Luffy estaba hablando con Porchemy al timón. Estaban haciendo una lista mental de las provisiones que necesitaban tomar en Shells Town, además de unas espadas algo mejores para Peppoko y Heppoko, ya que las que usaban con Alvida estaban algo romas.
Luffy llevaba puesta una chaqueta de capitán larga y roja, que llevaba abierta en todo momento, mostrando los músculos de su torso, unos pantalones cortos azules y unas botas.Se llevó la mano al cinturón, de donde colgaba su querida catana Rakkasei, regalo de Amande, y la pistola con la Jolly Roger de los Piratas de Big Mom, regalo de Effilée.
-Imagino que va a haber problemas-dijo sonriendo Porchemy-Hacía tiempo que no usaba mis guantes de puntas De hecho, tú fuiste el último con quien los usé.
-Ya, no me lo recuerdes-pidió Luffy rascándose la nuca, recordando lo doloroso que fue-Ni se porque te salvé la vida luego, aunque gracias a ello me la salvaste tú después Extraña nuestra amistad, ¿no?
Los dos rieron a carcajadas, justo para que Pudding, vestida parecido a Luffy, pero en vez de una chaqueta roja abierta, llevaba un corsé negro, saliese de los pisos siguiente.
-Venga, capi-dijo sonriendo con malicia Porchemy con las manos al timón-Ve con tu noviecita. Con Bluejam no dejaban a mujeres entrar porque eran un lastre, pero que bien nos habría venido tener a Brulée o a Pudding. Esas dos dan miedo si se enfadan.
Luffy comenzó a reír y, de un saltó, acabó justo detrás de Pudding, abrazándola por la espalda.
-¿Cuando conoceremos más chicas?-le preguntó a su novio, sonriendo ante su abrazo.
-¿Sigues con el tema del harem, Pudding? ¿Por qué estáis tan convencidas Mama y tú de que es tan necesario?
-Eres muy poderoso y es necesario que tu poder pase a tus hijos. Quiero tener una familia como la Charlotte, solo que Monkey D., ¿entiendes?-le dijo dándose la vuelta-Además, según Mama, tiene el aura de un semental.
-¿En serio dijo eso?-preguntó incómodo Luffy-Es muy raro y turbio que Mama diga eso de mi. ¿Por qué dejas que te diga esas cosas? Tu madre te ha vuelto una pervertida, Pudding Pero si tanto lo deseas, tampoco voy a ser un idiota. Soy hombre al fin y al cabo-añadió riendo-Pero no dejes que ninguna intente estar por encima tuyo. Tienes mi autorización de borrarles la memoria si lo intentas Tú serás siempre la primera.
Pudding se sonrojó y miró a Luffy a los ojos.
-Nunca me cansaré de agradecerte que me protegieses en el barco de esclavistas.
Luffy le acarició la mejilla.
-Y ya no hace falta que lo hagas. Me alegro de que me secuestraran los esclavistas Así pude conocerte.
Los dos se fundieron en un tierno beso, que se vio interrumpido antes las palabras de Porchemy.
-¡SHELLS TOWN A LA VISTA!-gritó a todo pulmón.
Pudding y Luffy se separaron del beso y se giraron, para ver la isla que estaban alcanzando, siendo esta coronada por dos grandes torres con el símbolo de los marines grabado.
-Esa debe ser la base de la marina-dijo Pudding-Debemos tener cuidado.
-Sí Aunque entonces le quitaría la gracia-respondió Luffy, pero se calló cuando Pudding le pellizcó la mejilla-Vale, vale Primero nos aseguraremos de que Coby está seguro.
El barco avanzó hacia el puerto, donde atracaron y bajaron todos juntos.
-Poppoko, te quedas a cargo del barco-ordenó Luffy-Tengo algunos homies distribuidos por él, así que te recomiendo que no intentes hacer ninguna tontería Lo mismo va por vosotros, Peppoko y Heppoko. Puedo localizar a mis homies sin problemas y con Zeus no habrá lugar al que os podáis esconder de mí.
