A La Mañana Siguiente
Narra Elizabeth
— Abrí los ojos y.... - ¡¡Damon!! ¡¿Qué rayos haces aqui?! - Estaba acostado junto a mí.
— ¡¡Buenos días solecito!! No me digas que te espanté si no estoy tan feo – sonrió de lado – ¿Recuerdas algo de ayer?
— Ya Damon ¿qué haces aquí? Y no se de que me hablas, solo recuerdo que ayer a penas te conocí en el campamento y que fuiste muy grosero.
— Bien la hipnosis funcionó - Dijo muy, muy bajo pero aún asi lo escuche.
— ¿Qué fregados quieres decir con hipnosis?
— ¡¡Uy!! Disculpa parece que alguien se despertó de malas, a nada en especial y sólo vine a ver a mi nueva amiga.
— A si ¿ahora resulta que somos amigos? Por favor Damon no me hagas reír.
— Es verdad, quiero enseñarte un lugar que me agrada mucho, y como Stefan me contó que es su primera vez aquí pues pensé que te gustaría conocerlo.
— Ajá ¿Crees que voy a aceptar ir contigo sola?
— Pues si ¿Por qué no? Prefiero la privacidad – arqueo una ceja, demonios no pude ocultar que me puso nerviosa.
— Ahhh... pues si prefieres la privacidad ¿Por qué no vas tu solo?
— No, no el fin de esto es que tu conozcas aquel lugar.
— Pff, está bien iré pero no te vayas a alocar otra vez, de lo contrario ahora si me conocerás – movió la cabeza negativamente, mientras se dibujaba una sonrisa inocente en su rostro – ok, confiare en ti se que no es la mejor decisión de mi vida, pero lo haré. Ahora sal de mi cuarto para que me arregle.
— ¿Por qué salir si te puedo esperar aquí? – me guiño el ojo, yo solo lo mire mal – ok, ok me voy pero no tardes.
Narra Anabeth
Estaba en la sala viendo televisión, cuando de repente escuche que alguien bajaba por las escaleras pense que por fin se había despertado Elizabeth y que había decidido bajar.
— ¿Damon? ¿Qué haces aquí? ¿Y porqué estas bajando de la habitación de Elizabeth? – Desde que lo vi por primera vez en el campamento me cayó mal.
Damon empezó a hacer algo raro con sus ojos, sus pupilas empezaron a dilatarse, sentí como una brisa congelante me recurría por todo el cuerpo y recordé que yo lo había dejado entrar ¡pero eso no puede ser porque nunca dejaría que Damon entrara a mi casa!..... y mucho menos por lo que hizo en el campamento.
— Bueno creo que ya no tengo que explicar nada y en realidad no tenía ganas de hacerlo.
— Ok - ¿Pero qué rayos me pasa, por que no lo corrí? ¿Y qué fue lo que me hizo?
— Ahora se amable y dime ¿En esta casa hay whisky? Quiero tomar un trago en lo que espero a tu amiga.
— Claro que no, aquí no hay alcohol esto es una casa no un bar – Mendigo.
Damon frunció el ceño, él fijo su mirada hacia las escaleras, voltee para ver lo que estaba viendo y ahí estaba Elizabeth se había arreglado mas de lo normal.
— Ehh.... ¿todo esta bien? ¿Por qué me miran de esa manera?
— Te vez linda, eso es todo por un momento te robaste nuestra atención – Note que mi amiga se sonrojo por lo que le había dicho Damon.
— Es verdad te ves súper pero, vas a salir con Damon ¿sola?
— Si, me dijo que me quería enseñar un sitio y como me prometió que no se alocaria nuevamente pues me pareció una gran idea y pues acepte.
— Esta bien, pero cuidate mucho – le susurré y ella solo me dijo que si, que no me preocupara – y tú, le haces algo y te juro que te mato – mire lo mas feo que pude a Damon.
— ¡¡Uy si!! Que miedo – rodó los ojos – vámonos linda – le dijo a Elizabeth, pff.... imbécil
Pero como no me preocuparía, es Damon, así que cuando se fueron le llame a Stefan.
Marque a su casa ya que Damon le dio el número a Elizabeth que disque por si se le ofrecía algo.
— ¿Hola?
