En todo este tiempo que es mi vida, muchas veces hemos estado lejos, a veces separadas por la rutina, muchas veces separadas por kilómetros de carretera. Pero sin importar el motivo de nuestra lejanía, mi corazón es tuyo, y tu corazón es mío.
Nuestro amor viaja a la velocidad de la luz, donde quiera que vayamos, nos envuelve, nos da su infinita calidez.
No podría, jamás, con todas las palabras que conozco, describir lo especial que eres para mi.
Mi valiente heroína, cuantas batallas liberadas, aunque volvieras herida y te sintieras vencida, para mi, siempre ganabas, volvías más fuerte, más sabia.
He amado cada historia que me haz contado, tus historias, tu vida, tus aciertos y errores, admitiendo tus defectos, declarando tu humanidad, presumiendo tus virtudes, haciéndonos desear, que seas inmortal, infinitamente nuestra mamá.
