incomoda."
2:30 am, leído.

"Hola, bOnitoooo"
2:30 am, leído.

Ese había sido Ronald, se sonrojo de la vergüenza.

"¿Bonito? Bueno, eso es adorable"
"Se buen amigo y ayúdame a enfrentar más de una sola furia."
2:31 am, leído.

"¿Por qué no te marco mejor?"
2:32 am, leído.

"Porque sabrán que estoy pidiendo ayuda, soy un adulto sin responsabilidades."
2:34 am, leído.

"Nos podemos divertir por llamada, si sabes a lo que me refiero"
"O puedes venir por mi y nos vamos a otro lugar"
"Digo, si comprendes lo que digo"
2:35 am. leído.

Después venían varios mensajes con cosas demasiado explicitas, sabía que entre Ronald, Hermione, Neville y él lo habían mandado ahora que lo recordaba, seguramente fue por eso que acabo follando con Longbottom. Bueno, quizás no, recordaba hacerlo antes de reír como idiota en una cama que no era suyo y desnudo.

Al final habían oraciones incomprendidas como si solo mandara mensajes, el final, fue antes de dormir, él lo había mandado, medio cuerdo.

"Ojala estuvieras aquí, en lugar de Nev"
5:45 am, leído.

"¿Quién es Nev? ¿Y dónde quieres que este?"
5:50 am, leído.

"Un amigo. Ya sabes, conmigo, follando."
5:55 am, leído.

Abrió la boca y la cerro, Hermione le había dicho que escribiera eso último, para callarle la boca a Dean y obligarlo a dejar a Ginny para que su amiga Luna le diga lo que sentía por la pelirroja, le pareció divertido y asintió. Pero no era el final.

"Jajaja, no digas eso, Harry"
"Ponte limites, todo lo que dicen de mi es por algo."
5:56 am, leído.

"Por algo te lo digo"
6:00 am, leído.

"Mejor duerme, a estas horas no sabes lo que escribes realmente."
"Mañana hablamos, quiero distraerme y por el momento eres el único que conozco, paso por ti a tu casa, ¿o sigues en la casa de tu amigo?"
6:10 am, leído.

—Puedo explicarlo. —Dijo.

—Te oigo.

Se quedo pensando en posibles formas de decirlo, pero si quería ganar, no debía de decirlo. Se acerco, aun avergonzado.

—No puedo, lo siento. Estaba ebrio y supongo que me pareció divertido.

—Ya lo sé. —Sonrió, divertido. —Anda, sube, saldremos.

—¿No tienes cosas que hacer?

—Sí, alejarme de mi padre y el padre con la chica con quien quieren casarme a fuerza. Es eso o salir contigo.

—¿Gracias?

—De nada, entra.

Harry soltó un suspiro bajo al ver al rubio abrir la puerta de copiloto para que pueda entrar e irse de ahí, Draco sabía que estaba haciendo mal, algo que hace mucho tiempo no le pasaba, se instalaba en su cuerpo: resentimiento. Y no por ser alguien menor y sin experiencia, fácil de manipular, sino porque sabía que podría enamorarse de verdad y Draco sería el mismo hijo de puta de siempre.

La puerta de la casa se abrió, por lo que ambos dejaron de verse para ver hacia atrás. Neville terminaba de ponerse la playera, en su pecho y cuello se veían marcas rojizas y se sonrojo al ver a Potter, Malfoy alzó una ceja.

—Creí que te habías ido hace rato.

—Ya me iba.

—Vale, nos vemos el lunes en clase.

El chico empezó a caminar en dirección contraria a la que el auto estaba estacionado, el grito de su amigo al llamarle le hizo girarse. Su nariz estaba rojiza y sus ojos veían al suelo.

—Espero que sigamos siendo amigos, lo lamento.

—Fue una simple borrachera más, debo irme.

—Nos vemos.

—Sí, nos vemos.

El mayor soltó un bufido de risa, atrayendo la atención del chico.

—¿Qué te causa risa?

—Déjame adivinar, ¿fue con él con quien te acostaste?

—Eso no te incumbe.

—No me incumbe, tienes razón, pero es obvio que le gustas. Además el sonrojo en tus mejillas me hace afirmarlo.

—Eso no es cierto.

—Claro que es cierto. Reconocería esa mirada donde sea, él creyó que fue especial cuando realmente no lo fue.

—No sabes lo que siento y lo que él siente.

—No, pero es obvio. Sube, aun debes ir con tus padres y sacarte ese olor de sexo y alcohol.

—¿Qué?

—Ya te dije, saldremos. No pienso estar cerca de Lucius, Astoria o sus padres.

Harry entró al auto, no hablaron durante el camino. La música fue lo único que logró hacer que no se sintiera incomodo el trayecto. James no pudo regañarlo, pero si advirtió a su hijo sobre la fama del chico Malfoy al verlo salir de bañar.

—Tendré cuidado, papá.

—Y Harry.

—¿Mande?

—Cúbrete esas marcas horribles, que seas casi adulto no te da derecho a venir así a la casa, ten más respeto, por el amor a Jesús.

El menor se sonrojo antes de ver salir a su padre. Se puso un pantalón de vestir color café, una playera de manga larga y cuello de tortuga, una gabardina negra, botas igual negras y una cadena de plata que Hermione le regalo. Bajo, arreglándose el cabello.

—Prometo traer a su hijo sano y salvo.

—Harry conoce bien la ciudad.

Tom le dio varios dólares a su hijo antes de verlos salir, Harry soltó un suspiro para seguir al rubio. Se mordió el labio, nervioso al entrar de nuevo al auto.

—No te voy a comer, relájate. Vamos a ir a conseguir unos regalos.

Murmuro al darse cuenta que iban en silencio.

—¿Regalos?

—Mis mejores amigos vienen y no los he visto en años.

—Claro. Pansy Parkinson y Blaise Zabini, ¿no?

La mirada gris el mayor le pico en su mejilla, se giro a verlo antes de alzarse hombros.

—Mis amigas leen mucho de eso, en las revistas y esas cosas.

—Claro, ya casi te sacaba de mi auto por acoso.

Harry soltó una carcajada antes de ver su celular.

—¿Quieres conectarlo y poner tu música?

—Casi no tiene pila, cargo muy poquito ahora que me metí a bañar.

—Tengo cable, esta ahí.

Harry abrió el pequeño compartimiento que el rubio señaló antes de sonrojarse. Malfoy lo vio de reojo antes de sonreír y detenerse en un alto.

—Siempre hay que prevenirse.

—¿Eres una clase de deparado sexual o qué?

—No quiero alguna enfermedad o un hijo. Ambos son igual de malos.

Harry saco los condones del comportamiento, riendo. Malfoy sonrió antes de girar la vista al frente al momento que el semáforo se puso en siga. Ninguno de los dos se dieron cuenta que los habían fotografiado. Potter encontró el cable antes de conectarlo, guardar los condones y poner música.

El viaje fue más llevadero, Harry le contaba lo genial que había sido la fiesta y lo fatal que se sentía ahora que su cerebro estaba trabajando.

—¿Almorzaste algo antes de salir?

—No, inmediatamente que desperté, salí.

—Bien, pasamos a comer algo. Seguro tienes resaca.

—La verdad sí.

El rubio lo guio cuando bajaron del auto, hablando de temas triviales, aunque el menor era el que más hablaba. El mayor solo podía reír de las ocurrencias del moreno, antes de entrar al restaurante. Varias personas se giraban a verlos.

El mesero trato de coquetear con Draco, pero este se veía indiferente y solo pidió lo que comerían. Cuando llego el vino, el menor lo vio con curiosidad.

—¿No es muy temprano para beber?

—Es la hora feliz en algún lugar del mundo.

El menor sonrió divertido antes de ver el lugar. Si bien, ese tipo de lugares no le gustaban, demasiado caros y lujosos, pero bien podía darse cuenta que era el estilo de Malfoy.

Comieron y hablaron vagamente, pero el recuerdo de la voz de Dean le hacía sentirse culpable. Al acabar, el mayor pago antes de salir.

Pasaron por varias tiendas, donde terminaban comprando más de una cosa.

—Pansy es difícil de hacer feliz.

Es lo único que decía. Debía admitir que se divirtió bastante y el dolor de cabeza paso a segundo plano. Incluso Draco le compro un lindo reloj al ver que no tenía en la muñeca.

—No deberías.

—Es lo de menos, me haz salvado y hecho reír en un día.

—Pero...

—Y quiero que lo uses seguido.

Harry bufó antes de cargar la pequeña bolsa del reloj cuando fue pagado. Tardaron todo el día, terminando comprando cosas por las que no iban, Draco le volvió a comprar, solo que esta vez fue una cadena cuando le dijo que no solía usar anillos.

Pasaron a comer después, Harry lo oía atentamente. Malfoy hablaba sobre sus años en la escuela junto a sus mejores amigos. Potter solo podía reír al oírlo. Casi al anochecer, fue llevado hasta la puerta de su casa.

—Fue un agradable domingo, hace mucho no me divertía tanto.

—¿Por?

—Resacas.

Draco sonrió divertido.

—Espero verte pronto, Harry.

—¿De verdad?

—Claro, eres más de lo que creí. Hasta puedo decir que divertido.

—Bueno, tú eres más que tu fama.

—Lo sé, pero no le digas a nadie, solo di que soy horrible. Asqueroso.

—¿Cómo la crema?

Draco soltó una carcajada.

—Como la crema. —Repitió. —Sí, así.

—Nos vemos. Hablamos después.

—Trata de no tener tu celular cerca de ti cuando tomes.

—Lo tendré en cuenta.

Bajo del carro bajo la mirada del rubio, cuando entro a su casa mostro los nuevos artilugios, oyó el auto avanzar. Cuando se subió a dormir (pues había comido lo suficiente para no cenar), se dio cuenta que había una pequeña hoja y una caja hasta abajo de la bolsa de su reloj.

"Espero te guste, úsalo y no lo regales. D"

Sonrió, era un bonito anillo. Se baño y cambio por su pijama antes de acostarse en la cama, viendo las fotografías que había tomado ese día con el rubio, solo en una sonreía.

Draco era más que su fama, no debió pasar tanto a su lado para darse cuenta.

Acabaría con esa apuesta mañana, no importaba nada, Dean no mandaba en su vida, y no era culpa suya que su novia no lo tomara en cuenta como él quería.

°°°

Soltó un suspiro cuando no respondieron, estaba exhausto, por lo que colgó antes de estirarse. Mandaría cada bolsa al respectivo cuarto de sus mejores amigos en su mansión.

Se cambio a una ropa más cómoda para dormir antes de oír el sonido de su celular sonar, sonrió al ver el nombre.

—Linda.

¿Qué sucede? ¿Por qué tantas llamadas? ¿Ya pudiste cancelar la estúpida boda?

—De hecho, eso harás tú.

¿Qué?

—Encontré a alguien, le hare un trato y ya.

¿Alguien? ¿Un ratoncillo nuevo o ya estas enamorado?

—En un adolescente.

Debo empezar a preocuparme, ¿no?

—Nada de eso. —Soltó una risa. —Le dire que haga que nos tomen unas fotos, le daré algo de dinero, quiere arreglar su auto y dejar de trabajar con su padre. Ambos ganaríamos.

Draco, no comprendo bien.

—Salimos hoy en la tarde, algunos tomaron fotografías. Viajaras aquí y fingiremos ser la pareja ideal.

No suena divertido.

—Bueno, cuando estés aquí te cuento el resto.

¿Qué ganare?

—¿Quieres tener esta conversación por celular o en persona?

Correcto, guapo. Nos vemos mañana.

Sonrió antes de acostarse a dormir.

°°°

Bajo de su auto antes de ver la enorme escuela, se acomodo su chamarra de cuero antes de ver la hora en su reloj. Faltaban cinco minutos para la entrada.

Jamás se había sentido tan ansioso como estaba ahora, se sentía nervioso. Lo suficiente para llegar temprano. Saludo a Flitch antes de reír cuando lo oyó quejarse de los adolescentes que llegaban temprano para meterse a un salón a limpiarlo. Camino hasta su casillero antes de abrirlo, solo para hacer tiempo.

—¡Hombre! —Se giro antes de sentir el brazo de Ronald en su hombro. —¿Qué tal? No hablamos mucho el domingo.

—Dormí.

—Eso no dicen las redes.

—¿Qué?

El grito de Lavender, las gemelas Patil, Luna y Hermione le obligo a arrebatarle el celular en el que Ronald mostraba una noticia.

Apreciaba las letras antes de ver la fotografía y pasar saliva, con un destellante rojo el titulo de esa noticia decía: ¡Ni el matrimonio lo cambia!, para verse a sí mismo, sentado y con su cabeza descansando en su mano, con una sonrisa y viendo a Draco, quien tenía una sonrisa ladina y lo veía.

—Esto esta muy fuera de contexto, Ron.

—Creo que perderás, Dean. —Canturreo Brown antes de verlo irse con Seamus atrás de él. —Así que Potter... ¿ya te lo follaste?

—¿Qué? ¡No! Es solo...

—"El famoso conquistador, Draco Malfoy, ha agarrado una nueva conquista con tan solo pocas semanas en Londres, siendo siempre encantador con sus parejas, causando gran impacto, no solo a sus fans, quienes aun esperan vuelva al modelaje, sino también, a más de un presente a verlo, pues su nueva conquista, no es nadie más ni menos que el hijo del muy exitoso empresario Tom Ryddle, a pesar de la diferencia de edad, se veían muy unidos la tarde del domingo 23 de agosto de este año". Admitelo, Harry.

—Bien, salimos a comprar cosas para sus amigos, pero no salimos ni nada por el estilo.

—Sh, viene lo interesante.

—Lavender, no creo que...

—"Y eso no fue lo único que paso, pues se les vio muy unidos durante el día, varias personas aseguran verlo regalarle artículos sumamente caros, ¿cómo se tomará su prometida tal cosa? Si bien sabemos y han seguido al apuesto chico, sus relaciones no siempre han sido sanas ni buenas en ningún momento, ¿será que dejara a su prometida? ¿O solo es un simple juego? No contento con esto, se le capto una fotografía bastante explicita."

Harry arrebato el celular para verse dentro del auto, mostrando una tira de condones y riendo, mientras que Draco lo veía con una sonrisa. No quiso oír, sabiendo que iban a poner cosas que no tenían nada que ver.

—¿Si te lo follaste?

—¡No! Debo llamarle, hacer que diga la verdad.

—Harry, es un Malfoy con mala reputación, que lo diga no cambia nada.

—Mierda.

La campana anuncio el incio de clases, tuvo que irse resignado a su salón. Le mando mensaje antes de que Severus le quitara si celular, esperando una respuesta. Durante las horas que tardo sus clases, no llego respuesta, ni siquiera lo había leído.

—¿Y Neville? —Pregunto en su receso, al no verlo.

—Me mando mensaje. —Contesto Luna. —Se sentía mal.

—Vale.

Sabía que era abordarlo muy pronto, pero era inevitable. La apuesta de Dean, la noticia con Draco y la conversación sobre que el chico le gustaba, le estaba pesando la cabeza.

—Harry, te marcan.

—¿He?

Ginny señalo su celular antes de ver el nombre su padre, trago saliva antes de tomarlo y alejarse de ahí para responder.