— Ehh... ¿Stefan?, soy Anabeth... – su voz me puso nerviosa.
— ¡¡Anabeth!!, hola ¿qué pasa?
— Bueno tu hermano se llevó a mi amiga y no confío en el, quería ver si puedes acompañarme a vigilarlo es que me da miedo que me vea y..... – me interrumpió.
— Claro que si, no dejaré que te haga daño, te acompaño.
Luego de unos minutos pasó por mi y entonces los encontramos así que nos escondimos atrás de un árbol para espiarlos.
Me dedicaba a observarlos pero de pronto me desconcentré ya que sentía sobre mí la mirada de Stefan.
— Emm .... ¡¿Sucede algo?!
— Este... no nada – volteo rápidamente a otro lado – es que ... – me miro de nuevo.
— Olvidalo, sigamos espiando – comenzaba a sentirme rara.
Apoye mi mano en el tronco del árbol mientras me asomaba para vigilar al Damon que no me daba confianza.
Narra Elizabeth
Damon me llevo a un lago, era hermoso nunca pensé que a alguien como el le gustara venir a este tipo de lugares, simplemente a pensar empezaba a creer que Damon no era tan malo después de todo.
— Y bien dime ¿te agrada?
— Si es muy bonito, ehh.... – pase mi mano por mi cabello – Damon puedo ¿hacerte una pregunta? – el solo asintió – bueno es que Stefan nos comentó que tú estabas pasando por una situación poco agradable, con tu novia y pues no creas que soy metiche ni mucho menos pero es ¿cierto?
— Suspiro – Ayy mi hermano nunca se puede quedar callado, en fin creo que debo desahogarme con alguien – se sentó a un lado del lago y yo también lo hice – Todo comenzó hace algunos meses yo desaparecí por algún tiempo y no tuve la oportunidad de despedirme de la manera más adecuada de Elena – ¿enserio Elena era su novia? – y cuando regrese me encontré con la enorme sorpresa de que ella ya tenía novio y a mí ya me había dado por muerto y lo mas triste es que no recordaba todo lo que vivimos juntos, y si para serte sincero me dolio y demasiado, porque yo luche durante mucho tiempo para estar con ella.
— ¡¡Oh!! Discúlpame no debí haber preguntado, en verdad lo siento, que tonta soy.
— ¡¡Pff!! Esa es mi triste historia fallida, pero no te preocupes y mejor dime – volteo a verme – ¿Cuál es tu historia?
— Ehh pues solía tener novio, pero con esto del intercambio pues ya no se pudo, no soy de relaciones a larga distancia – torci la boca.
Narra Anabeth
Ahí estaba yo cuidando de mi amiga que hablaba con Damon hasta que de pronto sentí que Stefan puso su mano junto a la mia, sentí que mis latidos aumentaban y mucho, ya no sabía que hacer hasta que vi que Damon tiro a Elizabeth al agua, pensé que la iba a ahogar asi que salí corriendo a donde estaban.
Narra Elizabeth
El sonrió de lado y me dijo que ya estaba bueno de pláticas, se quito la camisa y se metió al lago, yo solo lo veía y como no verlo se veía tan sexi y guapo asi todo mojado, de pronto el me empezó a mojar y me jalo de las piernas haciendo que me callera al lago, solo nos empezamos a reír cuando nos dimos cuenta nuestros labios estaban casi rozando, nos veíamos fijamente a los ojos, yo estaba un poco agitada y cuando pensé que nos daríamos un beso fuimos interrumpidos.
— ¡¡Sueltala!! No dejare que la mates.
— ¡¡Ay!! Tu si que estas loca....
— ¡Oye! ¡Respeta! - le dijo Stefan a Damon.
— No pasa nada, solo jugábamos a mojarnos – les dije.
— Ahhh ... disculpa yo....
— Bla, bla bla ....... – Anabeth lo miro feo, valla si que no se llevan.
— Ay que dejarlos Anabeth, parece que a tu amiga no le molesta mi hermano.
— Pero....
— Tranquila estaré bien – no se que me pasa pero realmente quería pasar el rato con Damon.
— Ok, ok solo cuidate.
— Si si si ahora, shu shu ya vete – Anabeth se enojó ya le iba a pegar a Damon pero Stefan la detuvo.
