(Pido perdón, por los errores que todavía no cometí (1)
porque yo quiero serlo todo para ti
y me da miedo no saberte demostrar.
Que mi corazón fue con el tuyo
con el que empezó a latir (2)
y aunque la vida me congele con su aliento
vivirán mis sentimientos
solo con oír tu voz.(3))
Por un hijo se llora, se ríe
Se ama y se odia.
Se mueve el mundo si es necesario
Porque un hijo es el único ser al que se ama mas
Que a uno mismo
- ¿Qué dijiste?
La niña la miraba sin tener muy claro si repetirlo de nuevo. La rebelde la miró unos segundos, además de sorprenderse porque la haya nombrado como su madre, hablaba, Ada habló.(3. Solo con oír tu voz)
- ¿Cómo sabes que soy tu mamá?
La pequeña negó con la cabeza
- ¿No?, ¿no que? mi amor
Ada se acercó hasta el oído de Marizza tambaleándose un poco del columpio el cual Marizza sujetó
- No puedo hablar- susurró
- ¿Por que?
- Es un secreto...ssh...no puedo hablar con nadie
Marizza frunció el ceño, no sabia si se trataba de un juego de la niña, pero lo importante es que hablaba. Y sabía, sin saber como, que ella era su mamá
- Está bien, será nuestro secreto, y es verdad mi amor, yo soy tu mamá
Ada la miró unos segundos.
- ¿Entonces por qué no me querés ni que pasemos tiempo juntas?
Hace unos minutos y tras el negativo de los resultados Marizza sabia que lo iba a tener complicado acercarse a Ada. Pero después de la revelación de la pequeña, todo cambió de nuevo
- Mi amor, claro que te quiero, te amo mas que a nada.
- Yo también te quiero, entonces ¿por qué no podemos estar juntas?
- siempre vamos a estar juntas mi amor, soy tu mamá y nadie nos va a separar (2. Que mi corazón fue con el tuyo con el que empezó a latir)
Ada se bajó del columpio y se abrazó a Marizza en un profundo abrazo, dándole a ésta las fuerzas que necesitaba.
Pablo antes de pasar por la revista se dirigió al campo de deportes del colegio. Tomás ejercía de profesor de educación física y mientras los chicos jugaban un partido de futbol en un entrenamiento, éste se retiró un poco al ver llegar a Pablo
- hola, ¿Cómo vos por acá tan temprano?
- no tenia ganas de ir a la revista ni de encontrarme con nadie- dijo mientras lo saludaba
Tomás lo miró extrañado
- Tranquilo, vos no estas en la lista
La actitud de Pablo hizo a Tomás adivinar de que se trataba.
- Ya, te dieron los resultados ¿no? Ada es tu hija
El rubio estaba triste justamente por el resultado contrario
- Todo lo contrario
Tomas resopló con algo de alivio
- Bueno bien, Pablo. Era muy fuerte la historia de Marizza. Algo me decía que era imposible.
- Marizza estaba destruida, tenías que haberla visto como miraba al doctor sin poder creerlo. Y yo solo quería abrazarla y estar con ella
Tomás no sabia como ayudar a su amigo, esa historia la había vivido tantas veces que no tenía consejos para darle.
- Pablo...
- Si, ya se que me vas a decir y prefiero no oírlo
- No...solo te iba a decir que Marizza ha sufrido muchísimo y es normal que estuviera mal
El rubio lo miró apenado
- Y por mi culpa. A veces pienso que si no nos hubiéramos conocido y no se hubiera tenido que bancar a mi viejo y todo lo que nos hizo... ahora seria una chica feliz
- ¿Y Ale? ¿Lo sabe?
Pablo hizo un chasquido
- No aun no, no quiero que se de cuenta de lo que me pasa
Se restregó los ojos con agobio
- Es que si supiera que te importa mas Marizza y Ada que ella y el bebé
A veces los amigos dicen verdades que nosotros no nos atrevemos a decir, y Tomás dio en clavo, Pablo no podía negarlo.
- Yo Ale nunca la he querido como a Marizza, pero claro... es mi mujer para lo bueno y para lo malo, y esta esperando un hijo mío... Me siento tan culpable
Tomás le dio una palmadita en el hombro que el rubio agradeció
- Si hubieras visto a Marizza... es que además algo más le pasa
Tomás frunció el ceño
- ¿Algo más? ¿a que te referís?
- No esta bien, a parte de los nervios por los resultados, le noto síntomas físicos, cansancio, transpiración de manos ,pupilas dilatadas
El amigo de Pablo hizo una mueca de preocupación
- Eso ya es mas preocupante
Pablo asentó y Tomás se quedo pensativo hasta que se le pasó una ocurrencia por la cabeza.
- Oye... ¿no se estará drogando?
- ¡Que decís!- exclamó Pablo molesto- sabes que Marizza no es así
- Bueno...la gente cambia, ella vivió en España y con todo lo que pasó...
El rubio no quería creer esa posibilidad.
