El ser humano por naturaleza no puede ponerle límite a su deseo, lidiar con lo diferente es un error pues la ignorancia lo acompleja
si no se le incluye, lo destruye.
Siendo así el comienzo de una nueva era donde el mismo humano haciende de forma evolutiva pero resignándose a un sacrificio por ello, queriendo destruir ese proceso de desarrollo ¿Por que tener miedo un mejor mundo para todos? Prestigio es la palabra.
Para la ciencia el cerebro siempre a sido un gran misterio como para la persona común es también la profundidad del océano existente, dedicarte solo una vida para saber su potencial es difícil si es que llegar a tantos milenios de sacrificios voluntariados hicieron la diferencia.
Dándose comienzo a descubrir los dotes ocultos de nuestras mentes, su intensidad siendo desconocida, la expansión de su entendimiento era maravillosa como estudiar una por una las estrellas del oscuro vacío aun que era llamativo su poder, no limitarlo peligroso con posibilidad de que muera el cuerpo que no llegara a resistir tanta energía.
Poseer esas habilidades sobre humanas incluía la muerte a temprana edad a no sobrevivir más de los 15 años de adolescencia, había gran restricción de estos extraños casos registrados que podrían ser inexistentes ahora, llamándolos así un mito.
En alguna avanzada ciudad futurista a mil años luz desde nuestra posición, se encontraba manteniéndose aún en viveza la especie humana tanto a la par como nuestros animales y plantas permanecieron innatas «descartando sus abusadas experimentaciones donde causan mutaciones en variedad, claro» de forma equivalente persistia el humano sin atrasos.
Chicos estudiando en planteles educativos particulares donde lo primordial era convertirte en un ejecutivo mentiroso o un engañoso inversionista ya que si no destacabas en la superficie te enviarían a bajotierra (Un enorme mercado subterráneo donde el negocio destacado era intercambiar aparatos gastados u oxidados por alimentos o armas peligrosas no registradas ni inspeccionadas).
Las tonalidades de bajotierra eran desérticas, casas echas de barro, mucha gente estaba dispersada por las calles pero no de forma cultural, era como si una ciudad estuviera sumergida en subsuelo aparentando ser una cueva con solo una apertura desde el cielo.
Por la calle principal donde llegaban grandes camiones de carga, desde el otro costado del camino se encontraba recargado en la pared de una choza un chico con mejillas pecosas.
Al otro lado de la calle pudo deducir que un puesto de frutas frescas estaba ausente a su dueño gordinflón ya hace un par de minutos dejándolo sin cuidado, espero un minuto más por si este regresaba y al ver que se mantenía ocupado no la pensó dos veces.
Se dirigió directamente hacia él local para tomar un par de manzanas verdes y luego huir, de pensar que fue un éxito sintió después un jaloneo de su capucha provocando que su cuerpo no avance junto a sus brazos que se elevaban soltando las frutas haciéndolas caer y rodar para terminar siendo aplastadas bajo las ruedas de un camión que pasaba por el camino.
El tirón era del dueño que lo seguía levantando y ahora lo giraba frente a frente para verle el rostro, frunciéndole el ceño lleva al rizoso chico al almacén tras su local evitando así un escándalo para el mercado.
El hombre con mandil verde sienta al chico en un alto tanque oxidado y con brazos cruzados le permite la palabra para dar explicación.
-Je, je, disculpe mire lo puedo explicar oh más bien el hambre lo explica todo ¿no lo cree?
afirma el joven encogido de hombros con sus manos en las rodillas agachando la cabeza para evitar no ser golpeado aun cuando ambos siguen sin perder la vista del otro.
El hombre corpulento le reclama con regaño
-No podría permitirte estar husmeando en otros locales, arriesgando así la venta para alimentar a alguien que no puede pagarla.-
-Podremos ser menos pero no criamos ladrones aquí, explícale tus razones a las aseguradoras si es que no antes te ejecutan por robarm...-
El enorme hombre apuntó de levantar ambas manos para golpearlo a puños da su último suspiro antes de que se quede sin aliento haciendo que no termine su reclamo.
Entre lágrimas por lo que hizo el joven había dado un grito provocando que desde su pecho a la oreja del hombre barbudo, implantara un artefacto diminuto dentro del tronco del cerebro con una extremidad deformada color gris como si fuera un cable largo de acero saliendo desde su pequeño pecho.