Los tres se pusieron rectos y realizaron un saludo militar.
-No te fallaremos, capitán-dijeron solemnemente-El barco estará como nuevo, lo prometemos.
-Katakuri, tápate la cicatriz de la boca con tu bufanda-le pidió a su mejor amigo-Queremos pasar desapercibidos.
Katakuri asintió y se colgó su bufanda de plumas blancas al cuello, tapándose medio rostro.
Porchemy, Pudding, Katakuri, Brulée y Luffy comenzaron a adentrarse en la ciudad, acompañando a Coby.
A pesar del intento, Katakuri y Porchemy llamaban la atención, pero por suerte los murmullos hablaban de lo variopinto y gracioso que era el grupo.
Zeus, Thor y Prometheus iban escondidos en la chaqueta de Luffy, que se la había cerrado para evitar que una corriente de viento traicionera mostrase a sus homies.
-Señor Luffy-tartamudeó Coby-No creo que sea una buena idea hacer a ese tipo vuestro nakama.
-Aún no es definitivo, Coby. Solo lo haré si es buena persona
-¡Ha sido arrestado porque era malo!-gritó entonces el pequeño pelirrosa.
Luffy simplemente lo ignoró, tomó una pera de una tienda de frutas y se la comió de un bocado.
-¡Delicioso!-exclamó al vendedor-¿Podría llevar seis cajas de fruta al barco más grande del puerto? Hay tres hombres que deberían estar pintando el barco. Igual, si no lo han cambiado ya, lo reconoces por un mascarón de proa con forma de pato. Habla con uno gordo con ropa rayada azul y blanca, se llama Poppoko. Te pagarán, tranquilo.
-Eso haré, señor-respondió agradecido-Llevaré una séptima de sandías de regalo.
Luffy le agradeció al vendedor e hizo lo mismo con una carnicería y una pescadería.
-He oído que el Capitán Morgan está a cargo de la base de la marina de esta ciudad-comentó Coby.
Al segundo, todos los viandantes y vendedores de la calle se pusieron nerviosos y se apartaron del camino, dejando sorprendidos a Luffy y al resto.
-Es extraño-comentó Katakuri-¿Por qué se asustan al oír el nombre del capitán de la marina? Los marines no son santos de mi devoción, pero se supone que los civiles se sienten más seguros con ellos cerca.
Con las compras principales hechas, el grupo se detuvo frente a las puertas metálicas de la gran base de la marina.
-Bien, Coby, aquí es-dijo Luffy ajustándose el gorro en la cabeza-Ahora
Sin dudarlo, Luffy, de un salto, escaló la muralla y se asomó a ver el interior de la base.
-¿Dónde está ese demonio malvado al que tanto miedo le tienen en el East Blue?
-Dudo que esté retenido en un lugar como éste. Lo más probable es que esté encarcelado en una celda aislada
-¡Ahí está!-exclamó Katakuri, que no tenía que asomarse mucho para ver el interior del lugar-¡Vamos, chicos!
-Bien, Katakuri Como siempre con tu vista de lince Chicos, vayamos.
Los nakamas de Luffy asintieron y comenzaron a recorrer el muro, justo para que Luffy volviese a asomarse por encima del muro.
-¡Mirad, ése es!-exclamó contento Luffy.
En el centro de la plaza, bajo el sol abrasador, un hombre estaba atado con cuerdas a una cruz de madera. Vestía una camiseta blanca, pantalones verde oscuro, una haramaki verde rayada y un pañuelo, del mismo color que sus pantalones, atado a la cabeza.
-Sin duda es él-dijo Porchemy-También oí hablar de Roronoa Zoro, el cazarrecompensas y mejor espadachín del East Blue, durante mis años con Bluejam.
-Si desatamos esas cuerdas, podrá escapar fácilmente, ¿verdad?-comentó Luffy.