—¿Hola?

He visto las noticias, se que no es cierto ya que nos contaste, pero por favor, Harry, dime que es una blasfemia y que no te haz acostado con Malfoy.

—No, papá. Solo hicieron simples conjeturas. Somos como amigos, se podría decir.

Quiero que estés alejado de él por unos días, su reputación puede no solo herirte, sino hacerte ver mal.

—Tranquilo, eso haré.

Soltó un suspiro para colgar cuando James le dijo que se veían por la tarde, se dirigió a sus amigos, pero antes de ir de vuelta al salón, un mensaje llego a su celular.

"Lo he visto, no creí que pensaran eso. ¿Estas bien? ¿No te dijeron nada?"
10:15 am, leído.

"Lo estoy. ¿Crees que puedas decir algo al respecto?"
10:15 am, leído.

"Intentare."
"Lamento haberte metido en esto."
10:16 am, leído.

No respondió, ya que Ronald le hablo para su siguiente clase. Contesto casi al llegar a casa, sorprendiéndose de la invitación de Draco a llevarlo al día siguiente, se mordió el labio al leerlo.

Bien, era definitivo que no podía echarse para atrás en la apuesta, Neville ignoraba sus llamadas y mensajes y le había dicho a su padre que se mantendría alejado.

"Te veo en la esquina de la casa, para hablar sobre eso, por favor"
2:00 pm. enviado.

Mando el mensaje apenas salió del instituto y camino hasta su auto.

N

ecesitaba ganar sí o sí.

°°°

—Deja ese celular, hombre. Que me pone de nervios hablar y que solo contestes por mensajes, imbécil.

Alzó la cabeza para reír al ver a Blaise frente suyo. Habían llegado por sorpresa en la mañana, haciendo que cancelara su cita con Astoria para poder salir con ellos.

—¿Es Tori?

—No.

—¿No hablas con tu prometida o qué?

Soltó un suspiro. Les conto la verdad en susurro, esperando que nadie más los haya oído ya que estaban fuera de la mansión.

—¿Es por eso que te agarras a un niño?

La voz de Blaise le hizo verlo mal, porque sabía que tenía razón. Se alzo de hombros.

—No habían dicho nada, solo fue una salida casual.

—No piensas ser sugar, ¿verdad?

Draco sonrió al oír a Pansy, negó con la cabeza antes de soltar un suspiro.

—Daño su auto en una pelea, entonces lo obligan a trabajar para para pagar la mitad de los daños, aunque no es mucho para mí, el auto es ultimo modelo, a él si le costará lo suyo. Sí le propongo solo tomar unas cuantas fotografías, le pagare, así me alejare de Astoria y Lucius no tendrá de otra.

—Hubieras hablado con tu padre.

—Lucius es distinto con ustedes presente a cuando estoy solo.

—¿Y crees que acceda?

—Eso espero, además, yo no haría nada malo.

—Esperamos que sea así. —Pansy tomo su mano con cariño. —¿Ya sabe Astoria?

—Lo sabe. Ella tampoco desea casarse.

—¿Y el niño... es lindo?

—Es amable, sí. Pero es eso, un niño.

Blaise le contó de un amigo que hizo, esperando que por fin olvide a Theodore, tantos años y no podía amar a nadie por querer estar con Nott, sabía que debían darle vuelta a la página, pero era cual imanes cuando se juntaban, era inevitable separarlos. Era por eso que trato con Astoria, alejando al que creía era el amor de su vida.

Al salir, entraron al carro de Malfoy con risas, sabiendo que estaban siendo seguidos por paparazzis. A medio camino, la voz de Blaise sonó en la parte trasera del auto.

—¿Qué pasa?

—¿De quién es esto?

Por el retrovisor vio el saco de Harry, riendo respondió antes de sentir el golpe de Blaise en su hombro.

—¡Que no lo he tocado, joder!

—Espero que no lo hagas, es un niño.

—Adolescente, Blaise. ¡Joder, que ya sé, para de golpearme!

Pansy solo podía reír, fue inevitable grabarlos al verlos pelear como niños pequeños, sin que Draco pudiera defenderse al ir al volante.

—Pues yo no apestaba de niño. —Dijo Blaise cuando Draco se vio obligado a callarlo.

—Yo no era el que confundía el color café con el color piel.

—¡Cómo te atreves, cabrón! Por eso el niño no te quiere.

Draco se soltó a reír.

—Pues por eso Pansy me prefiere a mi.

—Pues por eso eres un solteron.

—¡Saluden a la cámara, chicos!

—¡Pansy!

La chica paro el video antes de cambiar la vista de la cámara y tomarse una selfie que fue subida a sus redes sociales al igual que el video.

°°°

Despertó por culpa de su despertador, se sentó para apreciar un tenis a lo lejos y reacciono cundo su padre le dijo que se levantara o llegaría tarde. Se puso de pie para tender su cama y cambiarse, metió los libro y libretas que había llevado para hacer tarea que no entendió y Hermione se la pasaría antes de clase. Se cambio con un pantalón deportivo de color gris, unas vans, una playera básica blanca y encima una sudadera azul cielo, se peino con su mano antes de bajar las escaleras para tomar su desayuno con sus padres.

—Buenos días.

—Hoy iremos a ver a Regulus, hijo. —Dijo Tom. —Para que llegues temprano. ¿Te llevaras el auto?

—No. Quede con Neville de irnos juntos en autobus.

—Ah y el sábado saldremos con unos amigos.

—¿Debo ir?

—No, puedes invitar a pocos amigos. Estar a la alberca, quizás.

—Suena bien, le dire a Ron y Hermione.

Al terminar de desayunar, se lavo los dientes para despedirse de sus padres con un simple "nos vemos más tarde" y salir de la casa, camino hacia la parada del camión antes de reír al ver el camaro negro.

—Entra.

Malfoy le abrió la puerta, por lo que hizo, lo saludo antes de verlo.

—¿Por qué aquí?

—Oh, papá quiere que las cosas estén calmadas.

—¿Por las noticias?

—Sí.

—Ya veo. ¿A la escuela?

—De hecho... ¿Tienes libre hoy?

Draco alzó una ceja.

°°°

Se sorprendió al ver el lugar donde estaban, habían podido librarse de los paparazzis gracias a que Pansy y Blaise habían salido, llevándose toda la atención.

—Espero no me asesines hoy.

—Descuida, aun no me caes tan mal.

Harry bromeo antes de salir primero del auto y ver al rubio salir del auto, caminaron un poco en el camino de piedra para ver una cabaña mediana, esperando ser habitada. Potter abrió la puerta antes de dejarlo pasar.

—Bienvenido a la casa de vacaciones de los Potter.

—Esto es como secuestro. —Dijo Draco al entrar.

Comieron cuando les dio suficiente hambre y vieron dos películas, demasiados relajados para prestar atención a otra cosa. Fue entonces que Malfoy se animo a hablar.

—Quisiera pedirte un favor, si quieres, claro.

—Dime que es y te diré si acepto.

—Bueno, evidentemente no me quiero casar. —Harry soltó una risa baja. —Entonces buscaba la forma de hacer que no lo haga.

—¿La encontraste?

—Soy un Malfoy, claro que lo hice.

—¿La cos es que...?

—Debo fingir ser infiel, y quería saber si... puedes ayudarme en esto.

—¿Qué quieres decir?

—Que finjamos salir un poco, fotos cercanas, solo eso. —Harry se mordió el labio, sin saber que decir. —Si me ayudas y sale bien, te pagare con los daños que causaste en tu auto y algo más, lo que tú quieras.

El menor vio los ojos grises del mayor, podía aceptar y ganar la apuesta sin llevárselo a la cama, sería usarse mutuamente y ninguno podría reprochar nada, pero pensar que lo señalarían como "causante" de que no se casaran lo hacia sentir miedo, eso era mayor a lo que pensaba.

—¿Cómo planeas que funcione?

—Algunas fotografías de los paparazzis y otras en nuestras redes sociales, supongo que tus seguidores han aumentado ahora de la noticia.

—Algo. —Admitió.

—Solo es cuestión de que lo pienses.

—Sería sin besos, ni eso, ¿cierto?

—Serían citas casuales, nocturnas, normales. Solo que nos vean y ellos crean que salimos, aunque no. La gente ama... los chismes y se lo creen tanto.

—¿Por que yo?

—Porque sería más fácil de creer.

—¿Por qué?

—Porque el amor juvenil es el que más se siente, ¿no lo crees?

—¿Pretendes que finja amarte?

—En parte, solo que haya química y esas cosas que a la prensa le gusta.

Lo vio a los ojos antes de asentir, la sonrisa de Draco no le advertía nada bueno.

°°°

Había pasado cuatro meses desde que hablaron sobre eso, el tiempo corría rápido y el invierno se aproximaba, desde luego que habían salido varias veces y ambos habían subido fotos donde las noticias explotaban una relación sin confirmar y un engaño. James terminaba enojado con él y Tom solo le pedía que dejara esa amistad que no prometía nada bueno a su imagen, la cual no teníapor ocultarse entre los de "bajos recursos" como solían llamarle a donde antes vivían.

Dean insistía en una prueba mayor a eso, como si llevarlo y traerlo de la escuela, ir al cine, salir y comer y pasar una noche en la mansión de los Malfoy no bastará.

Sirius no podía ayudarle a ponerse de su parte, diciendo que conocía bien a los Malfoy como para saber que su nueva "relación" no tenía nada bueno. A pesar de eso, él seguía el plan. Ambos ganaban algo.

El sonido de la voz de Draco le hizo dejar de pensar sobre los meses a su lado, hizo un sonido bajo, haciendo reír al chico.

¿Así que fiesta? ¿Quieres que te lleve?

—Mi papá aun esta enojado porque salgo conmigo. Es fiestas o ir contigo, de enoja más cuando digo que tú.

Draco soltó una risa baja desde el otro lado del teléfono, haciéndole sonreír.

¿No le ha dicho nada?

—Creen que soy estúpido por creerte.

Porque no saben la razón del porqué hacemos esto, cuando todo acabe, hasta se van a reír por esta estupidez.

—¿Que tal van los planes de la boda? —Se atrevió a preguntar.

Blaise parece creer que es en serio.

—Con todos esos lujos, también yo lo creería. Digo, no dejan de hablar de ella y...

Que salimos, Harry.

—¡Ahhh! Ya decía yo. ¿Qué piensas hacer con eso?

Pienso mandarlo de regreso a su casa, ya no lo soporto. Esta conmigo todo el día diciendo que eres un niño.

—En unos meses seré mayor de edad.

Seguramente para cuando los cumplas, me odiaras.

—Podemos... hacer otra cosa, ¿no? El plan parece no funcionar y la fecha esta planeada para el verano. Quizás antes, por la universidad y eso.

¿Qué piensas?

—Vernos.

Hacemos eso diario por videollamada y cada que te llevo a la escuela. Que es... diario, si. Ya que a alguien le castigaron su auto.

Harry sonrió antes de negar con la cabeza y darse cuenta que no podía verlo, soltó un suspiro. Sabía que era mentira y quizás Draco lo veía como un simple muchacho, pero Potter siempre se había ilusionado con rapidez. Sabía que las risas y sonrisas podían ser sinceras, pero el llevarlo a la escuela e ir por él, el comprarle cosas o hasta llamarle cada cierto tiempo, llevarlo a comer y hasta ir a su casa podría ser un juego, pero Harry era joven e ingenuo y sabía que se estaba enamorando. Así que empezó a posponer salidas y decía que estaba ocupado cada que quería llamarlo, otras preguntaba por la boda, esperando acabar con eso, alejarse de Draco y quitar esos nuevos sentimientos que querían instalarse en su corazón.

—No me refería a eso. —Susurro.

Creí que ya te habías dormido porque no contestabas, estuve a punto de colgar. —Harry cerró los ojos al oírlo reír. —¿Quieres salir? Supongo que a eso te refieres.

—Sí. Mañana.

Sabes que trabajo con mi padre y que Pansy y Blaise me acompañan.

—No estorbare, podría funcionar. Ya me imagino el titulo: amante sin vergüenza entra a la oficina del grandioso Draco Malfoy, gran conquistador de todo Londres.

Draco se soltó a reír.

Bien, pero que conste que no podre estar tanto tiempo contigo.

—¿Ni un poco?

No me manipules. —Bromeo. —Te traes algo para distraerte.

—Tú me vas a distraer.

No juegues con fuego que te quemas.

—Aburrido.

Soy todo lo contario.

—No, la edad ya te pegó.

Draco sonrío del otro lado de la llamada.

Y a ti el sueño, ¿haz visto la hora que es? Anda tu lechita y a dormir, que los bebés no se acuesta a esta hora.

—Solo soy menor, ¿qué? ¿Dos años? —La risa de Draco le hizo sonreír. —Ni siquiera sé que edad tienes. Puedes ser un viejito que usa botox para ser joven toda su vida.

Soy joven aun. Nunca preguntes eso.

—Lo sabía, tienes cincuenta.

¿Qué? —Volvió a reír. —Esa edad no la tienen ni nuestros padres.

—Si me dices tu edad prometo irme a dormir.

Nada de Instagram, WhatsApp o Facebook, niño. Directo a la cama y a dormir.

—Bien, lo prometo.

Cumplí veinticinco durante, lo que tú llamas, verano.

—¡Mentiroso!

Es la verdad , no soy tan joven. A dormir, paso por ti a las siete.

—Entro a las nueve.

Te llevare a desayunar.

—Bien, nos vemos. Descansa.

Igualmente.

Cortó la llamada para poder ver la hora. 1:00 am, a esta hora ni los bebés dormían. Vio enfrente suyo a la noche antes de sentarse y quitar las cobijas encima, se acerco a su escritorio antes de abrir su laptop y buscar una imagen. Sonrió para subirla a Instagram.

En la foto, Draco tenía una ceja alzada, como siempre en traje y sus manos estaban sosteniendo el volante de su auto, Harry tenía una sonrisa enorme que sus ojos se cerraban y hacia la señal de paz, se notaba un suéter de lana dos tallas más grandes que tomo prestada del rubio. La selecciono antes de poner un corazón y etiquetar a Draco, apago la laptop antes de tomar el cargador de su celular, apagar la luz y acostarse.

De inmediato las notificaciones llegaron, por lo que puso su celular en vibrador, puso la alarma más temprano y conecto su celular dispuesto a dormir. Antes de quitarse los lentes, vio que le habían contestado.

DM05: ¡He dicho a dormir o te levantare con agua fría!

Le dio me encanta antes de quitarse los lentes y quedarse dormido. Si hubiera seguido despierto, se hubiera dado cuenta que Pansy y Blaise respondían, al igual que Theodore y Cedric.

°°°

Bajo acomodándose la corbata, Pansy tenía una ceja alzada al verlo y Blaise una sonrisa burlona.

—¿Pasa algo?

—El niño te gusta, ¿cierto?

—Claro que no, es solo un niño.

—Come algo, te despertaste muy temprano.

—Quede de comer con Astoria.

Pansy negó con la cabeza mientras Blaise alzaba una ceja.

—¿Ahora qué?

—No nos puedes mentir.

—Bien, he quedado con el niño.

—Yo creo que te busques a otro conejillo de indias, ese niño te va a traer graves problemas si sigues haciendo eso.