Después de su charla con Tomás, Pablo no tenia ganas de ir a la revista, tampoco a casa. No tenia ganas de ver a nadie. Así que se fue a pasar la tarde a ese rinconcito de playa que compartía con Marizza. Sin saber, que ella se le había adelantado.
El rubio aparcó y se bajó del coche, se acercó hasta la orilla donde Marizza sentada descalza miraba al mar y sentía la arena en sus pies. El la sorprendió por la espalda
- No sabia que estabas acá
Ella se giró sobresaltada
- Me relaja venir acá. Pero veni sentate, te iba a llamar
- ¿Ah si?-
El rubio tomó asiento a su lado cerca de ella
- Tenia que decirte algo importante
- Decime
Se miraron, el le miró la boca con ganas de besarla. Ella no iba por ahí...
- He visto a Ada
Pablo cambió el semblante de la cara y se levantó sobresaltado
- Marizza por favor, sabes que Eugenia tiene instrucciones de llevarla a casa directamente desde el colegio
- Ya se, pero tenia que verla, y pasó algo mas – dijo ella levantándose y acercándose a él con ilusión- me habló, Ada habla, a mi me habló
El rubio resopló y se dio media vuelta alborotándose el pelo.
- Me dijo que yo era su mamá-
- Marizza, ¡por dios!, ya basta con eso
- Fue así, te lo juro
Ante la evidencia de las pruebas y por mucho que amara a Marizza no la notaba bien, ni física ni mentalmente. El rubio la miró unos segundos negando con la cabeza.
- No me crees ¿verdad?
- No puedo Marizza. Entendeme, Ada no habla con nadie y no es tu hija. Nos hemos hecho unas pruebas genéticas donde demuestran que no lo es. No entiendo a donde querés llegar
Esta vez no había nada que hacer. Marizza lo miró seria y decepcionada
- No me hables como si estuviera loca
- No te he dicho eso, a lo mejor es solo cansancio. Pero no estas bien Marizza. Me prometiste que si las pruebas no te daban la razón lo olvidarías. Estas obsesionada y nerviosa
- Ok –dijo ella con tono cansado
Agarró sus zapatillas y se alejó caminando
- Pará Marizza, no te vayas así
La rebelde no hizo caso y se fue.
¿Qué otra cosa podía hacer? Le había prometido a Ada que siempre estaría con ella. ¿Qué alternativa le quedaba?. La rebelde caminaba por la calle pensativa, había agotado todas las soluciones, solo le quedaba una, y lo iba a hacer por su hija, se lo había prometido, le había prometido que siempre estaría con ella. No le iba a fallar.
Estaba cerca. Le faltaba poco
Cuando llegó miró al bar, suspiró frente a la fachada, se armó de valor y entró. Sólo vio a las camareras, Belén, una de ellas se acercó:
- Marizza, ¿Qué haces acá? Es pronto aun
- Vengo a hablar con Rober
- Esta en el despacho
- ok
Se adentró por el pasillo, al lado de su camerino estaba el despacho de Roberto, caminó lenta, llamó y entró y supo que a partir de ese día todo cambiaria. (1. Pido perdón por los errores que todavía no cometí)
Roberto giraba sobre su silla rotatoria le sonreía descarado. Parecía que supiese a lo que venía.
- ¡Hermosura, que sorpresa!
Ella tragó amargura. No veía otro camino pero tras ese encuentro con Pablo y que el rubio no creyese en sus palabras fue la desesperación lo que la llevó hasta allí y a cometer uno de los errores más grandes de su vida, porque el error más grande ya lo cometió cuando se alejó de los suyos joven y con un bebé en su vientre.
Ahora quería recuperar a su hija y no veía otra salida más que esa.
- Truchaste el ADN
Él sonrió cínico y perverso
- Que feo lo que decís, el ADN dijo la verdad...aunque eso puede cambiar si vos querés...
Marizza lo miró lleno de rabia y agotada de la carrera
- ¿Te sentís bien? Vení...
Roberto la dirigió hasta el sofá que tenia en su despacho y la ayudó a sentarse
- ¿querés algo para tomar?
- No, Estuve pensando tu propuesta y...bueno...aceptaría siempre y cuando aclaremos unos puntos...
Roberto la miró confuso, torció la cabeza con gesto preocupante y la animó a seguir hablando tomando asiento a su lado
- Haré lo que vos quieras pero sólo frente a los demás
- ¿Cómo?
- Me casaré con vos pero nada de cama
Roberto se mordió le labio, lo pensó unos segundos y se decidió.
- Ok, acepto, lo primero es venirte a vivir conmigo, ¡bah! con todos a la casa. Los tres seremos muy felices. Nos casaremos cuanto antes
- Está bien – dijo la rebelde sin ver ningún inconveniente – para mi será como un contrato sin mas
- Bueno...y delante de todos
Roberto extendió su mano y Marizza se la estrechó como muestra de aprobación, éste sonrió
- Vamos a ser muy felices
- Yo lo hago por mi hija
Un aire frío recorrió todo el despacho, no había duda del ambiente crispado que Marizza sentía, pero ya no había vuelta atrás, Marizza pasaría a convertiste en una Venus más.
CONTINUARÁ...