—Tengo un mal presentimiento.
Asher volteo a ver a Shiroi, quitando la vista del pasaje que ambos veían desde el techo de su cuartel.
—¿A qué te refieres?
Shiroi siguió viendo aquel paisaje, como el sol se escondía en el horizonte finalizando aquel día. Cuando el sol vuelva a salir o incluso todavía con la luz de la luna ellos, junto con los demás tendrán que hacer que aquella masacre que duro más de 10 años terminé.
—Mmn, es bastante complicado explicarlo —su mirada por fin conecto con la de su acompañante. —¿Aún así quieres oírlo?
La pequeña sonrisa apenada que curso su rostro le recordó a aquellos días del pasado, claro que eran difíciles pero eran más diferentes de los de ahora... Ahora se podía sentir con mucha más claridad en qué situación se encontraban.
—¡Claro! ¿Porque no? —le sonrió, pero no salió tan natural como hubiera querido. —Aparte ya me acostumbré a tus explicaciones raras.
Eso último salió con una pequeña risa y junto con más recuerdos, se animó a si mismo a pensar positivamente como siempre había echo.
—Ja,ja ¡Tienes razón! —su risa salió tan viva pero a la vez tan nostálgica, su estómago se revolvió cuando lo escucho reír, fue una risa tan corta y tan pequeña pero aún así teniendo el mismo efecto que todas las demás. —Entonces comenzaré.
Volvió a ver hacia adelante con esa sonrisa que siempre llevaba en la cara, su sonrisa lo caracterisaba.
—Siento que algo saldrá mal, algo se irá al carajo muy pronto... Y tengo la sensación de saber que es —termino con una mirada que hizo que sintiera un hueco en su estómago, no le gustaba aquella mirada.
—¿Y q-que es? —no tenía la intención de que su voz saliera de esa forma.
—Yo.
Se paralizó, sus ojos se abrieron como platos, siento un vacío en su estómago, se le cayó el alma a sus pies. Lo miro asustado, confundido y sin poder evitarlo curioso.
—¡¿Que?! ¿Que quieres decir Shiroi? —su pregunta salió con extrema cautela.
Escucho como reía suavemente, una risa culpable.
—Pues... —puso su mano en su nuca, —que me iré al carajo muy pronto, en la mañana o en el medio día cometeré un descuido o tal vez no sea tan rápido o fuerte y...
No...
—¡¡Okey podrías no decir eso!! ¡No hables más!
—Ja,ja,ja no te pongas así —dijo demasiado tranquilo intentado poner una mano en su cabeza para según él tranquilizarlo haciendo que se enojara más.
Quitó su mano de un manotazo.
—¡¿Cómo que no me ponga así!? ¡Quieres dejar de decir cosas como esa! —no tenía la intención de gritar pero su voz salió demasiado alta. —No pienses eso, todo saldrá bien.
Se tranquilizó a si mismo, se consoló a si mismo y trato de engañarse a si mismo.
—No, no todo saldrá bien porque absolutamente no todo tiene que salir bien —Su voz sonó tan autoritaria y endureció su expresión.
Casi inmediatamente la suaviso con una risa nerviosa.
—Ja,ja ya empecé con mis palabras sin sentido, bueno lo que quiero decir es que, lo que vaya a pasar mañana no saldrá bien, porque en cosas como estas nunca nada sale bien... Siempre habrá bajas.
Y volvió a ver hacia adelante junto con el silencio que le siguió. Tenía razón siempre habrá bajas, en cualquier lado pero... Él quería que se pudiera evitar a toda costa la baja que tanto temía.
—Si pero... Pero tal vez eso nunca pase... —hablo en un susurro casi inaudible, más para él que para su compañero. Desgraciadamente si lo escucho.
—Nunca estaremos seguros de ello, pero me siento raro como si mi fin se acercara —sus ojos se entrecerraron un poco, —me siento bastante extraño como si este día fuera eterno o tal vez como si no fuera yo, si no otra persona en mi cuerpo. No me siento vivo... No me siento vivo Asher.
Eso último lo dijo con una tristeza inigualable y casi le pareció verlo temblar, agachó su cabeza y dijo:
—Ayudame Asher... No me siento bien... En todos los aspectos...
Le dijo casi suplicando. Le dolió verlo así, el resto del tiempo que les quedaba en el techo lo pasaron abrazados sin querer soltarse el uno al otro. Uno lloraba desconsoladamente y el otro lloraba silenciosamente, ninguno de los dos estaban bien, sentían esa presión creciendo cada vez más en sus pechos y dolía porque tenían miedo, y mucho, ambos tenían miedo de perderse el uno al otro y de perderse a si mismos, Shiroi tenía mucho miedo de perderse a si mismo no volverse a encontrar y se sentía culpable por sentirse así, Asher tenía miedo de perder a Shiroi en todos los sentidos y de que la batalla que se aproximaba fuera fatal.
