THE EMPRESS || [historia reis...

By _SerenaReiss_

12.3K 1.2K 106

■ Attack On Titan es una obra original de Hajime Izayama, este es un fanfic con fines de entretener. ■ Histor... More

DISCLAIMER
PROEMIO
I
I I
I I I
I V
V
V I
V I I I
I X
X
X I
X I I
X I I I
X I V
X V
X V I
X V I I
X V I I I
X I X
X X
X X I
X X I I
X X I I I
X X I V
X X V
X X V I
X X V I I
X X V I I I
EPÍLOGO
AGRADECIMIENTOS

V I I

374 40 1
By _SerenaReiss_

Recuperarse

Frieda estaba sentada en el regazo de su madre mientras la rubia le leía un libro con tranquilidad.

La guardia real estaba como siempre con la guardia alta escondida mientras la reina que disfrutaba de su fin de semana tranquilo en la granja. El granjero se hallaba harando las hojas de otoño que habían caído de los árboles mientras se quedaba a cierta distancia de ellas. Megara se encontraba recargada en uno de los corrales con los sentidos en alarma para evitar cualquier incidente que pudiera haber.

A lo lejos el granjero agitó la mano para que se aproximará. Megara dudo un poco pero por medio de la clave Morse de los espejos le avisaron que ella tenía permitido tomarse un tiempo en ese momento, de las sombras salió otro guardia que tomó su lugar y ella se aproximó al granjero que la había llamado.

La familia real parecía tener una buena amistad con ella aunque ni siquiera Megara sabía que lo suyo era una amistad, probablemente porque había sido incluida a la fuerza en el ámbito familiar de aquellos tres. Llego hasta donde el rubio estaba, le saludo alegremente mientras acomodaba su cabello por sobre el sombrero. ──Que gusto verte Meg... ──dijo el mientras le pasaba unas cajas de provisiones para llevarlas a la carreta a unos metros de ellos──. Lo mismo digo Henry ──apenas un mes antes durante su visita anterior, Historia le había pedido que llamara al hombre del mismo modo por su nombre, así sería cercana a ambos al final──. ¿Que tal todo en el castillo?, escuche lo de los vándalos rebeldes, todos hablan que bajo tu dirección están avanzando más rápido los investigadores de la policía militar ──musitó el rubio, mientras Meg se preguntaba como era que aquel granjero siempre sabía de aquello que ocurría dentro de las paredes del castillo.
──Si, estamos intentando ver quien se atrevió a atacar a la reina ──respondió ella cargando las cajas junto al granjero directo a la carreta.
Aveces ayudaba de esa forma para intentar aliviar la tensión que había todo el tiempo en el ambiente.

──Ya veo, la reina no ha dejado de hablar de ti por lo que parece, durante nuestra charla de si Frieda debía recibir un entrenamiento acordamos que la mejor para entrenarla debías ser tu, creo que eres su favorita ──dijo con leve entusiasmo aquel hombre, no comprendía como podía hablar de quien era su esposa con tanta ligereza, y al mismo tiempo como si solo fuera un plebeyo más que no tenía relevancia para Historia. Resultaba consternante que aquellos dos tuvieran una hija juntos y apenas cruzaran palabra alguna──. No creo que la reina tenga favoritos, creo que solo logramos tener una buena conectividad entre reina y sirviente ──musitó ella al sentirse amenazada por esa afirmación, sabia que la reina la trataba diferente pero no estaba convencida de querer que nadie más lo supiera, era leal por instinto a la rubia imperial, quería cumplir cada orden que ella diera y al mismo tiempo le gustaba ser una persona que pudiera atravesar los muros vulnerables de la descendiente Reiss, pero no quería aceptar todo eso mucho menos alado de quien era su cónyuge──. Sabes algo... no me molestaría divorciarme de la reina, ninguno de los dos estamos muy felices dentro de este matrimonio, solo hice un favor a alguien que en el pasado me ayudó, si soy sincero incluso Frieda no me necesita tanto, he escuchado que sueles ayudar a las almas desalmadas, en realidad hay muchos rumores de que fuiste tu quien ayudó a Kirschtein a retomar su vida y apoyaste su matrimonio, creo que ya puedo pedirte que como soldado de seguridad de la reina protejas todo de ella, le prometí a ese viejo compañero que yo lo haría pero no he sido capaz nunca de traspasar los muros así que, se que es egoísta pero te sedo ese trabajo a ti, haz lo mejor que puedas para que ella sea feliz, ella lo vale Meg ──termino de decir el hombre, no había nada de tristeza en el, solo seriedad y verdad. Había quedado estupefacta ante aquella confesión. Henry nunca decía nada demasiado personal de si mismo, y en ese instante fue tan sincero que pudo sentir la presión del trabajo que le dejaron a cargo y que realmente odiaba hacer. ¿Cuantas personas habían sido obligadas a tomar responsabilidades ajenas durante el retumbar?, presionó los puños enojada por la impotencia y aún así intentó calmar su cabeza tratando de enfriarla.