-¿Estás seguro, Luffy?-preguntó Pudding preocupada-Es un cazarrecompensas. Le pagan por capturar a piratas como nosotros.
-¡Luffy y Katakuri son lo suficientemente fuertes como para derrotarlo si llegan a esa situación!-gritó Brulée.
-Ustedes-protestó débilmente Roronoa Zoro-Me están molestando ¡Váyanse!
Luffy fue a rechistar pero, de pronto, unas escaleras aparecieron a su lado y las subió una pequeña niña, de unos diez años, que miró al grupo de Luffy y les pidió silencio.
Luego miró a todos lados, asegurándose de que no había nadie cerca, lanzó una cuerda y bajó al patio de la base de la marina.
Luffy se percató de que llevaba en las manos un paquete que protegía con mucho cuidado mientras corría hacia Zoro.
-¡Señor Luffy, detenla, por favor!-pidió Coby-¡La matará!
-No creo Espera-pidió Luffy mirando la situación con seriedad.
La niña alcanzó la posición de Zoro.
-¿Qué quieres?-preguntó Zoro de mal humor.
-¿Tienes hambre?-preguntó ilusionada-Te preparé unos onigiri.
-¿Acaso quieres morir, enana? ¡Vete!
La niña lo ignoró y comenzó a desenvolver los onigiri.
-Pero, chico, no has comido nada-cuando terminó de desenvolverlos se los mostró, sonriendo orgullosa por su trabajo-¡Mira! Ésta es la primera vez que los hago. Los preparé con todo mi corazón.
Zoro se conmovió por sus palabras, pero había hecho un trato con los marines y no podía incumplirlo.
-¡No tengo hambre!-gritó-¡Me molestas! ¡Apresúrate y vete a casa! ¡No me obligues a golpearte!
Entonces se abrió una verja de metal y tres personas entraron en el patio.
-No deberías estar abusando de los niños-dijo uno de los tres, con una voz muy pedante.
Se trataba de un joven de veinte años, de baja estatura y cabello rubio y corto. Vestía un traje violeta y una cadera de oro alrededor de su cuello.
-Al parecer tienes muchas energías, Roronoa Zoro-dijo mientras los alcanzaba, para detenerse a mirar los onigiri de la pequeña-Esos onigiri se ven deliciosos.
Tomó uno antes de que ella pudiese protestar y le dio un mordisco.
Al segundo comenzó a escupirlo, asqueado por el sabor.
-¡Estás asquerosos!-protestó-¡Están llenos de azúcar! ¡Los onigiri necesitan sal! ¡SAL!
Triste, la niña miró el onigiri que le quedaba en la mano.
-Pero pensaba que sabrían mejor si estaban dulces.
El rubio le arrebató el otro onigiri, lo tiró al suelo y comenzó a pisotearlo.
Desde la muralla, los cinco Piratas Crimson Soul apretaban los puños enfadados.
La pobre niña miraba devastada su onigiri destrozado y pisoteado en el suelo, comenzando a llorar sin poder controlarlo.
-Los había preparado con todo mi corazón.
-¿No has leído este cartel?-le dijo el rubio mirándola con desprecio mientras se lo sacaba del interior de la chaqueta para comenzar a leerlo-Cualquiera que ayude a un criminal será ejecutado por Morgan, capitán de los marines Supongo que hasta una mocosa malcriada debe saber quién es mi padre-se giró para dirigirse a uno de los marines que lo seguían-¡Hey, tú! ¡Llévate a esta mocosa! ¡Lánzala fuera de aquí!
El marine estaba claramente incómodo con esa orden.
-¿Acaso quieres desobedecerme?-le increpó el rubio-Se lo diré a mi padre.
-N...No lo haré ahora.
El marine se agachó para coger a la niña.
-Perdóname, pequeña, por tener que hacerte daño.
La alzó y la lanzó por encima del muro.
