tokyo revengers • [one shots]

By -notmybae

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Contiene +18. Pequeñas historias con los personajes de este maravilloso manga/anime. No lo pienses mucho, Won... More

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Hermanos Haitani [+18]

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By -notmybae

aviso que puede ser un capítulo de sensibilidad para algunas personas (creo xd)

Su madre definitivamente le prohibiría salir con ese par de hermanos si supiera que estuvieron en una correccional y mucho menos si supiera la razón. Ella misma se había sorprendido cuando se lo contaron, sin embargo no cortó relación alguna con ellos, eran buenos con ella y nunca le hicieron nada.

—Dales esto a Ran y Rindō —decía su mamá, entregándole una caja envuelta muy cuidadosamente.

—¿Qué es?

—Solo un regalo en modo de agradecimiento por cuidar tan bien de la torpe de mi hija —le dijo empujándola hacia fuera para que se vaya—. Salúdalos de mi parte.

Le cerró la puerta en la cara, sin siquiera dejarla despedirse. A veces creía que los quería más a ellos que a ella. Suspiró y decidió dirigirse al punto de encuentro que tenían los tres.

Llegó al parque y ellos ya estaban allí, sintió vergüenza de llevar esa caja tan obvia, no veía el momento de llegar y explicarles que era de parte de su madre, sentía que su rostro ardía.

—¿Un regalo? —preguntó Ran sin darle tiempo a explicar—. ¿Es para tu novio?

—¿Tienes novio? —ahora Rindō fue el que preguntó acomodándose los anteojos.

—Son para ustedes —dijo la chica desviando la mirada.

—¿Para nosotros? ¿Y cuál de los dos es tu novio?

—¿Qué cosas preguntas? —el menor lo miró de mala gana.

—Es cierto, está más que claro que yo lo soy —Ran apoyó su brazo sobre la cabeza de ________ y su hermano frunció el ceño—. ¿Verdad?

—Idiotas —se separó del mayor de los Haitani—. Se los envía mi madre.

—¿Por cuidar a su torpe hija? —preguntó Rindō y ella asintió sorprendida porque dio justo en el clavo, él soltó una risa nasal.

No abrieron la caja y la dejaron con la duda de saber qué contenía, dijeron que la llevarían a un lugar especial. No le tomó importancia, ellos solían decidir a dónde irían y ella solo se dejaba arrastrar a lugares desconocidos.

Esta vez la sorprendieron más de la cuenta. No disimuló sus labios abiertos de par en par cuando vio el gran cartel del "hotel" con letras iluminadas en rojo. De alguna forma ya le parecía extraño que quisieran salir tan tarde, casi cuando anochecía.

—¿Punto G? —leyó y supo de inmediato que el nombre era muy sugerente.

—Será divertido —la alentó el mayor y entró, Rindō la miró y tomó su brazo.

—Está bien —la relajó y luego la llevó dentro.

Caminaban en busca de su cuarto y la chica se removía nerviosa al escuchar los gemidos y golpes contra la pared provenientes de las demás habitaciones. Al final del pasillo estaba su destino, Ran abrió la puerta y la miró, invitándola a pasar.

Nunca antes había estado en un lugar así y solo pudo observar con sorpresa todo a su alrededor, que básicamente era mirarse a ella misma porque había espejos en las paredes y el techo.

Desvío la mirada de la pantalla de la televisión cuando vio que pasaban videos porno, Rindō fue quien apagó el dispositivo y lo agradeció internamente.

—¿Para qué me trajeron aquí? —cuestionó, aunque era más que obvio.

—Para abrir el regalo de tu madre —contestó Ran con ironía oculta—. Vamos a abrirlo, siéntate, ________.

Los tres se sentaron, ella en el medio, el mayor a su derecha y el menor en el lado opuesto. Le dijeron que estaba bien que ella abriera la caja, así que lo hizo, dentro había fresas bañadas en chocolate.

—Veo que tengo un manjar frente a mí —habló Ran, mirándola, era más que obvio que lo decía con doble sentido—. No te importaría si me lo comiera completo yo solo, ¿no, hermanito?

