Han pasado diez años desde que Madison y yo no estamos juntos, no voy a mentir los primeros dos años estuve intentando lidiar con esto y asi fue decidi dejar todo por la paz aunque nunca olvidaría las caritas que me hacian derretirme de amor, encontre a Madison justo hoy dos días antes del cumpleaños de Analy y Alberto, me la tope por casualidad aquí en Ciudad de México, élla se habia mudado recien con su esposo y mis hijos según me habían contado los chicos y si asi es Madison se caso y mis hijos llamaban papá a otro hombre a pesar de no llevar sus apellidos, y como no si ese hombre los crió, aun no podía creer que la tenia enfrente tan hermosa como siempre.
—¿Madison?
—¡Mario no pense encontrarte por aquí! —dije feliz, se veia igual de guapo claro que ahora su carita de bebé ya tenía más aspecto de alguien mayor, aunque se veia feliz sus ojos estaban apagados, no tenian ese brillo que los caracterizaba, creo que los chicos tenian razón cuando me dijeron que la vida de Mario ahora se basaba en fingir que su vida estaba bien pues sus ojos decian lo contrario pero ellos se cansaron de intentar que el volviera a ser el de antes.
—Lo mismo digo, me entere que te casaste.
— Asi es ¿y que a sido de tu vida?
—Nada interesante.
—Debe haber algo dime ¿te casaste?
—Por lo visto los chicos no te han hablado se mí.
—Hace años se los prohibí y aun siguen sin mencionarte. —no podia decirle que constantemente les pregunto por él.
—Oh, bueno, no me e casado en realidad no e tenido pareja desde hace años, me enfoque en mi trabajo a la mala entendi que el amor no es para mi y que no debia seguir insistiendo, pero bueno no hablemos de mi cuéntame ¿como están Analy y Alberto?
—Se parecen demaciado a ti, ambos están muy bien y los dos llevan excelentes calificaciones.
—¿Se llevan con tu esposo?
—Para ellos es como su papá.
—Mmm que cosas ellos queriendo a otro como si fuera su padre mientras que yo que soy su padre no mereci verlos durante todos estos años.
—La expresión de Mario cambio de neutral a dolor—. Mario, Analy y Alberto saben que su padre biológico eres tu Mario Bautista, se los e dejado en claro desde siempre, ellos pueden reconocerte facilmente pues desde muy pequeños empece a mostrarles fotos tuyas e incluso algunos videos que nos tomamos cuando éramos novios.
—Quiero verlos.
—Me temo que eso no va ser posible Mario.
—Madison deja tu orgullo a un lado por favor, son mis hijos, pude haberte hecho pasar por un proceso legal hace años y no quise hacerlo para evitar más problemas pero han pasado diez años y ya no puedo por lo menos dejame verlos un instante, conocerlos.
—Los conoces Mario, los chicos siempre les toman fotos a los niños que para que los veas.
—En realidad eso no pasa, los chicos no quieren verme destruido como en los primeros dos años después de tu partida, así que la única imagen que tengo de mis hijos es cuando aun erán unos bebés.
—Ok entiendo y hablaré con los chicos por haberme mentido ahora respecto a dejarte ver a los niños no se trata de mi orgullo, ellos no quieren saber de ti, para ellos su papá es José Andrés mi esposo.
—¿Les hablaste mal de mi verdad?
—Jamás haría algo así Mario, apesar de lo que me hiciste ellos no se merecian una mala impresión de ti, es solo que José Andrés a estado con ellos desde que erán unos bebés y a ti solo te conocen por fotografías videos y una que otra revista.
—Eso no hubiera pasado si no los hubieras alejado de mí.
—Me lastimaste Mario.
—Y tú a mí, no confiaste en mi y solo decidiste irte llevándote mi corazón y a mis hijos mi vida no a sido igual desde entonces, no puedo estar con nadie porque de inmediato me invades tú, no puedo abrazar o ver a un niño o niña sin pensar que podrían ser Analy y Alberto, te llevaste mi vida Madison y no me importa si ahora me odian quiero verlos.
—Solo dejame hablar con ellos por favor.
—Esta bien.
—Vi detrás de Mario a Analy y a Alberto corriendo en dirección a nosotros y me entraron unos nervios horribles—. Les e dicho miles de veces que no se corre en los centros comerciales.
—Lo sentimos —dijeron ambos.
—¿Y José Andrés?