──¡Hey Meg, su majestad la reina te llama! ──el grito de Olvan, el guardia que la estaba cubriendo le trajo de vuelta, se había quedado perpleja aún mirando las cajas sobre la carreta cuando Henry le hablaba de lo que sentía y pidiéndole aquello, que apenas el grito sonó lejano en su mente. Ella no respondió solo se dio la vuelta y comenzó a caminar de regreso hasta donde la reina se encontraba, tragando en seco al quedar frente a ella──. Frieda esta muy inquieta, no quiere dormir así que pensé que tu presencia la relajaria ──la reina extendió a la bebé algo inquieta mientras Meg la tomaba entre brazos, ya se le hacía tan extraño que la gente se refiriera a ella como su majestad aunque nunca olvidaba que ella era la reina y no una amiga cercana de Megara a la que podría hablarle frente a los demás sin formalidad. Meg arrullo a la niña entre sus brazos, y pronto la rubia de ojos enormes azules se quedó completamente dormida. Historia al fin suspiro tranquila──. Empiezo a creer que te quiere más a ti que a mi ──bromeó de repente.

El ver aquello la hizo retomar las palabras de Henry en su cabeza y no pudo evitar apretar los labios.

──¿Que sucede?, ¿te molesta algo?.

──¿Eh?, no, solo pensaba un poco ──respondió en un susurro mientras seguía cargando a Frieda y se giraba a ver en dirección del guardia que había tomado su lugar, el negó, significaba que por el momento aún no había ningún peligro──. ¡¿Que es lo que pasa siempre en tu mente Megara Oslo?!──Historia presionó su dedo contra la frente de la castaña rojizo tomándola por sorpresa, la expresión de Historia era muy decidida a saberlo. Ella recordó sus palabras, las de Henry. "Haz lo que puedas para que ella sea feliz, ella lo vale Meg" sintió sus mejillas arder levemente, apenas una fracción de segundo antes de intentar recomponer de nuevo su tranquilidad y calma.
──Solo son mis problemas personales señorita Hissu, nada importante ──regreso su mirada a la rubia, azul y dorado chocaron en un resplandor mítico.
──Pensé que ya tenías la confianza de decirme ──suspiro la rubia mirando a su hija de tres años y siete meses en los brazos de la mujer que no hacía más que siempre llamar su atención, la imagen de su protectora con su hija entre sus brazos simplemente era algo que quería admirar para siempre. El rostro atento lleno de minuciosa prevención para mantenerle a salvo a ella y Frieda simplemente la hacía más encantadora. Su bebé tenía su pulgar dentro de su boca y la otra sostenía apretando la camisa Blanca del uniforme de su escolta.
──No debería preocuparse por cosas innecesarias, lo arreglare señorita Hissu ──asintió la castaña rojiza──. Bien, algún día lo conseguiré.

Meg sonrió apenas en una pequeña mueca de tranquilidad. Solo esperaba que no lo dijera enserio porque cuando Historia se metía algo en la cabeza ya no salía hasta conseguirlo.

Historia admiro eso y tuvo la necesidad de llamar a alguien para que tomara una fotografía no importaba si tenía que traer a un fotógrafo desde Marley o pedir a un pintor de inmediato que retratara aquella imagen.

Megara terminó de acostar a Frieda en su habitación, tenía exactamente permitido entrar en los aposentos de la princesa debido a ello. Historia estaba detrás de ella admirando la forma tan delicada con la que arropaba a la niña.

