Tú, que siempre estás y nunca te vas, siempre pendiente, pero a veces distante.
Tu ausencia me hunde en un océano desconocido que me asfixia. ¿Vendrías si notas que me asfixio? Cuando estás conmigo, es como si me quemara en lava ardiente y arde, siempre arde, duele, pero me gusta, porque ese es tu calor.
Te extraño, extraño quemarme contigo, porque las llamas me acompañan para ya no estar sola. Estás conmigo, me cuidas, me aconsejas, me acoges en tus fuertes brazos, fuertes como las tormentas que amenazan a pequeños bosques, pero luego eres distante, me dejas lejos y no lo entiendo. ¿Hice algo mal o debo cambiar algo?
Me lastimas, comienzo a odiarte y escapo de ti, como la luna escapa del sol.
Estoy lejos, y siento paz, me siento que vuelo entre pensamientos y emociones profundas en incomprensibles para mí. Parece que todo va bien, hasta que te recuerdo, termino extrañándote y no quiero, aunque ya es tarde.
¿Sabes? Extraño tu cabello liso como las piedras de un río, tan oscuro y largo como la noche.
Recuerdo tu piel, siempre me pareció que era como la miel real, recuerdo tus abrazos tan dulces como ella. ¿Era necesario alejarte?
Extraño tus ojos marrones que me dedicaban una mirada tan fija y profunda tal cual es el espacio, además de brillantes como las estrellas, siempre sentí que podías ver a través de mi alma, por eso escapaba, por el miedo a que vieras más de mí, y me abandonaras.
Y tu voz era algo de lo que siempre a apegaba, porque sabía que, si la seguía como un camino de pequeñas piedritas, encontraría confort. Tu voz tan demandante y potente que parecía el gran rugido de un león; también era meliflua, por eso amo cuando hablamos.
Después de recordarte, vuelvo a ti, me acerco y sé que te voy a encontrar porque siento el calor, así vuelvo a quemarme. Estoy nuevamente feliz de estar al fuego de tu presencia; soy la leña y tú el fuego, si estamos mucho tiempo juntas, alguna termina deshaciéndose como la nieve cuando le da el sol.
Momento. ¿Te alejas porque te preocupo? ¿No quieres que me consuma?
Al final sea como sea, nos lastimamos la una a la otra. Tal vez no soy leña, sino agua, te lastimo, me lastimas y aunque no quiera, me alejo porque no soporto la idea de ser la causa de tu dolor.
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Trasparencia hacia el espejo.
De TodoNo es difícil de entender, sólo es una forma más de descargar cosas. De todas manera esto es medianamente anónimo y no importa. Je, je, je, nada más soy una adolescente con cosas dentro.