—¿Hacer que?

—Hablar en la madrugada con él. Llevarlo a la escuela, sacarlo a pasear y esas mierdas.

—Solo quiero que sea creíble.

—Tan creíble que Theo conteste, ¿no?

—¿Qué?

Blaise enseño su celular, camino hasta él para ver la fotografía. Golpeo su cabeza haciéndole gruñir al ver su comentario y alzo el dedo medio a Pansy, quien sonrió antes de ver el de su amigo y antiguo novio.

ThxoN: Cuando salió en las noticias no creí que fuera verdad, creo que tendré que verlo por mi cuenta y conocerlo pronto al niño y tu prometida, "amigo";).

—Se me hace tarde, los veo en la oficina.

—Solo si nos dejas el cuarto reservado.

—Cuando Harry salga.

—¿Por qué?

—Ira a la oficina, nos vemos.

Beso la mejilla de su amiga antes de salir, sintiendo el corazón latirle con fuerza. No podía creer que después de terminar con él, aun causara ese tipo de cosas, esperaba que Harry no se le ocurriera querer salir si Nott iba o sería una pesadilla.

Necesitaba sacar el estrés que Nott le daba al solo pensar en él, junto a lo que había estado aguantando esos meses. Subió a su auto antes de avanzar a gran velocidad, le marco estando a dos calles cerca, Harry contesto que ya iba.

Al verlo caminar hasta él, por primera vez lo veía como el muchacho y no como el niño que le hacía reír. No sabía si eran esos pantalones o la playera, quizás era el estrés, pero le gustaba más pensar que era Harry y no un simple mocoso.

—Hola.

Salió de sus pensamientos al sentir sus labios en su mejilla, se giro a verlo.

—¿Pasa algo?

—No.

—Parece.

—He dicho que no.

—¿Entonces porque parece que asfixias al pobre volante? Tranquilo. Seguro fue una mala mañana.

—La peor de todas, sí.

—¿Quieres hablar?

—No, vamos a comer.

Lo llevo a un café, donde desayunaron. En este tiempo era inevitable verlo cual idiota cada que hablaba, por lo que se podía avergonzar si subían una fotografía así.

—Vendrá Theodore a Londres.

—¿Theodore?

—Un amigo, quizás no vamos a poder vernos tan seguido.

—Oh, eso suena bien. No es como que nos veamos seguido.

Se quedaron en silencio, cada uno pensando en cosas distintas. Harry se mordía el labio y movía su pie con nerviosismo.

—¿Seguro que quieres ir a la oficina? Es aburrido.

—¿Puede acompañarme alguien?

—Desde luego.

—Entonces, sí. Si no nos podremos ver los fines de semana, sería genial vernos un poco más entre semana. —Draco alzó una ceja haciéndolo sonrojarse. —Digo, así podría llevar varia ropa y hacer fotos y fingir vernos, ¿entiendes? Así no habría problema cuando tu amigo venga.

—Desde luego. Se hace tarde, ¿nos vamos?

Draco pago antes de ir a la escuela, el camino a su destino parecía eterno, el silencio era infernal y ninguno podía pensar en una forma de liberarse de aquel incomodo momento. Estaciono como siempre fuera del instituto, Harry murmuro un leve "gracias" antes de abrir la puerta del carro, pero la mano de Malfoy en su muñeca lo hizo girarse a verlo.

—Vendré por ti a las dos, estaremos un rato en la oficina y después te llevare a comer a un lugar bonito.

—¿Lugar bonito?

—Te ves bien hoy, mereces ser mostrado ante la sociedad.

Harry soltó una risa nervioso antes de sentir un beso en su mano, se sonrojo para ver los ojos de Draco.

—Nos vemos después.

—Diviértete.

—Es la escuela, nadie se divierte. —Draco sonrió divertido antes de soltarlo. —Te digo que la edad te esta afectando, viejito.

—Claro que si, mocoso.

—Si lo piensas bien, soy tu colágeno y tú eres mi sugar.

Draco soltó una carcajada, negando con la cabeza.

—Anda, ve.

—Nos vemos en la tarde.

Harry le dio un beso fugaz en su mejilla antes de salir del auto con rapidez y correr a donde Ronald lo esperaba, el auto desapareció apenas cruzo las puertas.

Draco llego hasta la oficina, Pansy le mando mensaje que se veían más tarde, por lo que empezó a trabajar para poder mantener su mente ocupada y lejos de los hermosos ojos verdes de Theodore que pronto los vería de nuevo, al igual que su corazón esperando recuperar aquel chico. Aunque, si hubiera prestado atención a sus pensamientos, bien podría confundirlos con los de cierto adolescente.

Al dar la una de la tarde, Pansy le pidió ir por ellos, como le quedaba de camino hacia el instituto, paso por ambos.

—Yo voy en frente, quita los seguros.

—¿Recuerdas que debo pasar por Harry? Sube atrás, anda.

La chica no paro de quejarse sobre el mal amigo que era durante el trayecto del camino, tuvieron que esperar diez minutos antes de que Draco murmurara un "no bajen", abrir la puerta de su auto y esperar a Harry fuera de este.

Vieron el enorme grupo de amigos que tenía el chico, pero por alguna razón en particular, se veía más unido a un pelirrojo que no paraba de abrazarlo, alzarle el dedo a un moreno y haciendo reír al grupo.

—Deberías moverte más rápido, ya te lo andan quitando.

—Cállate, Pansy.

La chica rodo los ojos para ver como se despedían, Harry se quedo solo con una chica esbelta, alta y de cabello desastroso que ni una coleta le podía ayudar.

—Hola.

—Hola. ¿Ella es?

—Hermione Granger, mi mejor amiga.

—Un gusto.

—¡El gusto es mío! —Harry pellizco a su amiga, quien sonrió nerviosa. —Lo siento.

—Pasa, solo que hay compañía.

—¿Ah, sí?

Se asomo antes de alzar ambas cejas y ver a su amiga con una sonrisa nerviosa. Draco le abrió la puerta para poder irse los cinco hasta la oficina de los Malfoy.

—Adelante el trabajo. —Dijo Draco cuando prendió el auto. —Así que acabare pronto e iremos a comer.

—¿Aceptas nuestras propuesta?

—No queda de otra.

—¿Propuesta?

—No quieres saber.

—A menos que quieras unirte.

—Zabini.

El moreno sonrió.

—Celoso.

—No me hagas bajarte ahora, Zabini.

Se fueron con platicas extrañas antes de llegar, Pansy y Blaise se adelantaron mientras que Draco les explicaba que había en cada piso. Harry soltó un suspiro bajo cuando Draco tomo su mano antes de llevarlos a su oficina, Hermione lo vio curiosa antes de abrir la boca de sorpresa al entrar a la enorme oficina.

—¿Tienen libros aquí?

—De todo tipo, una biblioteca privada en mi casa y en cada oficina principal de todas las instalaciones Malfoy. Toma el libro que quieras.

—¿En verdad?

—Desde luego, no creo que a padre le importa si no lee. Sígueme, Harry.

Lo siguió a otra puerta, solo que de cristal, al abrirla reflejaba lo que era una enorme sala de juntas. La mesa era de madera y las sillas eran de fácil movimiento, como las que se usaban para los escritorios de computadoras, había una computadora conectada a un proyector que daba una pizarra y encima de esta estaba la tela especial para los proyectores. Las enormes ventanas le hacían ver parte de la ciudad.

—Que hermosa vista.

—Lo sé, cuando padre se jubile podré verla cada que quiera, esto no se compara con la de Estados Unidos, Francia, Latinoamérica, entre otras.

—Te tengo envidia de la buena.

—Cuando vayas podría mostrarte.

—O tú podrías llevarme.

Draco sonrió antes de reír. Se acerco al menor antes de poner su mano en su hombro y señalar algunas partes que consideraba sus favoritas, Harry sonreía al sentir la respiración del mayor cerca suyo. Cerró los ojos antes de respirar hondo y embriagarse con el aroma masculino que este soltaba.

—Es una lastima, ¿no crees?

—¿Qué cosa?

—Que no podemos ir cuando venga tu amigo.

—Quizás podemos hacer un espacio.

Harry se giro para ver los ojos grises de Draco. Sonrió antes de asentir.

Ninguno se dio cuenta que se acercaban más de lo que estaban o quizás podrían echar la culpa a que no pensaban. Pero las manos de Malfoy en su cadera obligando que se acercara, las de Harry quemando por encima de la ropa mientras subía de su pecho a sus hombros y el cálido rose de labios les hizo cerrar los ojos.

—Bésame. —Pidió Harry. —Bésame, por favor.

—No, puedo..

—Hazlo. No dire nada, solo bésame.

Draco subió su mano al cuello del chico antes de acercarlo por completo a su cuerpo y besar sus labios. Era un beso voraz, hambriento, nada parecido a las imaginaciones que se hacia Harry, era todo lo contrario. Aun así, no se alejo.

Malfoy trato de alejarse, sintiéndose culpable, pero era inevitable besarlo con mayor fuerza. El choque de dientes y mordidas en los labios le hacia poner su mente en blanco.

Olvido donde estaban. Olvido la edad de Harry y la suya. Olvido a Theodore. Olvido a Pansy, a Hermione y a Blaise. A su padre, Astoria, la boda. Se dejo sumergir en el beso que Harry le seguía con benevolencia y pasión. Se dejo llevar por las manos ligeramente temblorosas y las dulces caricias que el chico le daba en su pecho, hombros y cuello, acercándolo, incitándolo a no alejarse.

Lo alzó, sintiendo las piernas de Harry en su cadera, lo obligo a sentarse en la mesa, a tocar todo lo que se le permitía por encima de la ropa y suspiraba a cada leve sonido que Potter soltaba, admitiendo sin voz que eso le gustaba, le fascinaba. Draco no se había sentido tan vivo en años como ahora. Se dejaron guiar por besos y sus manos, sintiéndose ellos dos solos en aquel mundo, como si no hubiera nada más, solo ellos. Harry con sentimientos confusos, pero verdaderos y Draco con un extraño sentimiento, sin pensar por primera vez en mucho tiempo.

Draco se alejo, pegando a Harry a su cuerpo sin soltar la cadera del chico para empezar a besar su cuello, deleitándose de los dulces gemidos que el chico soltaba.

—Oye, Harry, ¿recuerdas si...?

Draco se alejo del cuello del chico, pero sin soltarlo, Harry solo giro su cabeza pars ver a su mejor amiga, que se había sonrojado de la vergüenza y había tirado el libro en manos, tenía sus labios ligeramente abiertos y los veía, sabiendo que sucedía ahí.

—L-lo lamento. Iré a buscar que hacer, sí...

—Herm, espera...

Pero la puerta ser cerrada le hizo girarse a ver al mayor, que solo tenía ojos para Harry. El menor sonrió divertido, antes de que su sonrisa se borrara al ver el rostro serio del mayor.

Su corazón le advertía alejarse, porque sabía que de esa manera no iba a sufrir, pero se quedo observándolo, solo dejando que sus ojos lo escanearan y sus manos tocaran su pie. Con una voz débil, hablo:

—¿Estas bien?

—No.

—¿No?

—No porque solo quiero besarte y hacerte cosas que no puedo en esta mesa.

Sonrió, llevando sus manos a sus mejillas para acercarlo más.

—Puedes, porque yo te estoy permitiendo.

—Joder, Harry.

Volvió a besarlo con mayor fuerza, antes de morder su labio inferior haciendo suspirar al chico. Estaba consiente que no podía follarlo, ya que no sabía si tenía alguna enfermedad, pero podría usar otras cosas que le facilitaban eso. De todas formas, se cuidaba mejor que nadie.

Del otro lado de la oficina, una Hermione muy nerviosa, abrió la primer puerta para poder salir de ahí, antes de abrir los ojos y la boca, ¿acaso era mala suerte?

Pansy Parkinson estaba encima de Blaise Zabini, cabalgándolo como una profesional y complemanete desnudos. Ni en sus mejores sueños, eso había pasado.

—L-lo lamento...

—Sí es la amiga de Harry. —Sonrió coqueta, sin importar el labial rojo un poco corrido. —¿Cuántos años tienes?

—Die-dieciocho.

—Fantástico. ¿Quieres unirte?

°°°

Gimió antes de jalar el cabello azabache del chico, soltó un suspiro antes de ver a Harry sonreír. Le acababa de dar la mejor mamada de su vida, superando por mucho a varias personas, entre ellas Theodore y Astoria. Quito sus dedos del cabello del chico antes de acomodarse el pantalón. Palmeo su pierna antes de sentir a Harry encima suyo, moviéndose en circulos.

—Ahora si podrán decir que tenemos relaciones.

—Me vas a matar, Harry.

Gimió al sentir como el chico fingía montarlo, haciendo que Draco volviera a excitarse.

Si no hizo nada, no fue porque no quiso, sino por la llamada de su padre anunciando que Theodore estaba en casa, maldijo para si antes de ver a Harry.

—¿Pasa algo?

—Theodore esta aquí.

Harry asintió, hizo el ademan de bajarse antes de sentir su piel erizarse, cerrar los ojos y soltar un gemido cuando Draco le apretó sus caderas, haciendo que la erección del mayor se sintiera aun en su parte baja.

—Esto no acaba aun, bonito. Vamos por Pansy y Blaise.

—¿Para?

—Te dije que te llevaría a un lugar para comer. De una vez buscamos a tu amiga, anda, de pie.

Harry hizo un puchero antes de reír cuando Draco le mordió su labio y su cuello.

—Bueno, ahora si que me mataran tus padres cuando me vean.

—Puedes estar tranquilo si no sales del auto.

Potter se puso de pie para acomodarse la ropa y el cabello frente a un espejo que había en la oficina antes de abrir sus ojos. Se podía apreciar una marca en su cuello, al bajar la playera, vio que una parte de su pecho estaba igual. ¿En que momento había pasado?

—Pansy sabe quitarlos, le dire que guarde el secreto y...

—Hermione también sabe. Le diré más tarde. ¿Vamos?

Draco asintió para ponerse de pie y acomodar su traje, salieron tomados de la mano antes de tocar la puerta de la habitación especial, como solía llamarle Pansy. Al no oír nada, abrió la puerta. Harry grito antes de llevar sus manos a sus ojos, Draco tenía sus ojos abiertos antes de cerrar la puerta con fuerza.

Hermione estaba siendo comida (literalmente) por Pansy ya que estaba sentada encima de su boca y soltando gemidos altos, mientras que Blaise penetraba a su novia, al mismo tiempo que el moreno besaba los pechos de Granger. Los oyeron jadear, dando a entender que se habían venido, tal vez por la excitanción de haber sido descubiertos.

—No quiero comer, ahora quiero borrar una imagen de mi cabeza.

—Sí bueno, somos dos.

Draco toco la puerta con fuerza antes de hablar en voz alta que los esperaba en su auto. Bajaron en silencio y algo separados, ambos procesando la imagen que habían visto. Al llegar al auto, ambos se vieron antes de reír bajo.

—Definitivamente esto no estaba en mi mente, creí que harían algo más.

—Bueno, yo no creí que serían capaces de algo así.

—Será mejor olvidar esto.

—Sí, sera lo mejor.

Draco sonrió, sabia que ahí nadie podía verlos, por lo que no le importo tomar la mejilla del chico y darle un beso. Pero se le olvidaba de lo que algunos son capaces de hacer.

