Unos golpeteos sobre la gruesa madera de la puerta correspondiente a preceptoría se hicieron presentes, eran desesperados, en cualquier momento la puerta se derrumbaría.
- ¿Quién? - Habló la preceptora Roseanne con un tono de voz preocupado, abriendo la puerta con temor. - Ah, joven Jeon, ¿De nuevo el chico problema? -
- Así es, señorita Bucket. Esta vez su broma se ha salido de control y sugiero que vaya a revisar los baños del segundo piso. - Respondió Jeon, con ambas manos atrás y una postura autoritaria.
- El conserje irá enseguida, tesoro, vuelve a tu salón. - Aconsejó Bucket, ya ligeramente cansada de las acusaciones de Jeon hacia el pequeño Tyler Gallagher.
El antes nombrado se encontraba en su salón, vistiendo su uniforme de camisa, corbata, saco y pantalones cortos, en conjunto a su peinado de lado. Jugueteaba con su lápiz haciendo figuras sobre la hoja blanca en la cual se suponía debía escribir un poema, pero se distrajo y se terminó el tiempo, desaprobado.
A los minutos llegó el conserje para sacarlo de su clase y llevarlo a preceptoría, donde debería quedarse a cumplir un castigo de escasas horas mientras se le brindaba una charla acerca de cuán importante era la escuela, estudiar, y ser alguien en el mundo.
El más pequeño apoyó su mentón sobre su propio puño con una expresión cansada, estaba harto de recibir siempre los mismos sermones y consejos, ya que no los tomaría.
Cumplidas las horas de castigo el joven Tyler salió de la sala repleta de profesores, chocando contra el pecho de un muchacho alto y con una expresión de satisfacción, era Kook. Entre quejas y bufidos el menor arrugó el entrecejo yendose enseguida a por su mochila, no sin antes chocar el hombro de su contrario violentamente, a lo que escuchó risillas bajas y burlonas mientras se iba, lo cual lo hizo humear.
- ¿Qué tal el instituto hoy, corazón? - Preguntó el señor Gallagher, con una sonrisa dulce.
- De la mierda, papá. - Balbuceó Tyler subiendo las escaleras hacia su habitación con un semblante serio.
- Uhm, el almuerzo está listo, hijo, apresurate. - Comentó el hombre, devolviendose a la cocina.
El niño no respondió.
Se limitó a estallar en ira, aunque manteniendo el silencio. Se adentro en su sala de GYM, quitando su saco y empuñando ambas manos para posteriormente administrar una incontable cantidad de puñetazos a su saco de boxeo azul, sintiendo un calor consumidor al instante, dejando que las gotas de sudor resbalen por su frente para finalmente susurrar.
- Voy a matarte, Jeon Jungkook. -
Actualmente...
- Demonios, Gabrielle. - Refunfuñó el de cabellos oscuros, con un brillo singular.
- Lo siento, Tyler, yo no puedo darte esa información. - Se disculpó la rubia jugando con sus falanges, con cierto temor en su postura.
- Que te follen, largo de mi vista. - Respondió el muchacho con una vena latente en su cuello, su plan había fallado.
La rubia se fue a paso rápido, casi corriendo, la mayoría en el instituto sabían que era mejor no meterse con Gallagher, él y su familia tenían una fachada peligrosa.
El masculino se dio la vuelta caminando con tranquilidad hacia su grupo de amigos, quienes lo esperaban con una sonrisa de oreja a oreja, al llegar, se quedó de pie frente a las bancas donde sus colegas se encontraban sentados.
- ¿Y? El plan no funcionó, al parecer. - Rió el menor del grupo, Tomás.
- Cállate, ahora debemos pensar en uno nuevo. ¿Alguien conoce mujeres que sean fáciles de manipular? - Preguntó Gallagher, cruzandose de brazos.
- Qué machista sonaste, Ty. - Comentó Julie, abrazando sus piernas por sobre la madera de la banca.
- En este instituto las mujeres son huecas, qué te digo. - Soltó el de cabellera negra, antes de cambiar su expresión dando a entender que la había cagado. - Quiero decir, t-todas menos tú, claro. - Rió con nerviosismo, observando cómo su amiga le miraba con una mala cara.
- ¿Entonces qué tienes pensado hacer? Tal vez sea mejor dejar a Jungkook en paz, eras un niño cuando prometiste eso, de seguro no sabías lo que decías. - Añadió Tomás.
- Jungkook es una escoria boca suelta, hagámosle un favor al mundo por una vez. - Murmuró Tyler, balanceandose hacia adelante y atrás, chocando su espalda contra el frente de una persona, sin darse cuenta.
- ¿Soy una escoria boca suelta? Venga, debes tener mejores apodos. - Se oyó una voz gruesa por detrás de la espalda del joven Gallagher, Jungkook había llegado en un mal momento.
- No te metas en conversaciones ajenas, gilipollas. - Comentó el pelinegro sintiendo cómo su vena en el cuello volvía a hacerse presente.
Los amigos del muchacho, asustados se retiraron del lugar. Veían la séptima pelea del día venir, y sabian que Gallagher no tenía compasión, peleaba a puño limpio.
- Yo, yo no pelearé con un niño. - Aclaró Jeon entre risas nerviosas, rascando su nuca.
- Nadie dijo que pelearíamos, loco. - Respondió el menor acomodando su barbijo, y retirandose del lugar a paso lento, y con las manos en sus bolsillos.
- Esto no termina aquí, nene. - Gruñó el más alto, aproximándose a Gallagher y tomandole desde el hombro.
Chapter 1 finished.
- Gorzyck -
ČTEŠ
¡Oh, Darling! JJK FIC.
Fanfikce¡Oh, Darling!'s description. Como de costumbre todos aislados por la cuarentena dictada meses luego de comenzar este año lleno de desgracias. Jeon Jungkook, un estudiante de escuela secundaria listo para continuar sus estudios pasando a un año más a...