—Tch —chasqueó la lengua y tomo una de las frutas, la acercó a los labios de la chica—. Abre.

Así lo hizo y mordió cuando él se la acercó, el chico la miraba con lujuria y ella solo se perdió en su rostro cuando lo vio comer de la misma fresa.

—Yo estoy aquí también —Ran habló y corrió su cabello para depositar un beso en su nuca—. No lo mires solo a él.

—Pero yo —quiso voltear, pero el chico pasó su lengua por su piel, haciéndola estremecer. Él le exigía que lo mirara y entendió que podía hacerlo en el espejo.

—No acapares todo para ti —se quejaba el rubio y aprovechó para besar a la chica en los labios.

El aroma varonil que ambos desprendían la embriagaban, jamás pensó que estaría en una situación como esa con sus amigos.

El rubio tomó la caja de entre sus manos y la dejó a un costado de la cama, dejándole las manos libres a la chica que no dudó en enredarlas en su cuello y acercarlo más.

Sus lenguas jugueteaban y sintió a Ran mordiendo su piel, abrió los ojos y lo miró a través del espejo que tenía enfrente. Sus parpados caídos nunca le parecieron más excitantes que en ese momento, la observaba y colaba su mano bajo sus shorts.

Dio un respingo cuando sintió los dedos del chico masajeando su punto débil, Rindō mordió su labio con fuerza cuando la escuchó gemir, le molestaba que no fuera él quien la hiciera reaccionar así.

—No te molestes —canturreaba el mayor cuando vio a su hermano con el ceño fruncido.

El rubio le sacó su camiseta junto al sostén y se acercó a sus senos, la miraba fijamente y cuando obtuvo su aprobación, comenzó a chupar uno de ellos, la punta de su lengua jugueteaba con su pezón erecto mientras que masajeaba el otro con su mano.

—¿Quién de los dos te gusta más? —susurraba Ran en su oído mientras aceleraba el movimiento, iba de arriba a abajo y en círculos, sabía lo que hacía—. Responde, ______-chan —usaba una voz dulce, pero estaba ejerciendo una ligera presión que la volvía loca.

—¡Ran! —chilló cuando él metió uno de sus dedos dentro, el otro mordió su botón rosado y gruñó.

—Buena chica —la tomó, separándola de Rindō y recostándola boca arriba sobre la cama. Por unos segundos pudo verse en el espejo del techo, su cabello estaba alborotado y su pecho subía y bajaba descontroladamente. Nunca había experimentado algo tan fuerte

—Mírate, estás hecha un desastre —le hablaba el de trenzas, sacándose la camiseta, no pudo evitar bajar la mirada, examinando sus músculos—. ¿Es tu primera vez? —asintió y lo vio curvar sus labios en una pequeña sonrisa—. Yo iré primero —le avisó a su hermano, quien no quitaba la vista del cuerpo de la chica y no aguantaba el bulto aprisionado en su pantalón

—No seas muy bruto —susurró cuando lo vio sacándose el pantalón junto al bóxer y poniéndose un condón.

—¿Doy esa impresión? —soltó una risilla, bajándole los shorts y las bragas de un solo tirón—. Tal vez tengas razón.

Dijo y se hundió en ella, haciéndola jadear por la sorpresiva entrada, sintió sus paredes expandirse y lo vio sonreír por segunda vez mientras fruncía el ceño levemente.

—Estás tan apretada —sacó lentamente su miembro y no le dio tiempo a acostumbrarse cuando volvió a meterlo, comenzando a dar estocadas lentas y profundas.

La sensación era incómoda y sentía un leve dolor, pero no pasó mucho para que se acostumbrara y comenzara a soltar gemidos que ocultaba mordiendo el hombro del chico.

—Eres una niña sucia —clavó sus dedos en su cadera, dándose un mayor impulso y dando estocadas más rápidas—. ¿Qué diría tu mamá si te viera así, ________?

Se desplomó cuando sintió que su orgasmo llegó, sin embargo Ran no bajaba la velocidad, no estaba ni cerca de llegar. Su cabeza se ladeó hacia un costado y el chico aprovechó para ocultar su rostro allí, dejando besos.