Se alejo cuando vieron salir a los tres. Pansy se ponía labial, pero se veía que se había divertido lo suficiente para caminar despacio. Blaise tenía una sonrisa de oreja a oreja mientras abrazaba a ambas chicas por los hombros y hablaba. Hermione estaba sonrojada a más no poder, pero sus ojos destellaban que aquello había sido lo mejor y no tenía comparación.

Al llegar al auto, Draco no dudo en regañarlos. Pansy trataba de no reír, Blaise lo oía, pero era más importante su celular y Hermione estaba levemente  avergonzada.

—... y es que son como unos adolescentes, no, aun peor, como niños que no siguen las reglas. ¡Es una menor, por el amor de Dios!

—Ella es mayor.

—¿Qué?

—Perdí un año de estudios al querer estudiar, con Ron.

Lo último lo dijo bajo, aun así, todo habían oído.

—¿Oyeron eso? Tiene novio, así que será la ultima vez que hagan esta locura.

—Sí, papá. —Ironizo Blaise.

—Theo ya llego.

La voz de Pansy le hizo ponerse tenso.

—Dejaremos a Harry y Hermione en su casa luego de comer, iremos después.

—Hermione se quedara conmigo. No hace falta que salgamos, es de mala educación que lo hagan esperar, podremos salir después, si quieres, claro.

Malfoy asintió al oír a Harry. Se fueron en silencio que ninguno pudo romper. Estaciono fuera de su casa, no se despidieron de beso como en la mañana ni tampoco dijeron un "nos vemos luego" ya que no sabían si volverían a verse. Hermione susurro con Harry antes de que entraran a la casa y cerraran la puerta sin ver atrás.

—¿Le dijiste quien es Theo?

—Él es mi cortina de humo, no debe saber porque no somos nada. Es un favor que se pagara al finalizar esta mierda.

—Claro y por eso no estas enojado.

—No quiero que Theodore le haga algo, nadie mejor que ustedes y yo sabemos de lo que es capaz. Y él es solo un niño.

—Niño al que te empieza a importar. Hasta me atrevería a decir que te gusta.

—No, Pansy. No me gusta, es un mocoso y ya. Deja esos pensamientos estúpidos de lado, joder.

Nuevamente no hablaron durante el transcurso del tiempo que hicieron para llegar a la mansión Malfoy, incluso parecía no querer llegar, iba tan lento que ninguno de sus mejores amigos dijo nada para no ponerlo nervioso. Aparco afuera, listo por si quería salir huyendo.

Entraron los tres antes de sorprenderse. Lucius reía jovial junto a su esposa, Narcissa, a causa de Theodore. Incluso estaba Astoria viéndolo con curiosidad, su hermana Daphne estaba sentada en un sofá con su, al parecer, ahora esposo (matrimonio rápido en las Vegas o algo así había dicho la televisión) y el matrimonio Greengrass alado de su hija menor.

—Vaya sorpresa.

—Idea de Theo, cielo. No creí que la edad lo cambiara para bien.

Sonrió, porque no pudo hacer más. Solo podía verlo.

Sus ojos, sus malditos ojos verdes y brillantes lo estaban desnudando con la mirada, su sonrisa levemente ladina y su lengua pasar por su labio inferior sin ser visto le hizo temblar levemente, la mano de Pansy le hizo sentirse cuerdo. Pero al pararse, quiso salir huyendo de ahí, llevaba el traje que habían planeado usar cuando se "casaran" antes de que empezaran a tener su relación dañina. ¿Eso era un indirecta o solo esperaba ponerlo nervioso? Porque de ser así, él...

—Draco, tan guapo y joven como siempre...

Sonrió solo para que no vieran que se estaba muriendo de nervios al ser abrazado con fuerza, con posesividad. Sus labios en su oreja le hizo sentirse asqueado de pronto. Sintiendo como si engañará a alguien.

—Y tan mío. —Susurro antes de alejarse. —Pansy, querida. Blaise, amigo mío.

Camino hasta el minibar, tomar un poco de whiskey y saludar a sus "suegros", se sentó alado de Astoria, para abrazarla por los hombros y evitar que lo vieran nervioso. La chica se giro a verlo.

—Me sorprende verte, después de que haz estado revolcando con tu "sucio y pequeño amante" por toda la ciudad, querido.

Susurro. La vio antes de rodar los ojos. Debía sentirse como un idiota para querer admitir que prefería mil veces estar con Harry que con todos ellos. Durante largos minutos no hablo, se la paso bebiendo e imaginando que la cargada mirada de Nott no estaba encima suyo, fue difícil seguir el hilo de la conversación cuando Astoria le quito su vaso, obligándose a verla.

—Lo lamento, el trabajo lo esta distrayendo mucho, ¿verdad, cielo?

—Sí, claro.

—Como el niño con el que te paseas, tanto ¿no? —Todas las miradas se fueron a Theodore, quien sonrió. —Bueno, es inevitable hablar de eso si contamos que pasa por todas las noticias, además de que en redes sociales se habla mucho.

—Somos amigos, desde luego. —Carraspeo, nervioso. —Es importante tener amigos en todas los lugares, tú me enseñaste eso, Theo, no se te debe olvidar.

Nott sonrió sin felicidad ante el recuero antes de beber para que Daphne hablara de la boda de ensueño de su hermana.

Draco prestó atención a su exnovio, sabiendo que pasaba en su mente.

Fue cuando salían y todo parecía ir en mal camino para ambos se relación, Nott le había prohibido salir en esa ciudad desconocida antes de tomar su chamarra e irse a un bar con un par de amigos. Draco nunca fue bueno siguiendo las reglas, por lo que lo siguió de cerca. Llego a un bar, entro después de mostrar su identificación y lo busco con la mirada.

Media hora después, con una cerveza en mano y un chico de su edad queriendo meterse en sus pantalones, pensó que no había visto la Zona VIP, asintió y fingió ser encantador antes de entrar y verlo. No recuerda que sonó más esa noche: la cachetada, el grito que dio lleno de rabia o las divagaciones su novio diciendo "es un amigo, nos divertimos", a pesar de verlo teniendo relaciones. Draco no había llorado tanto como esa noche, Pansy fue su consuelo y la única que estuvo a su lado.

"Es que son amigos, siempre hay que tener en cada lugar que pisas. Quizás cuando te quieras divertir, ese amigo te de la mano y será lo mejor que puedes recibir", había dicho unas noches atrás. ¿Quién diría que entendería eso a la mala? Una semana después de no verse, rompió con él, huyo de ahí y se hizo la fama que ahora tenía.

—Yo quisiera que fuera privado, la verdad. —La voz de Draco sonó lo suficientemente alta para sacarlo de su recuerdo. —Hay mucha gente hipócrita aun.

—Este muchacho me agrada, que buena elección Tori.

—Era imposible caer a sus encantos.

Se dieron un beso falso, pues sus labios ni siquiera rosaban, pero parecía que lo daban. Pansy rodo los ojos y Blaise tosió viendo la pantalla de su teléfono.

—Deberíamos empezar con los planes pronto. —Dijo Blaise con una sonrisa antes de pasarle su celular a su mejor amigo. —Las bodas son mis festejos favoritos.

—Creí que era la navidad.

—Y las bodas, mi amor, después de ellos seguimos nosotros.

—Va.

Blaise le guiño un ojo haciendo reír a su novia, quien se puso de pie para sentarse alado de Draco y prender la televisión, fingiendo asustarse por no ver el control remoto en el sofá. Apenas se iba a disculpar cuando la noticia de turno hizo que todos giraran al oír el nombre de Draco.

Estaba una mujer y un hombre hablando sobre lo que pasaba con los famosos, Daphne trato de hacer que apagaran la televisión, pero la voz de su padre y Theo la obligaron a callarse.

—"No hay mejores noticias de las que yo tengo, Robert." —Dijo la mujer.

—"Sorpréndeme, Margaret."

—"Han salido muchas fotografías y noticias que la mayoría llamo blasfemias sobre el joven más codiciado, no solo de Londres y Estados Unidos, sobre una boda y posiblemente un engaño. "

—¡Apaguen eso!

—¡Shhh! Queremos oír.

—"... Han salido estas fotografías en redes sociales, curioso, ¿no?" —En la pantalla mostraban las fotografías que Harry había estado subiendo, desde el auto del mayor, con videos cantando y viajando desde la comodidad del camaro del rubio, comiendo, riendo y la última (que si no se equivocaba fue la que subió durante la madrugada que hablaron). —"Aparte de las que los paparazis nos han dado." —Pasaron otras fotografías de ellos caminando y tomados de las mano, a Harry riendo y Draco con una sonrisa y ceja alzada, incluso de una vez que sonaba una música demasiado alta y Harry bailaba haciendo reír a Draco (ese ultimo era un video antes de llegar al auto), incluso con Pansy y Blaise a su lado, Draco avergonzado y Harry viendo a Malfoy con cariño. Cariño que traspasaba la pantalla y la mayoría se dio cuenta. —"Resulta ser que las acusaciones eran ciertas"

—"¿Ciertas? ¿Qué locuras dices, Margaret? Es el joven Malfoy, según fuentes se va a casar. Todos esperamos este momento, creo que en especial su padre."

—"Aun así, la mala fama no se le va de la noche a la mañana, Robert. Pero lo que te mostrare a continuación, no es un edit o algo por el estilo, sino, un video captado en vivo, ¡de hoy!"

—"Muéstrame, entonces."

Eso no era parte del plan, los cuatro lo sabían. Blaise tenía la boca abierta antes de ver a su mejor amigo, Pansy había jadeado de sorpresa antes de llevar sus manos a su boca, Astoria lo veía como si estuviera loco y Draco estaba sonrojado de vergüenza sin dejar de ver la pantalla. Eran ellos dos caminando hasta su auto y en este riendo antes de que el mayor lo besara y el menor lo recibiera con gusto. El video se repetía una y otra vez.

Parecía hipnotizado, no podía dejar de ver. Lo había besado porque creía que nadie podía verlos. Que equivocado estaba. La risa de Theo le hizo girar a verlo, la había cagado.

—¡Como te atreves a engañar a mi hija!

Grito el señor Greengrass. La atmosfera de tranquilad se había esfumado.

—¡No es lo que parece!

Grito de vuelta. No sabía porque se defendía cuando había pruebas claras frente a sus hijos. Quizás quiso demostrar que podía estar bien sin él o era la necesidad de que no pensaran que se había metido con un menor, aunque, si lo había hecho.

No actuó a tiempo para cuando el señor Greengrass le dio un puñetazo en la cara, haciéndolo caer. Se obligo a levantarse cuando Pansy corrió a su ayuda. Los Greengrass salieron, pero Astoria se quedo de pie, saco el anillo que le había mandado hace unos meses cuando su plan inicio antes de dejarlo caer al piso y con una lagrima totalmente falsa y voz cortada, dijo:

—No pienso casarme contigo, Malfoy.

Antes de irse. El grito de Lucius le hizo enojarse más antes de gritar de vuelta que su plan jamás fue casarse y eso había provocado él. El matrimonio Malfoy se fue a su habitación, disgustados y sin querer ver a su primogénito.

—Déjame ver eso, Draco.

—Estoy bien, Pansy.

Pero no lo estaba, fue obligado a sentarse para limpiar la sangre de su nariz. Theo sonrió detrás de ellos.

—Veo que su matrimonio era una falsa.

—Cállate, Theo.

—¿El niño es cómplice? —El sonido de su risa hizo a Draco bajar la cabeza y morder su labio inferior, aguantando las ganas de gritarle. —Vaya, si sigues siendo el mismo Draco enamoradizo, ¿he? Sería una lastima. En verdad creí que la competencia era Astoria, al menos ella saldrá bien. Porque todos aquí sabemos que eres mío, Draco. Por algo ni ellos ni tú pueden decir ni hacer nada. Me sorprende lo bajo que haz caído, apenas llego yo y mira lo que sucede.

Gimió de dolor al sentir el golpe en su espalda por culpa de Draco, estaban demasiado cerca, pero Malfoy sabía ahora que el mayor sentimiento que tenía por Nott era rencor, no amor.

—Tú me engañaste y no sola una vez y ambos lo sabemos. Sí, fue mi cómplice, pero pobre de ti que le toques un solo pelo. Puedes ser todo un artista reconocido, pero fácil puedo acabar con el imperio que haz construido.

—Te gusta, ¿cierto?

—Es la única advertencia que te dare.

Se alejo antes de irse, ninguno pregunto nada hasta oír su auto avanzar.

°°°

Hermione estaba harta de que le siguiera dando ese estúpido discurso de que hizo mal y puede afectar su relación con Ronald. Solo quería callarlo y dejar el tema de lado, pero Harry seguía.

—¡Basta!

—¡Nada de basta! Sabes que son famosos, tú sabes que solo juegan y pueden herirte a ti y a Ron. Son la mejor pareja y lo he dicho desde los catorce, se ve que ustedes se adoran y...

—No pueden destrozar nada cuando es evidente que ni siquiera estamos juntos.

—¿Qué?

—Fue en una fiesta que no fuiste por estar con Draco. —El dolor en sus palabras le hizo sentir mal. La chica sonrió antes de quitarse la lagrima que amenazaba por salir. —Llegue tarde, ¿y que veo? Al chico del que estoy enamorada desde los once besando a su ex, ¡su ex, Harry! Cuando se dio cuenta de mi presencia dijo que había vuelto con Lavender, ¿puedes creerlo?

—¿Por qué no me dijiste?

—No te había visto tan contento desde que terminaste con Cedric. Y no había nada de que hablar.

—Pero se acostaron.

—Tú lo hiciste con Neville.

—Es distinto.

—No lo es, porque él también estaba enamorado de ti como yo de Ron. Y solo paso, sexo casual y así acabamos, sin ser nada y con dos idiotas enamorados.

—Hermione, yo..

—No digas nada, solo... no digas nada. Sé que esta mal, pero necesitaba hacer algo así para dejar de pensar todas las noches que la única persona con la que estado, esta con alguien más.

—No debiste pasar por eso, fue mi culpa estuve este tiempo tratando de...

—¿No enamorarte?

—¿Soy muy obvio?

—Descuida, Harry. Lo sé porque te conozco.

—Lo lamento tanto, Hermione.

—Son cosas que pasan.

—¿Te quedas a dormir?

El grito de sus padres hizo que ambos se vieran con miedo.

—Mejor no, suerte.

Bajaron a la sala y se quedaron en silencio hasta que la chica se fuera, cuando se acerco a la sala, vio lo que sus padres apreciaban en la pantalla. Eso no estaba en el plan, ¿o fue que Draco lo planeo y no le dijo nada?

Trato de dar una explicación, pero no pudo decir nada, no sabía como había llegado ese video hasta aquella reportera chismosa, hasta que la voz de la inigualable Rita Stkeeter sonó, sabía lo que esa mujer era capaz de hacer por los mejores chismes de los famosos. Fue castigado esa noche.

Durante dos semanas, su padre fue quien lo llevaba a la escuela, Harry presto mayor atención a que no iba Draco por él. Esas mismas dos semanas, James iba por él. Días enteros sin celular, el único consuelo de tecnología era una computadora en la oficina de su padre, programada para no usar redes sociales, solo para usarla para tareas (aunque solo la dejaba usarla si no hallaba información en los libros de su oficina), fue una ventaja ya que su promedio había estado subiendo.

