"El fogón."
—¿Quién comienza? —preguntó el bocazas con una sonrisa. Nadie tuvo la valentía suficiente como para levantar la mano, ninguno de ellos tenía, por lo menos, una pizca de imaginación que los ayude a narrar una buena historia de terror frente al brillante y ardiente fogón. —¿Luke? —lo mire en silencio. —¿Te animas a ser el primero? Supongo que después de vivir por 14 años con Henry Bowers aprendiste a relatar una buena historia de terror.
—No estoy muy seguro de eso. Jamás he contado historias de suspenso que contengan el hedor del terror. —dije sinceramente mientras rascaba mi nuca con nervios e incomodidad. Richie solo me miró en silencio, con el ceño fruncido, intentando convencerme. Solté un suspiro pesado. —Bien. Ya que nadie se anima, estoy dispuesto a hacerlo. —Tome un sorbo de la lata de Coca Cola que me había traído de casa.
—Y si llegas a asustarnos, aunque sea un poquito, tendremos que hacer tu tarea durante 3 meses seguidos. Todos juntos. —propuso Eddie con una sonrisa. Los demás solo bufaron y protestaron, al parecer no les gustaba mucho hacer la tarea de personas ajenas cuando ya tienen suficiente con la propia. Bueno, todos excepto Richie, él era bastante bueno en casi todas las materias. Era uno de los mejores alumnos de la escuela.
—Bueno, estuve escribiendo una historia estas últimas semanas, cuando todos, menos yo, dormían. Es corta pero, para mí, es bastante explícita. Espero lograr asustarlos, o en todo caso causarles un infarto. —comenté con una sonrisa burlona. Las risitas incrédulas de los demás se hicieron presentes. Era obvio que terminarían asustándose como niños pequeños. Levante mi bolso, el cual estaba en el suelo, a un lado de Stan, y saque una carpeta de color azúl.
"El Circo de la Perdición." Leí el título con una mueca de orgullo en el rostro. Era la primera obra exitosa que le mostraba a los chicos. Ellos siempre me decían que tenía un brillante futuro como escritor, yo solo subía y bajaba los hombros, expresando desinterés en su halago. No creía tener tanto exito en un futuro cercano. Era más probable que pase toda mi vida trabajando en la granja de mi padre junto a Henry.
— "Corría el año 1987. La pequeña e inocente Maggie Greene se encontraba sentada en el asiento trasero de la vieja vagoneta Ford de su padre. Sentía una extraña sensación de... ¿felicidad? Esa cosa nunca la había sentido antes. Maggie vivía en un pequeño pero peligroso pueblo llamado Derry. Su sonrisa ex--"—solté un quejido de miedo al escuchar como la puerta delantera de la casa se abría. Los demás comenzaron a levantarse de sus lugares para poder escapar lo más rápido posible.
—¿¡Luke, qué haces!? —la ronca y grave voz de mi padre se escuchó, haciendo que los chicos comenzarán a correr. Me levanté rápidamente de mi lugar y guarde mis cosas en mi bolso. Los chicos y yo habíamos planeado hacer una reunión en el fogón, y como yo no podía, vinieron a mi casa. Había sido muy divertido, lastima que duró tan poco. Papá siempre lo arruinaba todo, su actitud irritante y violenta arruinaba mi vida.
Al darme cuenta, ya me encontraba atrapado en la red como un pececillo inofensivo y pequeño que cae ante la trampa del pescador. Solo y aterrado. La arruinada y arrugada, y también vieja, cara de mi padre se asomó por un costado, sus ojos llenos de ira y confusión se clavaron sobre mí como dardos. Comencé a temblar al pensar en los múltiples moretones que, en el futuro, me dejaría desperdigados por todo el cuerpo.
La última vez que lo hice enojar termine tirado en mi cama, adolorido y sorprendido ante el charco de sangre que se mantenía entre mis piernas. ¿Era tan necesario usar la violencia cuando ni siquiera hice nada? La verdad, esa pregunta jamás será respondida. Es la gran pregunta que mis siguientes reencarnaciones se harán hasta el último segundo de sus míseras vida.
Me tomó del brazo con fuerza y de una manera concisa me metió a la casa mientras me daba patadas y sermones. Podía escuchar las risas de Henry burlándose de que soy un "Estúpido" que no sirve para nada. El siempre me daba palizas culpándome del enojo de papá, según él, fui el peor error de toda la familia entera. Pero si yo tuviera que dar mi opinión, él es el peor error de toda la familia entera.
Al acercarme unos centímetros a la ventana, noté como los chicos se escondían detrás de los arbustos. Me miraban asombrados, lo que les contaba sobre mi familia era poco comparado con la verdad. —¿¡Qué diablos hacías afuera en medio de la noche!? ¿¡Por qué no dejas de buscar problemas todo el tiempo!? —comencé a escuchar como desabrochaba su cinturón mientras que sentía como las lágrimas comenzaban a resbalar por mis mejillas.
La habitación comenzó a oscurecerse cada vez más. Sus uñas comenzaron a crecer y a hacerse más dañinas. Sentía sus respiración en mi nuca, incesante. Aunque no quería darme cuenta, sabía que algo pasaba. Esta había sido la última gota que rebalso el vaso. —¿Papá? ¿Pasa algo? —pregunte con la voz temblorosa. Clave mis uñas en mis manos con fuerza, mordiéndome el labio inferior para no sentir dolor alguno. Baje la mirada y vi como las gotas de sangre caían al suelo, una después de otra. Sin descanso.
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El secreto de Luke Bowers.
Fanfiction"-¿Esto esta bien? -pregunte por lo bajo. En ese momento sentí como la mano de Patrick sostenía mi mentón con delicadeza y suavidad. Me miró a los ojos con una sonrisa "Normal" y tierna. -Si esto te hace feliz, entonces sí. ¿O qué? ¿No te gusta? -fo...