Luffy se abrió la chaqueta y Zeus salió disparado hacia la pequeña, logrando alcanzarla y llevarla con los Piratas Crimson Soul.
-¡G...Gracias!-dijo la pequeña, admirando la nube sobre la que estaba sentada.
-Zeus, quédate con nosotros. Quiero ver que pasa-le ordenó Luffy a su homie nube, que se sonrojó al sentir el abrazo de la pequeña-No se separes de esa pequeña, ¿vale?
Y Luffy regresó para asomarse a la muralla.
-¡Eres un bastardo!-le gritó Zoro al rubio.
Este solamente reía con superioridad.
-Eres bastante obstinado, por eso sigues vivo.
-Sí, sobreviviré durante todo el mes-anunció Zoro-Diez días más y me liberarás, como me prometiste.
Con un ademán de la mano, el rubio y los dos marines se marcharon, dejando a Zoro solo en el patio.
Luffy pidió a sus nakamas que se quedasen ahí y, de un salto, pasó por encima el muro y comenzó a caminar hacia Zoro, que lo miraba serio.
-Se supone que eres un tipo malo, ¿verdad?-dijo Luffy ajustándose el sombrero de paja-Siendo humillado públicamente ¿Realmente eres fuerte? Si yo fuese tú, ya me habría escapado.
-Mis fuerzas son diferentes a las tuyas y sobreviviré para demostrártelo-respondió sonriendo confiado.
Luffy comenzó a reír, satisfecho con su respuesta. Entonces se dio la vuelta y comenzó a caminar de regreso.
-¡Espera!-le pidió entonces Zoro-¿Podrías darme eso?
Se agachó hacia el onigiri destrozado que le señalaba Zoro con la mirada.
-¿Piensas comerte esto?-preguntó sorprendido-¡Está hecha una bola de fango!
La mirada de Zoro era clara, así que Luffy se encogió de hombros, la recogió y se la lanzó en la boca.
Zoro comenzó a masticar satisfecho el onigiri.
-Estaba delicioso-suspiró satisfecho-Díselo a esa niña.
-Me gusta tu alma, Roronoa Zoro-le dijo Luffy mientras regresaba al muro-Volveremos a vernos.
Esas palabras dejaron muy confundido al cazarrecompensas, que solamente pudo ver cómo el joven con sombrero de paja saltaba el muro de un salto.
No sabía el qué, pero había algo en ese chico que le daba mucha confianza, como si fuese alguien digno al que seguir.
Los Piratas Crimson Soul, la pequeña niña y Coby regresaron a la ciudad, entrando a la taberna de la madre de la niña.
Ahí dejaron a la niña con su madre, que estaba preocupada por ella, y tomaron asiento en torno a una mesa, esperando a que les sirvieran sake, mientras escuchaban la historia de porque había sido detenido Zoro, lo que hizo que Coby viese lo injusto que había sido y que Zoro era buena persona.
La niña, que se presentó como Rika, se sentó con ellos.
-¿De verdad?-preguntó sorprendida-¿Le gustó?
-Sí-respondió Luffy sonriendo-Dijo que estaba delicioso. Hasta me dio envidia. Tenía la esperanza de que me dejase un poco.
Rika sonrió feliz por ello pero, de pronto, de una patada, el rubio de antes entró en la taberna, se sentó en la mesa de al lado y tiró todo lo que había en esta al apoyar los pies sobre esta.
-¡Tengo hambre!-gritó-Nos vas a dejar comer a todos gratis-exigió sonriendo con malicia-¡Rápido! ¡Apresúrate!
Luffy, serio, se llevó la mano a la catana e hizo girar la mesa.
A sabiendas de lo que pretendía hacer, Porchemy le indicó a Rika con gestos que se marchase con su madre, mientras se ponía sus guantes con púas. Katakuri se llevó la mano en la espalda, preparado para tomar su tridente, al igual que hicieron Pudding y Brulée con sus pistolas de chispa.