—Lo siento —pronunció después de un largo rato de estar abrazados. Su llanto había cesado ya hacía un tiempo, suficiente como para pensar con mucha mejor claridad, pudo relajarse lo suficiente, tranquilizarse a él mismo porque no quería depender siempre de Asher, no quería que siempre él se hiciera cargo de sus problemas, tenía que afrontarlos por su cuenta.
Y ya estaba listo, antes luchaba por su hermana y padre, no es que ya no lo hiciera pero ahora tenía uno más y era el que más le importaba ahora.
—¿Mmn?
—Lo siento, lamento haberte echo llorar —lentamente se iba separando del abrazo que tenían hasta quedar de frente y mirarlo directamente a sus ojos, unos ojos cafés que ahora estaban un poco rojos por llorar. —Ya estoy mejor.
Y con su mejor sonrisa se lo hizo saber, una sonrisa sincera como la que siempre le mostraba antes todos los días, antes de que las cosas se pusieran oscuras y demasiado complicadas como para sonreír con facilidad.
Esa sonrisa fue suficiente como para tranquilizar al otro y apagar la pregunta que se estaba formulando en su cabeza "¿Estás seguro?"
Ya no era necesaria hacerla.
Otro rato más paso en total tranquilidad, ambos mirando hacia el horizonte donde ya solo se podía ver apenas unos cuantos rayos de sol.
—Quedemonos hasta que se oscurezca, hasta que ya no brille más el sol.
—Pero el sol siempre brilla, aunque no podamos verlo —le respondió Asher con una sonrisa tranquila.
—Mmn, tienes razón —asintió con la cabeza que la tenía reposada en el hombro del otro. —Entonces quedemonos hasta que nosotros ya no veamos el sol, lo cual ya casi va a pasar —termino con una risita divertida.
El otro solo asintió divertido y se quedaron así por un tiempo más.
...
—¡Oye! ¿No vas a bajar?
Shiroi estaba de pie viendo ahora el cielo nocturno. Volteo a ver su compañero.
—Claro, en un momento voy, tu baja te alcanzaré —le dijo tranquilamente y con esa sonrisa en el rostro.
—Bueno, te espero abajo —Y seguido de esto su cabeza desapareció por las escaleras.
La noche era bastante tranquila, era la calma antes de la tormenta. Grabo en su mente aquel hermoso paisaje, todas las millones de estrellas que se alzaban ante él y solo estrellas, no había luna.
—La luz ya no brilla.
Seguido de eso se dio la vuelta y bajo por las escaleras hasta estar adentro de su cuartel donde lo esperaba Asher.
—¿Que hacías? —pregunto curioso. No es que haya tardado tanto pero tenía curiosidad.
—Viendo las luces —respondió simplemente.
—Las luces... —y volteó hacia arriba mirando el techo como si pudiera ver las estrellas por ahí. —Se veían muy bonitas ¿No?
—Sip, las últimas luces —dijo con un deje de nostalgia. —Vamos a dormir —se apresuro a decir antes de que el otro pudiera analizar sus palabras.
Cada uno se dirigió hacia su correspondiente habitación, a descansar se suponía, pero Asher no pudo sacar de su mente las palabras que le dijo su compañero "Las últimas luces".
...
—¡Muy bien! ¡Listos todos! —La voz estridente de su líder resonó por casi toda la habitación. —¡Es hora de salir y ayudar a terminar todo esto! Después de que esa cosa se firme todo esto habrá acabado. Por lo mientras nos encargaremos de proteger la frontera de quién sea que quiera seguir con esta masacre. No se rindan y luchen hasta el final. Solo aguanten un poco más, solo un poco más.
Asher volteo a ver a Shiori, después de todo esto tal vez y solo tal vez puedan vivir tranquilos y cumplir sus promesas.
Salieron de su cuartel, esperaban todos que está sea la última batalla.
...
El viento era intenso ese día, nada comparado con el día anterior, las nubes eran grises y no dejaban ver más allá de ellas, la lluvia era inminente.
Cada quien estaba en sus posiciones; Nilsa junto con Nilsine al frente, Amelia está justo detrás de ellas, Murasaki y Shiroi se encontraban en los puntos elevados, mientras que Asher se encontraba entre Amelia y los hermanos.
Él se encargaría de que si las cosas salían mal, avisará junto con Shiroi y su hermana a La Torre, ahí mandarían más refuerzos. Harían todo lo posible para que la paz llegará.
Esperaba que solo se quedarán ahí hasta el final del día, esperando algo que ojalá nunca se presentará y si lo hacia que solo fueran una minoría.
Shiroi y Murasaki por algo se encontraban en los puntos altos: no eran muy buenos con el combate cuerpo a cuerpo.
Si eran capaces de defenderse y muy bien pero, si se enfrentaban en una batalla grande no aguantarían lo suficiente. Por eso Asher estaba más tenso y nervioso, y las palabras de anoche de Shiori no ayudaban a tranquilizarlo.
—¡Nilsine! ¿Quién crees que venga? —dijo su líder Amelia. Estaban demasiado separados como para escuchar bien así que todos llevaban unos auidifonos que se conectaban entre si para poder oír mejor.
