(...)
Una vez ya en la habitación del castaño, Park y Jeon estaban recostados en la cama, sin una actividad fija, simplemente pasando un rato juntos; mientras esperaban a que llegara Kim.
Jimin amaba ese tipo de pequeños momentos; quizás aquellos donde cada uno leía un libro que le gustaba, y se iban comentando pequeñas opiniones; o le leían un fragmento que les gustaba de su lectura.
Porque eran muy suyos. Momentos que eran irrepetibles.
—¿Te puedo hacer una pregunta, Kook?— el rubio levantó un poco su rostro para mirar a Jeon, y éste le contestó con un suave movimiento de cabeza; mientras acariciaba el cabello de Park.— ¿Por qué siempre temes que me enoje si te veo con Taehyung?
Sin dudas era una pregunta que no se esperaba. Y que era muy difícil de responder, porque las inseguridades a las que más miedo le tenía, no eran a las que pudiera tener Jimin, sino a las que el mismo tenía.
—No sé. Simplemente pienso que debe ser extraño de ver; porque hasta para mi lo es. Me gustaría darle una explicación lógica a ése impulso que me dice que, él no está mintiéndome.
Jimin asintió con su cabeza, aún cuando no era una respuesta que le respondiera del todo su cuestión, y volvió a recostarse sobre el pecho de Jungkook.
Sabía que no mentía con aquello. Siquiera Jeon podría darle la respuesta, porque no la sabía.
—Siento que no es todo, ¿Cuál es la verdadera pregunta, bebé?
—Es que...— un suspiro se escapó de su boca, era una pregunta complicada, si realmente no quería que sonara mal.— Siempre te dije que confiaba en vos, y que no me importaban los demás, siempre y cuando fueras sincero. ¿Entonces por qué habría problema con Taehyung? Él es tu ex.
De cierto modo Jimin se había respondido a él mismo.
El problema de Jeon era la sinceridad. Porque aún cuando él siempre le era sincero, había algo que nunca había podido decirle.
—Eso lo sé, es que para mi es extraño. Él es mi ex pareja; y a la vez fue una persona que me hizo feliz, pero que también me lastimó.
El problema no es tuyo, lo sé, es mío completamente.
Jimin pudo sentir como los latidos de Jungkook comenzaron a acelerarse, sabía que era un tema que ellos nunca habían tocado. Aunque tenía que pasar en algún momento.
—Pero quiero hacer que ésto que tenemos funcione, y creo que para eso tengo que terminar de la mejor manera la anterior etapa; y si le guardo rencor, de cierta forma voy a llevarve algo de él, por siempre. Y no es eso exactamente lo que quiero.— el castaño hizo una pausa al hablar, y miró a Jimin a los ojos, esos hermosos ojos que no le habían quitado la vista de encima.— ¿Me puse algo sentimental, no?
Park no pudo evitar sonreír al escuchar aquello, le parecía lo más tierno. Era una faceta que aún le faltaba conocer a fondo, pero que le encantaba.
—Solo un poquito...— el castaño hizo una mueca con los labios que para Jimin fue irresistible. Le derretía aún más el corazón.
Casi instantáneamente, se acercó un poco más al rostro del castaño; y lo observó con una sonrisa en sus labios, mientras acariciaba con su pulgar, la mejilla de Jeon.
"Parece tallado por los mismísimos dioses", pensó al detenerse en cada detalle de su rostro.
A medida que pasaban tiempo, se le hacía más hermoso.
Siquiera era comparado al sentimiento que tenía cuando lo veía, a lo lejos. Cuando su mirada se desviaba de la pizarra, y observaba brevemente su perfecto perfil.
Era un sentimiento que no podía igualarse.
—¿Bebé, todo bien?
Su suave y cercana voz, lo hizo salir de aquel hechizo en el que se encontraba al observarlo.
—Sos precioso, Kook...— Jeon sonrió al escuchar aquello, y con su mano diestra acercó al rubio un poco más, para poder besar aquellos labios que lo volvían loco.
Si no fuera por el timbre que había sonado, su pequeño beso se hubiera intensificado como siempre solía ocurrir.
—Yo voy, no te preocupes...
Jimin se levantó, y se observó en el espejo que estana en la pared, para arreglarse un poco el cabello, y bajar de una vez por todas.
[...]
—Hola, Taehyung. ¿Pasas?— Kim asintió levemente y entró a la casa, encontrándose con Jeon que acababa de bajar las escaleras; aunque sin arreglarse como Park.
Detalle que a Jimin no se le pasó, acercándose para arreglarselo, algo avergonzado por la situación.
—Koo... tu pelo, cielo.— el castaño lo miró sin saber a qué se refería. A él sin dudas le faltaba un espejo.
Rápidamente tomó su celular y acomodándose el cabello con las manos, se arregló los mechones que tenía prácticamente parados.
—Ahora que estoy presentable, ¿Querés pasar a la sala de estar?
Ninguno emitió palabra alguna, y simplemente caminaron hasta los sillones de la sala, donde se acomodaron en uno de los sillones grandes, y uno individual; el que había optado Taehyung.
Para Jungkook era la situación más incomoda de iniciar.
Por un lado estaba Jimin, a quién le había tomado la mano apenas se acercó al bajar las escaleras.