Ririka, la madre de Rika y camarera de la taberna, para no buscar problemas, comenzó a servirle vino al rubio.
-Me he decidido a ejecutar a Zoro mañana mismo-anunció tras beber un sorbo-Vayan preparándose todos
Se vio interrumpido cuando una mano se cerró con fuerza en torno a su cuello e hizo que golpease con fuerza la mesa, partiéndola en dos, sin soltarlo en ningún momento.
Al segundo, los dos marines que acompañaban al rubio lo apuntaron con sus pistolas, pero al segundo, estaban rodeados por Katakuri, Porchemy, Pudding y Brulée, apuntandoles con las armas.
-Yo me lo pensaría mejor-les recomendó Katakuri, quitándose la bufanda-Nadie toca a nuestro capitán.
-¡Bastardo!-le gritó el rubio jadeando-¡Yo soy Helmeppo, el hijo del capitán Morgan! ¡Le diré esto a mi papá y serás ejecutado!
-¡A MI COMO SI ERES EL PUTO HIJO DEL ALMIRANTE DE LA FLOTA!-le gritó-¡UN HOMBRE INCAPAZ DE MANTENER UN PROMESA ES LA MAYOR BASURA QUE EXISTE!
Y lo lanzó con fuerza, rompiendo la puerta de la taberna y parte de la pared. Dos puñetazos de mochi mandaron a los dos marines fuera también.
-Zeus, Prometheus, Thor, podéis salir-ordenó Luffy al aire-Ya no tenemos nada que ocultar Lo he decidido ¡Haré a Zoro mi nakama!
De la chaqueta de Luffy salieron un sol, una nube y una esfera de rayos, sonriendo ampliamente, dejando sorprendidos a todos salvo a Rika y los nakamas de Luffy.
-¡Vamos!-ordenó Luffy mientras entregaba un gran saco de monedas a Ririka-Esto es por los destrozos.
Todos salieron de la taberna.
Helmeppo y los dos marines no estaban, lo que quería decir que ya se habían marchado el rabo entre las piernas.
Llegaron al muro y, con simple gesto de Luffy, Katakuri y Porchemy golpearon con fuerza, abriendo un gran boquete en este.
Zoro miró hacia ellos sorprendido. Esos cinco eran claramente piratas, el niño tenía pinta de ser un inutil, pero no entendía esa obsesión que tenían hacia él.
Luffy se adelantó.
-Te voy a desatar-le dijo sonriendo-Conviértete en mi nakama.
-¿Qué dijiste?
-Estoy buscando nakamas para mi tripulación de piratas.
-¡Me niego!-declaró Zoro-¿Quieres que me convierta en un villano? Eres muy molesto.
Luffy se acercó más y se cruzó de brazos.
-¿Qué tiene de malo ser pirata?
-Los piratas son escoria, ¿quién querría ser uno?
-Da igual, lo he decidido Tú serás mi primer oficial Usas espada, ¿no?
A Zoro le estaba crispando mucho ese chico.
-Sí pero ese hijo de puta me la quitó.
-Perfecto entonces-dijo Luffy sonriendo-Recuperaré tu espada y te unirás a mi tripulación. Estará en la habitación del chico, ¿no?
-Con lo idiota y presumido que es seguramente ¡PERO NO SERÉ TU NAKAMA!
-Brulée, busca en los espejos de la base la catana de Roronoa Zoro-ordenó Luffy-Llévate a Porchemy por si acaso.
Brulée asintió y formó un espejo con sus manos, desapareciendo a través de él junto a Porchemy.
Zoro se quedó boquiabierto al verlo.
-Sorprendido, ¿verdad?-dijo sonriendo Luffy.
-¿Es una fruta del diablo?-preguntó sorprendido Zoro-Pensaban que eran un mito Imagino que ese sol, nube y esfera de rayos infantiles son también cosa de una fruta.
