Algunos ocultan golpes, mientras que otros esconden su verdadera personalidad para encajar en la sociedad. Otros esconden objetos bajo el mueble de la sala, pensando que nunca serán descubiertos. Sea cual sea la razón, siempre habrá personas dispuestas a juzgarte por tu sinceridad, tu apariencia, tus gustos musicales o tu estilo de vida. Al final, lo más importante es ser uno mismo y no preocuparse por la opinión de los demás.
El punto es que cada uno busca como hacer como si no les importará, ocultándolo en muchas cosas, pero siempre se están destruyendo lentamente o en algunos casos buscan erradica el dolor rápidamente.
Al final terminamos todos rotos por dentro...
Abrí los ojos para apagar la alarma que sonaba a todo volumen en mis oídos. Siendo sincera, la había aplazado mas de dos veces sin embargo el cansancio estaba tanto en lo físico como en lo mental; Y hacia que perdiera mis fuerzas hasta no querer levantarme de la cama Entre a la ducha y fueron los minutos de más felicidad de mi agobiante vida una ducha, después de estar de la mierda es arte puro
Cuando sali del baño, me puse la misma ropa que llevaba hace 2 semanas, porque ese par de prendas eran las únicas con las cuales me sentía cómoda y a gusto. Podía botarla y comprar más prendas pero eso de ir a una tienda y comprar cosas no era mi plan favorito; era algo desagradable. Ver como las personas hablan de diversos temas y la tienda va siendo más estresante que cuando la llave del lava platos queda goteando y el sonido va estresando cada vez más, así de estresante era para mi ir a comprar. Metí los cuadernos que estaban encima del triste y dañado escritorio, el escritorio daba pena y si esto era bullying para escritorios...
Sali de mi casa directo a la universidad, así es, universidad, primer semestre, quinta semana y ya me provocaba tirarme un tiro y no saben cuanto me cagaba las personas que decían que tal cosa era más difícil, "El primer semestre es el mas fácil" que les den a todos, todos son una manada de imbéciles.
Al llegar al instituto entre al aula chocando con el borde de la puerta como todos los días; Ya mis oídos se llenaban de las diferentes conversaciones de todo el mundo, al sentarme en uno de los asientos la clase empezó, la misma mierda que estábamos viendo y que la había dicho hace 2 días la repetía.
Unas horas después estaba en los casilleros hablando con Itzan, mi amigo.
—Esto de dormir solo 10 minutos a la semana ya no me está gustando Aliss.
—Luego no serán 10 minutos tranquilo.
—¿Vamos a comer?
—Nah, no tengo hambre. —No tengo plata, no iba a aceptar.
—¡Alissaaaaaa!, por favor. —ruega—sabes que no me gusta comer solo y tengo que hablar contigo Alissa.
A Itzan se le es difícil hacer amigos, aunque habla con varias personas, pero sin embargo solo nos tenemos el uno al otro, nos conocemos desde la escuela y él ha sido mi compañía día a día.
—Es que no tengo plata y ve... —me interrumpe.
—¿Quién dijo que te estoy pidiendo plata?
—No es eso solo que...
—Sin rodeos, ya, venga yo te gasto el almuerzo. —dice cogiéndome de la muñeca
Itzan y yo estudiamos Sicología vamos en primer año de ello, compartimos algunas clases, no todas, nos conocemos desde que tengo memoria, ha sido mi compañía, llegamos y nos sentamos en una mesa al tiempo llega la mesera y nos pide la orden.
—Queremos dos hamburguesas, una gaseosa y un jugo. —pide ya normalmente ya sabiendo lo que siempre pido.
La mesera anota y se va.
—¿Cómo va todo? —pregunta serio.
—Bien.
—Hablo enserio Alissa —frunce el ceño.
—Pues no llego a la casa. —digo apoyando la espalda a la silla.
—Mejor, ¿Cuándo la viste por última
vez?
—Ayer en la mañana estaba tomando como siempre.
—¿Te agredió? —indaga.
No contesto y desvió la mirada.