Estaba agotada y él no le daba tregua, se aferró a su espalda mientras miraba a Rindō, quien se estaba masturbando y aceleró la velocidad del movimiento cuando sus ojos se encontraron.

—Todavía falto yo —musitó y ella le entendió por el movimiento de labios—. Prepárate.

Sintió que su vista se nublaba y agradeció cuando Ran se separó de ella. No se había corrido y le pareció extraño.

—No me digas que estás cansada —acariciaba su cabello—. Debes aguantar para mi hermanito también.

Dejó un beso en su frente y se sentó en el borde de la cama, dejándole espacio a Rindō, quien se acercó a ella y pasó su lengua por sobre su intimidad.

—¡Diablos! —soltó cuando lo sintió, la sensación era exquisita, sin embargo fue solo eso, no volvió a repetirlo.

—Ponte así —la giró, dejándola boca abajo y tomó su cintura, levantado su trasero—. Nunca he sido del tipo de sexo vainilla —le susurró en la oreja y mordió su lóbulo—. Espero que estés lista.

Al no recibir respuesta, golpeó con fuerza su trasero a mano abierta y sintió que su piel picaba por la rudeza con la que lo había hecho.

—Respóndeme cuando te hablo —acarició la zona antes golpeada.

Buscó ayuda en Ran, pero este solo la miró con compasión.

—Te conviene hacer lo que él diga, preciosa.

El rubio pasó su lengua por el largo de su espalda al mismo tiempo que rozaba sus intimidades. Mordió su piel con fuerza y sonrió cuando vio que sus dientes quedaron marcados. Seguramente permanecerían así por unos días.

—Quiero ser bueno contigo —gruñó y apretó uno de sus pezones entre sus dedos—. Dime si estás lista o no.

Esta vez asintió, temerosa, nunca lo había visto actuar así frente a ella. Se sorprendió cuando lo sintió hacer una cola de caballo con su cabello, tirando de allí.

—Avísame si no puedes soportarlo.

Fue mucho más rudo de lo que Ran fue. Entró con fuerza y comenzó a embestirla a un ritmo rápido y duro. Tiraba de su cabello con una mano mientras que con la otra golpeaba su trasero.

—Qué linda te ves con esa expresión, ______-chan —dijo Ran, quien ahora masajeaba con lentitud su miembro.

—No lo mires a él —refunfuñó su hermano y salió de ella con rapidez, volvió a voltearla y tomó sus piernas, poniéndolas sobre uno de sus hombros—. Yo soy quien te está follando ahora.

Gimió con fuerza cuando volvió a entrar, lo sentía más profundo y pensó que él sería más atento y cuidadoso, se equivocaba. Después de todo, Rindō siempre fue el más sádico entre ambos.

Las manos de la chica apretaban las sábanas, tratando de descargar un poco de energía de esa manera. El rubio no bajaba la velocidad, sus embestidas eran rápidas y constantes.

—¿Pensabas que por ser el menor sería más gentil? —dio una embestida profunda, sacándole un gemido alto—. Te equivocas, _______.

Vio a Ran acercarse, quedando detrás de su cabeza, acariciaba sus mejillas y le pareció un acto tierno de su parte, aunque no lo fue tanto cuando tomó su pene y rozó la punta en sus labios.

Miró a Rindō y se golpeó mentalmente por cómo su cerebro había sido configurado para hacer lo que él le dijera.

—Hazlo —le ordenó el rubio y ella abrió su boca, dejando pasar a Ran y comenzando a lamer—. Pero tendrás tus consecuencias por ser una zorra —escupió y volvió a dar una embestida profunda—. Te gusta tener dos penes para tí, ¿no es así?

En cualquier otro caso hubiera reaccionado golpeándolo por llamarla así, pero en ese momento solo sintió su vagina apretándose con tan solo oírlo.

—Mira cómo nos recibes —bajó las piernas de su hombro y las abrió, dando estocadas y chupando sus senos, en definitiva él era bueno en eso—. Tu coño está más que feliz, puedo sentirlo.

