Saint no podía estar sintiendo todos esos remolinos en su estómago, menos por un hombre que se había apartado de su vida. Pero en realidad Zee no se había apartado de su vida, solo estaba dándole espacio para que pudiera desarrollar su carrera de forma satisfactoria, porque Zee no quería ser un obstáculo para Saint, Zee quería más que nadie que el chico fuera feliz, que fuera exitoso y que alcanzara todo lo que había ambicionado antes de que él entrara en su vida. La extraña relación sin nombre que habían mantenido por cerca de 10 meses, en la que pasaban de un estado de amigos a amigos con beneficios y luego compañeros de trabajo había dejado muchas marcas, algunas de ellas demasiado profundas. Cada día que pasa sus conciencias les recuerdan a ambos que lo que sienten el uno por el otro es mucho más que un deseo primitivo.
-Usted debe estar jugando conmigo ¿verdad?- La anciana lo veía con una expresión seria. Ni una pizca de diversión en su rostro. Era la segunda vez en su vida que Saint acudía a la lectura de cartas para buscar respuestas a preguntas infinitas.
-Ustedes son almas gemelas, que se han encontrado a través de cientos de años en diferentes vidas.- La mujer iba a continuar su lectura pero fue interrumpida por el joven rubio.
-Tonterías. Si creyera en eso de las almas gemelas y toda esa mierda ¿no debería ser entre un hombre y una mujer?
-Que hayan nacido en esta vida como dos chicos es un mero inconveniente social y cultural, como en su vida pasada pudo haber sido la diferencia de estatus. Las almas solo ocupan el cuerpo disponible en ese momento, así que no te mates pensando en ello.- Saint le echó una mirada incrédula, mojando sus labios algo nervioso.
-Ajám, si claro.
-De todos modos, a ti no te atraen las mujeres ¿verdad? También vi eso en las cartas.- Saint se descolocó. Una oleada de malestar llegó desde sus entrañas y quiso responder con furia a la anciana, pero su sentido de rectitud se lo impidió. Ella era de una edad avanzada, quizás 70 años, y además estaba en lo correcto, a pesar de que él no hablara de eso con nadie o que jamás se lo cuestionara así mismo.
-Usted... solo me está juzgando porque sabe a lo que me dedico, soy actor, puedo fingir... quiero decir puedo hacer bien mi papel aunque sea uno que implique besar a un hombre.
-Si quieres engañarte a ti mismo, puedes hacerlo, pero yo solo te digo lo que he visto en mis cartas ¿Qué otra pregunta deseas hacer?
-Yo... quiero saber si estoy haciendo lo correcto, con él.- La voz temblorosa de Saint salió en un susurro. La anciana giró la carta.
Salió la carta de La rueda de la fortuna –Uhmm...- Murmuró la anciana.
La cara de Saint denotaba un grito silencioso. Te estás equivocando. Ve a recuperarlo.
-No podría decir a ciencia cierta si te equivocas o no, porque todo lo que sucede en este momento no está bajo tu control. En este momento estás bajo la influencia del destino inevitable. Grandes fuerzas externas al ser humano están actuando aquí. Lo que puedo decir con seguridad es que vienen cambios inevitables en tu vida, cambios de ciclo, pero...-la adivina hizo una pausa- Es necesario que tengas presente que todo lo que sube tiene que bajar, y que la ambición y egoísmo pueden pasarte la cuenta muy pronto.
Saint estaba perplejo ante una nube de pensamientos contradictorios. Su interior narcisista le gritaba; Son solo estupideces, estás en la ola del éxito. Mientras que su corazón le decía que perdería mucho más de lo que estaba dispuesto a admitir.
-Esa es una respuesta muy ambigua.- comenzó a levantarse- Bien, creo que esto fue una mala idea desde el comienzo, pero aquí está su dinero de todos modos.- Saint se levantó de forma arrogante y comenzó a avanzar- Adiós.- La anciana lo miró y esbozó una sonrisa algo maquiavélica.
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Pequeño Narcisista (One Shot)
FanfictionEste es un OneShot de una historia BoysLove. Es creación propia. Los personajes son Saint Suppapong y Zee Pruk. Advertencia: sexo chico-chico.