No se dio cuenta que había pasado un mes de su castigo, hasta que la voz de Hermione anunciando que se había perdido de mucho, fue entonces que Lavender se acerco.

—¿Fuiste el amante?

—¿Qué?

La chica le presto su celular para leer que era oficial que la relación entre la cantante-autora Astoria y el ex modelo, ahora empresario Draco, había terminado.

"No pienso casarme con alguien que, evidentemente, me engaña con alguien menor que yo y él. Podría esperar mucho, pero nada tan bajo como un niño de no más de diecinueve años, y eso, por su cara de niño", es lo que decía la revista. Soltó un suspiro para abrir su casillero.

—¿Qué mierda?

—¿Qué?

Harry saco una caja envuelta en papel negro, Hermione vio la nota antes de sonreír. Harry se sonrojo y soltó un suspiro de alivio que no sentía hace tiempo.

Lamento lo sucedido, no lo puse yo, pero es un regalo. Comunícate conmigo, por favor. D.

Abrió la caja antes de ver un celular nuevo, al prenderlo, estaba instalado las redes sociales que normalmente usaba, Había otro recado que tenía recarga y era el único número agregado, llamo apenas se dio cuenta que era verdad.

¿Bueno?

Hey, hola.

—¿Quién habla?

—Soy yo, Harry.

¡Harry! Que sorpresa, soy yo, Blaise. Di: hola Blaise.

—No pienso decir eso.

Aburrido. ¡Draco te marca el mocoso! Ya viene, se esta bañando.

—¿De acuerdo?

No seas celoso, es que no puedo estar con Pansy, Lucius no quiere que tengamos ningún tipo de relaciones sexuales en la casa y... sí, yo respondí... No, esta ahí, no idiota del otro lado. ¡No, no! Ahí... Eres muy pendejo, Draco, esta ahí... ¡Que te estoy señalando arriba de la mesa, imbécil! Sí, eso. Es una invitación, muchachón, sí, ya sé.... ¿Qué? Oh, no, solo es Harry... ¡Ah, imbécil, mi brazo!... —Oyo el ruido de algo cayéndose y después la risa de ambos, su corazón se detuvo al oírlo hablar de cerca. —¿Hola? ¿Harry?

Aquí sigo.

Lo lamento, Blaise suele tomar los teléfonos ajenos y contestar, parece niño.

—Descuida. Vi la noticia, felicidades.

Gracias, pensamos ir a festejar. Tú, yo, Blaise, Pansy y Theo. ¿Que dices? Fuiste importante en el plan y creí que era buena idea.

Harry se mordió el labio. Sabía que estaba mal decirlo, pero sus amigas habían investigado furante ese mes y no habían dudarlo en decirlo.

—¿Theodore Nott?

Ese mismo. Queremos salir antes de que se vaya, ya sabes... su música, fans y esas mierdas.

—No hemos hablado por un mes, ¿qué te hace pensar que accederé a ir?

Lo sé, pero trate de buscarte para saber como estas y contarte las buenas noticias, pero nadie respondía tu celular y de la nada no entraban llamas, ni menajes y nada. Nos encontramos al chico de la fiesta cuando te vi por segunda vez, ¿cómo se llama? ¿Nemo?

—Neville.

Ese. Y me conto que estabas castigado y no tenías forma de comunicarte y que tus padres te llevan y traen, así que le pedí a Blaise que hablara con el director, mientras eso hacía él, Pansy tuvo que abrir tu casillero gracias a la ayuda de Hermione.

—Ya veo.

—¿Entonces qué? ¿Te unes al festejo?

—No sé si me sienta cómodo con tu ex.

Así que sabes...

No fue difícil, la imagen de provocar que la dejaras me sigue hasta aca.

Lo lamento.

—No hay de que preocuparse. Tengo clase, debo irme...

Piensa lo del festejo, si es así, paso por ti.

—Estoy castigado, Draco.

Puedes decir que iras con Hermione o hasta escapar, anda. Astoria ya confirmo su asistencia, ambos hicimos un plan genial que nunca hubiera funcionado sin ti... debo irme. ¡Mándame mensaje para confirmar, por favor! ¡Jodido Blaise, te juro que...!

Y la llamada había acabado. Guardo su nuevo artilugio antes de buscar a Neville con la mirada, estaba junto a Seamus, Dean y Ginny. Se acerco.

—¿Neville? ¿Podemos hablar?

—Yo...

—Oye, Potter, me entere que eres la sucia ramera de Malfoy. —Neville y Ginny bajaron la cabeza al oír a Dean, mientras que Seamus se soltó a reír. —Creo que haz ganado una apuesta.

—Eso parece ser.

—Es una lastima, lo primero que quería hacer era burlarme de ti. Tendré que soportarte unos meses más.

—Lárgate.

—¿Disculpa?

—Gane la apuesta, eres mi perro y he dicho que te vayas. Llévate a tu pula contigo.

—Estas idiota si crees...

—Es eso o págame los daños de mi auto, más un nuevo cambio de pintura.

—Consíguete una vida mejor.

—Largo, Dean. —Ginny hizo que los cuatro la vieran. —Una apuesta se debe cumplir, palabra de honor y si no eres lo suficientemente bueno para cumplirla, no seguiré contigo, nos vemos Neville.

Dean, Seamus se fueron después de que la chica se fuera. Harry sonrió.

—¿Todo fue una apuesta?

—¿Qué?

—Con Malfoy.

—Sí, eso parecer ser...

—Me alegro.

—¿Por?

—Porque me gustas desde los quince y creí que solo te habías acostado conmigo para compáralo.

"Lo siento, Neville, pero creo que me gusta Draco y siento que la he cagado, pero eres la única persona con la que siento que puede ayudarme ahora para poder verlo", pensó.

Sonrió antes de ponerse a su lado y contarle todo, Neville lo oyó atento y tenía una sonrisa de oreja a oreja.

—¿Quieres ir a festejar?

—Y quiero que me acompañes.

—¿En serio? ¿Cómo qué?

—Aun no lo sé. Pero se que no podre hacerlo solo, ve conmigo, por favor.

—¿Hablaremos de lo que siento después?

—Al finalizar la noche le pondré fin, te lo juro. Y yo... —Sabía que estaba mal, que no podía ilusionarlo, se asqueaba al pensarlo, pero sabía que de esa forma, toda su vida volvería a la normalidad. Draco estaría lejos de su vida y su amor hacia él, desaparecería. Tomo su mano para entrelazarla. —Yo prometo tratarte bien, quererte y... llegar a amarte. Quiero enamorarme de ti.

Neville jamás había sonreído tanto como ahora.

°°°

No podía creer que había funcionado, solo fue decirle que lo iba a intentar con Neville y que lo dejara ir a una cita con él para que James aceptara, los dejara fuera de su casa antes de irse. Hermione y Ron llegaron después, solo era cuestión de esperar.

Era un alivio que la abuela de Neville no estuviera esa tarde-noche y que sus padres salieran de viaje de trabajo ese mismo fin de semana. Draco fue por ellos a la dirección que le había mandado junto con Pansy, llevaban ropa para la ocasión, Harry trato de no ver al rubio que reía junto a su amiga a lo lejos.

—Gracias, Harry.

Susurro Neville antes de darle un beso en la mejilla del nombrado. Potter sonrió de verdad, sabiendo que no sería tan difícil quererlo. No se dio cuenta de que Pansy lo había visto. Al acabar y salir, la voz de Pansy le hizo voltear, se acerco.

—Harry, cielo, ¿podemos hablar?

—¿Pasa algo?

—¿Que juego estas jugando?

—¿Qué?

—Primero Draco y ahora él, dime, ¿a que juegas?

—Draco y yo somos amigos.

—Durante este mes, Draco ha estado al tanto de ti como para que no te hagan daño y tú de la noche a la mañana prefieres a ese mocoso de allá.

—Somos amigos, no hay porque...

—Theo lo amenazo contigo y ambos sabemos que no se juega con eso. Él esta loco y Draco ha tenido que estar detrás de ti para cuidarte, compro un celular para que le marques si algo te pasa porque te quiere, pero esta tan dañado para admitirlo. ¿Solo fue un juego para ti?

—Yo hice la parte de mi trato, es eso. Además, ambos sabemos que si lo quisiera, no podría hacer que su estúpida fama de mujeriego cambie por un niño, como tú dices, de simples diecisiete años.

—No lo conoces.

—Y no me conoces.

—Quiero que dejes tus amenazas de lado, Harry. Porque Draco es mucho y yo no voy a permitir que...

—Draco fue siempre una apuesta, ¿qué no lo ves? —Dolía decirlo, pero debía hacer algo para sentirse poderoso, necesitaba mostrar que no le gustaba y así el dolor disminuiría cuando dejara de verlo. ­—No es mi problema sus sentimientos.

—Esta sera tu ultima salida, porque a media noche le mandare esta linda nota de voz.

Pansy mostraba su celular antes de pararla y guardar el móvil. Harry alzó la vista a los ojos de la chica.

—¡Hey, vengan! Se hace tarde.

—No queremos perdernos a diversión, Harry. Así que pon tu mejor sonrisa, sigue fingiendo que lo quieres y mañana ya no nos volveremos a ver.

Se acercaron al auto, pero la mirada de la chica le hizo acercarse a donde estaban sus amigos.

—Vas enfrente. —Recordó Draco.

—Quiero ir con mis amigos, además, estoy castigado, si salgo en las noticias mis padres me van a regañar aún más. Estaré aquí atrás.

Entro sin más. No dejo que lo vieran mal y todo el tiempo sostuvo la mano de Hermione, quien se dio cuenta que no estaba tan contento como la última hora cuando le contó su plan. Llegaron a un antro-bar, donde los paparazis tenían que estar a más de dos metros de distancia, por lo que fue imposible que lo fotografiaran cuando su cubrió el rostro.

Saltó al sentí una mano encima de la suya antes de sonreír al ver a Draco para guiarlo, entraron sin problema de que fueran menores antes de encontrar la mesa. Theodore hablaba muy animadamente con Astoria, quien al verlos sonrió aun más. Draco acerco a Harry.

—No respondas las preguntas de Theodore.

Fue lo único que dijo antes de llegar. Era una mesa circular, pero todos caminaron a unos sofás de piel rojos, la Zona VIP. Cuando Neville sonrió para sentarse a su lado, Blaise se acerco a Harry.

—¡Pero si el pequeño Harry esta con nosotros! —Grito por encima de la música, haciendo que Neville se sentara cerca de Nott. —¡El pequeño de nuestro grupo! Sonríe para una foto.

—Solo si no la subes, estoy...

—¡Tonterías! Si te van a castigar más tiempo, que valga la pena.

Harry sonrío a la foto de Blaise antes de que empezaran a pedir bebidas. Harry se sentía el centro de atención, Astoria, Pansy, Neville y Theo lo veían, cada uno con diferentes ojos. Cerca de las dos horas ahí, sin haber bebido y viendo como Hermione se había ido con Pansy y Blaise dejando solo a Ronald que hablaba cómodamente con Neville, sintió inmensas ganas de llorar.

La media noche se acercaba y con ello la amenaza de Pansy, quien hablaba sobre algo que se entero apenas llegaron de nuevo. Sus ojos lo veían y lo hacían sentirse mal.

—Oigan, pero el grandioso invitado de honor que hizo posible esto no ha hablado nada.

—Theodore...

—Solo quiero conocerlo.

Theo se acomodo mejor en el sofa, en su mano tenía un cigarrillo mientras que en otra, un vaso de vidrio lleno de vodka. Era diferente a la imagen que tenía, siempre dulce y amable, mandado besos y abrazos a sus fans, era un lobo vestido de oveja. ¿Lo peor? Parecía tener a Draco bajo su poder.

Era como si sedujera a Draco con ojos y labios, fingiendo hacer una mamada con su lengua y sonriera al verlo, como si supiera que provocaba en el rubio y que le daba asco, lo conocía tan bien. ¿Cómo podía ser mejor que él?

Todos tenían un nivel, y el era tan bajo a comparación con Theodore Nott. Se sentía patético.

Sabía que debía hacer, pues hiciera caso o no a la advertencia de Draco, sabía que se iría de su lado y todo volvería a la normalidad. Él volvería a pasar desapercibido y solo dejaría un dolor amarga en su corazón por un tiempo. Soltó un suspiro, viendo fijamente al chico.

—¿Qué quieres saber?

—Tu nombre, nunca lo dicen en ningún lado. Es tentador saber de quien eres hijo.

La sonrisa era malévola, lo sabía. Similar a los niños de su infancia cuando lo alejaban por tener padres diferentes. Pero esa noche todo sería distinto, ¿qué más daba? Sabía que Draco lo iba a alejar al saber lo que pensaba de él.

—Harry Ri...

—No veo necesidad de hacer esto. —Blaise hablo. —Digo, es un héroe para más de uno.

—No te metas, Blaise.

Theo sonrió a su amiga, antes de ponerse de pie e irse. Blaise la siguió.

—Blaise tiene razón, no hay necesidad de que...

—Harry puede hablar por si mismo, no debes porque hablar por él todo el tiempo. Tiene voz, labio y boca, deja que siga si quiere. Que seas un imbecil no significa que él lo sea, déjalo en paz.

Potter sonrió a Neville, mostrando siempre su valentía en el mejor momento.

—Porque es su protección.

—Si fueras su amigo por lo menos, nunca le pondrías a la cara una persona que le haga daño. Así que no hay porque protegerse.

—Él tiene razón. ¿Cuál es tu nombre, guapo?

—Neville Longbottom, como sea, Harry puede decidir por si mismo.

La sonrisa de Theo mostraba que sabía de lo ellos decían. Draco veía con enojo a Neville.

—Me llamo Harry Riddle-Potter.

—Fantástico, Harry Riddle-Potter.

Tembló al oír su nombre de sus labios, contesto las preguntas a pesar de que Draco buscaba alguns excusa, incluso Pansy y Blaise volvieron, pero no hicieron nada. Sabían que su amigo estaba desesperado, pero no por eso iban a permitir que Harry jugara con él. De todas formas, dentro de pocas horas, Draco lo alejaría para no salir más herido.

—¿Que edad tienes?

—Die...

—Diecinueve. —Dijo Draco antes de ponerse de pie y ver la hora. —Es tarde, debo llevarlo a la casa.

—Hay que esperar, ya casi es la medianoche, Draco.

—Marquen a mi guardaespaldas, los llevara de regreso y también a los amigos de Harry, vámonos.

—Pero...

—Harry debe estar en mi casa para que no lo regañen, les dije que estaría conmigo.

—No me importa.

Draco estiro su mano. Podía decir que no, que se iba con Neville y salir corriendo corriendo él, pero era como si Draco fuera un imán y él un metal. Se sentía tan atraído a él, y sabía que solo era un simple chico a comparación con Theodore, pero estiraba su mano en su dirección y lo llevaría a casa. Lo quería ver llegar sano y salvo porque le importaba.

Haría lo que sea con estar cinco minutos más, por callar esa voz en su mente que le pedía a gritos estar a su lado, quitarle el celular a Pansy y enseñarle que si podía querer de nuevo sin importar que tan dañado estaba uno. Queria ir con él y alejar esa tentación de estar a su lado.