Sus lágrimas pararon al darse cuenta de lo que salía de su cuerpo, la extremidad larga regresaba a el sin provocarle dolor alguno.
Inmóvil observo al hombre y su comportamiento, solo pensó en lo que pudo implantarle podía expandir invalidación a sus funciones motoras básicas controlando así su manejo, pareciendo como si ahora un estupido bebé enorme recién nacido trataba de balbucearle sentado en el piso.
En una escena tan bizarra se dio solo por escapar por la ventana de la bodega y se escabullo ocultándose así en el arco de una puerta trasera de otro gran almacén a unas cuantas casas detrás, donde tenían varios jirula (mutación de una jirafa y un sabueso).
«¿Q-QUE EH HECHO? ¿¿POR QUE CON ESE SUJETO?? ¿POR QUE? ¿POR QUE? ¿POR QUE? ¿¿POR FAVOR POR QUE AHORA??»
Todavía delirando llegando a golpearse así mismo atónito a lo que hizo se recuesta y empujo hacia abajo su cabeza con ambas manos meciendo su cuerpo en el suelo.
Súbitamente se escuchan alarmas sonar rompiendo a oídos avisando de un prófugo; el hombre lampiño y barbudo antes había dado un aviso de alerta avisando que había un ladronzuelo fugitivo, pidiendo así que buscaran en cada sección del mercado bajo tierra.
Ya que el crimen de robar o más bien el controlar a un hombre enorme ahora muy torpe con poderes sobrenaturales no era muy común que digamos.
«Que debo hacer, que debo hacer, que debo hacer tengo que actuar rápido la seguridad aquí es demasiado complicada» pensó agitado con el corazón punzante el joven atizado.
Sentía que lo observaban mil ojos sobre el esperando a que cometiera un mínimo error para ser atrapado en cualquier momento, le tomo un segundo pensar en alguien a quien acudir para cubrirlo, ¿pero en quien si siempre se las arreglaba solo?
Encapuchado se encamina a la ciudadela ( metrópolis desarrollada tecnológicamente con centros científicos y con habitantes prestigiados que gastaban en fiestas junto con eventos como si el dinero fuera infinito).
Le tomo un unos segundos pensar en su vieja amiga, con la que había terminado en buenos términos hace un par de años por razones personales, una persona con un corazón noble y bondadoso siendo la única persona que lo ah apoyado, podrá hacerlo una vez más.
Se cubre el rostro y a hurtadillas se dirige sin discontinuidad al borde de la gigante cueva donde se encontraban las plataformas cercanas que subían y bajaban recolectas de basura, conectando así únicamente a bajotierra con la metrópoli.
Ya con un pie sobre el tableado salta y espera tras unas bolsas mientras subía la plataforma, cubriéndose con una mano su vista para poder observar el cielo con diferentes tonalidades.
Hermosos colores azules, violetas y rosas mezclados junto con los colores cálidos de un atardecer, observando cómo caía el sol mientras su color de piel se adoraba era lo único que necesitaba en ese momento.
-Que lastima que me perdiera de esto al solo ver paredes rocosas en este enorme agujero, es increíble que pase todos los días, es bellísimo-.
—¡Hey! baja en este instante de ese tableado es peligroso para alguien menor de edad, estarás arrestado de por vida si no bajas— vociferó un policía de uniforme verde desde el suelo.
Alcanzaron a ubicarlo aun a distancia con vista ciega pues ya tenían descrito su vestimenta.
Estas plataformas están programadas para mantenerse fijas con cierto límite de tiempo en ambos lugares, siendo así que era imposible que pudiera volver a bajar antes del tiempo acordado, aun que el chico rizado podría pensar intentar re programarla con sus nuevas habilidades pero no sería divertido entregarse fácilmente y así de sencillo.
Los hombres de traje verde solo se limitaron a esperar abajo, el estrado se detiene y este se oculta de espaldas tras un robot achicado y muy oxidado que estaba discontinuado cerca de ese negro campo vacío esparcido de cenizas.
El joven procede a observar su área para después con su dedo índice golpear ligeramente su cabeza dándole así visualización de una pantalla virtual frente a sus ojos.
Teniendo así técnicamente un atajo, logró ubicar a la chica gracias a un chip que ocultó en un broche para su cabello que le ofreció de regalo, probablemente aún lo usaba en su cabellera negra por que este permanencia ambulante por la metrópolis.