Ran comenzó a embestirla lentamente y sintió un morbo recorrerlo cuando vio el contorno de su miembro sobresaliendo de la garganta de la chica.

Ella lo hubiera quitado diciendo que no resistiría si no fuera porque el rubio jugueteó con su clítoris, haciendo que se mojara más por lo bien que se sentía todo.

Su primera vez estaba siendo un trío con sus dos mejores amigos, quien alguna vez hasta consideró sus hermanos. De todas formas, no hubiera cambiado nada de lo que estaba sucediendo, le parecía la mejor manera de perder su virginidad.

—No aprietes tanto, maldición —jadeó el rubio cuando sintió que el interior comenzaba a rodear su miembro.

La chica sintió el pene de Ran poniéndose más duro y agradeció que saliera de su boca, masturbándose para poder llegar.

—¡Rin! —gimió y lo abrazó, clavando sus uñas en su piel, corriéndose seguida de él, que aceleró sus embestidas al mismo tiempo que la llenaba por completo.

El mayor terminó corriéndose en su rostro y ________ se deleitó viéndolo poner los ojos en blanco y mordiéndose el labio cuando lo hizo.

—Asco —se separó el rubio y la miró, ahora sí estaba hecha un completo desastre, jadeaba tratando de recuperarse, las piernas le temblaban y de su interior salía su semen. Pensó en el buen trabajo que había hecho y abrió los labios vaginales de la chica, dejando que el líquido blanco saliera más.

—Qué increíble es nuestra pequeña —dijo Ran abriendo la puerta del baño—. Soportó todo como una ganadora, tienes mis felicitaciones.

Ni siquiera había notado que había otra puerta, pero no le dio importancia, estaba agotada y solo quería descansar.

—Mierda, es un idiota —se quejó el chico tomando unos pañuelos—. Lamento si fui muy fuerte contigo, ¿te encuentras bien?

Limpiaba los fluidos de su hermano y ella agradeció el gesto. No llevaba los anteojos y ella lo miró con los ojitos entreabiertos.

—Estoy bien —puso su mano en su nuca y lo acercó a ella, abrazándolo—. Gracias.

El chico se sorprendió, pero solo correspondió el abrazo, sintiendo como sus cálidas pieles se rozaban. Era un momento íntimo para ambos y permanecieron así un rato hasta que el otro salió, ya bañado y desnudo.

—Yo ya me voy —dijo vistiéndose—. ¿Trenzas mi cabello por mí, ______-chan?

—Lárgate ya —respondió su hermano, hablando sobre el cuello de la chica y apretándola más contra él.

Cuando Ran cerró la puerta, Rindō la tomó de la cintura, cargándola y ella rodeó sus piernas en el torso del chico.

—Vamos a bañarnos —le susurró al entrar al baño y abrió el grifo, dejando caer el agua en una temperatura cálida—. ¿Puedes mantenerte en pie?

La dejó en el suelo y sus piernas flaquearon, tuvo que aferrarse al cuerpo del chico, quien la ayudó a caminar hacia la ducha.

—No creo que los champús de estos lugares sean buenos para tu cabello —miró con desagrado los potes y decidió tomar el jabón, limpiando el cuerpo de la chica.

—¿Estás seguro de que esto está bien? —preguntó, tenía al chico detrás suyo y pudo sentir su miembro con una nueva erección rozando su espalda.

—Lo siento —la abrazó cruzando sus manos en su abdomen y apretando su erección contra ella—. ¿Qué te parece un segundo round?

Se volteó para besarlo y él la alzó, apoyándola contra la pared. Sin duda esa sería una noche bastante larga para ambos.

en fin, no sé si fue algo tan sensible como para poner un aviso, pero bueno, ¿qué les pareció? xd

tenía que subir otro pedido, pero todavía no lo termino y este ya lo tenía hecho, así que bueno, no quería dejar sin actualizar mucho tiempo

leyéndolo me dio ganas de escribir una historia sobre ellos, ¿quieren que la haga?

voten, lxs amo <3

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