Porque eso era Draco desde que llego a su vida, él era quien lo impulsaba para atraerlo a él, que lo dominaba, a quien Harry quería. No vio a nadie más, solo tomo su mano y se puso de pie, siendo guiado por el mayor hasta la salida.

—Así son ese tipo de personas, pequeño niño, solo te ilusionan y te dejan. No permitas que te hagan lo mismo de nuevo.

Dijo Theo a Neville, quien tenía sus ojos rojos al ver irse a Harry.

°°°

A este punto de su vida no sabía como había llegado a esto. Solo recuerda haber viajado en carro, decirle que lo llevara a la vieja cabaña y sin darse cuenta, estaba haciendo el amor con Draco, o eso sentía.

Se abrazaba a su cuerpo desnudo, gimiendo alto y sintiendo como era abierto. Sentía tan diferente a cuando fue con Neville.

Draco sabía donde tocar y como llevarlo a la locura, había sido besado con fuerza y poco a poco con cariño, fue un simple juego de toqueteos en el sofá que termino en su habitación, todo porque al dar la hora, un mensaje de Pansy llego a su celular. Lo único que pudo hacer fue besarlo.

Si se iba a ir de su vida, quería tener todas las experiencias posibles a su lado.

Soltó una risa baja cuando se vio obligado a girar, poner sus piernas en la cadera del rubio y soltar un alto gemido cuando su pene entro por completo en él. Rasguño la espalda del mayor pidió más en un jadeo callado por los labios de Draco.

Sonrió cuando sintió que las manos del rubio le acariciaban con ternura su cadera antes de gemir cuando toco su punto g, se vinieron al mismo tiempo. Draco salió de él antes de sacarse el condón y tirarlo al bote basura para acostarse a su lado. Harry se subió encima suyo.

—¿Aun no estas cansado, he?

—La edad te afecto tanto para durar tan poco.

Draco sonrió para acercarlo a besarlo de cuenta nueva. Gimió entre sus labios cuando empezó a moverse en circulos por encima de su miembro.

Joder, Harry...

—Fóllame, Draco. Fóllame tan fuerte que mis gemidos perduren en tu cabeza y que mañana no pueda caminar. Fóllame tan duro que mi cuerpo tenga tu nombre y nadie puede quitarlo por mucho que intente. Fóllame como como fuera la primera y última vez que lo hagamos.

Draco le beso con pasión, con dureza, sus dientes chocaron, el sonido de besos torpes y labios mordidos lleno la habitación. Ninguno quiso detenerse a contestar la llamada del celular del rubio en el piso de abajo, inmersos en su nube.

Le marco su pecho, abdomen y cuello, dejando marcas de un rojo vivo y dos moretones por la fuerza. Sus manos sostenían con fuerza la cadera del chico que fingía embestidas, dejándolas levemente adoloridas y con un leve rojizo de la marca de sus dedos por la fuerza ejercida.

—Ponte en cuatro, bonito.

Tembló lleno de excitación antes de bajarse de él y acomodarse en la cama. Draco se puso de pie antes de jadear ante la imagen de Harry. Apretó en cada mano una nalga antes de oírlo suplicar.

—Si no eres tan santo como creí.

—Te necesito, por favor, Draco.

El nombrado no se dio cuenta que iba más allá de eso. Dejo un beso en su nalga derecha antes de verlo temblar, dos nalgadas bastaron para que empezara a ponerse rojiza su piel lechosa.

—¿Alguna vez alguien te ha...?

—No. Quiero que seas solo tú, por favor, hazlo. Te necesito tanto.

Harry gimió antes de apretar las sabanas con sus manos al sentir la lengua de Draco empezar a trabajar en su zona baja, nunca había experimentado nada así. Solo podía acercarse para sentir como su lengua jugaba dentro suyo, como sus manos masajeaban la piel y le hacían suspirar. Grito de la excitación al sentir un dedo dentro suyo, empezando a llorar por la necesidad de querer tocarse y venirse.

Draco, ¡ah, Draco!

El rubio se alejo antes de ver el ademán del chico por tocarse, se alejo, obligándolo a quedarse así antes de encontrar su corbata.

—Voltéate.

Hizo caso, sonrió antes de ser besado cuando sintió la tela en sus muñecas y la cabecera de la cama cerca de sus largos dedos. Puso las piernas de Harry en su hombro antes de alinear su miembro a la entrada del chico. Jugo un poco, haciéndolo gemir, movió su pene en la entrada del chico. La mirada de Harry le rogaba que lo atendiera, que lo follara, imploraba que lo hiciera suyo una y otra vez.

—Pídelo.

—Draco..

—Ruega.

—Por favor...

—Por favor, ¿qué?

—Por favor, fóllame.

Draco sonrió, alineo su miembro antes de entrar lentamente, Harry gimió bajo. Era un simple vaivén, lento y tortuoso para ambos. Busco la mirada del chico antes de acercarse, y besar sus labios tiernamente.

—Si quieres que me detenga, dilo.

—Te quiero a ti, Draco, te quiero solo a ti.

El mayor sonrió, sabiendo que eso era más que un simple favor, se alejo para acomodar las piernas del chico en su hombro para que no se cansará tan pronto y empezar a embestirlo. Sus manos apretaban su cadera con fuerza, dejando la piel rojiza. Lo penetraba con fuerza, no dejaba de verlo y suspirar, acercándolo más y sintiendo el éxtasis de ver al chico sudando, moviéndose a la par que las embestidas en la cama, rojo por el calor, gimiendo alto, con sus ojos cerraros y manos sujetas.

Al oírlo gritar al dar en su punto g, embistió con mayor fuerza, sintiendo como se aproximaba su orgasmo. El choque de sus cuerpos lleno la habitación y el sonido que hacia su miembro al salir un poco antes de entrar por completo sonaba exquisito. Sintió que se vendría pronto, pero necesitaba esperar un poco.

Lo penetro una y otra y otra y otra vez, lo obligo a abrir los ojos, sintió como las paredes de Harry se cerraban deliciosamente en su miembro antes de venirse. Vio como llegaba al orgasmo y aun así no dejo de embestirlo, su orgasmo lleno dentro del chico quien gimió bajo, sus embestidas bajaron la fuerza antes de salir

Se ducharon juntos, donde otra ronda de sexo paso, y donde Harry sentía que no podía más que implorar que siguiera. Pero ambos sabían que eso era algo que simple sexo casual.

Draco no le dejo dormir hasta las tres de la madrugada, donde ambos estaban agotados para seguir. Durmieron juntos. El mayor abrazando la cintura del chico y pegando su espalda a su pecho.

Draco jamás abrazaba a nadie al dormir.

Se despertó por los rayos de luz dando directamente a su rostro, trato de moverse pero una mano le inmovilizaba, sonrió al recordar la noche anterior. Se giro lentamente para dejar dulces besos en el rostro del mayor.

—¿Tan temprano y tan ansioso?

—Toda la madrugada estuviste pegándote a mi, no esperes menos.

—Podría ayudarte.

Harry beso sus labios antes de hacer que ambos giraran, sonrió cuando sintió el pene del hombre debajo suyo, demasiado erecto.

—Te dolerá si lo haces así, debes estar preparado.

—¿Me ayudas con eso?

Draco sonrió antes de sentir el cuerpo desnudo del chico moverse, gimió agusto cuando lo sintió sentarse en su rostro. Nunca había sido capaz de eso, siempre mandándolos a bañar primero, pero se habían dormido muy cansados después de volver a bañarse (donde nuevamente solo fue sexo), su lengua trabajaba bien, oyendo y disfrutando de los dulces gemidos del chico, sintiendo como daba pequeños saltos. Fue inevitable jadear cuando se alejo antes de que Harry se acomodara de horcajadas.

Se vio obligado a sentarse antes de ver como Harry se penetraba a si mismo con su pene, gruño cuando empezó a moverse de arriba a abajo con lentitud. Le tomo sus caderas y sus labios fueron directamente a su piel expuesta. Harry lloraba de la excitación, no podía controlarse.

Se dejo llevar antes de sentir como le daban media vuelta y nuevamente era penetrado con fuerza, como si con cada embista el mayor le dijera que era suyo. Y le encantaba, le fascinaba sentirse de Draco. Harry ya sentía que solo le pertenecía a él.

Gruño cuando se vino dentro del chico antes de suspirar, no se había dado cuenta que Harry también se había venido. Se bañaron esta vez de verdad antes de bajar y cambiarse, desayunaron en un restaurante de comida rápida antes de ser llevado a su casa.

—Quizás prefieras esto. —Draco estiro la mano a la parte trasera del auto antes de darle la bolsa. Una sudadera gris. —Así no se te verán.. ya sabes, las marcas.

—Gracias.

Harry se la puso antes de sentir como detenía el auto enfrente de su casa, sonrió a ver al chico.

—Gracias, Draco.

—¿Por qué?

—Lo de anoche fue... maravilloso.

—¿No crees que sea un error?

Harry negó con la cabeza, riendo. Draco se acerco antes de darle un beso corto, su celular sonó nuevamente, por lo que se alejo.

—Espera, deja contesto. Te tengo que despedir bien.

Le guiñó el ojo haciéndolo reír, no vio quien le marcaba y no presto atención, solo le mando un mensaje a sus mejores amigos de que estaba bien, que el lunes hablaban antes de ver a Draco. Tenía su celular en su oreja, pero se giro a ver al chico.

—¿Pasa algo malo?

—¿Tú me quieres?

—Claro. Te dije que lo de anoche... —Sus ojos viajaron al nombre que estaba en su conversación, sus ojos giraron a los del rubio. —Puedo explicarte.

—Adelante, hazlo.

Abrió la boca antes de cerrarla, no hallaba forma alguna de explicar.

—Quizás no pueda, pero lo que le dije a Pansy no es verdad.

—¿No apostaste que estarías conmigo? ¿O que me tendrías a tus pies? ¿O qué? ¡Qué! Dime cual fue tu estúpida apuesta. ¡Dime!

—Fue antes de conocerte de verdad, yo...

—¿Tú?

—Lo lamento, pero no lo hice a propósito. Yo trate de detener la apuesta y estos sentimientos hacia ti, que...

La risa sarcástica de Draco le hizo temblar.

—No hables mierda de sentimientos y bájate del auto.

—Draco, yo...

—¡Bájate!

—Déjame explicar, Hermione, Ron y Neville saben que yo no soy así, solamente que esa noche yo..

—¿Ellos sabían?

Harry lo vio a los ojos, el hermoso color gris quedaba opacado por el rojo que le advertía que estaba lastimado y evitaba soltar lágrimas. Él lo había lastimado.

—Bájate del auto, por favor.

—No, no hasta hablar y...

—"Draco fue siempre una apuesta, ¿qué no lo ves?" —La voz de Harry sonó desde el celular de Draco.­—"No es mi problema sus sentimientos."

—Draco, por favor...

—Bájate y no quiero verte en mi puta vida. ¡Largo, maldita sea!

Harry evitó llorar, abrió la puerta y salió. Draco cerro desde adentro y sin darle una sola mirada, se alejo por la acera a una gran velocidad. Entró a duras penas a la casa, sus piernas las sentía débiles, aparte de sus acciones de la noche anterior, se sentía como un monstruo. Al entrar a casa, sus padres se alejaban de la ventana.

—¿Ustedes sabían?

—Somos tus padres, siempre sabemos.

Sus ojos viajaron a James, quien estaba detrás de Tom. Sus ojos se llenaron de lagrimas y dio dos pasos en su dirección.

—Necesito a mi papá, ¿sí? Al que tenía antes. Necesite que me abrace y que me diga que todo esta bien. No al hombre que sabe lo que me hara daño, te necesito, papá.

—Ven aquí.

Apenas pudo correr antes de sentir los brazos de su padre abrazarlo con fuerza, entonces se soltó a llorar cual niño pequeño. Se sentía protegido, pero débil. Sus piernas las sintió caer, pero su padre no lo soltó, impidiendo que tocaran el piso. Tom se acerco para abrazarlo y consolarlo.

Y es que ningún corazón roto puede doler tanto hasta que vez a tu hijo pasar por eso.

Durante la tarde estuvieron en el sofa en silencio, oyendo los pequeños quejidos de Harry al tratar de callarse para evitar llorar.

—No te contengas, el llorar no es una debilidad, significa que sientes.

—Hice algo horrible... Soy asqueroso, soy horrible, soy un monstruo.

—No todos los monstruos hacen cosas monstruosas, solo es una caída pequeña, Harry. Como con Cedric, todo estará bien.

—A él si lo quería de verdad, no me importo nada.

—Lo sé, hijo, lo sé.

—Por favor no lo digan...

—¿Decir qué?

—Te lo dije.

—No lo haremos.

El menor abrazo a su padre para cerrar los ojos y tratar de contener sus sentimientos.

°°°

—Es la quinta de la semana. Y apenas es martes... —Susurro.

—Siento que no debí mandar ese audio.

—Era justo, iba a vivir engañado. Buenos días. La quinta y peor que las demás.

La chica de turno sonrió antes de salir de la mansión. Draco había llegado hace días a la mansión para ir directamente a Theodore, quien se alejo al sentir los labios de Malfoy encima suyo.

—No estaré contigo porque quieres sacarte al niño de la mente, estaré contigo cuando veas que soy lo que mereces.

Dos semanas habían pasado, salían y entraban chicos y chicas mayores de veintitrés de la mansión, Lucius parecía preocupado, solo había pasado una vez en su vida, cuando se revelo y le dio el permiso de hacer lo que quisiera con tal de que no llevara tantas personas a la casa. Ni siquiera con Theodore se había sentido así.

—Alguien dígame ya quien le hizo tanto daño a mi hijo. ¡Dobby, investígalo!

—Mi nombre es Bob, señor.

—¿Y porqué haz permitido que te diga Dobby durante cinco años?

—Porque siempre le digo que me llamo Bob.

—¡Tonterías! Investiga quien fue.

Pansy se sentía culpable, demasiado. Sabía que iba a sufrir, pero no creyó que tanto. Vio al hombre salir antes de ver a Lucius.

—Fui yo.

Narcissa se giro a ver a la chica, quien parecía mortificada.

—Explicate.

—Harry aposto con sus amigos sobre Draco y yo le di limite, le mande el audio donde lo admitía. No creí que lo quisiera tanto como para ponerse de ese modo.

—Draco no lo quiere. —Dijo Nott antes de llevarse la comida a la boca. Al acabar de masticar, sonrió. —Es solo un capricho más, se le pasara. Ya vieron, quiso acosarse conmigo apenas llego de eso.

—Quiso acostarse contigo por tristeza, imbécil. No porque quisiera.

Theo vio mal a Blaise. Iba a hablar cuando la voz de cierto rubio sonó baja y triste:

—Tiene razón. No lo vales la pena es más, no se porque sigues aquí.

Theo vio mal a Draco, tenía su pijama mal arreglada, sus labios hinchados, ojos rojos y su cabello revuelto. Narcissa sonrió triste.

—Buenos días, cielo.

—Me ire a Estados Unidos la semana que viene.

Fue lo único que dijo antes de tomar su plato y caminar a su habitación. Un gemido sonó desde la sala.

—¡Esto no es un prostíbulo!