De un momento a otro el joven vuelve a repetir el mismo golpeteo con sus dedos, la pantalla junto con toda su información se desvanecen rápidamente mientras que este vuelve a salirle su extremidad por la espalda continuando así a empujarlo y a treparse hacia el borde de la ciudadela que se mantenía en flote, caminando con libertad por las calles iluminadas, de enormes edificios o rascacielos multicolores.
La dirección lo lleva hacia una escuela privada, este tenia bardas muy altas hecha de ladrillos rojos, un jardín espacioso de bellos colores vivos más arbustos a los costados de su entrada. Se encontraba aún costado de un mini super y enfrente de el parque central.
Con las manos sudorosas oculto sus manos en los bolsillos y teniendo la mirada baja sin perder de vista sus propios pies por si estos también pensaban tener control sobre el en cualquier momento inesperado.
Siguiendo su camino decide ir al otro lado de la calle para pasar desapercibido a recargarse en una puerta de un coche dándole la espalda a la entrada de la escuela esperando su salida.
El miedo de pensar en lo que ocurrirían lo tenia inquieto y muy nervioso, pero el solo trataba de distraerse con cualquier cosa a su alrededor como ver como cambiaban de color los semáforos u observar pájaros volando en zigzag aun sabiendo que llegaría un punto en donde volverían de nuevo, no podrían irse si no se le permite sentirlo.
Vio sus ojos marrones y a su costado el broche, verla salir del plantel alegremente siendo muy espontánea con su amiga a su lado acompañándose casi cayendo por la acera hacia una entrada de el pasillo estrecho entre dos edificios altos para ir a un barrio interior.
En un lapso cuando volvió a verla caminar sintió más que nada comodidad de ver un rostro agradable después de mucho tiempo de estar solo al ser enviado lejos y técnicamente estar bajo la tierra.
Sentía el corazón en su garganta, un nudo en el pecho y hormigueo en todo el cuerpo, no es similar a cuando uno extraña a alguien de esa forma sentimental más bien no era tan conmovedor el nerviosismo de probablemente decepcionar a alguien importante de nuevo.
Se topo con ella al entrar al callejón y estos se miraron frente a frente cuando ella estaba desde el otro costado de el pasadizo.
La chica trata de disimular su asombro y lleva ambas manos hacia las hombreras de su mochila sujetándolas fuertemente
—Dime que no estás aquí por dinero o por problemas nuevamente—
le confiesa ella directamente.
-Siempre me meto en problemas, ambos lo sabemos desde que nos conocimos y sigo en riesgo estando prófugo, de hecho estoy exponiéndome en este momento frente a ti, es cuestión de horas para enviarme a laboratorios para experimentar conmigo o solo arrestarme en alguna carcelera corruptiva para menores privándome de mi libertad—
El atizado chico dice afirmándole.
-Lamentó ponerte tensa o intimidada de mi parte al ya saber desde hace años lo que puedo hacer en momentos que me reviven—
nombro por último.
La chica pone un rostro culposo por compasión y va acercándose hacia el dando posteriormente sus miradas también a sus alrededores como si estuvieran asechando cautelosamente la zona y tomo sus manos.
—Sabes que quieren eliminar a la gente como tú lo antes posible para sentirnos más seguros y sigan siendo mitos como antes nos contaban en cuentos para niños ¿recuerdas?, no puedes escapar de esto y ambos lo sabemos bien—
Le cuenta preocupada encapullando sus manos alrededor de las suyas y con ojos melosos.
Sus ojos se horrorizaron al saber que la dio por perdida al desearle la muerte invadiéndole un momento de ira al pretender dejarlo morir y terminando a rehusarse a apoyarlo como principales amigos que solían ser.
Ante la desesperación en un estallo de emociones con respiración acelerada cerró sus ojos gritando así tan fuerte, en un momento de furia desde sus vértebra torácica miles de cables de acero delgados salieron de el moviéndose sin control alguno por el pasillo.
Tanto así que después de segundos abre sus ojos y termina observando sus rasguños en si mismo en las mayores zonas de ambos brazos y lastimándose las palmas por apretarlas tanto.
