Su impecable camisa blanca estaba teñida de rojo... el disparo le había perforado su estómago, no estaba seguro de si en verdad podría sobrevivir, los callejones parecían abalanzarse sobre él, la respiración se hacia pesada a cada segundo... siempre caminando entre las sombras y ahora extrañamente veía más luminoso el cielo que se alzaba sobre él. Dejo caer su cuerpo frente a unas largas escaleras. En definitiva, era su fin, sus sentidos empezaban a ceder... y unas lagrimas se resbalaron por sus ojos color oro... las lágrimas no eran por morir, sino por no poder vengar a su familia.
-¡Aguanta!-
Una dulce voz llego a sus oídos y con dificultad fue llevado a cuestas en la espalda de un joven...
-Te llevaré a un hospital...- dijo mientras llegaban al termino de las escaleras...
-No...- su voz a penas era audible...- por favor no...- si lo llevaba a un hospital la policía probablemente intervendría y luego lo arrestarían... y preferiría morir.
-Morirás...- dijo el joven...
Por qué alguien que ni siquiera lo conocía se preocupaba por el...
-Nadie me llorara... todos están muertos...- volvió a susurrar antes de perder la conciencia.
Cuando despertó estaba en una habitación bastante luminosa, su herida estaba vendada y tenia un suero, pero no parecía un hospital. Entonces entro un joven con una bandeja de comida y la sonrisa más bella del mundo.
-Despertaste...- dijo mientras se sentaba al lado de él, para darle la comida- eso es bueno, sino despertabas te llevaría al hospital... pero supongo que tampoco podía hacerlo, digo también iría a la cárcel por haber practicado un proceso médico sin licencia...- sonrió aún más amplio, los rayos del sol hacían que se le viera un halo y lo volvían aún más hermoso...
-Gracias- dijo Lan WangJi – te pagaré todo lo que has hecho por mi...
-No hace falta... si yo estuviera en una situación de peligro, también esperaría a que alguien me ayudara desinteresadamente.
Lan WangJi se cuestionaba la ingenuidad de este joven, el mundo era un lugar cruel y tal vez jamás nadie lo hubiera ayudado a el y simplemente moriría... Ese pensamiento por alguna razón hizo que se pusiera triste, si esa sonrisa llegaba a apagarse sería doloroso.
-Anda come, necesitas recuperar fuerzas- llevo la cuchara a su boca y sin más comió de la mano del joven...
-Soy Wei Wuxian- decía mientras le daba otra cucharada- pero me puedes decir Wei Ying
-Me llamo Lan WangJi-
La conversación quedó ahí, Wei Ying le termino de dar de comer y se retiró, al parecer estudiaba medicina, lo cual explicaba muchas cosas, y debía ir a su internado en el hospital.
-Saldré hasta dentro de dos días del hospital, hay más comida en el refrigerador, quédate todo el tiempo que necesites...- le dedicó uno bella sonrisa y cerro la puerta del apartamento.
Esa sonrisa quedo grabada en el corazón de Lan WangJi... Se dio una ducha y se puso la ropa que le había dejado... le hubiera gustado disfrutar más de la compañía de aquel joven, pero debía ponerse en contacto con su gente de confianza e iniciar el contrataque... Salió del apartamento, sólo dejo una pequeña nota de agradecimiento, simple y concisa.
Gracias...
Atte. Lan WangJi
Lan WangJi, regresó a aquel apartamento cuatro años después de que Wei Ying salvara su vida. Sin embargo, él ya no estaba ahí, y nadie sabia decirle donde estaba aquel joven. El no lo había mandado investigar una vez que regreso con su gente por temor a que fuera presa de una guerra entre mafias. Pero ahora que el se había coronado como el líder entre líderes, podría darle la protección que necesitaba, y darle el mundo si él lo pedía, su bella sonrisa, su amabilidad y el volverlo a ver fueron unas de las pocas cosas que lo mantenían cuerdo entre tanta sangre...
Pasó un año más investigando dónde podría estar ¿Qué tan difícil es encontrar a alguien? Él tenía los medios para localizar una aguja en un pajar, pero porqué él era tan difícil de localizar. No se daría por vencido, lo encontraría y Wei Ying sería para siempre de él no importando el costo...
La tarde era fría el ventanal de aquel edificio le permitía observar toda la ciudad, por más luminosa y ruidosa el la consideraba una ciudad muerta...
-Señor...- dijo Xue Yang, él era su mano ejecutora- lo encontramos...
Lan WangJi abrió los ojos y su expresión fría por un momento pareciera que se tornó cálida, pero, así como apareció se esfumo.
-¿Dónde?-
-África central, señor... Wei Wuxian trabaja en un hospital en África central...
-¿África central?
-Si, ofrece servicio comunitario y apoya a la ONU, hace una labor altruista-
-Tráelo- Dijo Lan WangJi, sus palabras eran mandato absoluto.
-¿Si no quiere venir?- dijo Xue Yang a pesar de que sabía muy bien la respuesta.
-No importa si quiere o no, sólo tráelo y no lo lastimes-
-Como diga señor...- Xue Yang le dio una carpeta de color negro donde venía la información de Wei Wuxian en África y unas fotos de él...
Xue Yang salió de la oficina, Lan WangJi leyó la información recabada... sin embargo lo que leyó no fue nada agradable... Wei Wuxian se había casado con su compañera del hospital Wen Qing y tenían un hijo de tres años llamado Wei Yuan. Las fotos que tenía aquel expediente mostraban a Wei Ying en su trabajo, otras con Wen Qing y Wei Yuan... El corazón de Lan WangJi parecía estar al borde del colapso, el que en estos cinco años no dejo de pensar en ese joven de sonrisa encantadora, él era su razón para poder seguir viviendo, y el simplemente lo había olvidado. Arrojó el expediente con la información regada por el piso, tomo una decisión, por una vez en su vida sería egoísta, siempre había pensado y ante puesto a su familia sobre él, y qué había ganado, soledad y unas manos llenas de sangre. Ahora sería diferente, tendría lo que querría no importando el costo de sus acciones. No le importaba si ahora tenía familia... Wei Ying sería de él y nadie más, hasta podría aceptar a Wei Yuan como su hijo si eso hacia feliz a Wei Ying...
-Xue Yuan- dijo Lan WangJi por el móvil- trae también al niño... - no espero respuesta, simplemente colgó, si todo salía conforme al plan Wei Ying Y A-Yuan deberían estar con él en dos semanas. Tendría que hacer los preparativos correspondientes en su casa para cuando lleguen...
Gracias si llegaste hasta aquí, y espero tus ojos no hayan sangrado...
Nada me pertenece, será una extraña adaptación de la película de 365 días y los personajes son de Mo Xiang Tong Xiu.
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Síndrome de Estocolmo
RandomLan WangJi es el jefe de la mafia con una obsesión por Wei Ying, un hombre que le salvó la vida sin esperar nada a cambió, y después de cinco años que lo vuelve a buscar, el esta casado y con un hijo, sin embargo, a él no le importa nada de eso y ha...