—Hoy te quedas en mi casa, fin.
—No quiero molestar. —sonrió sin ganas.
—No molestas.
—Ey, tranquilo, hoy me quedo en mi casa cualquier cosa te aviso. —
—Okay.
Al terminar de comer nos levantamos de la mesa y Itzan se fue a pagar y yo Sali a esperarlo afuera, saco la cajetilla de cigarrillos para llevarme uno a la boca mientras lo prendo y al momento siento a Itzan llegar y acomodarse a mi lado.
—Eso te va a matar. —dice mientras mira su móvil.
—técnicamente la marihuana es mejor que el cigarrillo común. —le pego en el hombro.
—No sé si reírme o regañarte por las bobadas que dices.
—Vamos para el instituto no quiero llegar tarde.
—No voy a entrar. —tenía sueño probablemente iba a dormir por ahí.
—Como quieras, por lo menos acompáñame a ella y de ahí vas a biblioteca, siempre está sola. —
[...]
Llegó a la biblioteca y en la entrada veo a un guardia con un traje negro y una cara de que trabaja y gana una mierda, suelto mi maleta para que la revisen y en ese instante me acorde de que tengo la cajetilla de marihuana y que tengo mil mierdas más en ese instante.
—¿Y esto? —Pregunta el guardia sosteniendo tres cigarrillos de hierba entre sus manos.
—¿Cigarros? —digo obviamente encogiendo los hombros.
—Ajá, de marihuana. —
—Si quiere le doy unos. —Suelto una risa mientras que una señora al lado mío me mira putrefacta al ver los cigarros.
—Como se dañan la vida estos jóvenes. —Dice la señora mientras mira al cielo.
—Señora hay cosas mas importantes que criticar la vida de una persona, y no rece por mi yo mañana mismo visito a su Jesús.
Voy cogiendo mi maleta. —No voy a prenderlos acá. —Le doy una palmada en el hombro.
—No quiero problemas. —Dijo.
—Nadie lo sabrá. —Continuó mi camino hacia una mesa...
Al acercarme a una mesa sentí todas las miradas encima mío, pero no les prestó atención y me siento en una mesa sola de cuatro puestos dejando mi maleta en una silla y sentándome en la otra, saque el celular de mi mochila para mirar la hora y al verla lo guarde para apoyar los brazos en la mesa y apoyar mi cabeza en mis brazos.
[...]
Abrí mis ojos y lo primero que vi fue una chica de cabello negro con un suéter rosado y una falda morada que le llegaba hasta la rodilla y en ese instante lo único que me apetecía era putearla por despertarme y insultarla así no la conociera al levantar mi cabeza de mis brazos la chica se percató de que me había despertado.
—Uy, perdón por despertarte, no quería hacerlo.
—Tranquila oso cariñoso, ya me iba igualmente. —Cogí mis cosas y cuando me iba a ir sentí un jalonazo en mi brazo
—¿Como te llamas? —Pregunto la chica oso cariñoso
—¿Alissa y tú eres?
—Scarlett, estoy en tu misma aula.
—Uh, no te conozco.
—No hay problema...
—Me voy, adiós oso cariñoso. —Le dije y alcance a ver que soltó un bufido.
Me dirijo a la salida de la biblioteca ya que al ver la hora ya Itzan estaría saliendo de clase, voy a ir a la casa de el para hacer un taller y además su madre me invitó a comer.
Al ver donde esta me acerco unos pocos centímetros hasta allá veo que está con un chico y mierda a Itzan desde lejos se le ven las hormonas de Gay, espero a que me vea mientras me siento en una banca de por ahí.
Después de unos extensos minutos de espera veo a Itzan acercándose a donde estoy yo y siento el poder de molestarlo.
—Y dime encontraste el amor de tu vida en la biblioteca. —ironiza.
—Sabes, no conocí al amor de mi vida, pero conocí a alguien. ¿Y tú ya estas buscando sexo tan poco tiempo en la universidad? —Digo levantándome de la banca.
