EL MUSEO INVISIBLE
Noah
13 años
Así empieza todo.
Zephyr y Fry, también conocidos como los psicópatas oficiales del
vecindario, me persiguen a toda carrera, y el bosque entero tiembla bajo mis pies mientras yo propago un terror ciego a los cuatro vientos, a los árboles en lo alto.
—¡Estás perdido, nenita! —grita Fry.
De sopetón, Zephyr me alcanza, me agarra un brazo y luego el otro por la espalda, momento que Fry aprovecha para arrancarme el cuaderno de las manos. Me doy impulso hacia delante para arrebatárselo, pero no tengo brazos; estoy a su merced. Me retuerzo para romper la llave de Zephyr.
Imposible. Trato de convertirlos en polillas por la fuerza del pensamiento.
Nada. Siguen siendo ellos: dos tarados de bachillerato, de cuatro metros
cada uno, que arrojan a chavos de trece años como yo, vivitos y coleando, de lo alto de precipicios nada más porque sí.
Zephyr me retuerce el brazo y su pecho resuella contra mi espalda, mi
espalda contra su pecho. Estamos bañados en sudor. Fry empieza a hojear el cuaderno.
—A ver qué dibujaste, tarugo —trato de imaginar que lo atropella un
camión —sostiene el cuaderno en alto, abierto en una página de apuntes—. Zeph, mira cuántos tipos en cueros.
Se me hiela la sangre en las venas.
—No son tipos. Son el David —jadeo.
Para mis adentros, estoy rezando para que no me tomen por un baboso, para que no lo sigan hojeando y lleguen a los apuntes que he dibujado hoy, cuando los estaba espiando, en los que aparecen ellos saliendo del agua con las tablas de surf bajo el brazo, sin trajes de neopreno ni nada, con la piel reluciente y, ejem, de la mano. Bueno, puede que me haya tomado alguna
que otra licencia artística. Van a pensar… Me van a matar incluso antes de despeñarme, eso es lo que van a hacer. El mundo empieza a girar a lo loco.
Le suelto a Fry en plan desesperado: —¿Sabes siquiera de quién hablo?
¿Miguel Ángel? ¿Alguna vez Lo has oído nombrar?
Estoy faroleando. Hazte el duro y serás duro, como dice mi padre una y otra y otra vez, como si yo fuera una especie de paraguas destartalado.
