Un hombre, sentado y atado en una silla con una bolsa cubriendo su rostro pensaba en como es que el, siendo uno de los mejores combatientes y peleadores de su escuadrón había sido capturado, sin duda alguna pensó en que probablemente algún espía alemán supo de él y ahora tratará de torturarlo hasta matarlo. Ahora sin nada más por hacer, esperó lo peor para cualquier cosa que pudiera sucederle.
Vaya vaya ¿Qué tenemos aquí? Parece tu reputación te precede. ¿No es así duende aéreo? —Dijo una voz misteriosa pero sin duda alguna alemana.
Bueno, me alegra saber que no eres una basura alemana, o japonesa, dime americano ¿Qué es lo que quieres de mi? —Dijo el joven mientras forcejeaba— Si no es enemigo, solicito que me quiten está puta bolsa de mi cabeza.
—La bolsa le es retirara mientras veía un cuarto algo y amplio y con varia comida en las mesas que lograba ver— Gracias.
Capitán, se que está situación le puede ser incómoda y muy infantil, pero era necesaria.
Necesaria, atarme y colocarme una bolsa era necesario, vaya, ¿Según quién? —Dijo el joven mientras se soltaba de sus agarres y sujetaba su muñeca derecha—
Según yo capitán. —Dijo una voz femenina con acento británico muy fino, mientras entraba a la habitación y tomaba un pan con mantequilla—.
Wow, jefa Shellie, cuánto tiempo ¿No? Es sorprendente verla en Estados Unidos Estamos en Estados Unidos ¿Cierto?—Dijo el capitán con un turno burlón y pícaro— Como sea ¿Cuál es la razón de mi secuestro?
La razón capitán es que debe volver a la guerra, desde el ataque a Pearl Harbor que no se te a visto, ya pasaron meses desde la batalla de Midway, necesito a un gran piloto que pueda dirigir un escuadrón de ataque, se que estás familiarizado con los F4U. — Mencionó la dama mientras seguía comiendo su pan—.
Ay mis corsarios, claro que sí, soy de los pocos que pudo adaptarse al largo morro del avión, perdí a dos compañeros por esa razón, se lo que quiere jefa, quiere que me una en el Pacífico, Japón a dado un golpe duro ¿No es así? Se que Churchill tiene miedo de que el gran país americano pierda, quien no lo haría, de perder, los suministros a rusos y británicos se perderían, sea como sea, acepto, solo con una condición, quiero que me den mi anillo que me quitaron mientras me secuestraban.
—La mujer aceptando, dió la orden al hombre que lo acompañaba para entregarle el anillo al capitán, con una cara de enojo y decepción, le entregó el anillo para después dar un paso hacia atrás—.
El Capitán se colocó su anillo en el dedo anular derecho y se levantó para tomar un poco del whisky de una de las mesas. —¿Y bien?—.
Tu misión capitán, al menos la primera es retomar tu curso como piloto de Corsair, irás a las islas de Midway de donde comenzarás tus operaciones, ahí recibirás órdenes del alto mando y pues, solo espero que estés bien, partirán tu y tus hombres la siguiente semana a Hawaii, de ahí, se irán a la isla por un portaaviones, llegarán y dejaras de ser mi subordinado, serviste muy bien en Inglaterra, pero la Lutwaffe no es nada comparado a los Japoneses, los japoneses no tienen miedo y están locos, así que ten cuidado.
Fue un honor jefa. —Dijo el Capitán mientras saludaba con firmeza—.
El honor fue mío capitán.
Marzo de 1943:
Madre y padre, se que esto no les gusta, se que querían que me quedara con mi antiguo empleo, pero si soy honesto, un empleo como maestro de idiomas no me iba a dar la misma diversión y adrenalina que ser un piloto, voy a manejar un gran avión, muy poco admirado por todos pero la verdad es que si me da gran emoción llevar lo aprendido en práctica, nos entrenamos muy bien y la verdad que a pesar de no ser un norteamericano si recibí la lealtad que esperaba, realmente recibí más de lo que esperaba, mis hombres son bastante buenos y dignos de admirar, nos llaman "Los halcones del otro mundo" ya que no somos en realidad norteamericanos, hay un británico, un australiano, dos franceses y yo la mezcla rara, como sea, espero que mi hermana y su esposo estén a salvo, es duro que Fer también sea un piloto de la RAF, pero se que es mejor que yo, como sea, estamos cerca de llegar y pronto recibirán mis noticias, con amor, su hijo el loco.
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Glorious Victory.
Narrativa StoricaDesde el norte en África hasta el Pacífico, pasando por las heladas tierras rusas y la última defensa en el reino. Está historia narra muchos de los sucesos más importantes en la historia de una de las guerras más crueles de toda la humanidad.