Con ojos llorosos ve a la chica cubrirse el ojo izquierdo con sangrado al rasguñarla y el otro enormemente abierto notando cómo cae de rodillas junto las piezas ahora rotas del broche.
Ella balanceando su cabeza dando así negación para que no se culpara por los ocurrido pero ¿Ahora se preocupaba por el o tenía miedo de el?
Solo levanto su rostro cubriendo su ojo con expresión gentil pretendiendo que estaría bien y que no habría de que preocuparse.
Horrorizado por lo que provoco y verla sangrar continuamente, termino molestándose consigo mismo sintiéndose en dolencia con una respiración punzante.
Ah su distracción ella solo se aleja de él una vez más, orientándose con la pared grafiteada para llegar a la calle principal.
Sin sentir dolor muscular en ninguna parte de su cuerpo y ahora sin propósito alguno con ella, la chica lastimada lo pierde de vista logrando refugiarse en una tienda cercana.
Simulando un lobo con rabia cazando a una indefensa liebre, trata de rebuscarla por todas las calles.
Gritos consternados de madres pidiendo salvar primero a los bebés, sirenas de ambulancias sonando y escuchando choques contra los edificios causando revuelo en la ciudadela
Con ahora un enorme puño gris deformado a su brazo original venia el alto chico destruyendo todo a su paso en mitad de la calle, cambio su rumbo hacia una estación.
Ella se oculto dentro del mini súper con varias personas (dos niños viendo la sección de juguetes, 2 encargados de la tienda, una persona obesa y un anciano asiático dormido en una silla con su bastón al costado).
Agachada tras el mostrador, sentada con rodillas hacia el pecho le pide tranquilidad al trabajador que la miro muy agitada al entrar.
-Siga trabajando y colocando esos vinos en la estantería sin atreverse a verme de reojo, le dire todo lo que pueda si espera 6 min—
El encargado continua poniendo en orden las botellas con una mano y con la otra queriendo llamar la atención de su compañera por si se daban pequeñas desconfianzas.
Los 6 minutos pasaron, sin perderla de vista mientras baja las escaleras le pregunta
-¿Puedo ayudarla en algo? ¿No cree que es descortés meterse de esa forma brusca a la zona de los empleados sin autorización alguna?
La gente seguía comprando en los corredores sin percances por las altas de voces.
—Se que fue grosero entrar así ¿pero acaso no ve lo qué pasa en las calles? literalmente están destruyéndolas.— confiesa alterada
En ese momento la gente prestó atención a sus oídos y empiezan a alarmarse por lo que sucede.
De repente en los monitores aparecen las siguientes noticias interrumpiéndolos y desviando los ojos de todos.
—ATENCIÓN: han tomado la estación general de la ciudad, por favor aléjese de celulares con servicio y electrodomésticos.
Un virus se expande sin control alguno por los cables subterráneos que nos dan energía, provocando que los electrodomésticos se vuelvan dementes e igualmente exponiéndose su información personal de sus celulares por medio de la antena de la estación, repito aléjese de todo y no se expongan a las calles por favor; fin del comuni...
Antes de terminar la última oración un cliente corpulento rompe el monitor con un martillo de la tienda, haciendo que caiga en pedazos.
-Tendrás que pagar por eso ¿te das cuenta maldito?—dijo el empleado señalando las piezas rotas de la televisora destrozada.
La joven sube al estrado con sus botas sucias, pidiendo que se acerquen atrayendo más la atención.
-De acuerdo, bien escuchen ¿Pidieron que instalaran la nueva corriente llamada Silomo (mecanismo de tubería y corriente eléctrica) anunciada hace unas semanas? Si no, eso ayuda mucho a que no nos lleguen a ubicar oh llegue eso a nosotros.—
Anuncia mirando a cada uno.
-Lo acabó de apagar— gritó la compañera desde la puerta trasera del lugar.
—Perfecto, por favor pongan sus celulares en estas cajas que están abajo del mostrador para así destruirlos también con el martillo.— Anuncia de nuevo entre tanto toma las cajas para cargarlas pegándolas contra su pecho.
El anciano se levanto del asiento de donde se recostaba y recoge voluntariamente uno por uno los celulares de todos los presentes.
Se encamino hacia las cajas con una sonrisa gentil hacia la chica, cuando de repente un celular suena haciendo que el anciano lo tome y lee el mensaje de noticias con la última oración.