Y por el otro Taehyung, quién vacilaba entre verlos a ambos, y ver al suelo. Ya eran dos que no se acostumbraban a aquello.
Para Kim aún era difícil de ver.
Estar del otro lado.
Era algo que le costaba admitir, aún le dolía no estar junto a él.
Donde siempre había estado.
Pero sabía que era lo mejor.
—Bien, les pedí a los dos que vinieran porque necesito su ayuda en algo.— Park apretó suvamente su mano, para que siguiera, sin miedo.— Son las únicas personas a las que puedo contarles esto, y se que de alguna forma van a poder ayudarme.
—Decinos, Jungkook...— habló Taehyung
Si él realmente quería cumplir con su mamá, e ir a aquella cena; tenía que dejar atrás ciertos miedos e incertidumbres.
—Es sobre mi papá, el llamó a mamá y quiere verme. Quiere que conozca a su hijo, y a la hija de su esposo.
Eso era algo que ninguno podía suponer que pasaría. Jimin nunca lo había visto, y lo poco que conocía de él, era lo que muy velozmente Jeon le contó alguna vez en sus largas charlas.
—E imagino que no querés ir a verlo.- Kim conocía a la perfección la historia, si bien solo lo vió una vez a la pasada, conocía lo que desde pequeño habían pasado él, y su mamá.
—Yo en serio intenté decirle a toda costa a mi mamá que le dijera que no, pero está empecinada en que tengo que ir y conocer aunque sea al pequeño que adoptaron.— el castaño titubeó unos segundos en seguir, era algo que le costaba.— Yo no quiero ver cómo logró la familia que tanto soñaba, sabiendo que me dejó en el camino de todo eso.
Jimin comenzaba a comprender aún más la situación. Aunque no tenía que adivinar mucho, con la actitud del castaño le bastaba para ver que era algo que realmente odiaba.
—No tenes que ir si no querés, él no puede obligarte a hacer algo. Pero imagino que si hiciste todo esto, es porque no hay otra salida, ¿No?
—Es eso mismo Taehyung.
Ambos se quedaron en silencio después de eso.
Park aún trataba de buscar su momento ahí. No podía hablar mucho sin saber del tema, porque quizás solo lo arruinaría.
—¿Y qué es lo que te impide ir, y demostrarle que pudieron hacer una mejor vida sin él? Que sepa que sos feliz, y que tenés una familia ahora. Contale de Jungsung, de Dahyun, ellos son tu verdadera familia.
Hacele ver que no es el único que hizo una vida nueva. Ahora tenés a tu alrededor a personas que verdaderamente te aman, tenés a...— Kim se detuvo un segundo, aún le costaba decir en voz alta aquello.— Jimin, hablale de él y tu familia.
Park le devolvió la mirada, se sintió bien de escuchar aquello. No únicamente porque salió de la boca de Kim, sino por todo lo que implicaba.
—¿Vos que pensas, amor?— Jeon se giró para mirarlo, y animarlo a hablar. Pudo notar que le daba vergüenza acotar algo de lo que poco conocimiento tenía. Y en cierto modo, el castaño se sintió mal por ponerlo en aquella situación. Pero se sentiría peor si lo excluía completamente.
—Yo creo que, si bien no es fácil perdonar algo así; si de verdad querés mostrarle lo bien que estás ahora; tenes que dejarlo en el pasado como algo que va a estar siempre ahí, y que ahora en el presente y futuro simplemente sea algo que no te genere enojo o rencor.
Así vas a poder ser completamente libre de ese tema, y vas a poder mostrarte verdaderamente feliz.
Fue ahí cuando JungKook pudo confirmar que siempre necesito a alguien como Jimin en su vida; en el modo que fuera.
Tenía una mirada de la vida tan diferente a la suya, él siempre buscaba en cada lugar, el modo de cambiar lo que los rodeaba y convertirlo en algo que les sirviera para aprender a ser más felices.
Y era lo que día a día le sorprendía de él. Era lo que siempre lo detenía de decirle todo; temía echar a perder aquello que habían cambiado en el otro, eso que particularmente los unía.
—Creo que Park tiene un buen punto. Eso está completamente en tus manos. Vos ya sabes lo que yo opino, pero el que va a ir a esa cena sos vos; por mucho o poco que lo conozca, no vivimos tu vida, Jungkook.
—Lo se, pero es difícil después de tanto tiempo...— la pesadez en Jeon podía sentirse; era algo que realmente lo agotaba mental y físicamente. Odiaba hablar de aquello, porque era revivir etapas de su niñez, que no quería.
—Cuando vayas, vamos a estar del otro lado de la pantalla atentos a lo que pase. Si querés irte, solo lo decís, e inventamos alguna historia creible para sacarte de ahí.— Jimin acarició con su pulgar, el dorso de la mano de Jungkook, tratando de calmarlo.
—Como que internaron a tu novio de urgencia porque comió algo que le preparaste, o algo de ese estilo.
Tanto Park, como Jeon, se quedaron estáticos al escuchar aquello.
"Novio"
Era un título que nadie les había puesto, siquiera ellos lo habían hecho. Fue demasiado extraño para ambos, porque ninguno se había atrevido a hacer aquella pregunta.
—No estaría muy lejos de la realidad...