"El siguiente premio Nobel de Literatura"
Así era llamado el aquellos días en que mi apellido y mi rostro se mercantilizaban en uno de los libros juveniles mas vendidos de la historia: " El Cedrón y el Molle, entre otros cuentos" este habría de ser la culminación de mis largas agonías como escritor.
cuando concluí mi primer texto fue para mi familia fue día de alegría después de que mi señora madre lo leyera frente a todo mis primos y estos aplaudieran, en su ironía, un cuento que solo relataba mi profundo amor por mi entonces pareja, del cual mi madre ignoraba completamente su existencia.
tiempo después mi madre se llevaría una increíble sorpresa al descubrir mi segundo relato justo a lado de mi nota de suicidio y mi cuerpo casi sin vida bañado con mi aun tibia sangre. Cuando recupere la conciencia y tuve la fuerza necesaria para ver nuevamente la luz del mundo y afrontar las consecuencias de mi fallido intento de suicidio. Me vi rodeado de una cantidad enorme de rosas azules junto con un trofeo y un diploma honorario por haber obtenido el primer puesto en el concurso "Cuentos Cortos 2012" al cual mi señora madre me había inscrito secretamente.
Fui el pan del día de los medios de comunicación, nada enardece mas el espíritu critico que un ganador suicida y un posible segundo premio por mi segundo relato el cual tan solo explicaba los motivos que no alcance a escribir en mi nota suicida, pero a la larga dos premios seguidos y los ojos, mensajes y cartas de miles de adolescentes sufrientes que se identificaban conmigo y apoyaban mi motivación suicida me llevo a sentirme asqueado de este mundo, salí de mi casa y me refugie en un pequeño apartamento renuncie a la vida social, abandone a mis compañeros de aquel entonces y termine mi secreta relación con el hasta entonces "amor de mi vida" invite a varios de esos potenciales suicidas a mi nueva fortaleza de la soledad a que pudieran desahogarse y quizás poder inspirar mi siguiente escrito, 2 de las 7 nuevas amistades que hice terminaron con su vida e hicieron el enorme esfuerzo de mencionarme en mas de una ocasión en sus cartas de ultimo adiós , como a ellos les gustaba llamar a sus patéticos intentos de explicar la motivación de concluir su existencia.
pase de premio en premio y de escandalo en escandalo, a muchas personas les molestaba mis pensamientos por que al parecer ellos son lo suficientemente felices como para no tolerar un cuento infeliz ya que estos al parecer afectan la feliz vida de sus hijos, me censuraron en varias editoriales y tenia 2 cargos por tentativa de suicidio gracias mis 2 ex bibliógrafos suicidas.
fue cuando por fin decidí q corregiría el error que en antaño cometí y esta vez no seria tan ingenuo como para dejar que un estúpido pensamiento de una posible utopía futura me detenga de hacer un corte mas profundo, seria algo nada llamativo como un simple invitación a soñar para que la prensa no fastidie a mi señora madre con preguntas absurdas de la motivación de terminar con mi vida, fue cuando conocí a mi compañero de viaje, se presento como su liberador y despreocupado positivismo filosófico a incentivarme, aconsejarme y hacerme sentir idiota por el hecho absurdo de tener un pensamiento suicida pero al mismo tiempo cumplió bien su propósito y no dio ningún paso atrás cuando le mencione que fuera el quien consiguiera las cosas que necesitaba para aquel maravilloso día, seré un suicida pero al menos mi suicidio tendría clase, una daga de plata, sabanas de ceda blanca, un wiski añejado y 10 gramos de weed seria la combinación perfecta para incentivar el sueño mientras mi vida abandonaría mi cuerpo.
me sentí patético al pensar que mi muerte seria algo que recordar, después de haber motivado a tantos de hacer lo mismo, yo pasaría a formar parte del "club de los imbéciles" como me gustaba llamarlos, pero sin pena ni gloria Marco tenia todo lo necesaria justo para la fecha fijada e incluso me motivaba a adelantar pero no le daría tal gusto.
curiosamente mientras el día se acercaba, el se acercaba mas a mi interesándose y yo cada vez lo encontraba menos molesto, empezamos a compartir ideas y planificar un futuro con el pero su trampa final seria hecha en el día que se supondría seria mi éxtasis final, quizás fuera que ya me encontraba bajo los efectos de la weed o por el hecho que ese día su labia y encanto fulminaron mi pensamiento pero en verdad que lo logro, fui un estúpido al escucharlo y deleitarme con sus palabras me negó el juicio y empecé a apegarme a eso que siempre me decepciono, mi vida, fue cuando caí en su trampa y lo empecé a amar, me empezó a enamorar el hecho de compartir mi vida con el y lo dichoso que era el estar vivo.
empezó mi proceso de idiotizacion, días y noches marco se esmeraba en hacer de mi alguien feliz pero solo me volvió un adicto ,un adicto necesitado de su cariño y su tacto, un adicto que era incapaz de volver a pensar en otra cosa que no fue en el y cedi mi conciencia e idealismo reemplazándolos con promesas y metas a las cuales nunca quise llegar pero como en todas esas patéticas historias de amor el fin siempre llega.
fue el día que decidí volver al mundo de las letras , a ese que antes yo jura era mi mundo, un lugar en el que mis palabras cobraban sentido y podía disfrutar de la libertad de expresarme, pero ese fuego llameante que antes fulminaba con su resplandor la mente de varias personas se había debilitado, ahora ya sin un motivante de escritura mis palabras se perdían y mi cerebro se perdía entre un papel vacío y el recuerdo de su sonrisa, me dio asco la forma en la que ese hombre me robo mi mente y la reemplazo con una manzana que a la vista lucia jugosa pero estaba llena de un paracito que evitaba que yo sintiera ese desprecio que antes motivaba mis escritos.
ahora me gustaba vivir y disfrutaba hasta de los chistes mas sosos, lloraba cuando leía mis textos de antaño y me preguntaba donde estaba ese hombre que escribía tan melodramáticos escritos, olvide como escribirle a mi soledad, a mi tristeza , a mis lamentos y perdí contacto con la persona que alguna vez fui y mire a la alegre imitación que ahora ocupaba su lugar
y ya sin intención ni motivación cerré mi cuaderno aun vacío pero al mismo tiempo repleto de mi frustración, me resigne a la feliz rutina que ahora era mi vida, olvide hasta de como se termina una historia como esta, me case y adoptamos un niño la vida me llevo a enormes mares a los que nunca quise llegar pero había una insólita verdad en todo esto, el día que olvide como escribir fue el día que aprendí a querer.