— Ya, ya mejor vamos al bosque y platicamos – ella asintió.
Cuando se fueron Damon me volvió a tirar al agua pero esta vez la guerra fue mas dura, no podíamos dejar de mirarnos a los ojos, ay rayos, algo me pasa con el.....
Narra Anabeth
Caminabamos entre los árboles del bosque, pensaba en Elizabeth, en que Damon no le fuera a hacer nada hasta que Stefan me sacó de mis pensamientos.
— Escucha Anabeth lo de la ardilla fue un mal entendido.
— ¿Qué? – Lo mire confundida.
— ¡¡Pff!! Creo que es obra de Damon, que alivio.
— No entiendo....
— Nada me confundí – ok eso fue raro – mejor sigamos ¿si?
— Claro así me cuentas un poco de los lugares de aquí.
— Ok pero tu me hablarás sobre ti ¿de acuerdo?
— No es justo, seamos equitativos te cuento y me cuentas de ti.
— Jeje, esta bien.
Caminamos y platicamos de nosotros hasta que saco la pregunta del millón de dólares.
— ¿Y te acompaño a este viaje tu novio?
— Jajaja cielos Stefan.
— ¿Qué? Se encogió de hombros.
— No tengo y me rio porque me recordaste un momento.
— ¿Te traicionaron?
— No es que..... – suspire – hay un compañero en la Universidad, allá en México que pues..... me gustaba y nunca me atreví a hablarle, Elizabeth era quien me animaba diciendome que yo tambien le gustaba pero jamás le creí y nunca me atreví a hablar.
— Que mal..... ¿Aún lo-quieres?
— Ehhh pues no ¿como podría? nunca nos hablamos.
Stefan solo me dedicó una sonrisa y continuamos hablando, él tramposo no quiso decirme nada, que según no tenía novia ni nada de esas cosas; ¿como no va a tener a alguien si estan.... guapo? ehhh.... como sea..... horas después me llevó a casa. Al entrar vi las cosas de Elizabeth asi que subí a buscarla, llegué a su habitación y la vi.
— Hola ¿estas bien?
— Si ¿Por qué no lo estaría? Damon no es tan malo, como piensas.
— Ohh.... si claro, él te gusto ¿cierto?
— Mmm.... – bajo la mirada – mira, no es como parece, él es un buen chico aunque no lo demuestre, pero pues se que te cae mal y.....– la interrumpi.
— Eso no importa, si te hace feliz, prometo tolerarlo – vi que su mirada se iluminó – ¿ya vez? Si te gusta.
— Amm no, no es asi y... ¿tú que onda con su hermano con Stefan?
— Pues nada, platicamos y dijo algo raro de una ardilla y un mal entendido..... y no se.....
— Oye ahora que lo dices, Damon me preguntó que si no recordaba nada de ayer y cuando le pregunte que de que estaba hablando, dijo en voz baja algo de que la hipnosis funcionó, así todo raro.
— ¿Ay que raro no crees? Luego vemos eso, ahora te dejo para que descanses – ella asintió – buenas noches.
Como no tenía sueño decidí ir al sótano de la casa, tenía muchas cosas antiguas pero lo mas raro es que había estacas y a un lado de estas un pequeño baúl, lo abrí y lo que encontré me confundió. Tenía unos frasquitos con un líquido y decían verbena, estaban sobre un libro antiguo que decía "Familias Fundadoras", al abrirlo vi que tenía fotos de mi abuelo con los frascos, también contenía una lista de objetos que según eran para matar..... ¿¿vampiros??, entre ellos estaba la verbena y aunque no creo mucho en eso decidí tomar dos frascos de verbena para darle uno a Elizabeth y el otro para mi, por si a caso porque con eso de que Mystic Falls esta lleno de leyendas de ese tipo pues, mejor prevenirnos.
Me fui a descansar con los frascos en la mano, los guardé en mi buró para darle el suyo a Elizabeth mañana......
Hola ;) perdonen la tardanza, es que tuve algunos problemas pero aqui esta el capítulo, espero que les guste y gracias a todos los que han leído la historia y tambien quiero agradecer a los que ya votaron por esta historia espero que no lo dejen de hacer.
Bueno Saludos.