—¡Deberías ya no sentarte en el sofa, entonces!

El ruido de la puerta ser cerrada hizo a Lucius ver con enojo en dirección a donde su hijo se había ido.

—Debemos hacer que ese joven Potter y él, hablen.

—Cielo, pero...

—Si es el único de hacer que me hijo este aquí, es lo menos que podemos. Seamos sinceros, Cissa, jamás había estado así. Y Nott. —El chico se giro a ver al señor Malfoy. —Si se soluciona esto, espero que alejas tus manos de vil serpiente o conocerás el apellido Malfoy, porque te destruirá. Pansy, te quedas, no quiero que el niño Potter se ponga mal con tu presencia. Blaise, cuida a mi hijo.

Lucius y Narcissa salieron de su casa, su guardaespaldas los llevaba.

—¿A quien le marcas?

—A Dobby, que cuide a Draco.

—Que es Bob.

—Dobby, cambio de planes. Quiero que vigiles a mi hijo.

Colgó antes de dar la dirección de la casa Potter. Llegaron cerca de media hora más tarde, al tocar la puerta, la sonrisa de James Potter se borro antes de dejarlos pasar.

—Veo que no trabajas hoy en la tienda.

—Cosas importantes que hacer en casa. Pasen, por favor.

—¿Tampoco trabajas, Tom?

—Es mejor hacerlo desde casa.

—Seremos breves, queremos ver a tu muchacho.

—¿Que quieres con él?

Harry trato de no llorar al verse frente al espejo, las marcas se borraban de su cuerpo, como si este se burlara que lo que tuvo se iba. Cerró los ojos al pasar su mano por su cadera y recordar la risa nerviosa del rubio cuando subió encima suyo en la sala de aquella cabaña. Quería aferrarse al recuerdo, pero al abrir los ojos, solo se le venía a la mente el grito de Draco para que se bajara y su felicidad se esfumara.

—¡Cachorro, baja, por favor!

Carraspeo antes de llevarse su manos a su cara para quitar todo rastro lagrimas.

—¡Voy, papá!

Entro a su baño para lavarse la cara antes de ponerse una sudadera y salir de su habitación. Bajo con lentitud antes de acercarse a la sala con la vista baja, al alzarla tembló.

—¿Qué pasa?

—Nada malo, ven.

Se sentó en medio de sus padres antes de ver al matrimonio Malfoy.

—Seremos breves, ¿de acuerdo? —Asintió. —Draco planea irse la semana que viene de vuelta a Estados Unidos. Quizás no te importe, pero a nosotros si.

—No entiendo que tiene que ver conmigo. —Su voz sonó baja, débil, por la noticia.

—Lograste que se quedara casi medio año, incluso cuando no decían nada de su boda, solo alargo lo que quería, por permanecer aquí, contigo. Eres la primer persona por la que de verdad se preocupa, por eso te suplico, habla con él.

—Harry no puede hacer tal cosa.

—Aunque pudiera. —Se gano la mirada de los cuatro adultos, su pie empezó a moverse y sus dedos jugaron entre sí. —Dudo que él quiera oírme, creo que me odia y yo...

—Solo trata.

—Narcissa, no creo que..

—Es mi hijo, James. Es mi razón de vivir aparte de Lucius, estuvo muchos años en Estados Unidos, y si hay una forma de hacer se quede, lo haré. Harry es la solución, lo sé y yo veré la forma de pagarlo, pero por favor, cielo, trata de que se quede.

Harry vio el dolor en la mujer. A pesar de no entender que sentía, sabía que era fuerte, porque fue el mismo que James vivió hace días al dormir a su lado hasta que estuviera calmado. Se puso de pie antes de dar dos pasos e hincarse frente a la mujer que trataba de no soltarse a llorar.

—Trataré de hablar con él, pero no prometo hacer mucho. En este instante no soy su persona favorita, pero puedo tratar.

—Eres un sol, Harry.

—Y usted una madre que extraña a su hijo... —Su voz se quebró. —Como alguna vez Lily lo fue conmigo, y la comprendo.

Narcissa lo abrazo con fuerza antes de sonreír. No sabía porque se habían peleado, pero esperaba que se arreglara todo, ya que Harry hacia brillar a hijo como nadie pudo jamás.

Se fueron en la tarde, subió a su habitación antes de acostarse en la cama por cinco minutos antes de soltar un suspiro y volver a ponerse de pie. Encontró el celular que hace días no usaba ya que James le había regresado el suyo, además de que lo había guardado para devolverlo. Con manos temblorosas, prendió aquel celular para conectarlo ya que su batería estaba por agotarse antes de sentarse en la cama. Estaba su contacto, era el único que tenía. Se alegro de que no bloqueara, aun.

Me he enterado que te vas. ¿Es cierto?
Enviado, 8:20 pm.

Dejo el celular de lado antes de acostarse nuevamente. El sueño lo invadió.

El sonido de mensajes le hizo abrir los ojos para darse cuenta que Hermione le pedía verse, ya que durante esas dos semanas falto a clases. Respondió rápido para ver la hora, 3:45 am. ¿Que hacia despierta Hermione a esa hora?

Desconecto el otro celular antes de sentarse de golpe a ver la notificación. Entro a la conversación con su corazón latirle y los nervios pasar por todo su cuerpo.

"No entiendo porque te importa."
2:30 am, leído.

"¿Será por qué me importas?"
3:46 am, leído.

"Ja, eso ni tú te la crees. Evita mandarme mensajes. No quiero saber nada de ti."
3:46 am, leído

"Me importas, y lo sabes"
"Y me siento un idiota por hacerte daño, nunca fue mi intención"
"Puedo evitar mandar mensajes, pero no preocuparme por ti. Lo lamento, en verdad"
"Y entiendo que no quieras nada de mi, lo merezco. Pero por favor, piensa bien en lo que haces, dañas a mas de uno con tus decisiones"
3:48 am, leído

"Lo he pensado bien, no necesito que un niño me diga que hacer. ¡Deja de mandar mensajes! No me puedo concentrarme en lo que hago ahora mismo."
3:50 am. leído

"Deja de responder, entonces"
3:50 am. leído

"Te odio, porque sabes que no puedo."
3:50 am. leído

"Entonces hablemos, en persona. Por favor"
3:55 am, leído

Se quedo dormido al esperar una respuesta.

Mientras que en la mansión Malfoy, Draco lanzaba su celular a la cama, frustrado. Al sentir las manos en sus hombros, se obligo a alejarse.

—¿Vamos a tener sexo o no? Porque llevo esperando casi una semana y lo único que he tenido son nalgadas frente a tus padres.

—No te comparas con él, largo.

—¡Idiota!

Draco vio a la otra chica irse, ¿cuántas llevaba ya? Seguro Blaise tenía la cuenta. Soltó un suspiro antes de acostarse. El cansancio lo invadió, no oyó que Harry había respondido su mensaje.

Despertó milagrosamente bien. Incluso se atrevió a bañarse sin que su madre le dijera algo. Se quito el inicio de su barba y se cambio de ropa, mando a alguien a limpiar su habitación antes de salir. Al no ver la presencia de Nott, sonrió.

Creí que correr a alguien de la casa era descortés.

—¡Dragón!

Su madre se puso de pie antes de besarle la mejilla, al ver que nadie más bajaba, lo acerco hasta la sala, donde pidió el desayuno.

—Dormiste de más.

—Dormí tarde.

—No es un prostíbulo.

—Se fue antes de que pudiera hacer algo.

—¿Por qué dormiste tarde?

—Hablaba.

—¿Con?

Se llevo el pan a su boca con una sonrisa, Pansy sonrió al verlo antes de asentir con la cabeza. Narcissa suspiro, aliviada.

No hicieron más preguntas para no estresarlo, cerca de la hora, le entregaron su celular. Una sonrisa ilumino su rostro.

—Blaise.

—¿He?

El moreno alzó la vista de la pantalla de su celular antes de ver a su amigo.

—¿Qué haces?

—Definitivamente no estoy viendo en internet que tipo de tamal soy. ¿Por?

Draco sonrió divertido.

—Cuando acabes esa cosa tan importante que haces, vas a...

—¿A saber que tipo de tamal eres? Bueno, pero sigues después de Lucius.

— No era eso, pero gracias por la oferta. Cuando acabes, me acompañaras a la oficina de mi padre.

—Ah, claro.

Respondió el mensaje antes de ver a los dos adultos y Pansy alado de Blaise, para saber que tipo de tamal eran en un quiz, espero con paciencia sumergido en sus pensamientos.

Sabía que lo que estaba a punto de hacer estaba mal, pero debía acabar eso de raíz.

°°°

—¿Estas... limpiando?

—¡Hermione!

—Me haz estado evitando y yo ya no podía dejarte así es por lo que paso en el antro-bar, sé y soy consiente que no estuvo bien, pero no quería que te enojaras.

—¿Que paso en el antro-bar?

—Pansy Parkinson y yo... bueno, lo hicimos. Solas. Y de nuevo llego Blaise... y ahora creo que soy bisexual. ¿Es por eso que me evades?

—No, no es por eso. Jamás sería por eso.

—¿Entonces?

Soltó un suspiro, sería una larga tarde.

Hermione lo oyó atenta, presto atención a cada palabra dicha antes de abrir los ojos con obvia sorpresa.

—¿Y dolió?

—Al principio, sí. Lo demás fue romántico, hasta que bueno...

—Habla con él.

—Eso trato.

La chica paso el resto del día a su lado. Incluso comieron junto a sus padres, Harry prometió tratar de ir a la escuela el lunes, pues las fechas más importantes llegaban hasta ellos. Cuando se fue, Harry tardo un rato en la sala con sus padres, hasta que el sueño lo abordo de nuevo y se fue a recostar.

—No ira a dormir, ¿cierto?

—Nop.

James desbloqueo su celular antes de meterse a una aplicación, lograron ver en la enorme pantalla (sin sonido, claro esta) las cámaras ocultas.

—¿Ese es...?

—Sip.

—¿Y ese de ahí?

—Su mejor amigo.

—¿Cómo?

—Lo oí hablando con Hermione.

—Hemos hablado de la privacidad y...

—Limpio su cuarto, Tom. Así que será mejor que nos larguemos o estaremos traumados de por vida.

—Pero solo van a hablar, ¿cierto?

—Sí fuera así, no sería un secreto. Además, trata de entrar a la habitación de tu hijo.

—Lo odio.

—Sí, bueno. Tu hijo lo adora, vámonos.

James apago la televisión, aguantando las ganas de ir a gritarle al joven Malfoy, pero era parte de madurar, cometer errores como de remediarlos, amar con locura pero no dejarse ver como idiota y tratar de hacer las cosas mejores con quien lo quiere. Salieron en su auto.

Harry salió del baño con una sonrisa. Mañana podría ver a Draco, por fin. Ignoro el sonido del auto de sus padres irse, se puso la pijama antes de acercarse a la ventana como cada noche para ver la luna. Grito antes de alejarse.

—¡¿Pero que demonios?!

—No hagas ruido y abre.

—¿Que?

—El ventanal, por aquí no entro, corre. Antes que vuelvan.

Se alejo para hacer caso y salir al balcón, Blaise sostenía la escalera desde abajo para ayudarle a subir. Cuando estuvo cerca suyo, trato de buscarlo con la mirada hasta que lo vio irse corriendo.

—¿Qué haces aquí?

—Querías hablar, aquí estoy.

—Pero... yo creí que mañana.

—¿Y por eso limpias tu habitación?

Se sonrojo antes de cruzarse de brazos, Draco sonrió para entrar. Harry le siguió detrás, cerrando las ventanas y cortinas detrás suyo. Vio a Malfoy sentarse en su cama, por lo que jalo su silla de escritorio frente de él.

—¿Y bien?

—No puedes irte. Hay personas aquí que te quieren y...

—¿Ah, sí? ¿Quiénes? ¿La prensa?

—Tus padres, yo...

—¿Quién te dijo?

—Eso no importa.

—Para mi sí. ¿O cómo te enteraste?

Se mordió el labio, iba a mentir, pero la voz de Hermione diciéndole que hable con la verdad llego a su mente. Soltó un suspiro.

—Quizás... tus padres vinieron y...

—¡Lo sabía! Habías estado tan ocupado gozando de tu victoria, que tuvieron que venir a rogarte.

—¡No, no! No fue así.

—¡No me mientas!

—¡No te miento y no me grites! Hay trabajadores aquí, si saben que entraste, mis padres...

—Solo diles que fue otra apuesta.

Se sonrojo por el enojo antes de ver al mayor a los ojos. Si contara eso, seria demasiado popular al ver que nadie había sido capaz de hacer aquello. El golpe de la cachetada le hizo girar la cabeza levemente para dejar de verlo.

—¡Estas tan sumido en tu enojo que no me dejas hablar!

—¡Pues dime, aquí estoy frente tuyo! Frente de ti, para que me rompas el corazón de todas las formas posibles, porque estoy tan jodido para querer que un niño este conmigo.

Sintió su corazón latirle con fuerza al oírlo, sentía que había una posibilidad de resolver todo y poder volver a estar como hace un par de semanas, en la cabaña de su padre.

—La cosas no son como vienen en el audio que te mandaron. Sí, dije eso, pero yo trate de detener esto. Ellos son complicados, no pude decir nada más y entre más tiempo pasaba contigo, menos me acordaba porque estaba demasiado feliz de tenerte a mi lado. Hice mal, pero lo que dice ese audio es mentira porque yo...

—¿Tú?

—Yo te quiero. Y lo hago de verdad.

El silencio se hizo presente. Draco no estaba dispuesto a perdonarlo tan pronto, se sentía un idiota por haber ido. Se puso de pie antes de verlo caminar hasta su balcón.

—No puedes enojarte conmigo cuando tú también me usaste.

—Pero yo te dije.

—No fue mi culpa haberme enamorado de ti.

—Tienes razón, fue mía. Por creer que un niño podía ayudarme a superar toda mi mierda y caer bajo sus encantos.

Se giro al oír que abría la puerta. Se puso de pie antes de soltar un suspiro.

—Que te vayas a Estados Unidos o Francia o cualquier lugar en el mundo no significa que no te haya usado en su momento. ¡Porque eso hicimos ambos! Teníamos una línea que ambos pasamos por alto y ahora pagamos la consecuencias. Y si crees que me pondré a rogarte como todo mundo y besar tus pies para que no te vayas, estas muy equivocado.

—Cállate.

—Porque jugué contigo, Draco Malfoy. —Soltó una risa, evitando ponerse a llorar. —Porque yo pude hacer lo que solo una persona ha hecho, te he enamorado.

—¡Cállate, cállate!

—¡Si cierro la boca o si te largas, siempre te seguirá que te utilice y me utilizaste! ¡Que nos enamoramos!

—¡Cierra el pico de una sola vez!

No lo había visto así de enojado desde la vez del carro y si quería irse, él diría todo lo que siente en ese momento. Así fuera romper el corazón de ambos, con tal de no verse una vez más y sufrir.

­—Ambos lo sabemos. Te follaste a un jodido menor de edad del que estas enamorado, que no solo jugo contigo, que aposto acostarse, follarte, que caiga de rodillas a mis pies. ¿Y adivina qué? Gane. Y la he pasado maravillosamente esta semana, follando con quien hice la apuesta y olvidándome donde me tocaste y que hiciste.

