Capítulo 1: comienzo...

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No tarde en llegar a casa de Zeed, como dije, pase por la cafetería, ordene su pedido y uno para mí, su casa era algo exagerada, pero lo bueno del caso es que contaba con todo el paquete, piscina, parque, sala de estar, etc. No tuve que tocar la puerta para poder entrar, ya que Zeed estaba detrás de la puerta esperando mi llegada.

Entre y como siempre la hiena me saludo con un abrazo y varias palmadas en la espalda, no soy de contacto físico pero no me quedaba de otra que dejar que él lo hiciera aunque a veces piense que lo haga apropósito, le entregue su café y me dio las gracias con una sonrisa, ninguno de los dos éramos de sacar conversación, pero cuando hablábamos pues... una vez duramos hablando dos días sobre un mismo tema; entramos y su padre estaba sentado en el sofá viendo las noticias en la tevé, lo salude como siempre lo hacía, "que hay de nuevo", y no soy un niño mal educado, si no que él prefiere que lo traten como uno de nuestro edad, su madre estaba en la cocina y en cambio a ella le tenía un poco más de respeto, aunque la quería como una segunda madre ya que conozco a Zeed desde primaria y ella ha estado allí para todo; subimos a la habitación de la hiena, que la verdad envidio.

-¡ya se para que querías que viniera! –Lo mire fijo- ¿presumirás una nueva consola, ehh?

-¡no, que va! –Ríe un poco, y se rasca la nuca- ¿Qué te hace pensar eso?

-bueno, como cada vez que vengo tienes una nueva, o una vieja pero mejorada... -digo algo afirmativo-

-esta vez no, lo juro –voltea a verme y sonríe tenuemente- pero si te tengo algo detrás de esta puerta.

-sabes que eso suena raro, algo pervertido. –lo miro y rio un poco-

-tranquilo, solo entra –me empuja hacia la puerta de su habitación-

No quería parecer desesperado, así que abrí un poco la puerta y me asome apenas, y por lo que pude ver, no íbamos a ser los únicos allí, al terminar de abrir la puerta se encontraban varios viejos amigos, como Jeo, una pantera totalmente negra, alta y musculosa, tanto así que ocupaba la mitad del sofá él solo, estudiaba fuera de la ciudad por lo que pocas veces nos veíamos, a su lado estaba Leslie, la más linda vaquita del mundo, ella era algo pequeña y no era tan gorda ni tan delgada, pero todo de ella me agradaba, en especial su cabello; luego sentado en el suelo se encontraba Gino, el gran oso panda, siempre llevaba su cabello corto y bien peinado, me encantaba su nombre, ya que se llamaba como mi escritora favorita, "Gina Leorio".

-¡ehh! –me quede sin palabras al verlos, ya habían pasado 4 años desde que nos separamos por cuarta vez-

-¡Hotake! –Gino se levantó y me abrazo fuerte- no me importa si aún no te gustan los abrazos pero igual lo hare...

-¿Qué hacen, como es que...? –mi voz cada vez es escuchaba más entrecortada, no podía creer que los estaba viendo en persona- hacía tiempo ya que no los veía.

-pues no somos fantasmas o amigos imaginarios. –Lesli se levanta y más atrás Jeo-

A pesar que los tres eran mis amigos, pues considero más amigo a Gino y Lesli, ya que Jeo siempre fue un poco más callado y serio, acaso nosotros éramos el trio imparable, porque Zeed en esos tiempos tenía más responsabilidades. Podía sentir como los enormes brazos del oso me cortaban el aire y como la mirada del puma me penetraban, ambos eran incluso más altos que yo, a veces no entiendo como es que pueden pasar por las puertas... al pasar varios minutos Gino me bajo, dejándome así respirar con más tranquilidad, pero para cuando me voltee a ver a Zeed ya tenía a Lesli detrás de mí rodeándome con sus brazos.

-¡ohh! –Solo me quede quieto mientras ella descargaba su amistad y amor en aquel pego toso abrazo-

-te quiero...

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⏰ Last updated: Nov 27, 2020 ⏰

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