Recien Llegado

5.8K 326 251
                                        

Aparco fuera de mi casa, veo que un camión de mudanza está junto a mi coche. Supongo que otra vez alguien ocupará la casa de a lado, espero que no sea un gilipollas. Veo por el retrovisor una chica muy hermosa, es rubia y tiene ojos claros, ella lleva una caja hacia adentro y antes de entrar un chico alto, casi rubio coge la caja por ella.

Bajo del coche, me acerco hasta el camión de mudanzas y los saludo.

—Hola, como estáis? —saludo un poco nervioso.

—Hola, tú eres nuestro vecino, verdad? —pregunta la chica.

—Sí, vivo junto a ustedes. Me llamo Samuel —respondo y nos damos dos besos en la mejilla.

—Mi nombre es Irina —responde con cordialidad— Y este es mi novio Rubén —señala al chico alto junto a ella.

—Hola —estira la mano y se la estrecho, no se por que pero he sentido una especie de escalofrío cuando he tocado su mano.

—Hmmm si quieren puedo ayudaros a meter las cajas o están bien —me he puesto nervioso y no se por que.

—Sí, gracias nos ayudarías mucho —responde Rubén.

Los tres vamos a por cajas, yo subo las escaleras detrás de ellos y bajo la caja en su salón. Hago el mismo recorrido tres veces, cuando llevo la última caja, tengo la sensación de que me están mirando, dejo la caja en el suelo y me doy la vuelta, la mirada de Rubén y la mía se cruzan. Siento un nudo en la garganta, no se que me está pasando.

—Todo va bien Ruben? —pregunto

—Si-sí -Rubén parpadea varias veces- Puedes decirme Rubius por cierto, Rubén solo me dice mi familia y mi novia,  Rubius es mi mote.

—Va-Vale... Rubius —hay un silencio incómodo entre nosotros y nos seguimos viendo fijamente.

—Ufff por fin hemos terminado de meter las cajas, muchas gracias Samuel— agradece Irina amablemente.

Rubius y yo dejamos de vernos, no se que ha pasado aquí pero nos hemos puesto muy tensos. Menos mal Irina vino, porque parecía una eternidad.

—No hay de que. Me iré a mi casa entonces, ya sabeis donde vivo  —me despido y salgo.

Rubius está parado en el pórtico, antes de salir nuestras miradas se vuelven a cruzar. Hay un escalofrío extraño que no puedo explicar. Nunca me había pasado esto.

Entro a mi casa y respiro profundamente, ahora me doy cuenta que he estado aguantando la respiración. Mi pequeña kira se acerca a mi, la levanto y empiezo a acariciarla, camino con ella hasta el salón, me siento en el sofá y enciendo la tv.

—Que tal los nuevos vecinos eh? —le pregunto a Kira como si ella me fuera a responder.

Me acuesto en el sofá, kira se pone junto a mi y veo una serie, que por lo pronto no se ni de que trata, ademas está algo aburrida. Mis párpados me pesan y me quedo dormido en el sofá.

El tono de llamada de mi móvil me despierta, siento que me he puesto duro.

—Pero que cojones!? —digo mientras veo el bulto en mi pantalón, cojo mi móvil y veo que me está llamando Willy.

Ops! Esta imagem não segue nossas diretrizes de conteúdo. Para continuar a publicação, tente removê-la ou carregar outra.
Prohibido Histórias para pegar e não largar. Descubra agora