-Sí. Consumí la Soru Soru no mi, lo que me permite controlar las almas. Por eso te dije que me gustaba tu alma. Eres claramente un hombre con espíritu luchador, ambicioso y fuerte, por eso quiero que seas mi nakama
Luffy se vio interrumpido por el ruido que estaban haciendo desde lo más alto de uno de los edificios.
Todos y cada unos de los marines estaban alzando una estatua de gran tamaño que representaba a un hombre, vestido de marine, con un hacha de gran tamaño a modo de brazo.
-Eso ya es el cúlmen del ego de ese maldito marine-protestó Zoro-Esa es una estatua del capitán Morgan, pagada por los tributos que obliga a pagar a los habitantes de esta ciudad.
Sonriendo, Luffy colocó su mano sobre el homie sol y este se transformó en una gran bola de fuego, cambiando su rostro infantil por uno demoníaco.
Poco a poco, comenzó a cubrir el brazo izquierdo de Luffy, quien se llevó la mano derecha al hombro y comenzó a coger carrerilla.
-Prometheus Fist-gritó mientras golpeaba con fuerza al aire.
El homie sol salió disparado a toda velocidad hacia la gigantesca estatua. Cuando se produjo el impacto, se generó una gran explosión que destruyó por completo la estatua, dejando únicamente la cabeza de piedra de Morgan que aterrizó en el suelo.
Mientras, Pudding se acercó a la cruz de madera y se dispuso a desatar a Zoro.
-¡Para!-le gritó-¡Debo aguantar diez días para cumplir mi castigo y salir! ¡Si no destruirán la taberna!
-Mañana vas a ser ejecutado-lo interrumpió Pudding continuando con las ataduras-Helmeppo no tenía ninguna intención de cumplir su parte del trato. Cuando lo dijo en el bar, Luffy le pegó una paliza.
Sorprendido, Zoro miró a Luffy, que miraba como Prometheus regresaba, de nuevo en su forma de sol, junto a él.
-Eso hizo...
De golpe, todos los marines de la base los estaban rodeando, apuntandoles con sus escopetas, con el capitán Morgan detrás, apoyada su hacha en el hombro.
-Por el crimen de traición hacia mí, los cinco seréis ejecutados ahora mismo-anunció Morgan.
-Mucho confías tú en que podrás derrotarnos a mi y a mis nakamas-dijo Luffy sonriendo confiado-Estás hablando con los Piratas Crimson Soul Estás frente a Monkey D. Charlotte Luffy, el hombre que se convertirá en el Rey de los Piratas.
-¡FUEGO!-bramó Morgan.
-Mochi Wall.
En cuestión de segundos, las manos de Katakuri se convirtieron en mochi, comenzando a crecer hasta formar una enorme barrera de mochi, que bloqueó todas y cada una de las balas.
Zoro, cada vez más sorprendido, se quedó boquiabierto, pero la sorpresa aumentó cuando apareció un espejo de la nada y de él surgieron Brulée y Porchemy, llevando la primera tres catanas en la mano.
-No sabía cuál era tu catana, así que traje las tres-explicó Brulée tendiéndoselas a Zoro.
-Las tres son mías-respondió serio-Soy usuario de santoryu, estilo de tres espadas.
-Pues tómalas Ahora te queda tomar una decisión-dijo Luffy-Morir aquí mismo, a manos de los marines o venir conmigo, ¿qué prefieres?
Zoro estaba asombrado por la mirada que tenía ese chico. Era verdaderamente poderoso y sus nakamas aparentaban ser muy poderosos. Ese chico era alguien digno de seguir.
-Está bien ¡Me convertiré en pirata!
Sonriendo, Luffy desenfundó a Rakkasei y, con un sutil movimiento, liberó a Zoro de todas sus ataduras, para luego lanzarle las tres catanas.
-¡Atacad!-ordenó Morgan.
Todos los marines se lanzaron sobre ellos, pero los Piratas Crimson Soul sintieron como alguien pasaba a gran velocidad entre ellos, bloqueando a todos los marines con sus espadas.
