Capítulo 13.

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No me apetecía saber nada de nadie. Ni siquiera deshice mi equipaje y me acosté a dormir. Las horas pasaban, no almorcé, no merendé, pero quise cenar, así que me levanté de la cama y bajé a comer algo. Aún todo no estaba del todo bien, aunque Clara parecía feliz. Bruno no paraba de repetirme que todo saldría bien, que vendré de vez en cuando a casa, y que todo pasaría muy rápido. Ojalá fuera así.

Terminé de cenar y volví a mi habitación y empecé a sacar todo de mi maleta. Saqué cada camisa, cada pantalón, incluso un móvil.

-¿Y este móvil?

No era el mío, incluso me pareció que no lo había visto nunca.

Desbloqueé la pantalla y...

No sabía si alegrarme porque no me respondía porque no podía o preocuparme porque tenía en mis manos el móvil de Jorge.

Me picaba mucho la curiosidad por rebuscar todo lo que había dentro, pero, no debía, y lo más importante, tenía contraseña.

-Mierda.

Terminé de deshacer mi equipaje y me puse el pijama, aunque costara creerlo, no se me acababan las ganas de estar en la cama, así que puse mi móvil y el suyo sobre una mesita de noche, y no dejaba de mirarlo en ningún momento.

Serían tal vez las 4 de la madrugada, y sonó el móvil. Pero no mío, el de él.

Pensé que no debía cogerlo, pero, lo hice.

-¿Quién es?-dije.

-¿Anddi?

-¿Jorge?

-¿TIENES MI MÓVIL?

-Me lo llevé sin querer, perdona.

-Y yo buscándolo como un tonto, ¿te importaría traérmelo hasta casa?

-Bueno... yo... estoy en mi ciudad.

-¿Qué?

-¿No te lo ha dicho María?

-No, no sabía nada.

-Perdona, no pude despedirme. ¿Desde qué número estás llamando?

-Desde el de mi primo, llamé para ver si sonaba mi teléfono por aquí... Pero, tenemos un problema.

-Lo sé.

-En tres días me tend...
BATERÍA BAJA. APAGANDO DISPOSITIVO.

Mierda.

Y entonces me llegó un mensaje de María a mi móvil.
Estamos saliendo de Bahía, mañana nos vemos, te quiero.

No tenía ya ni una mísera esperanza de poder hablar con Jorge.

Pasaban las horas y yo seguía mirando hacia el techo, sin dormir. No podía hacerlo.

Tal vez serían las 9 de la mañana, y Bruno se levantó y me trajo el desayuno a la cama.

-¿Cómo ha dormido mi niña?

-Podría haber dormido mejor.

-No hay nada que una tostada no arregle. Abre la bocaaaa.

Sonreí. Mi hermano siempre era mi apoyo y mi ayuda en los malos días.

Acabé de tomar el desayuno, me levanté y me vestí, hora de ir con María.

Iba de camino y entonces recordé que habían llegado tarde, y que estaría durmiendo.

-Pues iré al parque- me dije a mí misma.

Entonces cambié la dirección de mi camino y llegué.

Me senté en un columpio, veía las flores, a los niños jugando, y entonces, algo o alguien me empujó, columpiándome.

Me di la vuelta y...

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⏰ Last updated: Jan 22, 2015 ⏰

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¿Otra vez tú?Where stories live. Discover now