El reencuentro

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De pronto sin notarlo se topó con él. Alzó la mirada y en ese justo momento recordó que lo conocía: alto, de cabello negro y alborotado, lucía cansado. Un piquete en su estómago le heló las extremidades, estaba segura de había sonrojado.
Pasaron cinco segundos, ninguno se movió.hola.dijo él entonces.¿Vienes del trabajo?. Contestó ella. Sí, de milagro hoy salí temprano. Que bien, espero ya no te exploten tanto.Pues, ya estoy más tranquilo...
Y así comenzaron a caminar juntos, aunque el se dirigía en dirección contraria al principio. ¿Tienes algo que hacer justo ahora?. No realmente. Contestó ella y se le aceleró el corazón; comenzó a pensar que saldrían juntos, se volverían amantes; comenzó a pensar noches llenas de sexo, en dormir abrazados, ver series, viajar juntos, vivir juntos...pero siguió imaginando; comenzó a pensar en todo el tiempo que él trabajaría, en sus arranques de "quiero estar solo" , en las peleas, en qué los dos llegarían a estar cansados e hirritados; en cómo su sinceridad extrema la lastimaría una y otra y otra vez. Pensó la forma en que ella siempre sería extraña para él y todo se volvería monótono, pensó en cómo se vería atrapada en la rutina, en la insatisfacción, en la frustración.
Una mueca cruzó su cara, como si hubiera probado algo amargo. ¿Quieres ir al cine? Te lo debo. dijo él.
Ella deslizó la amargura que su imaginación había puesto en su rostro por su garganta, sintió como le quemaba la tráquea, el pecho, los pulmones, y caía como ácido en su estómago. "No sé qué decir" . pensó, sus ideas se congelaron. ¿O, estás ocupada? Dijo él regresandola a la soleada tarde. No, vamos. Y caminaron. "Aún puedes arrepentirte, inventa algo, sal de aquí, no quieres hacerlo". Y...¿Qué película veremos? No lo sé, no creo que haya nada bueno en el cine, déjame ver. Y comenzó a deslizar sus yemas por su celular, ansioso, como siempre, casi temblando, casi brincando, moviendo compulsivamente sus dedos. Sí, era él.
Escuché que esta está buena "El reencuentro" ciencias ficción, viajes en el tiempo, te gusta ¿No?
Sí, vamos ¿A qué hora es?
5:30. ¿Y qué hora es?
Las 5:00, justo a tiempo. Qué suerte. Lo sé, raro en mí, yo no tengo suerte. Siempre dices eso. Es la primera vez que lo digo.
Ella dejó de caminar, estaba segura de haberlo escuchado decir eso un millón de veces.
¿Qué pasa?
Nada.
Llegaron al cine, olía a palomitas y caramelo, eso fue lo que él compró para luego entrar uno al lado del otro.
"Realmente nunca había ido al cine con nadie asi". La sala estaba sola, él deslizó un brazo tras ella. "Patético" pensó ella, pero comenzó a sentir el calor de la cercanía; su corazón se aceleró y un aroma intenso le golpeó la nariz, un aroma que le resultó muy familiar. "Olor a hombre", indescriptible.
Está pasando e iba a pasar, el ambiente se llenó de magnetismo sexual y la piel se le erizó. Sintió si mirada, a su lado derecho, volteó. La observaba: ojos negros, medio rostro iluminado por la luz de la pantalla, sus dedos tocando su hombro. "Me va a besar" pensó ella. Un escalofrío recorrió su estómago y su vientre, algo frío le bajó por el espinazo."¡No!" Brotó de su ser "¡No!"
Pero sus labios de toparon y sintió como en su boca palpitaba otro corazón, y aquel aroma la penetró por todos los poros.
Despertó con un sobresalto, la respiración acelerada. Miró sus manos, alguno años más ancianas. Salió de la cama, era justo mitad de la noche y lo contempló en silencio, en el mismo cuarto pero lejos, en aquel sofá él dormía. "Ya lleva una semana así" la cama es es muy grande para mí, susurró. Él siguió durmiendo, una tenue luz le iluminaba el rostro, aquel que tantas noches había besado. "Pero ahora soy nada" suspiró. Siempre olvidó que no debo besarlo.

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⏰ Last updated: Nov 18, 2020 ⏰

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