—Un chico causante del problema se dirige a las vías del tren por favor evite las zonas conocidas, gracias y que se apiaden de nuestras almas.— ultimo aviso de noticias
Después solo se escuchó un suspiro cuando de un momento a otro nadie pudo observar como la chica huía por la parte trasera dejando a los demás descuidados y asustados, ante lo que los agarraba desprevenidos.
El chico maligno se había trasladado al mini súper, entro y en forma fugaz había colocado chips en las nucas de cada uno incluyendo a los niños, el chip es ahora parte de sus pieles.
Ahora sin alguna alma propia presente más que la de el mismo, ellos percibían todo como un vacío inmenso, las calles ya no estaban en llamas aun que aún parecía que estaban bajo el techo de la tienda y simulaba como si en carne propia estuvieran sintiéndose en el inmenso espacio oscuro e infinito pisando la nada.
Estaban atrapados ahora en sus mentes y sin tener control sobre su cuerpo físico, pareciendo zombies ni el más espeluznante grito podría transferirle a su verdadera realidad.
convirtiéndose en una masa gelatinosa de color opaco, el se da a la fuga deslizándose por la tuberías para regresar a las vías del tren.
Llegando a su destino de nuevo se encuentra a la chica cerca de un vagón del tren descarrilado algo cansada y desesperada tratando de saquear cascos en su interior y desactivando el control de mando que había instalado al costado de el ferrocarril.
—Si tratas de hacerte la heroina por esta ciudad llegaste un poquito tarde-. le dijo recostándo su hombro al borde del vagón.
—¿Por qué haces todo esto? es injusto que hagas esto ahora oh mas bien querer revelarte con dotes que no sabes ni controlar.- dijo la joven en lágrimas mientras picaba todos los botones posibles.
-¿¡Es injusto!? no puedes decir eso con todo lo que has tenido aquí y hasta la fecha, nunca te a importado preguntar el como me sentía cuando trataron conmigo, nunca te importaron mis gritos, cada maldito día—. confesaba enojado
-La justicia nunca se tratará primero de un beneficio propio ¿ni siquiera lo sabes cuando tienes derecho a educación no?-.
-¡Ellos no tienen la culpa de todo lo que sufriste de pequeño oh tuvieras que callar! deja de culparte tanto y desquitarte con los demás.- dijo de rodillas suplicándole que parara.
-¿Sabes cuál es la verdadera diferencia de ustedes en la superficie y nosotros abajo? pudieron a ver avanzando más aquí y mejor gracias a su mente, pero su cabeza nunca aprendió lo que es primordial, los valores de cada uno y aceptar a todos en el corazón.
Para dejar de ver su rostro llorando le coloco un casco privándola de su propia realidad conocida, cambiándola así por otra en un mundo con solo sus necesidades básicas sin tecnología moderna tan avanzada.
—Si tanto te importa ver el bien ¿No te molestará cambiar un mundo que no sea extremadamente consentidor contigo correcto?-. dio por terminado sonriéndole forzosamente y colocando la mano en el casco aun sabiendo que no podía escucharlo.
Personas lastimadas gravemente junto con otras lesionadas salen de sus casas y departamentos viendo en escombros todo lo que causó un día de complicaciones, se refugiaron en el estadio de bajotierra envueltos en mantas aguardando ser vendados y esperando que reconstruyan otra ciudadela.
En el estadio llega la chica llorando y se acerca a unos asientos donde estaban los dos niños pequeños que reconocía del mini súper y les ofrece ayuda para vendar sus heridas de la cabeza de donde sangraban mucho.
—Señorita ¿estaremos bien?—.
dice uno de los pequeños mientras tiene una mano en la herida y la otra sujetándole la mano a su hermana.
-Estaremos bien.- afirma
En la realidad se realizó lo cometido, absolutamente todos tenían el casco puesto comparándolo si eran humanos o ahora seres vivientes sin conciencia donde su cuerpo físico solo es usado para construir un imperio nuevo bloque por bloque.
Su plan resulto, convenciéndose que la chica lo destruyó de alguna manera.
Estaban atrapados en su propia idea, que sentían mucha limitación a su creatividad e intelecto que lo de evolucionar en la tecnología lo veían muy lejos ahora como en el 3600, no habría escapatoria.
Al final el villano ganó.
GRACIAS POR LEER^^ -DC