Estábamos las tres tumbadas en la cama de Rachel. Yo tocaba su colcha de seda mientras Sam me acariciaba el pelo.
-Quiero congelar el tiempo ahora mismo- dije, con una voz de tristeza.
-A mi no me importaría hacerlo ahora mismo-dijo Sam con la misma entonación.
Rachel se levantó de la cama de un salto y miró por su ventana;sus padres acababan de llegar.
- Joder- dijo- tenéis que iros ya-
-¿!Que!?- dijimos Sam y yo al unísono.
-Mis padres acaban de llegar,os tenéis que ir-
Las tres nos abrazamos y nuestros labios se rozaron lentamente.
En ese momento si que se congeló el tiempo. Las tres fundidas en un único beso , que para mí duró años.
Y puede que durara más de lo normal, ya que en ese momento entraron los padres de Rachel con una cara de asombro.
-¡Qué esta pasando aquí!- gritaron ambos
-Nada papá ,solo.... corred!!
-¡que nadie se mueva!
Derrepente me quedé inmovilizada y me senté en la cama de un golpe.
-¿me vais a explicar que está pasando?- dijo el padre con aire de superioridad
-vale- dije yo -te lo explico-
-todo empezó una mañana de invierno...-
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Tridente ardiente
RomanceSiempre fueron ellas dos siempre los fueron, y sienpre lo serán
