- - ( Narración en 3° Persona) - -
— Oye Massimo, desciende justo aquí ahora. — Dijo la castaña
— Señorita, recibí exactas órdenes para descender en la mansión. — Le respondió mientras manejaba
— Ay, te lo suplico Massi... Estoy viendo que hay una especie de pelea y quisiera observar, ¡te juro que no haré nada más y me iré rápido en taxi! — Exclamó haciéndole ojitos a su piloto que tanto la quería
— Ten mucho cuidado, confío plenamente en ti Señorita Xinn. — Contesto mientras descendía el helicóptero hacia donde ella quería
- - ( Narración en 1° Persona ) - -
Baje en dirección hacia donde veía una especie de pelea, en la cual veía a un chico rubio siendo golpeado pero se mantenía con una gran resistencia y eso llamo demasiado mi atención.
La verdad, no se que hubiera sido de mi después de doce años si jamás me hubiese acercado a ese lugar.
Me fui acercando de a poco al lugar, para luego gritar que yo también quería participar; antes de eso me había dado cuenta que era una especie de apuestas por lo que estaba escuchando entonces procedí a decir en voz alta:
— ¡Yo también quiero pelear y apostar! — Todos se quedaron mirando, por un segundo me pregunte el porqué hasta que me di cuenta de como venía vestida; una falda naranja durazno, junto a un body blanco, un saco de color blanco con mis zapatillas blancas.
Si que parecía una mujer débil, seguro consideraron que me veía tierna o algo así por mis rasgos "angelicales" como dicen todos/as.
Me metí rápidamente en el lugar que estaba siendo golpeado aquel rubio de ojos lindos y el que le golpeaba, le dije que peleemos con una apuesta de por medio.
— ¡¿Ah?! ¿Cuál será mi premio cuando te gane? — Dijo el que había pedido un bate para golpear al rubio
— Lo que quieras, todo lo que quieras durante el tiempo que quieras. — Dije con una mirada desafiante
— ¿Lo que yo quiera? — Preguntó con una mirada muy perversa
— Si, si es que me ganas. — Dije acercándome con una mirada desafiante
Pase por el lado del rubio tocándole el hombro y diciéndole: — Estuviste increíble, hablamos. —
Me fui acercando y cuando estaba con una distancia de unos metros me quedé quieta esperando a que él comiencen la pelea.