—Papá se quedó comprando unas cosas.
—¿Y por que se separaron de él?
—Él dijo que estarías aqui y nos dejo venir.
—Ok. —ambos voltearon a ver a Mario y su sonrisa desapareció.
—¿Que haces con él? —cuestionó Alberto molesto.
—Si papá se molestará si te ve con él. —aseguro Analy.
—No lo hará y dejen de comportarse así.
—Mamá...
—Saluden no sean groseros.
—Buenas tardes —dijeron ambos de mala gana.
—No sabía como reaccionar, tenía a mis hijos en frente—. Buenas tardes niños que grandes están ya, la última ves que los vi eran unos bebés ¿puedo darles un abrazo? —ambos voltearon a ver a Madison y ella los fulminó.
—Si —dijeron ambos, los abrace aunque, tengo que conseguir que me quieran pero sera poco a poco. —Niños ¿por qué se salieron corriendo? —reclamo alguién detrás de nosotros y los niños se separaron de mi.
—Lo sentimos papá.
—Qué no se repita.
—Ok.
—Buenas tardes ¿Mario sierto?
—Si, buenas tardes.
—Amor tenemos que ir nos, tus hermanos me llamaron iran a la casa.
—Ok pues vamos igual no encontre lo que quería comprar.
—Chicos despídanse de su papá.
—¿De que hablas tu eres nuestro papá? —dijo Alberto.
—Alberto sabes a lo que me refiero. —sentencio José Andrés.
—Adiós Mario. —dijeron ambos Analy me abrazo y yo besé su cabeza los cuatro se alejaban de mí—. Adiós. —me senti muy mal al saber que mis hijos no me quieren.
—Analy regreso corriendo y me abrazó—. ¿A qué se debe esto? —pregunte sonriendo.
—Yo si te quiero papá, en dos dias es nuestro cumpleaños quiero que estés ahi por favor.
—¿Estás segura?
—Si.
—Analy no te dejes manejar por tu hermano, no tienes porque hacer lo que el hace. —si me di cuenta de eso desde que los vi.
—Es que él se enoja.
—Entiendo.
—Por favor ve a nuestro cumpleaños.
—Está bien ahí estaré —dije y besé su pequeña cabeza élla seguia abrazándome.
—Te quiero mucho papá.
—Yo también mi princesa —dije y derrame unas cuantas lágrimas.
—Por cierto mamá dice que Alberto tiene tu carácter. —dijo y se separo de mi.
—Oh creo que él me gana en el carácter —ambos reimos.
—Tenía muchas ganas de verte en persona, pero cuando mamá decía que vendriamos a verte me tocaba hacer lo que decía Alberto.
—Mi amor explícate mejor.
—Alberto dice que tu eres malo y cuando mamá trataba de convencerlo de venir el hacia que yo también dijera que no.
—Ok entiendo ¿por qué no le dijiste a tu mamá?
—Miedo a que Alberto dejará de quererme.
—Ok. Bueno después de que pase su cumpleaños intentaré hablar con él ok.
—Pero...
—Tranquila el no se enojará contigo ok.
—Está bien. Sabes estoy muy feliz de por fin poder abrazarte.
—Yo también cielo, aunque me encantaría tenerlos en casa y que compartiéramos tiempo juntos.
—¡ANALY BAUTISTA LEIVA! ¿por qué demonios saliste corriendo asi? —dijo Madison enojada.
—Yo... Este...
—Regreso a buscar una pulsera que se le cayó y yo la encontre —dije quitándome una pulsera con discreción y la puse en su mano antes de que Madison se diera cuenta.
—Si eso.
—Qué sea la última ves que sales corriendo así.
—Lo siento mamá es solo que esa pulsera me encanta pero no volverá a pasar, gracias nos vemos después.
—Hasta luego. —dije sonriendo, Madison tomo de la mano a Analy y se fueron. Analy volteo a mi y me hizo una seña, como dandome a entender que se pondria en contacto conmigo ¿como hará eso si yo no le di ningún dato sobre mi?
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"QUÉDATE A MI LADO" 3 TEMPORADA
FanfictionHan pasado diez años desde que Madison y yo no estamos juntos, no voy a mentir los primeros dos años estuve intentando lidiar con esto y asi fue decidi dejar todo por la paz aunque nunca olvidaría las caritas que me hacian derretirme de amor. -¿Mad...