—¿Eso es nuevo, a quién? —Pregunta sorprendido e ignorando mi pregunta.
—Una chica llamada Scarlett, no sé si la conoces...
—La conozco, siempre la veo por ahí y comparto algunas clases con ella.
—Yo comparto todas las clases con ella y ni sabía quién era.
Caminamos hasta la casa de Itzan mientras vamos hablando de todo, al llegar Itzan habré la puerta y la señora Helena estaba arreglando la mesa
—Hola queridos, ¿Cómo estuvo su día hoy? — pregunta con una sonrisa.
—Bien señora Helena, ¿Cómo estuvo el trabajo? —pregunto dejando la maleta a un lado.
Helena ha Sido como una mamá para mí a veces me quedaba acá cuándo mi mamá no llegaba a casa, prácticamente me ha criado le tengo gran apreció es como esa persona con la que te sientes seguro y sabes que le puedes contar lo que sea y siempre estará contigo.
—Bien querida, vengan siéntense que la comida se enfriará. —
Me siento y empiezo a hablar con la señora Helena del instituto, le cuento mi día a día, ella sabe de los problemas con mi madre así que entiende.
Al terminar la comida le agradezco y me dirijo a hacer el Taller con Itzan en la mesa de la sala el taller era larguísimo porque eran esos talleres que te dejan el lunes y los haces un domingo a las 11 de la noche.
Después de un rato llega Helena con onces para comer.
Al terminar el taller de 1000 puntos me despido de la señora Helena ya que son alrededor de las 8 de la noche y me tengo que ir a casa.
En el camino no pasa nada llegó a mi casa y veo las luces prendidas así que creo que ya está ella en casa, abrí la puerta y si, ya está como siempre tirada en el sofá del apartamento tomando alcohol como si no hubiera mañana.
Cierro la puerta y me dirijo a las escaleras para subir a mi habitación.
—¿Dónde mierda estabas? —Pregunta ella a mis espaldas.
—No te interesa, nunca te ha interesado.
—Tienes razón no me importa lo que hagas con tu vida mientras no interfieras en la mía.
—Y entonces porque tu si intervienes en la mía... —Susurro y subo a mi habitación
Llegando a ella cierro la puerta y veo el mierdero de cuarto, hay papeles por todas partes ropa en montones y el cuarto huele a hierba, de la mierda; me acuesto en la cama, busco en los bolsillos de mi pantalón para proceder a sacar un cigarro y dirigirme a Fumarlo, cierro los ojos y procedo a sentir el aire llenando mis pulmones para después expulsarlo por mi boca continuo el mismo procedimiento, dando las últimas caladas boto de él y me dirijo de nuevo a la cama cuando siento que alguien Golpea la puerta.
—Alissa, maldita, abre la puerta. —dice mi madre al extremo de la puerta
La ignoro.
—Dije que abrieras la puta puerta de una vez por todas. No te hagas la fuerte que sabes que te va peor. —dice golpeando la puerta más duro aun así sigue por unos 4 minutos a lo que me canso y le hablo la puerta.
—¿Qué quieres de mí?, Joder deja de molestarme la vida —le digo.
Se levanta del suelo y me levanta la mano para concluir con darme una cachetada
—Si no te gusta estar aquí vete con tu papa —ríe—verdad que no nos quiere a ninguna de las dos porque tu arruinaste todo, todo es tu culpa, tu culpa, te odió, arruinaste la relación que tenía con tu padre, eres una maldita, todo estaba tan bien hasta que llegaste tu.
—¿Para pedir favores si eres buena no? —Sonrió mientras veo su manos aproximarse para darme otro bofetón.
—Eres una carga, no quiero verte en mi vida porque solo la arruinas, solo arruinas la vida de los demás.
—¿Crees que no lo sé? Se que soy una carga, ya cállate.
Para concluir empezó a pegarme hasta que se cansará y se fue de la casa para donde no me interesa.
Buenas, este es el capitulo uno y ya editado, y ya si quieren voten xfa se les quiere:D
ig: hstpis666