Dolía. Dolía mentir, pero tenía que hacerlo si era lo único que podía hacer con tal de hacer que se alejaran por completo. Pues sentía que no era para él y lo que no era para él, debía dejarlo ir. Así sea la mejor persona del mundo ante sus ojos.

—¡Eres una vil y asquerosa rata!

Tembló al sentir su mano en su cuello sin hacer presión para ahogarlo, solo sosteniéndole. Sintiendo como su piel ardía a su tacto.

—Y aun siendo eso, me quieres, me deseas, me anhelas. Estas tan enamorado que eres capaz de hacer lo que yo diga.

—No me conoces.

—Ambos sabemos que si te lo pido, sería capaz de lo incapaz.

—Cállate de una vez.

—Querías oírme, ¿no? Porque eso hago, decirte toda la verdad, eso querías. Porque sabes que no eres capaz de herirme, porque me quieres.

—Te voy a destrozar tanto, que no podrás salir del hoyo de mierda en el que te meteré.

—Estuve contigo, nada puede ser peor que eso, porque no serías capaz. Porque me hiciste tuyo y por primera vez, dejaste que alguien te tomara, y ahora eres mío.

»Y por mucho que lo trates de negar, no puedes. Porque me perteneces. ¡Eres mío de la misma forma que soy tú! Y aunque te vayas lo más lejos de aquí o al otro lado del mundo, te va a seguir que me enamoraste y te enamore, que nos pertenecemos y que aun así, nos dejamos. Que me dejaste.

No sabían si era la distancia o la mentira en los ojos de ambos, si eran los sentimientos que aun ocultaban o que solo estaban deseosos de estar juntos. Draco lo obligo a besarlo, aunque Harry no puso mucha resistencia.

Draco cargo al menor antes de que cayeran en la cama, sin dejar de besarse y tocarse. Harry era un mar de jadeos bajos, mientras que Malfoy besaba cuanto podía de su piel. Pequeñas risas, mordidas suaves, besos tiernos, sonrisas y susurros, les llevo a hacer el amor.

Harry acariciaba la espalda del rubio en cada embestida, sin dejar de ser besado, ahogando sus gemidos, Draco solo era capaz de controlarse, quería evitar venirse, hablar de sentimientos, solo deseaba estar con aquel muchacho de hermosos ojos verdes.

Cerca de las tres de la madrugada, cuando solo era un vaivén lento y quejidos bajos, que solo se besaban y reían bajo, llegaron sus padres. Sin dejar de moverse un poco, no queriendo arruinar el momento, se quedaron en silencio hasta oír una puerta a lo lejos cerrarse.

—Creo que ya debes parar e irte.

Gimió bajo al sentir como rosaba su punto. Draco sonrió antes de negar con la cabeza. Se acomodo mejor en la cama antes de hacer que su miembro entrara por completo en Harry, quien gimió un poco más fuerte.

—No hagas ruido.

La mano de Draco le hizo gruñir al sentirla en su boca, antes de callar sus gemidos altos cuando el mayor empezó a embestirlo con fuerza. Sentía como el pene del rubio entraba en él de manera deliciosa, delicada, pero con fuerza. Rasguño su espalda cuando empezó a sentir como sus cuerpos volvían a sudar por el calor que sentía.

—Mírame, no dejes de mirarme.

Gimió nuevamente al ver al rubio, sintiendo como lo abría cada vez más. Al salir de él, le obligo a dar media vuelta y ponerse de cuatro, ahogo un grito en su almohada cuando sintió la lengua del rubio.

—Shhh, no queremos que se enteren.

Draco alineó su miembro en la entrada del chico antes de entrar sin aviso, Harry jadeo, sintiendo como era abierto por completo. Las manos del rubio en su cadera le hizo gemir bajo, tratando de reprimirlos. El sonido de sus cuerpos unirse, el sudor y los quejidos bajos fue lo que lleno la habitación.

—No hagas ruido.

Repetía Draco, apretando las caderas del chico para acercarlo y hacer que su miembro entrara por completo. El rubio sentía el placer subir, la necesidad de hacer sus movimientos más voraces, pero se detenía al recordar que era la segunda vez del chico, no quería lastimarlo ni sentir que se despedía.

Se vino con un suspiro bajo, antes de sentarse y hacer a Harry subirse encima suyo. No duro tanto para volver a penetrarlo. Esta vez, Harry se encargo de hacerle marcas donde fuera, sin dejar de dar pequeños saltos encima del mayor.

Harry...

—Draco...

Con un beso, llegaron al final del orgasmo antes de separarse y caer rendidos en la cama.

°°°

Había pasado un mes desde aquella noche y si bien, había logrado lo que Narcissa pidió, aunque mayormente solo se veían para follar, pues no estaban listos para admitir al cien por ciento sus sentimientos. Se había arreglado con Pansy, pero aun así, necesitaba quitarse una idea de la mente que lo estaba atormentando hace tiempo.

—He pensado en hacer lo que me gusta, padre.

Dejo soltar el humo de sus labios, Lucius lo vio mal antes de entrelazar sus manos en su escritorio y verlo directamente a los ojos.

—He dicho muchas veces que no fumes en mi oficina.

—Tú haces lo mismo.

—Porque es mía.

Draco rodo los ojos antes de reír, apago el cigarro para ver mejor a su padre. La playera negra hacia resaltar un collar que Harry le había dado (porque él si podía expresarse un poco más), sonrió antes de ver directamente los ojos de su padre.

—Quiero dejar la empresa.

—¿Y de que vivirás? ¿De amor? —Draco soltó un bufido de risa antes de negar con la cabeza. —Cierto, que aun no le dices lo que sientes. Se te va el tren, hijo.

—No me gusta sentirme amarrado.

Mentiroso.

—Quiero volver al modelaje.

—Ya hemos hablado de eso...

—Hagamos un trato.

—¿Cuál?

—Yo hago lo que quieras, trabajare con la empresa y eso, pero debo limpiar mi imagen. —Se alzo de hombros. —Dame un año. Si no cumplo en ese año, seré el títere que quieres que sea, si cumplo, llevaras a mi madre a un buen lugar, veras lo bueno de la vida y sere modelo.

—¿Crees poder hacerlo en trecientos sesenta y cinco días?

—Un buen reto, he. Tú pierdes más que yo. Piénsalo, debo ir por Harry. Ya casi acaba el año e ira a ver la universidad que deseaba quedarse. Nos vemos.

—Ya actúas como su novio, se uno.

Sonrió para ponerse de pie, a acercarse a la puerta, la voz de su padre lo detuvo:

—Trato hecho, tienes un año apenas pises tu departamento, para hacer que la empresa en Estados Unidos sea más exitosa, limpiar tu imagen y... debes venir en vacaciones a ver a tu madre.

Se giro para verlo con una sonrisa.

—¿Tú no quieres verme?

—No. Salúdame a Harry.

-—Claro, lo quieres más que a mi.

—Él es más agradable.

Soltó una carcajada antes de salir de la oficina de su padre. Le dio un beso a su madre y Pansy antes de avisar que saldría.

—¡Saluda a Harry de mi parte!

Tomo las llaves de su carro para avisar que iba de salida antes de subirse e ir en dirección a su antigua escuela. Tardo cerca de media hora, salió al estacionarlo para esperar a Harry. Prendió otro cigarrillo antes de pegar su cuerpo al carro para esperar a su chico.

Vio varios rostros conocidos, hasta Hermione se animo a saludarlo, iba de la mano de Ronald, por fin. Lo vio despedirse de un abrazo de Neville, causando que arqueara una ceja antes de verlo llegara hasta él. Sintió sus manos en su cuello, por lo que puso la suya en la cadera del chico para acercarlo. Lo beso, asegurándose que el chico Longbottom los veía.

—Tenemos que hablar.

—Claro. ¿Es malo?

—No tanto.

Lo llevo a la universidad que deseaba, quería ser doctor, por lo que lo acompaño a la mejor academia. Harry hablo por largo rato con una maestra para saber acerca del plan de estudios antes de acercase a Draco con la información suficiente, salieron tomados de la mano. Pasaron a comer a un restaurante de comida rápida, ignorando a lo lejos las personas susurrar.

—Hable con padre.

—¿Ah, sí?

—Sí. Salió todo bien, milagrosamente.

—Me alegro. ¿De que hablaron?

—Hacer lo que me gusta, dejar la empresa.

—¿Aceptó?

Asintió para ver a Harry comer, cambio de tema durante un largo rato. Al finalizar y acabar de comer, Harry volvió a preguntar.

—¿Qué le hiciste para que aceptara?

—Un trato.

—¿De?

—Volveré a Estados Unidos durante un año. —La sonrisa de Harry se desvaneció. —Haré que sea la empresa más exitosa de todo el extranjero a la vez que limpiare mi imagen.

—¿Qué? ¿Po-por qué? ¿No puedes hacerlo aquí?

—Es mi empresa, debo hacerme responsable.

—¿Y nosotros?

—No soy de hablar de sentimientos, pero lo haré, por ti. Para que veas que soy un buen hombre, estaré viniendo seguido, pero no quiero amarrarte a mi, quiero que conozcas a más personas, que te vuelvas a enamorar.

—¿Por qué haría eso?

—Harry, tienes diecisiete, yo veinticinco. Tu relación de ensueño no puedo dártela, no ahora y no sé hasta cuando. —Trato de tomar la mano del chico, quien la quito para ver a otro lado. —Sabes que Neville esta enamorado de ti y...

—Neville sale con tu exnovio en secreto.

—Uh, eso no lo esperaba. Pero a lo que me refiero es que quiero que estés bien.

—Es que yo estoy enamorado de ti.

—Lo sé. Y sabes que yo de ti, pero...

—La edad no me importa si eso es lo que crees.

—Harry, debes vivir las etapas de tu vida y yo estoy reteniendo. Son edad y, como ya dije, etapas distintas.

—¿Entonces cuando sabre que realmente me quieres?

—Volveré. Lo prometo, y cuando todo este bien y limpie mi sucio historial, vendré por ti. Y sere el hombre ideal.

—Llévame contigo, porque se que si te vas, yo me voy a derrumbar y...

—¿Ves? No puedo llevarte conmigo, eres un niño y es una fortuna que nadie se de cuenta ahora. Además de que, estudiaras medicina.

—¿Qué? —Draco estiro un sobre que no se había dado cuento que llevaba. —¿Qué es?

—Moví un poco de mis influencias y si haces bien tu examen, pues... tú lugar esta más que asegurado, no solo en la academia, sino en el mejor hospital de Londres para que hagas tus practicas y trabajes ahí.

—No quiero regalos, te quiero a ti. No importa si me compras un hospital entero o mi carrera, yo estoy seguro que es contigo con quien quiero estar. No soy de lo material, Draco.

—Harry, yo...

—Quiero que seamos algo oficial, un romance fugaz o duradero, lo que sea, pero que estemos juntos.

Draco no lo vio, solo se puso de pie, sabiendo que Harry lo seguía. Al ver que dejaba el sobre, lo tomo antes de abrir el auto. El camino de regreso fue horrorosamente tormentoso y silencioso. No quiso comentar que en menos de una semana, se iba.

°°°

—¡Exijo verlo! ¡Que te quites, dije!

Se giro para ver a Harry. En unas horas se iría y había querido despedirse. Pansy y Blaise también irían a Estados Unidos a una pasarela de moda. Vio al chico, antes de hacer un ademan a su nuevo guardaespaldas/vigilante. Harry se veía apresurado y su mochila estaba aun en sus hombros, indicando que al salir del instituto había ido hasta él, se giro a ver a Blaise.

—Tienes que despedirte, porque si encuentra alguien más, eso te matara.

Susurro su amigo antes de aventarlo para que se acercara, acaricio su mejilla al tenerlo cerca, ignorando que sus mejores amigos y sus padres lo veían.

—No me avistaste, imbécil.

—Hola a ti también, Harry.

—¿Por qué no me avistaste?

—No quería preocuparte.

—Por favor, quédate.

—Ya hablamos de esto. —Susurro.

—¿Cómo voy saber que lo que dijiste fue verdad? —Susurro de vuelta. —Me sigues mintiendo y pensabas irte sin decirme nada.

—Cuando sea una buena persona para ti, volveré. Porque no pienso perjudicarte más de lo que he hecho, quiero que vivas antes de que vuelvas a pensar en esa locura de irte conmigo.

—Promételo. Promete que vendrás y que haremos todo lo que ahora no puedes.

—Lo juro.

Draco se saco un anillo antes de sacar una cadena del bolsillo de su pantalón y dejarlo en la mano del chico, quien evitaba a toda costa llorar.

—Se que no te gusta usarlos en los dedos, así que puedes hacerlo un bonito collar.

Ignoro el sonido de Pansy y su madre cuando lo vieron ponérselo, se acerco más al chico para poner una mano en su cadera. Se acerco con los ojos cerrados antes de besar la frente del menor, mostrando que lo quería de verdad.

—Prometo cumplir y hacer todas esas mierdas ridículas y cursis que quieras hacer cuando vuelta y sea la persona correcta para ti. Pero tienes que crecer y conocer más personas, si lo haces y aun crees que soy el indicado, no dudare en ponerme de rodillas ante ti. —Susurro solo para que Harry oyera.

—No es la edad, es la fama ¿cierto? —Asintió antes de alejarse. —Sabes bien que nunca me importo.

—Yo no soy ese hombre cuando estoy contigo, quiero hacer las cosas bien, Harry. Por ti, por mi, por ambos.

Detestaba esa fama, y a pesar de que antes la amaba, ahora la odiaba, porque cuando conoció lo puro que era un corazón que sabía amar de verdad y él no podía devolver el sentimiento, le dolió.

Detestaba esa fama, pero la única razón por la que lo hacia, era porque no podía estar alado de Harry.

Se asqueaba, se odiaba, pero esta vez no por su fama, sino por ver los ojos tristes de su pequeño, implorando que se quedara a su lado. Tuvo que pedir a su padre que nadie subiera a su habitación, porque en menos de dos horas, debía irse al aeropuerto con su vuelo listo y porque sabía que si veía a Harry a los ojos y le pedía quedarse, sería capaz de hacerlo.

Detestaba su fama, porque sabía que era mucha mierda lo que Harry tendría que pasar para poder estar a su lado, no lo iba a permitir. No de nuevo.

Detestaba esa fama, porque no podía decir que lo quería, aunque eso sentía.

Detestaba su fama, pero adoraba al chico que lo veía subir las escaleras.

Haría hasta lo imposible por quedarse con él, con el mocoso que le robo no solo suspiros, también su corazón.

Seguir leyendo

También te gustarán

42.3K 2K 12
-¿Casarme con un gánster?- Cuestionó la chica abriendo sus ojos como platos.- No lo haré, no quiero hacerlo-negó levantándose de la mesa irrespetuosa...
3.9K 200 5
Y es que no importará que hiciera o adonde fuera, Draco Malfoy siempre iba a ser la única persona capaz de romperlo y armarlo.
11.2K 599 19
Desde que los conocí a ellos mi vida no volvió a ser la misma
252K 6.2K 67
Aquí puras historias tristes 😂 Y también traducciones de Tumblr😅
Wattpad App - Desbloquea funciones exclusivas