Roronoa Zoro, con una catana en cada mano y otra agarrada con los dientes, había frenado a veinte marines que se lanzaban sobre ellos.
-He prometido convertirme en un pirata-dijo Zoro manteniéndose en el sitio-Desde que me opuse a los marines, me he convertido en un hombre buscado Sin embargo, te advertiré de una cosa ¡Yo siempre voy a seguir mis propias ambiciones! ¡Si te pones en medio de mi sueño, te mataré!
-¿Sueño? ¿Cuál es ese sueño?-preguntó con curiosidad Luffy.
-¡Me convertiré en el mejor espadachín del mundo!
-Suena genial-admitió Luffy sonriendo-El mejor espadachín del mundo como primer oficial del rey de los piratas Agachaté, Zoro.
El primer oficial de los Piratas Crimson Soul obedeció.
Luffy agarró con fuerza a Zeus, pasando de ser una pequeña nube blanca con un minúsculo sombrero de paja a ser una enorme nube de tormenta con un minúsculo sombrero de paja.
-Zeus Ciclon-gritó Luffy.
Apretó con fuerza a Zeus y de la boca de éste surgió un poderoso ciclón con rayos circulando por su interior, que dejó inconscientes a todos los marines y a Helmeppo, quedando el único en pie Morgan.
-Luffy, bastardo-protestó Katakuri-Podrías habernos dejado algo de diversión a los demás.
-Lo siento, pero este marine me da verdaderamente asco y quiero acabar con él cuanto antes-se disculpó Luffy-Invito luego a sake y donuts.
Eso pareció servirle a Katakuri, que introdujo su tridente en su cuerpo y se sentó, seguido de Porchemy y Brulée.
-Pudding, luego quiero que inspecciones en sus memorias-pidió Luffy a su novia-Tal vez haya algo útil.
Pudding asintió.
Entonces, Luffy desenfundó su catana y comenzó a correr a toda prisa hacia Morgan, que lo esperaba con su mano hacha preparada.
-Slow Ballad-murmuró Luffy.
Desapareció en un destello, para aparecer justo frente a Morgan, que se quedó paralizado mientras veía como la catana del chico con el sombrero de paja se deslizaba lentamente hacia su brazo, cortándolo lentamente.
No podía moverse por más que lo intentase. Solamente pudo reaccionar, cuando su brazo se separó de su cuerpo, cayendo el hacha estrepitosamente contra el suelo.
Sin que Luffy tuviese que dar ninguna orden, Prometheus se transformó en su forma de bola de fuego y se lanzó sobre la herida sangrante, cauterizándola, pero Thor y Zeus lanzaron poderosos rayos, que dejaron KO a Morgan.
Luffy no se esperaba para nada que, cuando fueron despertando los marines, tiraron sus armas al suelo y comenzaron a celebrar la caída de su capitán, pero él lo ignoró completamente. Simplemente le pidió a sus nakamas que se acercaran al cuerpo inconsciente de Morgan.
Pudding, la primera en llegar, introdujo ambas manos en la cabeza de Morgan, como si se tratase de simple agua.
-¡Qué coño!-exclamaron Prochemy, Zoro y Coby, los únicos que aún no habían visto el poder de Pudding en acción.
Pudding simplemente sonrió y extrajo las manos, sacando con ellas una serie de fotogramas, que mostraban los recuerdos del capitán Morgan, por el momento del combate contra Luffy.
-Ve yendo más atrás, preciosa-le pidió Luffy mientras él y Katakuri iban inspeccionando los fotogramas.
Poco a poco, Pudding fue recogiendo los fotogramas, retrocediendo cada vez más y más, hasta que ambos vieron algo interesante.
-Esto es de cuando derrotó a los Piratas del Gato Negro-explicó un marine que se acercó a mirar que estaba sucediendo. No parecía extrañarle la visión de los fotogramas saliendo de la cabeza de Morgan-Eso fue lo que hizo que ascendiese a marine-cuando vio como todos los piratas lo miraban extrañados, se puso recto-Mi nombre es Ripper, comandante de esta base.