──¿Eres buena con esto?, ¿estas segura de que nunca haz tenido hijos? ──le preguntó entre susurros para no despertar a la rubia más pequeña.
──Nunca, ni siquiera e formalizado nunca con nadie, es demasiado natural este instinto, a mi también me sorprende como lo logro con tanta naturalidad ──murmuró ella mientras retrocedía lentamente──. Bueno, parece que el mundo te eligió para ser buena madre ──volvió a repetir sorprendiendo a la castaña.

──Nunca lo había pensado así ──se sinceró, ella nunca había pensado en ello──. ¿Jamás pensaste en tener una familia? ──Megara meditó todo y negó.
──La verdad no era algo en lo que pensaba, nunca he tenido tiempo de pensar en eso, ¿Cree que es tiempo de que me casé y tenga hijos? ──cuestionó de repente, si eso era lo siguiente que debía pasar en su vida. Su padre nunca le había exigido un primogénito pero seguramente lo haría en algún momento──. No, digo, no tienes que hacerlo si no quieres ──exclamo para después agregar lo demás, en ese momento Meg no había visto a la rubia, así que no noto cuando Historia abrió los ojos de par a par por su primera exclamación casi ordenándole a Meg que no se casara ni tuviera hijos, no se imaginaba a la chica con algún soldado casada y mucho menos con hijos de alguien más, se avergonzó por su reacción.

──Mmm tal vez debería pensarlo mejor, me gusta cuidar de Frieda y de Hyuna, tal vez tener mi propia familia algún día sea algo que me guste ──volvió a murmurar entonces──.   Si...
Respondió Historia esta vez más conciente de que le había metido la idea en la cabeza a Meg.
Eso podría contar como una recuperación, ya no estaba pensando tanto en el pasado si no lo que podría ser de su escolta en el futuro. ──Vayamos a tomar un té para cenar.

──Si.

Soplo con suavidad su taza para intentar enfriarla un poco mientras miraba a la rubia un tanto distraída, más de lo normal.

──¿Se siente bien señorita Hissu?  ──cuestionó la mujer castaña mientras la de ojos azules alzaba su mirada──. Si, solo me preocupa lo pensativa que estuviste hoy, haz estado muy estresada últimamente, ni siquiera me haz pedido permisos para tomar descansos, creo que te estás sobre exigiendo demasiado, ¿Esas segura de estar bien? ──cuestionó con seriedad, Megara sintió un nudo en el estómago mientras apretaba la boca mordiéndose un poco la lengua──. Es mi hermana, esta muy insistente en abortar a su segundo hijo, pero ya está demasiado desarrollado su bebé, es peligroso para ella e inhumano ahora que su hijo ya tiene conciencia de vida, y bueno pronto será el aniversario de la muerte de mi hermano, eso también ha estado en mi mente últimamente ──esta vez lo dijo de manera sincera.
──¿Puedo preguntar que sucedió con tu
hermano? ──Meg dejó su taza en la mesa mientras agachaba la mirada primero y luego regresaba sus ojos a la ventana. Historia miro eso como un intento de no dejar ver lo que seguramente sus orbes doradas mostrarían, después de todo la mirada era la ventana al alma.
──Mi hermano participó en la misión de rescate a Liberio, cuando declaró Jaeger la guerra que provocó la lucha entre el cielo y la tierra, una de las balas del titán carguero lo hirió y perdió la estabilidad, no recuperamos su cuerpo jamás pero sus compañeros dijeron que era lo mejor, había terminado como saco de papas agujereado, así lo describieron, cuando perdió el equilibrio más balas le dieron, no pudo mantenerse vivo ni siquiera rogando por ello, Eren Jaeger costo las vidas de muchos compañeros y la de mi hermano, su rescate fue innecesario según dijeron mis superiores de ese entonces, el, forzó aquello, nosotros no teníamos la culpa y aún así pagamos por todo lo que el provocó en ese entonces, pero ya no importa, ya ha pasado el tiempo y ese recuerdo es lo que yo tengo de el, mi hermano Eros ──susurro limpiando rápidamente la silenciosa lágrima que se escapó de sus ojos.
──Entiendo lo que es perder a la persona que más amas, también me paso, fue la primera persona que me amo, la que le dio sentido a mi vida más allá de simplemente seguir lo que los demás me habían impuesto, ella fue quien me comprendió siempre ──suspiró dando una pausa antes de continuar.