—¿Aún siendo del otro bando confías en mí? —dijo con un tono de burla en su voz.
—Ya hemos pasado demasiado tiempo juntos diría yo —respondío con su habitual tono autoritario.
—Mmh, en ese caso Sarul será la que vendrá —en su voz a pesar de escucharla por el audífono, se podía oír que lo decía con asco y odio.
—¿Por qué ella quería sabotear todo esto? —se oyó hablar a Murasaki, la hermana de Shiroi.
—Porque está loca y no en el buen sentido.
—¿Cómo se ve? Digo tal vez para hacerle un bonito agujero en su cráneo —Shiroi junto con su hermana eran los que se encargaban de los ataques a distancia y ambos eran excelentes en eso. Sumándole que Shiroi había heredado el don del viento; su hermana a pesar de no haberlo echo era excelente con la puntería.
—Podría hacerte una descripción de hace 5 años pero no creo que te sirva de mucho —aunque se suponía que era un comentario burlesco el tono de Nilsa no sonó como tal.
—Cuando la veas lo sabrás, está más loca que hace 5 años. Cuando la enfrenten no tengan piedad porque ella no la tendrá.
—¿Estás segura de que vendrá? —esperaba que no lo hiciera, que no estuviera tan loca como dice Nilsine.
—Completamente.
Pasaron los minutos y el viento se volvía cada ves más fuerte. Las nubes ya no eran grises si no negras y se sentía el agua en el aire.
—Murasaki ¿No has detectado algo con el radar? —solo habían pasado algunos minutos pero no podía evitar sentirse ansioso.
—No, no he detectado nada —se oía un poco de alivio en su voz. —Espero que siga así.
No tardaría en llover, cerro los ojos por unos momentos. Sentir aquella brisa húmeda y fría de alguna manera lo tranquilizaba. Cuánto se tardarían en firmar eso no tenía idea pero pensaba que se estaban tardando, tampoco sabía si los demás de su misma guardia ya tenían noticias de Sarul, y si las tenían no sabía si ya la habían detenido o ella había acabado con todos sin oportunidad de avisar a La Torre, y justo en estos momentos se dirigía a impedir que se firmarán los tratados.
De repente cruzo por su mente la plática que había tenido con Shiroi la noche anterior, él le había dicho que estaba bien, pero ahora justo ahora, cuando ya estaban en el campo ahora esas palabras junto con la sonrisa tomaron otro significado y no le gusto nada. "Moriré Asher no puedes evitarlo".
¡No!
Abrió los ojos de inmediato y el miedo lo invadió. Volteó su cabeza hacia atrás tratando de localizar al azabache, volteaba frenéticamente en todas direcciones pero no podía encontrarlo.
—¡Hey! ¡Asher! —escuchó su voz extremadamente cerca, como si estuviera justamente atrás de él. Inmediatamente se volteo hacia atrás pero lo encontró totalmente vacío. —¡Asher el audífono!
Por inercia dirigió su mano a su oreja sintiendo el aparato. —El audífono estúpido —Se dio cuenta de que la voz provenía del audífono. Que idiota.
—¿Shiroi? ¡¿Estás bien?! —Se había olvidado por completo de que tenían una manera mucho más rápida para contactarse entre ellos debido al pánico que sintió pero Shiroi no.
—¿Que? Claro que sí, porque no debería estarlo.
Suspiro aliviado sin poder evitarlo.
—Quien debería preguntar eso soy yo. Asher te puedo ver desde aquí, tienes que tranquilizarte, estoy bien ¿De acuerdo? Te lo dije ayer. ¡Estoy bien! Concéntrate en el ahora... Por favor.
Shiroi sabía muy bien porque estaba así, no debió de haber dicho eso anoche, no quería que se preocupara de más, ya tenían suficiente preocupación con lo de Sarul como para que Asher se preocupara de más por él. Se sentía culpable por eso.
Observó como su compañero asentía con la cabeza en señal de estar de acuerdo, Asher tenía que confiar en Shiroi, siempre lo había echo pero está vez le era mucho más difícil, las palabras de anoche y las de este momento se contradecían, no podía estar tranquilo pero tampoco tenía que demostrar que estaba asustado y muy preocupado, si no, Shiroi también se pondría más nervioso. Así que ambos se tranquilizaron en cuanto el otro se tranquilizó.
Lamentablemente su tranquilidad duro muy poco o casi nada, una risa saco de su tranquilidad a todos, y era un hecho: esa risa estaba desquiciada.
—¡Chicos! ¡Detecto algo!
—¡No me digas! —Era obvio que ya había llegado.
A pesar de estar a una distancia considerable, pudieron ver la silueta de una persona entrar al campo.
—¡Oh! ¡Miren quienes nos esperaron! ¿Encerio significó mucho para ustedes? —La risa que soltó después de eso fue aterradora. —¡Pero que lástima que no me pueda quedar! ¡Tengo que ir a hacerle una visita a nuestra líder...! Oh... Cierto. Ahora solo es mí líder.
Su mirada se volvió oscura y su sonrisa retorcida. Sarul había llegado.