-Ripper Morgan capturó al capitán Kuro según estos fotogramas-le dijo Luffy-Pero si vas avanzando ves dos cosas muy curiosas. La primera es que hay dos capitan Kuro. Uno es más delgado y lleva las garras, el bueno, y el segundo es al que capturó Morgan, uno falso. La segunda es que, aparentemente, uno de los nakamas de Kuro lo hipnotizó para que creyese que era el verdadero.
-Pero ¿cómo es posible?-preguntó Ripper extrañado.
-Ningún recuerdo se le escapa a Pudding-dijo orgulloso de su novia Luffy-Si esto está en los fotogramas es porque pasó Pudding, guardate el recuerdo del capitán Kuro original. Nos será útil.
Pudding obedeció, sacó un cuaderno de su bolsillo y, sirviéndose de la catana de Luffy, cortó el fotograma y lo metió entre las páginas del cuaderno.
-Bueno, comandante Ripper Nuestra ayuda no ha sido gratis-dijo serio Luffy-Exijo tres cosas a cambio.
-Lo haremos si está en nuestra mano, pero será extraoficial Si nos preguntan, nos robasteis.
-Quiero 2 millones de berries, que se que tenéis, que los ha visto Brulée, tres cajas de pólvora y un barril de vuestras mejores espadas Cuando esté listo, nos marcharemos sin causaron más problemas Una cosa más Este chico, Coby, quiere ser marine, así que mostradle cómo ser uno bueno.
Y con esas, los Piratas Crimson Soul se marcharon de vuelta a la taberna, dejando a Coby en la base de la marina.
Ahí, los seis comenzaron a comer y beber, celebrando la incorporación de Zoro a la tripulación. Se pasarón ahí varias horas. Rika no paraba de jugar con Zeus, que se estaba comenzando a cansar.
-Rika, ¿quieres un pequeño Zeus solo para ti sola?-le dijo Luffy sonriendo.
-¡¡Sí!!-exclamó feliz la pequeña.
Luffy se la llevó afuera extrajo un minúsculo fragmento del alma de Rika, para hacerlo ascender al cielo, directo hacia una nube.
Al segundo, esta adoptó rasgos femeninos y comenzó a descender hacia ellos.
-Te voy a llamar Rikua-dijo Luffy sonriendo-Rikua, debes quedarte siempre con Rika y protegerla.
Rikua asintió y dejó que la pequeña la abrazase y se la llevase al interior de la taberna.
Al verlo, Zeus suspiró aliviado, feliz de poder respirar tranquilo.
Finalmente, Ripper y los marines llegaron a la taberna con todo lo que habían pedido, así que tomaron las cosas mas unos cuantos barriles de sake que le compraron a Ririka, y se dirigieron al barco, que esperaba en el puerto.
Ahora era de color negro y el mascarón de proa había sido cambiado por un perro negro.
Poppoko, Peppoko y Heppoko los esperaban junto al barco, saludandolos contentos. Luffy suspiró aliviado sabiendo que habían cumplido. En realidad, los únicos homies que se había quedado en el barco habían sido Narciso y Nitro, que poco podrían hacer contra ellos tres.
-Zoro, te presento a Heppoko, Poppoko y Peppoko, nuestros otros tres nakamas.
-Así que al final lo logró, capitán-silbó sorprendido Poppoko-¿Estámos listos para zarpar?
-Sí-asintió Luffy-Llevad estos barriles a la bodega Heppoko, Peppoko, aprovechad y escoged alguna espada Ahora, marchémonos antes de que a los marines se les vaya la pinza y nos intenten detener... Moved el Queen Mama.
Todos asintieron, de acuerdo con el nombre del barco, y, en cuestión de minutos, el barco ya estaba abandonando la islam camino a lo desconocido.