──Su nombre era Ymir, ella me salvó de ser capturada muchas veces, me defendió y me ayudó a crecer dentro de las tropas de reconocimiento, me protegió hasta el final y yo le hice una promesa que no he podido cumplir, ella se sacrificó al final por dos de nuestros compañeros, ella se fue y me dejo una carta diciéndome lo que sentía, ella siempre recitaba que deberíamos casarnos y cuando se fue su único arrepentimiento en la vida fue aquel... ahora lo entiendo, dio su vida para salvarme también, los caminos son la conexión de todos, del fundador y de cada Eldiano, ella me mostró lo mágico que puede ser todo, siempre decía que fui su propósito al final, nunca tuvo la oportunidad de ser ella misma, pensaba que nadie la necesitaba pero ella, ella me mostró que todas las personas son necesarias en este mundo, la extraño pero no puedo seguir anclada a ello, estoy tratando de dejarla ir, porque también merece descansar en mi conciencia ──termino ella, era la primera vez quizás que podía decirlo sin llorar frente a alguien, que no le dolía tanto como para estrujarse el corazón, era la primera vez que podía ver que alguien como ella tenía demonios que provenían del mismo lugar, perdida, recuerdos y la esperanza perdida que ahora ya no estaba tan alejada.

Megara se volteó a mirarla de regreso mientras su expresión mostraba lo agradecida que estaba de que pudiera escucharla. La vio ponerse de pie y caminar hasta quedar frente a ella para agacharse e hincarse para levantar su mirada dorada para que se cruzara con sus ojos azules. ──Le prometo protegerla y siempre serle leal majestad ──puso una mano en el corazón y otra en su espalda, haciendo el saludo de Eldia, aquel con el que entregaba su corazón──. Te dije que no me llamaras majestad ──musitó sorprendida Historia al ver la devoción en ese momento, parecía una promesa tan íntima que Historia retuvo el sonrojo que quería atacarla.
──Creo que para una promesa de este tipo suena mejor aclararle cuán importante es para mi señorita Hissu ──exactamente no supo como tomar eso, no sabía si era una confesión a ciencia cierta, Meg lo tenía más claro, como podría no querer los ojos comprensivos y las palabras sinceras que Historia podía darle. Era esa sensación extraña de nuevo en su estómago como miles de mariposas revoloteando en el── Eres una tonta no es necesario que hagas algo así ──la reina se levantó de su asiento y se hincó justo al frente de la castaña rojizo para acercarse hasta su cuello y recostarse en la protección de los brazos de Meg, quien la rodeó de inmediato, era la misma cercanía en la que Historia se cobijaba cuando sentía los recuerdos ahogarla en el pasado, pero en ese momento, en ese momento no era una orden, era más real y lo estaba disfrutando, el calor y la sensación de ser importante de verdad para alguien.
Megara era aquella que Ymir le había dado la oportunidades de conocer.


Continue Reading

You'll Also Like

229K 19K 56
Los opuestos se atraen, o eso dice mucha gente; muchos pueden estar de acuerdo, y muchos no, pero cuando dos personas están destinadas a estar juntas...
147K 10.7K 69
La guerra al fin terminó, la paz ha llegado a todas las personas y naciones del mundo, así como la libertad. Levi Ackerman actualmente es un hombre...
1K 111 5
Pero estaba tan confundida como nadie más, no sabía a quién amaba de verdad. A la pecosa de bonitos ojos marrones claros. O a la persona a la que fer...
89.9K 4.3K 51
"ᴛᴀɴ ꜱᴏʟᴏ ᴅᴇꜱᴇᴏ ꜱᴇʀ ʟᴀ ᴘᴇʀꜱᴏɴᴀ Qᴜᴇ ᴛᴇ ʜᴀɢᴀ ꜰᴇʟɪᴢ ᴇʟ ʀᴇꜱᴛᴏ ᴅᴇ ᴛᴜ ᴠɪᴅᴀ" T/N Zacharias, hija del teniente Mike Zacharias, ha decidido unirse al ejército...
Wattpad App - Unlock exclusive features